| |
|
Nutritiva,
sabrosa y carnosa, admite múltiples preparaciones
culinarias... |
|
La berenjena
pertenece a la familia de las Solanáceas (Solanaceae).
La especie silvestre es Solanum melongena y la variedad de fruto
globoso es Solanum melongena variedad esculentum.
Origen
y zonas de cultivo
La berenjena
es una baya de forma variable (esférica, ovoide u oblonga)
y color morado más o menos intenso.
El origen
de esta hortaliza es oriental, concretamente de la India. Su introducción
en Europa data de la Edad Media, cuando los árabes la llevaron
a España. Sin embargo, desde su introducción en
Europa y durante siglos después, la berenjena fue estimada
únicamente como adorno exótico, debido a la creencia
de que el consumo de esta hortaliza provocaba mal aliento, lepra
y cáncer.
La berenjena,
en climas templados se cultiva mucho como anual. Crece despacio
y le dañan las temperaturas inferiores a 10 °C.
Diversidad
y tipos
Según
las variedades, el fruto es globoso, enano o largo, delgado y
curvo. Las más conocidas son la Long Purple, larga y morada;
Easter Egg, de color blanco y forma ovoide, Black Enorma, una
de las variedades de mayor tamaño, y Serpentinum, de forma
alargada y color verde claro.
Valor
nutritivo:
Contiene
una elevada cantidad de agua, mientras su porcentaje de hidratos
de carbono, proteínas y grasas es muy bajo. Carece de fibra,
excepto una pequeña cantidad en la piel y las semillas.
El mineral mayoritario es el potasio, además de pequeñas
cantidades de calcio, magnesio y fósforo. Respecto al contenido
vitamínico destaca su pequeña cantidad de vitamina
C, provitamina A y folatos.
Ventajas
e inconvenientes de su consumo
Por su escaso
valor calórico puede formar parte de cualquier dieta de
adelgazamiento. Para ello se ha de consumir asada o cocida, en
forma de crema, sola o junto a otras verduras, ya que si se fríe
absorbe gran cantidad del aceite de la fritura, aumentando considerablemente
su valor calórico.
Además,
la berenjena cocida y pelada es muy fácil de digerir, apropiada
incluso para quienes presentan trastornos digestivos. Cocinada
con poca grasa, estimula la función de hígado y
vesícula biliar, favoreciendo suavemente el vaciamiento
de la bilis, por lo que se puede considerar como tónico
digestivo.
La berenjena
cruda contiene cierta cantidad de solanina, un alcaloide tóxico
que se encuentra en mayor cantidad en los frutos poco maduros.
Este alcaloide tóxico puede provocar migraña y alteraciones
gastrointestinales.
Información
nutricional:
- hidratos
de carbono, 3.57 g
- proteínas,
1.02 g
- grasas.
0.034 g
Los minerales
y las vitaminas se encuentran en pequeñas cantidades, destacándose:
potasio, hierro, vitamina B6 y folatos.
En la cocina
Esta hortaliza
se ha de consumir cocinada (nunca cruda) en sus muchas preparaciones
culinarias, para eliminar las sustancias tóxicas que contiene.
Se puede salar antes de su cocción para eliminar su contenido
en jugos amargos, reducir su humedad y conseguir una pulpa más
densa que absorba menos aceite durante su preparación culinaria.
Se dejan reposar de este modo durante unos 30 minutos para que
suelten los jugos, y posteriormente se enjuagan para eliminar
el exceso de sal, se secan con papel absorbente y se cuecen lo
antes posible. En caso de que no se sale se puede añadir
un poco de zumo de limón con el fin de eliminar el amargor.
Su carne
se consume a modo de verdura, cocida, frita o rebozada en rodajas
o rellenas de carne, verduras, jamón, pescado, etc., que
finalmente se pueden gratinar con queso antes de servir.
La berenjena
frita es la forma menos digerible y la más calórica
puesto que absorbe importante cantidad del aceite de la fritura.
Criterios
de calidad en la compra y conservación
Por lo general,
las berenjenas más sabrosas son las más tiernas
y firmes, de unos 5-8 centímetros de diámetro, con
la cáscara lisa y brillante. El color, que varía
según la variedad, deberá ser siempre uniforme,
sin manchas, arrugas ni zonas blandas. Las más grandes
y maduras suelen resultar fibrosas y amargas.
Un truco
para saber si está bien madura consiste en hacer una ligera
presión con los dedos sobre el borde de ésta; si
los dedos dejan huella, la berenjena está madura; si tras
la presión no quedan marcas, aún no ha alcanzado
la madurez óptima.
Al tratarse
de un alimento perecedero, conviene manipularla con cuidado y
conservarla en refregeración hasta su consumo, que debe
ser lo antes posible. Nunca se debe envolver en un film transparente,
pues impide su respiración. Conviene mantenerla aislada
del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el gas etileno
producido por la respiración de otros vegetales y se estropea
antes.
Sus
propiedades
-
Diurética: esto
se debe a que la berenjena aumenta la filtración glomerular
en los riñones, haciendo que sea un alimento ideal para
el caso de litiasis renal (como conocemos más comúnmente
cálculos), para edemas (retención de líquidos),
hipertensión y afecciones cardíacas.
- Tónico
digestivo: la berenjena será encargada de estimular
el vaciamiento y la producción de jugo pancreático,
así también como la activación de la función
biliar, favoreciendo suavemente el vaciamiento de la bilis.
-
Laxante:
esta propiedad se la debemos a las fibras naturales de la berenjena,
especialmente la celulosa.
- Preventiva
del cáncer: investigaciones recientes muestran
que los frutos de las familias de las Solanaceas como la berenjena
y tambien el tomate, son muy ricos en elementos fitoquímicos.
Estas sustancias protegen contra la formación de canceres.
|