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| Una
alimentación adecuada puede ayudar a prevenir
la artritis o aliviar los síntomas a los que
ya la padecen. |
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Existen
una serie de alimentos que por su composición nutricional,
son más que recomendables. Lo primero es llevar una dieta
ligera y equilibrada.
El prototipo de personas que sufren la artritis son de complexión
fuerte, habituadas a realizar grandes comilonas e ingerir cantidades
altas de bebida, en muchas ocasiones alcohólicas. Y éste
es el problemas precisamente, una dieta de estas características
no es buena para nadie, pero menos para los artríticos.
Lo
primero es reducir esa ingesta sin control de alimentos. Para
ello, los enfermos deberán hacer acopio de una gran fuerza
de voluntad, no sólo a la hora de las comidas, sino también
el resto del día, para evitar el picoteo entre horas. Es
muy beneficioso realizar ejercicios físicos moderados,
como nadar en piscinas climatizadas, y dormir en un colchón
duro y cálido con mantas ligeras.
Alimentos
desaconsejados
En
general, se ha comprobado que la adopción de una dieta
vegetariana ayuda a mejorar los síntomas y el estado de
las enfermedades artríticas. La adopción de este
tipo de dieta podría ser una solución adecuada para
aquella personas que no ven demasiados progresos en el avance
de su enfermedad. Si recurrir a tal tipo de dieta, podemos mencionar
una serie de alimentos que deberían tomarse con prudencia
por aquellas personas que sufren algún tipo de artritis.
Se
consideran como alimentos " malos "en la dieta de los
artríticos los siguientes:
-
Las grasas saturadas: Son aquellas que proceden
principalmente de fuentes animales, especialmente las carnes no
magras, la leche entera y sus derivados ( carnes grasas, panceta,
embutidos, salchichas, mantequilla, quesos grasos, etc.) Más
información sobre este tipo de alimentos.
-
Alimentos que podrían ocasionar ataques de artritis
reumatoide: Ciertos alimentos pueden producir un empeoramiento
de la artritis reumatoide. Estas reacciones responden a reacciones
individuales no aplicables a todos los enfermos. No obstante es
importante conocerlas para descartar los alimentos que las producen.
La mejor manera de conocer estas incompatibilidades es comenzar
una dieta para la supervisión del médico o dietista
para que pueda analizar que alimentos no se deberían comer.
No obstante si se piensa que algún alimento podría
producirlo se pueden realizar pruebas personales descartándolo
durante algunos días para ver los resultados y comunicarlos
al médico para que haga las pruebas de alergia ( Normalmente
se produce un empeoramiento inicial que suele durar 4 o 5 días,
y que es síntoma de que el cuerpo se había acostumbrado
al alimento que le resultaba tóxico, pero luego se pasa
a una posterior mejoría. Si los síntomas siguen
igual , generalmente no se es alérgico al alimento en cuestión
) . Debería además evitarse un grupo de vegetales,
las solanáceas, que agravan la condición artrítica:
tomate, patata, berenjena y pimientos. Tratar de limitar el consumo
de cafeína, tabaco y cítricos.
-
Alimentos ricos en oxalatos: los oxalatos, además
de impedir la absorción del calcio, se depositan en las
articulaciones en forma de cristales produciendo daños
en las mismas. Alimentos ricos en oxalatos con los cuales los
artríticos deberían ser prudentes son: el ruibarbo,
las espinacas o la remolachas.
-
Alimentos ricos en purinas: Estas se transforman
en ácido úrico en el organismo. Son alimentos vegetales
ricos en purinas habas, coliflores, espinacas, lentejas, espárragos
, guisantes y champiñones.
-
Pescado azul. La riqueza en ácidos grasos
omega 3 que contiene el pescado azul ( sardina, caballa, atún,
caballa, el arenque, etc.) ayuda a reducir la inflamación
de las enfermedades de las articulaciones. Particularmente es
muy eficaz en la artritis reumatoide pero es útil para
todo tipo de artritis y sus consecuencias, como la artrosis.
-
Aceites vegetales ricos en omega 3: Entre ellos, el aceite
de linaza. ( 533 mg por cada 100 g) seguido del de canola
( 111 mg ) o el de nuez ( 104 mg) Otros aceites vegetales que
lo contienen son el aceite de soja o el aceite de germen de trigo
o el aceite de avellana.
-
Verduras y hortalizas: Todas las verduras y hortalizas
de hojas verdes son muy convenientes. Todas ellas contienen vitamina
C, con propiedades antioxidantes que neutralizan el daño
que los radicales libres ejercen sobre las articulaciones. Contienen
también calcio y ácido fólico. Es mejor no
cocinarlas demasiado para que no pierdan estos componentes. Alimentos
convenientes son, por ejemplo, las coles, coles de Bruselas, las
lechugas, el bróculi, las acelgas, el apio, los espárragos,
pepinos, perejil, etc. Otras hortalizas, como las zanahorias,
por su riqueza en betacarotenos, son muy convenientes en la dieta
de los artríticos. Una buena manera de combinar estos alimentos
es realizar zumos con una tritura mezclando varios de ellos y
bebiendo un par de vasos cada día. El grupo de las cucurbitáceas
contiene una serie de hortalizas con propiedades diuréticas
y laxantes. Ricas en potasio y en vitamina A, poseen propiedades
desintoxicantes y diuréticas. Dentro de este grupo hemos
de considerar las calabazas, los calabacines, o los chayotes.
-
Frutas, frutos secos y semillas: Además
de las verduras y hortalizas, una dieta variedad con abundantes
frutas es muy conveniente en la dieta de los artríticos.
Alimentos muy convenientes son las manzanas, los plátanos,
los melones, las sandías, las fresas, los aguacates, o
las cerezas
Igualmente
convenientes para la salud de las articulaciones son los frutos
secos, por su riqueza en vitaminas, especialmente la vitamina
E , selenio y calcio.
Entre
las semillas, las más recomendables son las de lino y las
de sésamo por su riqueza en ácidos grasos omega-3
-
Cereales integrales: El uso de cereales no refinados
y sus derivados es también muy adecuado para los enfermos
de artritis. Aportan minerales, especialmente selenio, y vitaminas.
Su riqueza en fibra permite evitar el estreñimiento, al
mismo tiempo que ayuda a eliminar las impurezas del organismo.
Contienen además muchos hidratos de carbono que suministran
mucha energía durante mucho tiempo lo que permite saciar
el organismo sin tener que recurrir a la ingestión de grasas
u otro tipo de azúcares menos convenientes. El uso de cereales,
especialmente combinados con las frutas, contribuye a evitar la
obesidad, un factor determinante en la aparición de artrosis
en las articulaciones que sostienen el organismo.
-
Leche de soja: Constituye una alternativa a la
leche de vaca, especialmente en aquellos enfermos de artritis
reumatoide que presentan intolerancia a esta última . Además
de esta leche hay que mencionar como útiles sus derivados
( tofu, yogur de soja, carne vegetal, etc.)
Artritis reumatoide y Potasio
La carencia de potasio es un factor de riesgo a la hora de padecer
artritis reumatoide o problemas cardiacos. A veces se descuida
este mineral que está presente en casi todos los alimentos
en menor o mayor medida. Pero su importancia está comprobada.
En
el pasado la artritis fue asociada a la vejez y existía
la idea de que había que sufrirla inevitablemente.
La
artritis tiene una historia larga. Es una deficiencia del potasio
crónica. Según algunos estudios ciertas infecciones
o problemas en el funcionamiento del riñón, unidos
a la edad repercuten en la capacidad de concentrar el potasio
en el cuerpo.
Alimentación y balnearios
Una buena alimentación puede ayudar a evitar estas enfermedades,
o al menos a reducir sus efectos. Además del potasio, es
necesario incluir magnesio en la dieta, ya que éste es
necesario para la absorción del primero.
Una
técnica que tiene también éxito en el tratamiento
de la artritis es el uso de balnearios. El agua del Mar Muerto
tiene una gran reputación en la cura de la artritis. Esto
es así porque el océano contiene potasio en una
concentración casi igual que el líquido de la sangre.
La
artritis es una dolencia del sistema inmunológico. Mucha
gente la confunde con la artrosis, pero no hay que equivocarse.
La artritis se caracteriza por la inflamación que provoca
en los tejidos que rodean las articulaciones, aunque si es grave,
también puede afectar a otros órganos como corazón,
ojos o pulmones. Hay varios tipos de esta enfermedad, pero las
más comunes son la artritis reumatoide y la osteo-artritis.
A
pesar de ser una afección muy antigua, todavía hoy
en día se desconocen las causas que provocan los diferentes
tipos de artritis. Son varias las posibilidades, como una infección,
herencia genética o el paso del tiempo. Lo que sí
se sabe es que las mujeres la sufren más frecuentemente
que los hombres, y que puede aparecer a cualquier edad. Su modo
de manifestarse puede ser de forma gradual o de repente, pillando
de sorpresa al enfermo.
Los
primeros síntomas para identificarla son debilidad, fatiga,
pérdida de apetito, anemia o fiebre. Más adelante
se manifiesta mediante rigidez por las mañanas, dolor e
hinchazón de las articulaciones. En principio, suelen salir
perjudicados manos y pies, para luego pasar a muñecas,
rodillas, tobillos, codos, hombros o caderas.
Tipos
de artritis
Se conocen diferentes tipos de artritis, pero estas tres son las
más comunes:
Osteo-artritis.
Los cartílagos que protegen las puntas de los huesos se
van desgastando con el paso del tiempo. Se vuelven rugosos y provocan
el roce de las articulaciones.
Artritis
reumatoide. Es un tipo de artritis inflamatoria en la
que las membranas y tejidos dañados por la enfermedad,
son sustituidos por otros cicatrizados que impide el movimiento
de las articulaciones.
La
gota. Provoca dolor en dedos de pies y manos. Afecta
a personas con sobrepeso que consumen en exceso alcohol o proteínas
(carne roja).
Las
infusiones y los caldos de determinados ingredientes son unos
buenos remedios naturales que pueden ayudar al enfermo de artritis
a combatir su enfermedad. En ocasiones, se pueden producir ataques
agudos y muy dolorosos. Es en estos momentos, cuando la alimentación
debe basarse exclusivamente en las tisanas (también es
necesario el reposo absoluto). Estos líquidos reemplazan
el que se pierde por efecto de la sudoración, y estimulan
los mecanismos de purificación dado su alto contenido en
vitaminas.
Infusión
de hierbas. Las hierbas que se emplean son abedul, agracejo, cola
de caballo, estigmas de maíz, levístico y ortiga
blanca, de venta en cualquier herboristería. Se prepara
una cucharadita de los ingredientes mencionados a partes iguales
y se mezcla con el agua caliente de una taza. Se recomiendan dos
tazas diarias a la hora de las comidas. Ese número aumenta
hasta seis cuando se produce una crisis aguda.
Cuscus
con manzanas al curry
Ingredientes
- 2
cucharadas de manteca y 2 de aceite oliva
-
1 cucharada de curry en polvo
-
1 manzana grande, de cualquier color, sin las semillas, cortada
en cubos medianos
-
3 cebollitas de verdeo o 4 cebollas rojas chicas, cortadas
en tiritas finitas.
-
1 taza de cuscus
-
2 tazas de agua
-
1 cucharadita de sal
-
1/2 taza de nueces o piñones o pistachos o castañas
de cajú.
- Tostadas
mejor.
-
Un poquito de menta fresca, picada.
Preparacion:
En
una olla grande poné a derretir 1 cucharada de manteca
y el aceite de oliva, el curry y una buena pizca de sal, y cociná
a fuego mediano por un minuto, o hasta que la cocina esté
toda aromatizada. Incorporá las manzanas y cociná
por 3 minutos más o menos, lo suficiente como para que
se ablanden un poco. Rescatá las manzanas y guardalas aparte
para después.
En
la misma olla, siempre a fuego mediano, agregá el resto
de la manteca. Incorporá las cebollas que hayas elegido,
ablandalas un poco y luego agregá el agua y la sal. Cuando
hierva agregá el cuscus, tapá la olla y sacála
del fuego. Dejá reposar por 10 minutos. Ahora desarmá
el cuscus con un tenedor, y agregá las manzanas, las nueces
que hayas elegido, y la menta picada. Si hace falta, agregá
más sal y curry.
Jardinera
de pescado con brocoli
Ingredientes:
- 50
g de Mero u otro pescado cortado en tiras
-
Jugo de 1 limón
-
1 cda. sopera de manteca
-
1 cebolla cortada en juliana
-
12 tallos de apio cortado en tiras
-
1 zanahoria cortada en tiras
-
100 g de flores de brócoli
-
1 sobre de caldo de verduras
-
2 tazas de agua
-
Sal y pimienta a gusto
Preparación:
Condimentar las tiras de pescado con jugo de limón. Colocar
la manteca en una cacerola y llevar a fuego medio hasta fundir.
Agregar la cebolla, el apio la zanahoria y las flores de brócoli.
Incorporar el caldo disuelto en agua. Cocinar hasta que las verduras
estés casi a punto. Adicionar el pescado. Condimentar con
sal y pimienta.
Cocinar hasta que el pescado y las hortalizas estén a punto.
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