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| Dentro
del amplio rango de posibilidades que nos presenta la
industria alimenticia, nuestro propósito como
consumidores, es saber elegir los alimentos adecuados
y que no sean nocivos para nuestra salud. |
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Dentro
del amplio rango de posibilidades que nos presenta la industria
alimenticia, nuestro propósito como consumidores, es saber
elegir los alimentos adecuados y que no sean nocivos para nuestra
salud.
Algunos productos
alimenticios están hechos con agregados para promover su
conservación, reemplazar a los originales para aportar
menos calorías o resaltar los sabores y hacer más
apetitosas las comidas.
Pareciera
que sólo ventajas son las que nos ofrecen y sin embargo,
en el trasfondo de los mismos hay ciertas “cualidades” que deberíamos
tener en cuenta, ya que muchas de ellas se relacionan con el desarrollo
de algunos cánceres.
Los
efectos de los alimentos
Es así
que les brindamos la posibilidad de conocer efectos nocivos que
tienen algunos alimentos, bebidas y productos alimenticios, y
los que pueden facilitar algunos métodos de preparación.
•
Alcohol:
Estudios epidemiológicos
sugieren que el alcohol tiene un papel causal en la carcinogénesis
de órganos como la boca, faringe, laringe, esófago
y páncreas. Además su efecto perjudicial se potencia
con el consumo de tabaco. El consumo de alcohol, en particular
de cerveza, también se ha relacionado con mayor peligro
de desarrollo de cáncer de colon, recto y mama.
• Edulcorantes:
El incremento
del uso de Edulcorantes No Nutritivos (libres de calorías),
nos lleva a prestar atención a dos de ellos en especial:
la sacarina y el ciclamato.
Respecto
a éste último, a pesar de estar aprobado en más
de 50 países, la FDA (organismo que regula a los alimentos
y medicamentos en los Estados Unidos) hasta la fecha, no ha concedido
la aprobación de su producción debido a sus posibles
efectos carcinógenos, los cuales se potencian al usarlo
conjuntamente con la sacarina. Su efecto tiene mayor relación
con el desarrollo de cáncer de vejiga.
• Conservantes:
Los más
difundidos y quizás más nocivos son los nitratos,
nitritos y sulfitos. Éstos se utilizan para retrasar el
deterioro de los alimentos causado por las bacterias, mohos y
hongos, también impiden que las grasas se enrancien y retrasan
el oscurecimiento de los alimentos.
Su uso está
justificado en la mayoría de los alimentos procesados o
preparados, enlatados y en productos cárnicos curados.
Los nitratos y nitritos guardan estrecha relación con las
nitrosaminas, que son potentes carcinógenos en varias especies
de seres vivos.
Diversos estudios
denotan una interrelación de estas sustancias con cáncer
de estómago y sugieren que podría evitarse su aparición
con el consumo de verduras y frutas frescas, las cuales retrasarían
su aparición. Los sulfitos, si bien no han demostrado poseer
efectos cancerígenos, pueden ser nocivos, pudiendo causar
shock anafiláctico en personas asmáticas.
Es por eso
que las personas sensibles a éstos compuestos deben evitar
los alimentos que los contienen y leer adecuadamente los rótulos
de los productos envasados.
• Métodos de preparación de alimentos:
los métodos
de cocción y preparación pueden contaminar los alimentos
por intervención sustancias tóxicas carcinógenas
que se forman durante la cocción, en especial en el asado
con carbón vegetal, el ahumado y las frituras. Varios estudios
han señalado un mayor riesgo de padecer cáncer de
estómago y esófago con la ingestión frecuente
de alimentos ahumados y fritos.
Una vez,
conocidas las particularidades de los posibles efectos cancerígenos
de algunos alimentos o productos alimenticios, así como
la manera en que los consumimos, es que podemos contar con la
información necesaria para realizar una correcta elección
para nuestra alimentación. |