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cree que el hombre paleolítico descubrió
las principales plantas que contienen cafeína
en el mundo y preparó bebidas con ellas. |
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Veamos
que dice la ciencia
El
café en fuente de "cafeína".
En Sudamérica las bebidas muy antiguas que contienen cafeína
son el guaraná (de la semilla de la Paullinia cupana o
Paullinia sorbilis), yoco (de la corteza de Paullinia yoco) y
mate (del Ilex paraguarienses, una especie de abeto). Por lo menos
la mitad de la población del mundo consume té (que
contiene cafeína y pequeñas cantidades de teofilina
y teobromina), preparado con hojas de Thea sinensia, un arbusto
originario del sur de China y que ahora se cultiva en otros países.
El caco (Theobroma cacao) también posee cafeína.
El café, la fuente más importante de cafeína
en la dieta norteamericana, se extrae del fruto de la Coffea arabica
y especies afines. Las bebidas con sabor a cola populares en Estados
Unidos contienen considerables cantidades de cafeína, en
parte por su contenido de extractos de nuez de Cola acuminata
(las nueces del gurú mascadas por los nativos del Sudán)
y en parte por el agregado de cafeína como tal en su producción
(véase Graham, 1978).
Diversos medios de apreciación llevan a la conclusión
de que la ingesta per capita de la cafeína en los Estados
Unidos tiene un promedio diario de 200mg (véase Grahm,
1978). Aproximadamente el 90% de esta cantidad corresponde al
hábito de beber café. Según el contenido
de alcaloides por grano de café y la forma de preparación,
una taza de café contiene unos 85 mg de cafeína
y una taza de té contiene unos 50 mg de cafeína
y 1 mg de teofilina; el cacao contiene unos 250 mg de teobromina
y 5 mg de cafeína por taza. Una botella de 360 ml de bebida
con cola contiene unos 50 mg de cafeína, la mitad agregada
por el fabricante en forma de alcaloide.
Las
bebidas con xantina presentan un problema médico porque
gran parte de la población consume suficiente cafeína
para producir efectos sustanciales en muchos sistemas orgánicos.
Por consiguiente, el médico debe conocer la ingesta de
cafeína de los pacientes y tomarles sus antecedentes dietéticos,
tomando en cuenta debidamente la posible contribución de
la cafeína a los signos y síntomas de presentación
así como su interacción potencial con cualquier
régimen terapéutico contemplado. Los pacientes con
úlcera péptica activa deben restringir su ingesta
de bebidas con cafeína y de grano tostado.
No
hay duda de que la popularidad de las bebidas con xantinas se
debe a su acción estimulante, aunque la mayoría
del público no siente ninguna estimulación. El grado
en que un individuo está estimulado por una cantidad determinada
de cafeína es variable: por ejemplo, algunas personas se
jactan de su capacidad para beber varias tazas de café
por la noche y sin embargo “dormir como un tronco”.
Por otra parte, unas pocas personas son tan sensibles a la cafeína
que una sola taza de café les provoca una respuesta casi
tóxica.
El
exceso de consumo de bebidas con xantinas puede provocar un estado
que puede considerarse como de envenenamiento crónico.
La estimulación nerviosa central provoca inquietud y trastornos
del sueño; la estimulación miocárdica se
refleja en extrasístoles y taquicardia. Los aceites esenciales
del café pueden causar cierta irritación gastrointestinal,
y la diarrea es un síntoma común. El gran contenido
de tanino del té, por otra parte, puede causar constipación.
No
hay duda de que se desarrolla cierto grado de tolerancia (Colton
y col., 1968) y dependencia psíquica (habituación)
a las bebidas con xantinas. Esto es así probablemente hasta
en los individuos que no las consumen excesivamente, pero la tacita
matinal de café es parte tan inseparable de los hábitos
dietéticos americanos y europeos que nadie se imagina que
su consumo es una manifestación de hábito de drogas.
La sensación de bienestar y el mejor desempeño que
permite, aunque obtenidos posiblemente a expensas de una menor
eficiencia durante el resto del día, es una experiencia
que pocos están dispuestos a abandonar.
-Estimulantes del sistema nervioso central; Theodore W. Rall;
Las bases farmacológicas de la terapéutica, A. Goodman
Gilman, L. S. Goodman, A. Gilman.
Historia
del café
Se
cree que el hombre paleolítico descubrió las principales
plantas que contienen cafeína en el mundo, y preparó
bebidas con ellas –guarana, yoco, yerba mate, té,
cacao y café-
El café, descubierto hace siglos por unos pastores, al
darse cuenta que las cabras que comían del fruto de la
planta de café, corrían y saltaban durante toda
la noche en vez de dormir, contaronle al abate de un monasterio
árabe, y este pidió le llevaran de ese fruto para
hacer una bebida, pensando en las largas noches de oración….
Inmortalizado mundialmente en las formas de bebidas cola, es difícil
observar el paisaje de alguna ciudad del mundo sin ver la imagen
de su marca….
El de Costa Rica, cultivado a más de 1200m sobre el nivel
del mar, se considera uno de los mejores del mundo.
El café se cultiva en zonas tropicales y subtropicales,
y en razón del gran consumo a que es objeto, en zonas templadas
y frías.
El cafeto es una planta cuya altura puede variar entre un metro
y medio y dos metros, y se da en dos especies principales: coffea
arábiga y coffea robusta. La primera tiene su origen en
Abisinia y no en Árabia, como se creía, y se utilizaba
en el siglo XI. Fue introducida en Europa en el siglo XVI y desde
entonces es un producto importante en el mercado internacional.
El café soluble se elabora mayormente con robusta –no
obstante su inferior calidad-, de producción Africana y
Asiática.
Los principales países productores de café por orden
son: Colombia; India; México; Nicaragua; Guatemala; Costa
de Marfil; Etiopia; Costa Rica; Uganda; Filipinas; Ecuador; Perú;
Venezuela; Árabia Saudita; Argentina y EEUU.
El de Colombia es de calidad muy particular, reputándoselo
cualitativamente como entre los mejores del mundo, por su suavidad.
En las “Normas alimentarías” de la FAO y la
OMS, al referirse a este tema se expresa lo siguiente: “En
algunos países se ha considerado siempre al café
como un producto de lujo y la denominación de “café”
se ha extendido a mezclas que contienen sucedáneos, incluso
compuestos únicamente sucedáneos: como el “café
de malta” que es un ejemplo. Otros casos son el llamado
“french coffé” (café francés),
que es una mezcla de café con achicoria; el “café
vienes”, que es una mezcla de café más higos,
etc.” Las citadas normas llaman la atención sobre
la inconveniencia de utilizar la palabra “café”
en esas denominaciones.
El “café soluble”, en general, los procedimientos
de extracción del café destinados a abastecer cafés
solubles hacen perder al producto una parte, incluso la mitad,
de las sustancias que constituyen su aroma. La industria procura
restituir parte de sus propiedades mediante el agregado de sustancias
aromáticas.
En Argentina, se lo cultiva en Misiones y Salta, donde existe
un microclima especial.
-datos: “Geografía económica mundial y Argentina”,Isidro
J. F. Carlevari-
Curiosidades
Otras
historias:
En
algún momento fue declarado ilegal. En la Meca, las mezquitas
se vaciaron. A los fieles les divertía mucho más
dispersarse en los cafés, donde deliraban sobre política,
filosofía o la vida en general. Como ahora.
El escándalo fue enorme, el gobernador de la Meca tuvo
que reabrir los cafés.
En Europa los venecianos lo importaron desde el siglo XVII y en
Francia fue el embajador Solimán Aga, quien puso de moda
el café en la frívola corte de Luis XIV.
En uno de sus viajes Colón trajo algunas semillas, contribuyendo
a su difusión en Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico.
Café es una bebida pero también un lugar. Una institución
con adherentes incondicionales: Los vieneses y sus cafés
con medialunas heredadas de los turcos. Los italianos con esos
ristrettos –café corto fortísimo- para despabilar
al más zombi, los franceses y sus cafés crême
bebidos de prisa en las terracitas o mostradores.
Y el Cafetín de Buenos Aires, con clima de personajes y
aromas intensos. O aquel café La Humedad, de ventanas neblinosas,
romanticismos y ocios para el último café que tus
labios han bebido, jamás el último. Según
los países, su difusión y consumos son diferentes.
Mientras que en Estados Unidos y Canadá el café
que se consume durante la comida es una bebida liviana, en Brasil,
Uruguay y la Argentina se bebe un café con más cuerpo
y color,
generalmente en el desayuno, sobremesas y pausas del día.
(Texto anterior y receta siguiente de:-“Café, caféééé”-Vilma
de Rosato- Suplemento de cocina Sal & Pimienta. Edic.N°25-)
Cafes
(…)El
porteño no busca amigos por temor a la soledad, sino por
pasión de amor, de amistad; no huye de la soledad, pues
en él la soledad es una circunstancia que sólo asimila
para la meditación.
He aquí como se consustancian amistad y café en
el hombre de Buenos Aires y porqué le hemos llamado templo
próstilo a esta institución en la que, como Van
Gogh, el hombre puede llegar a enloquecer, pero nunca a traicionar
a una amigo.(…)
(Hoy mismo, cuando el Café del Mercado de las Pulgas ha
perdido su sordidez, puede observarse el desfile de parroquianos
deseosos de escuchar a Mirelle Matieu, que en un momento llegó
a recordar la vos con sabor a argot de Edith Piaf, el Gorrión
de París.
Como olvidar, en esta semblanza parisina, el Café de la
Paix, que pudo presenciar el fulmíneo rayo que dejó
tendido finalmente a Stendhal de un apopléjico ataque;
este café, destruido durante la guerra, a pesar de los
esfuerzos que hacían Zola, Manet o Wilde desde los marcos
que lo rodeaban, recibe hoy, reconstruido, a todo el mundo de
las artes.
(Es posible, sin embargo, que la ciudad de más bellos cafés
sea Madrid, acaso porque los más bellos y profundos escritores
de los últimos doscientos años han circulado por
sus mesas.
-“Los cafés de Buenos Aires”, Jorge A. Bossio-
Saudades
Y,
sino, salí a disfrutar de su compañía en
alguno de los innumerables lugares que ofrece Buenos Aires.
Recuerdo uno con magia- al que me gustaba ir, Merlín, sobre
la calle Montevideo, en la misma cuadra donde se encuentra ese
bello palacete en que vivía el conde Silesky; casi frente
al departamento del ex-presidente De La Rua; o de lo de los Alsaga
Unsue; sobre la misma vereda de Platería Guido -ex Mocasines
Guido/reparaciones, con la calida atención de Pablo Bagnasco-,
sí, un lugar con magia en una zona con ilustres apellidos
donde el café parecía preparado por el mismo mago
Merlín entre las tinieblas de Abalon-; bueno, no sé
tanto si solo se trataba del sabor, o si su irresistible perfume
nos arrastra a historias pasadas que embellecen el presente. Como
aquel local –bohemio- que solíamos frecuentar sobre
la calle French, donde solía tomar su café J. L.
Borges todas las mañanas junto a María Kodamas Pero
esa misma esencia me recuerda también aquellas tardes en
que el único alimento antes de ir a la cama fueron un tazón
de café, caliente, oscuro, a veces dulce, y con suerte
acompañado de un pedazo de pan¿Te acordas Miguel
Ángel?, no, si ya sé que vos te fuiste una tarde
de enero... Pero como decía Saint-Exupery: Es muy triste
olvidar a un amigo.
Y el café te gustaba tanto
Compañero en las buenas y las malas, siempre al lado de
uno en el camino.
¿Por
qué el café inspira tantos sentimientos dispares
y profundos?
Cuarto
chackra: Anahata, chackra cordial, centro sentimental
Es
el centro de nuestros sentimientos. De cualquier forma, en él
no surgen las emociones violentas, como la rabia y la agresión
(que provienen más bien del chackra abdominal, es decir,
del centro Manipura), sino los estados de ánimo como la
alegría, la tristeza, la felicidad, la añoranza,
la simpatía, la aversión, de sazón, la necesidad
de cercanía y dulzura, nuestra simpatía con los
demás y el amor. El corazón también es el
centro de los sentimientos en el lenguaje popular. Los enamorados
“entregan su corazón”, o decimos que “se
nos salta el corazón” cuando nos sentimos felices
y dichosos. Pero también existe el corazón “duro”
o “petrificado”, como consecuencia de un bloqueo del
chackra Anahata. Asimismo, la capacidad de expresión de
una persona proviene del cuarto chackra. Si las energías
pueden fluir, con el cuerpo entero –con los ojos y las manos,
con los gestos y la mímica- se muestra lo que se desearía
decir. Por el contrario, una persona bloqueada se mueve como una
máquina.
Además, existe una relación entre la sensibilidad
de nuestra piel y el chackra Anahata. Lo cual, una vez más,
viene a expresar que nos gusta tocar y acariciar lo que amamos;
por el contrario, lo que no nos gusta lo agarramos con repugnancia.
Alimentos afrodisíacos y otros que estimulan el cuarto
chackra
-jarabe de arce -té de hierbas
-alcachofas/alcauciles (afro) -café
-aguacate/palta/avocado -quiwi
-albahaca (afro) -coco
-brécol/brócoli -nuez moscada (afro)
-guisantes -hierbas de los canónigos.
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