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Norberto
E. Petryk / Chef
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el arribo del tiempo cálido comenzamos a guardar
las ropas pesadas del invierno y alivianarnos en el
vestir, el cuerpo se exhibe más generoso a la
vista de todos y es allí donde descubrimos esos
kilitos de más que estuvimos acumulando en todos
esos meses de frío |
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La idea de bajarlos rápidamente surge
de inmediato, y muchas veces nos sumergimos en dietas sin ningún
tipo de control profesional, claro, lo importante es lucir bien…
Pero no olvides tu salud, una dieta por más estricta que
sea debe estar siempre “balanceada”.
Un
asistente perfecto y eficaz en estos casos, y para casi todas
las dietas, es el yogurt, y digo casi todas porque hay personas
que no pueden consumir lácteos.
La
palabra yogurt proviene de Turquía, de jugurt, y quiere
decir: “leche espesa y dulce”, y sí que como
los del Medio Oriente no los hay, dulces, suaves y con un espesor
que permite tomarlos con las manos, y como yo siempre deambulo
por los afrodisíacos me lo imagino hasta sensual y provocativo.
El
yogurt fue preparado en Oriente desde tiempos remotos, con leche
de vaca, oveja, cabra y camello; fueron de uso frecuente entre
los sumerios, persas, hindúes, mongoles y hunos.
La religión Vedica de la India promueve su consumo, como
el del panir (cuajada) y el ghee (manteca clarificada), afirmando
que estos tres productos favorecen la realización espiritual
y mejoran la meditación.
Para
obtener leche cuajada sólo tenemos que hervirla y dejarla
fuera de la heladera hasta que se corte; para el yogurt el procedimiento
es un poco más complejo, pero no difícil, ya que
luego de de hervir la leche debemos esperar a que baje su temperatura
( mi abuela decía: “poner un dedo dentro y contar
hasta diez, si no quema y se aguanta, ya está”),
entonces hay que introducir, para un litro de leche, ¼
taza de un yogurt, el motivo está en que de esa forma estaremos
metiendo en la leche “Lacto-bacilos bulgarius” que
la acidificaran y provocaran la formación de ácido
láctico a partir de la lactosa; junto con éste bacilo,
presente en el yogurt, que es como un medio de cultivo, también
hay “Streptococus termophilus” que le dará
su sabor característico.
Se puede recurrir la primer vez a un yogurt adquirido en una tienda
y luego solo guardar un poco del que preparamos para continuar
con la producción; sólo tiene un secreto: estos
dos bacilos son amantes del calor y la oscuridad, y sigo con mis
ideas afrodisíacas al respecto, bueno, para darles su lugar
y no molestarlos, luego de introducirlos en el recipiente con
leche tibia, unos 43°, tapemos bien ese recipiente con una
bolsa de plástico oscuro y envolvámoslo bien con
una manta, como si se tratara de cobijar muy bien a un/a amante
en una noche de invierno; dejémoslos reposar y reproducirse
por unas 12 horas (quien pudiera) para encontrarnos con la delicia
que allí sí podemos poner en el refrigerador para
consumir; si le pones frutas recuerda que se descompondrá
más rápidamente, sólo hazlo si ya lo vas
a consumir; es un producto muy perecedero y debe consumirse en
un muy corto tiempo.
Para
su fabricación no es aconsejable utilizar recipientes de
aluminio, puedes sí utilizar uno de acero inoxidable, uno
enlozado, de cerámica o barro.
Esos bacilos, que te pueden asustar un poquito, son los responsables
de regenerar tu flora intestinal y actúan como un antibiótico
natural, además aumentan las defensas del organismo, y
el yogurt es un alimento rico y saludable, fresco y liviano que
hasta puedes combinar con varias comidas, dulces y saladas.
Ensalada
de gloria (desayuno)
Ingredientes para dos amantes en recuperación:
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2 bananas (plátanos)
-
1 taza de arándanos (cherry’s blue)
-
½ ananá (piña)
-
8 frutillas maduran grandes (fresas)
-
1 cucharada de menta fresca picada
-
2 cucharadas de semillas de sésamo (tostado sin grasas
en un sartén o paila)
-
1 taza grande de yogurt natural (sin sabor)
Preparación:
Pele las bananas y piña y corte en pequeños cuadraditos.
Limpie las fresas y córtelas en finas láminas. Limpie
los arándanos y parta a la mitad. Cote con la tijera o
cuchillo unas cuantas hojas de menta en una juliana muy finita.
Ponga a calentar una paila o sartén y coloque las semillas
de sésamo para tostar un poco, que no se quemen. Mezcle
todo con el yogurt y la menta picada, si quiere puede agregar
un poco de azúcar y extracto de vainilla. Sirva bien frío
en dos grandes tazones decorados con hojas de menta fresca.
La banana es el fruto por naturaleza con más alta concentración
de serotonina (neurotransmisor cerebral) que disminuye la depresión
y promueve un estado de felicidad, además de estimular
a las hormonas sexuales; a la banana le sigue la piña en
concentración de serotonina, las frutillas harán
su aporte extra de fósforo y los arándanos mejoraran
tu vista, aportando todos vitaminas y minerales, y como si eso
fuera poco con el sésamo un contenido extra de vitamina
E (vitamina antiesterilidad), ¿Qué más?,
el yogurt aumentará las defensas y todo listo en un corto
tiempo para comenzar con el ajetreo de la vida diaria…
¿Para
el almuerzo?
Ensalada
del reencuentro
Ingredientes para dos reencontrados:
-
1 taza de rúcula lavada y seca (potente afrodisíaco)
-
la ½ piña que le sobró del desayuno,
en forma de laminas finas y cortadas en cuartos (más
serotonina)
-
1 lechuga romana, cortada a mano con los dedos (aporta frescura
y es relajante)
-
8 frutillas cortadas en cuartos (más fósforo)
-
1 pechuga cocida de pollo o pavita, cortada en finas láminas
(el elemento carnal…)
-
2 cucharadas de semillas de sésamo (aporte de vitamina
E)
-
1 taza de yogurt natural, sin sabor (aumenta las defensas)
-
sal y pimienta negra recién molida (activan los sentidos
del placer)
-
1 cucharada de whisky (el elemento desinhibidor)
- ½
taza de tejas de queso parmesano –se hacen con el pela
papas- (más afrodisíacos)
Procedimiento:
Mezclar la rúcula, piña, frutilla, lechuga, sésamo
y pechuga con el yogurt, whisky, sal y pimienta, servir en dos
platos y colocar por encima el queso parmesano en finas tejas
(si no tiene pela papas puede hacerlo cuidadosamente con un cuchillo
bien afilado). Se puede completar con algunas gotas de aceite
de oliva trufado y después cuidado con los sentidos, Dios
me guarde….
Te
espero como siempre en esta sección:
Norberto E. Petryk / Chef
chef@alimentación-sana.com.ar |