|
La
Obesidad es una enfermedad crónica originada por muchas causas
y con numerosas complicaciones.
Se caracteriza por el exceso de grasa
en el organismo y se presenta cuando el Indice de Masa Corporal
en el adulto es mayor de 25 unidades.
Sin
embargo la obesidad se presenta no sólo en la "forma fisica
" sino tambien en las actitudes y emociones.
Actitudes
gordas y emociones sin limites tienen que ver con las ansiedades
y depresiones que generalmente llevan a una alimentacion compulsiva
y excesiva. La gordura emocional no se cura comiendo menos alimentos.El
ayuno de emociones es imprescindible en estos casos.
No
se deje engañar, la obesidad no se detiene comiendo menos o solo
haciendo dietas. Requiere un abordaje integral y sistematico que
genere verdaderas cambios internos y estructurales
Obesidad
y actividad física
¿Cuáles
son los factores a tener en cuenta para lograr un mejor rendimiento
físico. La relación de la alimentación en
las personas con sobrepeso que hacen ejercicio y en las que no
lo realizan?
Con la actividad física constante se producen cambios en
el funcionamiento corporal general, entre ellos los más
destacados son: aumento de la capacidad de "quemar"
la grasa celular; descenso de los niveles de triglicéridos,
aumento del HDL (conocido como colesterol bueno) y disminución
de la presión arterial.
Los
beneficios de la actividad física en el tratamiento del
sobrepeso tienen 3 pilares fundamentales, el gasto calórico
del ejercicio propiamente dicho, el factor psicológico
que incluye una disminución del apetito por colaborar con
el control de la ansiedad y los cambios en el funcionamiento del
organismo, haciendo una vida mucho más saludable mejorandosu
calidad.
Beneficios
de la actividad física:
- Normalización
de la presión arterial.
- Aumento
de la capacidad pulmonar.
- Aumento
de la fuerza muscular.
- Aumento
de la capacidad aeróbica.
- Disminución
de la masa grasa.
- Disminución
de los niveles de triglicéridos.
- Aumento
de HDL.
- Mejoría
de la relación del individuo con el propio cuerpo.
- Modificación
de la conducta alimentaria, con disminución del apetito,
en especial de la ansiedad.
Tipo
de ejercicio recomendable:
La
actividad debe ser preferentemente aeróbica (marcha, trote,
gimnasia, bicicleta, natación), la cual se recomienda practicar
3 veces por semana con una duración de 30 a 40 minutos
por sesión. Es importante avanzar gradualmente, y conocer
el límite propio.
Cada
individuo tiene consideraciones particulares para la elección
del tipo de actividad. Para evitar complicaciones, la persona
debe ser evaluada por un profesional. Generalmente el ciclismo
y la marcha son bien tolerados en todos los casos. Aunque en el
caso de dolor articular, por ejemplo en las rodillas, o tobillos,
no se debe forzar estas articulaciones con caminatas hasta que
no se hayan fortalecido con otro tipo de ejercicio. Por eso es
importante contar con una persona idonea para que el ejercicio
realmente sea saludable para la salud.
Conclusión:
La
actividad física es un pilar fundamental del tratamiento
de los trastornos del peso modificando la composición del
cuerpo y el funcionamiento del metabolismo y los sistemas, mejorando
la relación con la comida y con el propio cuerpo. Por ello
es que desde esta mejoría se hace posible un tratamiento
efectivo a largo plazo que culmine con una modificación
de los hábitos erróneos del individuo.
inicio
Qué
es la Obesidad?
Aún
está en discución si la obesiad es o no una enfermedad.
Pero lo cierto es que la obesidad es una condición epidémica,
metabólica, crónica, heterogénea, estigmatizada y generadora de
numerosas enfermedades:
- Enfermedades
articulares (artritis, artrosis) en pies, rodillas, columna
vertebral, cadera, etc.
- Hipertensión
arterial (riesgo de accidente cerebro-vascular o derrame cerebral).
- Agrandamiento
del corazón e insuficiencia cardíaca.
- Diabetes.
- Trastornos
circulatorios periféricos (circulación arterial y venosa deficiente,
várices).
- Alteraciones
respiratorias crónicas.
- Deterioro
de la función renal.
- Deterioro
de la función hepática.
- Alteraciones
digestivas (digestión lenta, constiparon).
- Deterioro
orgánico general y envejecimiento prematuro.
- Alteraciones
de los ciclos menstruales y menopausia precoz.
- Alteraciones
de la vida sexual.
- Trastornos
emocionales (angustia, sentimiento de inferioridad, depresión).
- Alteraciones
hormonales.
- de conservar dichos resultados.
Inicio

Peligro
de las Dietas
Una hoja de lechuga para el almuerzo y una fruta en la comida.
Estas son las imágenes que, a la vez, ilusionan y hacen temer
a quienes deciden bajar de peso. Qué hay que tener en cuenta antes
de comenzar un régimen y qué peligros encierran algunas dietas.
Comer
bien y sano y ver que las agujas de la balanza se mantienen estables,
debe ser uno de los sueños más recurrentes de la humanidad. Y,
cuando el calor arremete, la urgencia por perder mágicamente la
grasa acumulada durante el invierno puede ser el paso previo a
sumergirse en dietas que desestabilizan el organismo y
crean problemas que exceden al terreno de lo físico.
“Para
que una dieta sea seria, debe incluir todos los grupos de alimentos
(salvo azúcares simples y cuerpos grasos) y estos alimentos deben
poder mezclarse entre sí. Otro punto es que esté hecha por un
especialista en nutrición, y por último: ninguna dieta seria
hace perder más de dos kilos por semana, en promedio”,
explica Cecilia O’Connor, nutricionista.
|
Ninguna
dieta seria hace perder más de dos kilos en promedio por
semana
|
Sol
Russi, licenciada en nutrición, completa: “Un buen plan
de alimentación debe cubrir nuestros requerimientos diarios de
nutrientes y mantenernos saludables, a partir de nuestro
sexo, edad, altura, actividad física, y hábitos. Hay que adoptar
una dieta personalizada que incorpore todos los grupos de alimentos
(cereales, carnes, frutas y verduras y lácteos) de la pirámide
nutricional”.
Antes
de comenzar un régimen, lo ideal es consultar con un especialista
para no caer en las dietas “milagrosas”, que por lo
general hacen perder más la constancia y la voluntad de iniciar
un buen hábito alimenticio, que esos kilos tan odiados, ya que
al poco tiempo se recuperan y a veces, incluso, se superan.
“La
función del profesional no es sólo indicar una dieta, sino educar
al paciente para que aprenda a elegir los alimentos más convenientes.
De esa manera, una vez lograda la meta deseada, el paciente podrá
mantenerse sabiendo cuáles son los alimentos permitidos y por
qué”, afirma O´Connor.
Otro
factor indispensable a la hora de la largada: “Es fundamental
acompañar el plan con ejercicio. También es importante
comer muchas veces en el día porque evitamos los atracones nocturnos
que intentan calmar el hambre acumulado”. Por último, Russi
pronuncia las palabras mágicas: “Darse un placer con frecuencia
semanal no está mal”.
Inicio
Dietas Masivas
Las dietas milagrosas no existen. Antes de empezar un régimen,
lo mejor es consultar con un especialista. La falta de ciertos
nutrientes en un plan alimentario puede traer consecuencias irreversibles
a una edad madura.
La
herencia del invierno suma en la balanza y ajusta en la cintura
y en la cola. Desde la tapa de cualquier revista, una chica de
45 kilos sonríe feliz, y el título promete: "La dieta del
verano, para bajar 10 kilos en 15 días". Compramos la revista
y empezamos la dieta.
“El
peligro de estas dietas es que no aportan la suficiente cantidad
de nutrientes y muchas de las deficiencias que provocan se manifiestan
luego de mucho tiempo. Mucha gente cree sentirse bien por la pérdida
acelerada de peso, desconociendo que ese déficit de hoy (por ejemplo,
de calcio) es el que produce una enfermedad en la edad adulta,
como la osteoporosis”, explica la nutricionista Cecilia
O’Connor.
|
Lo
más grave es que muchas de las deficiencias se manifiestan
luego de mucho tiempo.
|
“Las
dietas masivas (de la luna, antidieta, dieta scardale, entre tantas)
tienen como objetivo una restricción calórica tal, que producen
descensos bruscos de peso en un corto plazo, lo cual es perjudicial
para la salud. Además carecen de nutrientes como vitaminas, minerales,
proteínas que son fundamentales para llevar adelante una vida
normal”, puntualiza la licenciada en nutrición Sol Russi.
“Por
esta razón, muchas chicas que siguen estas dietas luego de un
tiempo sufren amenorrea (retiro del período menstrual) u otras
alteraciones fisiológicas que dejan secuelas de por vida”,
advierte Russi.
Otro
enemigo a la hora de ajustarse el bikini, es el sedentarismo:
La inactividad física de diez meses, no puede contra los 500 abdominales
y los 250 minutos de step que intentan meterse en un bimestre.
Casi tan perjudicial como los regímenes masivos son las horas
acumuladas de gimnasia extrema con un cuerpo mal alimentado.
La
furia de los gimnasios repletos, y las góndolas de los productos
diet semivacías, serán, como cada año al asomar el verano, fotografías
de una sociedad en la que la buena imagen empieza a conformarse
desde la delgadez. Sin embargo, no sólo se trata de verse, sino
de sentirse bien con uno mismo y darle al cuerpo lo que se merece.
inicio
Secuelas
cardiovasculares
Existe
una relación muy estrecha entre la hipertensión arterial y la
OBESIDAD, siendo esta uno de los factores más importantes para
el desarrollo de la hipertensión arterial.
Entre las personas menores de 45 años, el riesgo es mucho mayor.
Cuando
la RELACIÓN CINTURA-CADERA es mayor a 0.80, la frecuencia de problemas
cardiovasculares y de presión arterial elevada es mayor, siendo
generalmente las cifras bajas las que primero se elevan.
La
insuficiencia cardiaca se presenta ya que el corazón es insuficiente
para poder llevar por todo el organismo a la sangre, teniendo
que hacer un gran esfuerzo contra la resistencia que le ofrece
un cuerpo con OBESIDAD.
La
ateroesclerosis es el endurecimiento de las arterias, que junto
con la obesidad y el exceso de grasa circulante en la sangre,
ocluye mas rápidamente y de manera más importante todas las arterias,
especialmente las arterias coronarias que son las que irrigan
al corazón.
La
obesidad provoca que las venas, especialmente de los miembros
inferiores tengan que hacer un gran esfuerzo para llevar la sangre
de la periferia al corazón y cada vez se van haciendo más insuficientes
presentándose la insuficiencia venosa que se manifiesta con las
varices ya que cada vez se van debilitando mas y más las paredes
de las venas.
Secuelas
cerebrales
Debido
al exceso de grasa en el cuerpo por la OBESIDAD, en las arterias
del cerebro se va depositando grasa y se va haciendo mas estrecho
el paso de sangre por estos vasos sanguíneos pudiendo llegar a
ser tan estrecho el diámetro que seria muy factible se tape dicho
vaso sanguíneo provocando un accidente vascular cerebral.
Secuelas
dermatologicas
En
la OBESIDAD, la acumulación de grasa se da en el tejido subcutáneo
en donde se va depositando. La piel esta compuesta por elastina
lo que le proporciona a esta una cierta capacidad para su elasticidad
y dar cabida a este exceso de grasa, pero llega a cierto limite
y entonces este tejido se rompe y aparecen las estrías, que según
el grado de OBESIDAD y la genética de cada individuo, será de
diferente distribución y de diferente intensidad.
Igualmente
al romperse la piel se va pigmentando en esas zonas, ya que la
melanina lo utiliza como un medio de defensa al rompimiento de
la piel.
Durante
el proceso de la OBESIDAD, también se dan cambio en el sistema
endocrino, tanto en las glándulas centrales como en las glándulas
sudoriparas y sebáceas en la piel, dando como resultado crecimiento
de mayor vello en diversas regiones del cuerpo y esto se conoce
como hirsutismo. Igualmente aumenta la sudoración y debido a la
obesidad se presentan en las zonas de roce los furúnculos y en
las zonas de pliegues empiezan a aparecer infecciones por hongos.
Secuelas
gastrointestinales
En
la OBESIDAD, existe un exagerado consumo de alimentos sin importar
el tipo, la calidad, la textura y la cantidad del mismo. Todo
esto propicia que se inflame la mucosa del estomago provocando
gastritis y debido a la gran cantidad de alimento el ángulo esofagogastrico
se debilita y permite que el ácido del estomago se regrese hacia
el esófago provocando el reflujo esofagico.
Por
todos estos excesos de alimentos la vesícula biliar se vuelve
insuficiente y se empieza a acumular la bilis en su interior y
con el paso del tiempo se presenta la litiasis vesicular. Por
el exceso de grasa que se presenta en la OBESIDAD, el hígado no
es capaz de metabolizar toda la grasa y se empieza a acumular
en las células del hígado, presentando el conocido hígado graso.
Por
todo lo señalado anteriormente también se inflama la mucosa del
intestino grueso, mejor conocida como colitis, que puede desencadenar
en cáncer de colon. Con todo el exceso de carga alimentaria del
aparato digestivo se inflaman las venas que se encuentran en la
parte final del colon y se presentan las hemorroides que pueden
llegar a sangrar o a trombosarse, requiriendo una intervención
quirúrgica de emergencia.
Secuelas
genito-urinarias
La
función de la vejiga que al ser elástica, sirve para acumular
una gran cantidad de orina y debido al problema de OBESIDAD, la
vejiga se ve comprimida y se vuelve insuficiente para retener
la orina, presentándose la incontinencia urinaria.
Por
el exceso de alimentos que se presenta en la OBESIDAD, el riñón
se vuelve insuficiente para eliminar los desechos metabólicos
y se van acumulando presentándose los cálculos renales. Debido
al problema de OBESIDAD, se producen alteraciones importantes
en las hormonas, tanto en la mujer como en el hombre.
En
la mujer dichas alteraciones pueden provocar que se altere el
proceso de ovulación y como consiguiente se presenten alteraciones
en la menstruación. También debido a la obesidad, los ovarios
se rodean de grasa y no permiten que se dé la ovulación. Como
podemos observar existen 2 mecanismos por los cuales se pueden
presentar alteraciones en la menstruación debido a la obesidad.
En
el hombre, por las mismas razones anteriores se puede presentar
el cáncer de próstata.
En la mujer, la obesidad puede desencadenar lesiones en el útero,
que pueden ser benignas o malignas. Lo mismo sucede en los senos
y debido al exceso de grasa no es posible detectar a la exploración
de los mismos cualquier alteración que quizá si no existiera la
obesidad pudiera detectarse en fase mas temprana, evitando problemas
de mayor gravedad.
Secuelas
metabolicas
Una
de las enfermedades mas serias y que tienen mayor impacto en la
salud y la calidad de vida de las personas es la diabetes (niveles
de glucosa (azúcar) circulantes altos en la sangre) y dicha enfermedad
a veces es detectada cuando ya aparecen los síntomas como son
poliuria nocturna (orinar mucho durante la noche), polidipsia
(tomar mucho agua), polifagia (comer mucho) y perdida de peso.
Generalmente la aparición de estos síntomas se presentan entre
8 y 10 años después de tener los niveles de glucosa circulantes
en la sangre por arriba de los niveles normales ( >115 mg/dl.
en ayunas).
La OBESIDAD provoca que se presente una resistencia a la insulina,
provocando un aumento de producción de insulina para compensar
el exceso de glucosa circulante en sangre y dicha producción al
ser insuficiente provoca el deterioro de las células beta del
páncreas que son las productoras de insulina.
También
es importante saber que la OBESIDAD con un alto INDICE DE MASA
CORPORAL, como una PROPORCIÓN CINTURA CADERA por arriba de 0.80,
así como el sedentarismo predisponen a la presentación de la diabetes.
Generalmente
en la OBESIDAD, se encuentran altos los niveles de grasa (lípidos)
circulantes en la sangre y se pueden dividir en:
La
hipercolesterolemia, que es una anormalidad de las grasas (lípidos)
y se presenta cuando los niveles de colesterol en sangre se encuentran
por arriba de 200 mg/dl.
La
hipertrigliceridemia es otra anormalidad de las grasas (lípidos)
y se presenta cuando los niveles de triglicéridos en la sangre
se encuentran por arriba de 150 mg/dl.
Las
lipoproteinas son parte de las grasas (lípidos) que se encuentran
combinadas con proteínas y se dividen generalmente en lipoproteinas
de alta densidad (HDL) y de baja densidad (LDL) que son las más
importantes para él pronostico de ateroesclerosis de las arterias
coronarias (corazón). Igualmente existen las lipoproteinas intermedias
(IDL) y las lipoproteinas de muy baja densidad (VLDL), que no
tienen tanta influencia en él pronostico de enfermedad coronaria.
En
la obesidad se encuentra más comúnmente la hiperlipidemia mixta,
en la que se pueden encontrar niveles altos de varios de los lípidos
mencionados en el párrafo anterior y otros se pueden encontrar
en limites normales.
Cuando
los niveles de ácido úrico en sangre se elevan por arriba de 8
mg/dl, el riñón es incapaz de eliminarlo en su totalidad y se
empiezan a formar cristales del mismo que se acumulan (tofos)
y se depositan en las articulaciones. Generalmente se presenta
en el dedo gordo del pie, pero también puede presentarse en otras
articulaciones y esta entidad se conoce como gota.
Secuelas
osteoarticulares
Debido
al sobrepeso por la OBESIDAD, cada vez es mayor la dificultad
para la movilización, es más difícil desplazarse de un lado a
otro, subir y bajar escaleras. Los músculos que se encargan de
sostener y movilizar nuestro cuerpo que son conocidos como músculos
esqueléticos se van debilitando y su volumen va disminuyendo presentando
hipotrofia muscular.
El
mismo problema de sobrepeso causado por la OBESIDAD va desgastando
las articulaciones y disminuyendo su movilidad y por lo mismo
disminuye la circulación del liquido sinovial y disminuye el aporte
nutritivo de estas causando una artritis tanto de los miembros
inferiores y de la columna vertebral, pudiendo presentar fácilmente
una hernia de disco intervertebral.
Secuelas
psicologicas
Uno
de los factores que son más importantes y que además retroalimentan
el problema de la OBESIDAD, es la pérdida de la autoestima, que
cada vez va siendo mas y más intensa y como consecuencia se cae
en un cuadro de depresión y esto baja aun más la autoestima y
nos hace caer en una depresión cada vez mas y mas profunda y algunas
personas tratan de compensar dicha situación usando a la comida
como un aliciente para su problema y eso consecuenta mas este
problema creando un circulo vicioso.
Secuelas
pulmonares
Debido al exceso de peso causado por la OBESIDAD, el tórax y el
abdomen se encuentran más rígidos y se necesita mucho mayor fuerza
para desplazar los músculos torácicos para la inspiración y la
persona se fatiga fácilmente y le hace falta el aire (disnea),
aunque sea en desplazamientos cortos, por lo que tiene que interrumpir
frecuentemente la marcha y reposar.
La
OBESIDAD favorece la aparición de una obstrucción repetida de
las vías aéreas superiores provocando una dificultad para respirar
durante el sueño que se conoce como síndrome de apnea obstructiva
del sueño.
Al
estar más rígido el pulmón por lo mencionado con anterioridad,
se produce un aumento del volumen sanguíneo pulmonar y se forman
pequeñas comunicaciones en las zonas de declive de los pulmones
y en esa zona se pueden formar acumulaciones de los elementos
de la sangre y presentar pequeños trombos, desencadenando una
trombosis pulmonar.
Secuelas
quirurgicas
En
el paciente que presenta OBESIDAD se presentan una gran variedad
de problemas desde el periodo preoperatorio ya que hay gran dificultad
para canalizar las venas para administrar las soluciones y los
medicamentos.
Durante
la anestesia se presentan problemas desde la intubación (colocación
de un tubo en la tráquea para mejor ventilación). Igualmente se
dificulta la anestesia por vía espinal (raquia). Por el problema
de OBESIDAD, la dosis de medicamentos anestésicos es muy variable
y es muy difícil mantener una hidratación adecuada.
Durante
la cirugía, el aumento de la grasa en el tejido adiposo, dificulta
las maniobras tanto de abrir como de cerrar la incisión quirúrgica
y también se dificulta el control de los vasos sangrantes (hemostasia).
En
el postoperatorio, la mortalidad se encuentra muy aumentada en
los pacientes que padecen OBESIDAD, por una disminución de la
concentración de oxígeno en las arterias. Se presentan frecuentemente
neumonías (infección pulmonar), infecciones de la herida quirúrgica
y también se asocia a tromboflebitis (inflamación de las venas)
de miembros inferiores.
Secuelas
reproductivas
Debido
al problema de OBESIDAD, se producen alteraciones importantes
en las hormonas. En la mujer dichas alteraciones provocan que
se alteren tanto los niveles de estrogenos como los de progesterona
y alteren el proceso de ovulación. Por esta misma razón se presenta
infertilidad (no poder concebir).
Por
el exceso de grasa en la OBESIDAD, las relaciones sexuales son
ineficientes y no se pueden llevar a cabo de manera habitual y
la mayoría de las veces no se realiza dicha relación de manera
satisfactoria.
La
OBESIDAD es una de las entidades que con mayor frecuencia complican
la evolución del embarazo. La mujer que inicia su embarazo con
un INDICE DE MASA CORPORAL por arriba de 25 unidades se considera
con obesidad y se limita el crecimiento del producto a expensas
del plan de alimentación bajo en calorías para que no suba mas
de peso. Además se ha visto que las embarazadas con obesidad tienen
productos con mayor peso al nacer que los normales (macrosomicos).
Las
mujeres con obesidad presentan mayor riesgo de desarrollar diabetes
e hipertensión.
Secuelas
sanguineas
Debido
al exceso de grasa que se presenta en la OBESIDAD y que la respiración
es deficiente, la oxigenación se ve disminuida y para compensar
esto, la medula ósea produce mas glóbulos rojos (poliglobulia)
y se eleva la hemoglobina (que es la que transporta él oxigeno
a todo el cuerpo) y encontramos los niveles arriba de 18 mg/dl.
y en algunas ocasiones cuando las cifras son muy altas es necesaria
practicar una sangría (sacar sangre).
Secuelas
sociales
De
las secuelas más importantes definitivamente son las que tienen
implicaciones sociales, ya que en la sociedad actual la persona
con obesidad no es aceptada y más aun si es mujer el rechazo será
mayor.
A
nivel laboral, los patrones no desean tener gente con obesidad,
sobre todo a nivel de trabajo de oficina, recepción, ventas, etc.,
etc. ya que dicen que la primera imagen que percibe el cliente
es la que se percibe de la empresa, a veces ni tan siquiera les
interesan los conocimientos y las virtudes de sus empleados sino
la apariencia física de la misma.
Ni
que hablar de lo que sucede a nivel escolar, ya que como sabemos
los niños no se callan nada y siempre el agredido es el que presenta
obesidad, no se le permite que juegue con los demás y siempre
es objeto de burlas y segregación, provocando en los niños, grandes
complejos que requerirán tarde o temprano de ayuda profesional
para resolver toda la problemática señalada en los párrafos anteriores.
Y
todo esto los lleva al aislamiento, a separarse de la gente, a
encerrarse en las cuatro paredes y para reconfortarse de todas
estas situaciones recurren a la comida y lo que esto va haciendo
es hacer mas grave este problema.
Otras
secuelas
Debido
al problema de OBESIDAD las hernias y eventraciones son muy frecuentes,
ya que las paredes musculares no son capaces de sostener todo
este sobrepeso y al debilitarse permiten que se formen sacos herniarios
que pueden ser en varias localizaciones y que requerirán de intervención
quirúrgica y que debido al mismo problema de OBESIDAD, el porcentaje
de recidiva es muy alto.
Los
pacientes con obesidad, tienen mucho mayor riesgo de sufrir accidentes,
ya que pierden su centro de gravedad y además no pueden percibir
alteraciones en el piso o altura de escalones o pueden romper
una silla que no se encuentre en buen estado o pueden caer al
rotarse en una cama de exploración y así podríamos seguir poniendo
ejemplos alrededor de esta situación
inicio
Obesidad
Infantil
Alrededor de una tercera parte de la obesidad adulta inicia en
la niñez. Se ha encontrado que ésta se asocia con una obesidad
más severa que aquella que aparece en la edad adulta. Así mismo
el adolescente que persiste con su obesidad hasta la edad adulta
tiene mayores riesgos de morbilidad.
La
severidad de la obesidad y la edad de comienzo determinan
si la enfermedad va a continuar durante la vida de adulto.
Así mismo mientras más cerca esté el niño de la edad adulta
tiene mayor riesgo de que persista dicha obesidad.
La
obesidad en los padres aumenta el riesgo de ser un adulto
obeso a cualquier edad. El estudio más comprensible de
la historia natural de dicha enfermedad en niños y adolescentes
demostró que si ambos padres padecen la enfermedad el
riesgo de ser obeso en la edad adulta es mucho mayor,
sin importar el peso del niño. A medida que avanza la
edad del niño, el efecto del peso de los padres va disminuyendo,
así como el efecto de la obesidad presente en el niño
y su persistencia aumenta el riesgo de obesidad. |
Existen
tres períodos críticos al comienzo de la vida que afectan la obesidad
en los niños, éstos son: el prenatal, el período de rebote de
adiposidad y la adolescencia.
La
evidencia más clara de que el crecimiento intrauterino influye
sobre la adiposidad futura se deriva del seguimiento de los hijos
de madres no diabéticas. En una revisión reciente encontraron
que diez de 11 estudios demostraron un aumento de la posibilidad
de obesidad en el adulto en hijos de madres no diabéticas. De
los ocho estudios en los que revisaron nacimientos de madres no
diabéticas, siete mostraron una asociación positiva entre peso
al nacer y adiposidad en la edad adulta. Los únicos dos estudios
que incluyeron peso materno, todavía mostraban una asociación
positiva significativa, después de controlar el peso materno.
Sin embargo, el peso al nacimiento sólo hace una pequeña contribución
con la obesidad adulta.
El
período de rebote de adiposidad describe el momento en el cual
la curva del índice de masa corporal (IMC) comienza a aumentar
después de un punto muy bajo que ocurre entre los 6 y 7 años.
El comienzo de este rebote de adiposidad parece asociarse con
un incremento de adiposidad en el adulto, incluso luego de controlada
la enfermedad en los padres.
La
adolescencia representa un período crítico par la obesidad adulta.
El comienzo tardío de dicha enfermedad y la maduración temprana
parecen asociarse con mayor riesgo de padecer obesidad adulta.
Así mismo un grupo grande de obesos severos reporta el comienzo
de su enfermedad en la niñez.
La
historia natural de la obesidad indica que los padres obesos de
niños pequeños deben someterse a consejería para prevenir la obesidad,
sin importar el peso del niño.
Todos
los miembros de la familia deben controlar el acceso a
los alimentos y reducir el tiempo dedicado a la
niños estimularse para que incrementen la actividad física.
Sin importar el aumento de autonomía que adquiere el niño
a medida que crece, el ambiente familiar es una influencia
muy importante en la dieta y la actividad física. El comportamiento
alimenticio y la interacción alrededor de la comida representan
el punto más importante para recibir una educación preventiva.
Como regla general, los padres deben controlar los alimentos
de sus hijos y permitir que elijan entre los que se le
ofrecen y la cantidad que quieran consumir.
|
El
afán de los padres por controlar la cantidad de alimentos que
ingieran sus hijos, el hecho de obligarlos a comer cierto tipo
de comidas usualmente produce la reacción opuesta. Por ejemplo,
el esfuerzo que hacen los padres para controlar la ingesta de
sus hijos se asocia con una capacidad disminuida del niño para
controlar su propia alimentación. Así mismo los niños guiados
a consumir cierto tipo de alimentos usualmente los consumen menos.
Disminuir la disponibilidad de comidas de alto contenido calórico
puede motivar a los niños a ingerir mayor cantidad de frutas y
vegetales. Sin embargo, ningún estudio ha demostrado aún la asociación
entre estos comportamientos y la obesidad.
No
se ha hecho ningún estudio para determinar el tipo de acercamiento
para mejorar la interacción entre padres e hijos.
Hay
todavía menos información sobre los patrones de interacción padres/hijos
sobre la promoción de actividad. Como la inactividad se asocia
con el comienzo y la permanencia de la obesidad, el tiempo empleado
viendo televisión representa la principal forma de inactividad
entre los niños. Por eso los límites para ver televisión deben
ser impuestos desde temprana edad y mantenidos a través del tiempo.
Cuando
el niño inicia el colegio el medio ambiente comienza a influir
sus patrones de alimentación, la disponibilidad de alimentos,
su elección, frecuencia de consumo y también la actividad física.
La mayoría de familias actualmente están compuestas por padres
trabajadores y los niños como mínimo consumen una de sus comidas
en el colegio y son cuidados por personas diferentes a sus progenitores.
En los Estados Unidos actualmente los empleos llevan a las familias
a gastar el 30% de sus salarios para comprar alimentos por fuera
de casa. Cifra mucho mayor que en Colombia, pero infortunadamente
la tendencia en las ciudades capitales enfoca en esa dirección
si no se toman medidas al respecto.
La
obesidad en la niñez y la adolescencia se asocia con muchas consecuencias
adversas. Entre las más frecuentes son el desarrollo de una autoestima
baja, que resulta de la discriminación de los compañeros y la
sociedad. Aunque las consecuencias médicas de la obesidad ocurren
menos en los niños y adolescentes obesos que en los adultos, no
es así si los comparamos con los niños que presentan pesos saludables.
Esta secuencia tiende a ser paralela a la de los adultos. La hiperinsulinemia
se relaciona directamente con la severidad de la obesidad y aunque
la diabetes mellitus tipo 2 es rara, en la infancia, la prevalencia
en niños y adolescentes obesos comienza a aumentar. Las hiperlipidemias
que se caracterizan por aumento de LDL y triglicéridos con HDL
disminuida es también frecuente. Aunque la hipertensión es rara
en niños y adolescentes, el 50% de los niños hipertensos son obesos.
La
principal urgencia de los niños obesos es la apnea del sueño,
el deslizamiento de la cabeza del fémur, pseudotumor del cerebro
y la enfermedad de Blount.
Afortunadamente
estas consecuencias son raras. Sin embargo, si están presentes,
debe instaurarse rápidamente un programa para bajar de peso.
inicio
El
Sistema Nervioso Simpatico
El sistema nervioso simpático (SNS) es reconocido como importante
factor regulador de la tensión arterial y la temperatura corporal.
Ahora
se estudian sus implicaciones metabólicas relacionadas con la
obesidad. Si admitimos que una pieza principal en el balance del
peso corporal lo constituye el gasto energético, y que éste, de
manera directa puede ser influido por el SNS, entenderemos fácilmente
el interés que su estudio implica para el enfoque y manejo del
paciente obeso.
El
gasto energético y el SNS
Si
se inyecta adrenalina intravenosa a una rata se estimula su gasto
energético en reposo. La respuesta termogénica al frío sabemos
que es mediada por el SNS. Así pues el SNS actúa no sólo sobre
el gasto energético basal, sino también sobre su respuesta: hay
relación directa entre la actividad del SNS y la respuesta termogénica
a la comida, y esta respuesta se reduce si se administra una sustancia
"bloqueadora" como la clonidina.
Aunque
el mecanismo exacto aún no está claro, es posible involucrar a
los niveles de glicemia y la secreción insulínica subsiguiente:
el gasto metabólico basal está elevado en los sujetos que consumen
dietas ricas en carbohidratos. Si se hace un clamp y se administra
insulina para producir la hiperinsulinemia y se administra glucosa
para mantener euglicemia, se observaba un aumento de la termogénesis
y de la actividad del SNS.
En
la práctica clínica encontramos hipertensión arterial, obesidad
y el aumento de la actividad del SNS en muchos pacientes, y nos
preguntamos siempre cuál es el factor primario. ¿Es el incremento
en la actividad del SNS secundario al desarrollo de la obesidad
y el consecuente hiperinsulinismo e insulinorresistencia? ¿O en
ésta la que causa una excesiva actividad del SNS?.
Esto
podría estudiarse en sujetos pre-obesos, o bien e aquéllos que
por reducción retomaron su peso normal. Lo primero se ha investigado
en los indios. Pima y se sabe que hay diferente respuesta al propanolol
que reduce el gasto energético basal en sujetos caucásicos o en
los Pima indicando entonces diferencias en la respuesta del SNS.
Y si se estudian los niveles de catecolaminas se encuentran reducidos
en sujetos obesos comparados con delgados. Ravussin concluye al
respecto: que los modelos animales indican que una actividad reducida
del SNS puede ser un factor en el desarrollo de la obesidad. Hay
también evidencias que sugieren que en humanos con baja actividad
del SNS se presenta mayor riesgo de padecer obesidad debido al
bajo gasto metabólico.
Termogénesis
Puede
definirse como la producción facultativa de calor por el organismo
para responder a situaciones de exceso o defecto de nutrientes
con miras a mantener el peso adecuado. En este proceso el SNS
es un importante factor regulador. Si el SNS es estimulado, todos
los adrenorreceptores son activados, pero la termogénesis principalmente
regulada por los adrenorreceptores beta 1 y beta 2.
La
respuesta a la restricción energética también conduce a modulación
del número y sensibilidad de estos adrenorrecptores. El estudio
comparativo entre sujetos delgados y obesos muestra que en estos
últimos la respuesta adaptativa del SNS a los cambios energéticos
está alterada. Esto tiene mucha importancia si se recuerda que
el SNS también modula la respuesta termogénica al ejercicio físico
tanto agudo como prolongado, aumentando no sólo el metabolismo
basal, sino también la oxidación de lípidos (lipólisis muscular
de triglicéridos).
A
manera de conclusión sobre la importancia del SNS en la obesidad,
actualmente podemos plantear como hipótesis de trabajo las siguientes:
- ¿Cuál es el defecto preciso en la actividad del SNS y cuáles son los
órganos o tejidos involucrados exactamente en la reducción
del gasto energético?.
- ¿Puede corregirse en alguna forma, bien a nivel central o bien en
tejidos periféricos, esta reducción en la actividad del SNS?.
- ¿Será posible lograr un medicamento que actúe específicamente sobre
los efectos metabólicos del SNS sin causar su activación generalizada?.
Resumen
del simposio sobre la obesidad y sistema nervioso simpático. Copenhague.
I.A. MacDonald (Nottingham), E. Ravussin (Phoenix),
G. Bray (Baton Rouge), A. Temblay (Quebec), WHM Saris (Maastricht),
A. Atrup (Copenhague), S. Roessner (Estocolmo)
inicio
Genes
en la Obesidad
Hasta
el momento no se dispone de modelos genéticos apropiados
para explicar la naturaleza mutifactorial de la obesidad
en humanos, sin embargo, los modelos de genes mesdelianos
disponibles en el ratón proporcionan buenas luces para
su compresión, teniendo en cuenta la correspondencia de
los genes humanos y murinos. |
La
biología evolutiva puede proporcionar una explicación más profunda
del fenotipo de la obesidad frente a las múltiples y diversas
opciones e hipótesis consideradas hasta ahora. Así, en 1962, James
V. Neel, el famoso genetista de la Universidad de Michigan propuso
que la selección natural presionó a nuestros ancestros distantes
a adquirir "genes de economía" que permitieran almacenar
grasa en la época de "vacas gorda" con el fin de mantener
la especie en el período de las "vacas flacas". Frente
al exceso relativo de nutrientes de la actualidad, según el doctor
Neel, esta adaptación ha llegado a ser un riesgo. Durante largo
tiempo se ha evidenciado que la tendencia a ganar peso "es
de familia" y los diversos estudios disponibles muestran
que los factores genéticos por si solos controlan el índice de
masa corporal hasta en un 80%; sobre esta base genética, la cual
parece ser definitivamente de carácter multilfactorial, inciden
los variados factores ambientales que favorecen la expresión del
fenotipo correspondiente.
Para
entender en qué forma la alteración de genes específicos puede
contribuir a la obesidad, es necesario considerar las fuerzas
que obviamente actúan en la regulación de la composición corporal.
Para
entender en qué forma la alteración de genes específicos puede
contribuir a la obesidad, es necesario considerar las fuerzas
que obviamente actúan en la regulación de la composición corporal.
Cuando el peso es estable y no se gana ni se pierde grasa, la
ingesta energética debe ser igual al gasto energético. La desviación
progresiva, por arriba o por abajo, de este contenido de grasa
da como resultado un cambio contra-regulatorio consecuente en
el balance energético que actúa restaurando la posición corporal
original.
El
adipocito, la célula fundamental del tejido graso, hasta muy recientemente
ha sido considerado como una forma pasiva de almacenamiento. En
la actualidad sabemos que es un tipo de tejido endocrino sujeto
a múltiples señales que lo diferencias, lo mantienen diferenciado,
expresando sus funciones y que secreta señales que lo relacionan
con otras células y como todas las células del organismo humano
está sujeto a un recambio bajo las señales que dictan la división
celular y su muerte celular programada (adoptosis).
El
aporte de la biología molecular en cualquiera de los procesos
celulares demuestra que todos y cada uno de ellos está regido
por expresiones y acciones genéticas, ya sea de tipo monogénico
(mendeliano) o poligénico-multifactorial y que los procesos de
transducción de señales son asombrosamente comunes, no sólo entre
las células de un organismo, sino entre los diversos organismos
de la escala evolutiva y filogenética.
Por
lo tanto, un "gen de obesidad" puede ser cualquier gen
que codifique una proteína comprometida en las funciones diferenciales
del adipocito o de sus sistemas de regulación homeostática, aunque
comúnmente se hace diferencia al establecimiento de ratas metabólicas
o aspectos de la saciedad. Así la inactivación parcial o completa
de un gen que codifique un factor de saciedad relacionado con
el tejido adiposo, o el receptor de este factor, impediría o eliminaría
la capacidad del sistema nervioso central para responder al incremento
de la masa grasa, con una disminución en la ingesta energética.
La
naturaleza poligénica de la mayoría de los casos de la obesidad
humana y el impacto de las variables ambientales sobre la composición
corporal impiden la identificación directa de los genes de la
obesidad en los humanos. Ante esta dificultad, la disponibilidad
del modelo de la obesidad en roedores y el conocimiento de la
correspondencia entre los mapas genómicos del ratón y el hombre
han permitido un progreso rápido y creciente en esta área. En
esta forma, actualmente los candidatos más fuertes a genes de
la obesidad en los humanos son los loci sintéticos con los genes
murinos que presentan mutaciones definidas, resultantes en el
fenotipo de la obesidad.
Genes
mendelianos identificados de mayor relevancia
Gen
obese (OB)
Codifica
la leptina, factor de saciedad circulante producido por el adipocito.
El fenotipo mutante homocigótico ( ob/ob) genera una proteína
truncada inactiva. Su secreción es regulada por la insulina (activador)
y el sistema simpático (inhibidor), especialmente los receptores
adrenérgicos de tipo b3.
Gen
diabetes (DB)
Este
codifica la proteína receptora de la leptina (Ob/R), perteneciente
a la familia de receptores de citoquinas asociados a tirosinaquinasas,
clase I. Se han descrito cinco isoformas presentes en diversos
tejidos y sus mutaciones generan un fenómeno similar al ob/ob.
Gen
Agouti
Su
producto normal antagoniza y regula la interacción entre la hormona
melano-estimulante y su receptor en el melanocito. Su mutación
se identifica por obesidad, resistencia a la insulina y color
amarillo del ratón.
Gen
FAT
Dicho
gen codifica una carboxipeptidas E. Su mutación impide el procesamiento
normal de la insulina, originando, por lo tanto, hiperpro-insulinemia
y obesidad.
Gen
TUBBY
Su
función proteica no se conoce aún. Su mutación da origen a degeneración
retiniana, pérdida de audición neurosensorial y obesidad.
Los
estudios de estos genes pueden proporcionar evidencia adicional
a la genética de la obesidad, pero el mejor modelo debe incorporar
los hallazgos de otros, dentro del concepto de la multifactorialidad
y la interacción poligénica.
Dentro
de otros candidatos tenemos el gen que codifica el receptor b-adrenérgico
tipo 3 ( bAR3), el principal receptor involucrado en
la regulación de la termogénesis y la lipólisis en el tejido adiposo
pardo y blanco en roedores. En humanos se localiza primordialmente
en la grasa y adipocitos del tracto gastrointestinal y su papel
primario se cree que es la regulación de la rata metabólica en
reposo y la lipólisis. Una mutación de esta proteína (Trp64Arg)
ha sido determinada en sujetos normales y con obesidad mórbida,
cuya significación real no está bien establecida. Por otra parte,
se ha determinado que este tipo de receptor inhibe la acción de
la insulina como regulador positivo de la secreción de leptina.
Mediante
estudios de ligamiento genético en humanos se postulan otros genes
candidatos del fenotipo de la obesidad. Uno de ellos es el gen
de la pro-opio melanocortina (POMC) como precursor de la ACTH;
la generación de la POMC debe esta regulada por hormonas glucocorticoides,
las cuales tienen también un efecto directo sobre la expresión
del gen OB, como activadores de su transcripción.
Otro
gen candidato es el de la proteína regulatoria de la gucoquinasa
(GCKR), el cual desempeña un papel fundamental en la glucólisis
anaeróbica. Este gen está localizado muy cerca del gen del bAR3
en el cromosoma 8.
Estos
candidatos parecen tener una fuerte influencia sobre los niveles
de leptina en el suero.
En
cuanto a neuropéptidos, los genes del neuropéptidos Y de su receptor
como factor estimulante del apetito, y los de la urocortida y
su receptor, como supresor del apetito, representan puntos de
gran interés para futuras investigaciones.
Así
mismo, el manejo energético por la mitocondria ofrece posibilidades
en la explotación de la obesidad, especialmente el conocimiento
de las denominadas proteínas desacopladoras, termogeninas (UPCI,
UPC2), involucradas en la regulación de la termogénesis y cuyas
mutaciones en el humano seguramente arrogarán mucha luz acerca
de la regulación de estos genes y sus proteínas por dieta.
La
disponibilidad de un nuevo modelo multigénico en el ratón, designado
BSB, semeja mejor el fenotipo de la obesidad observado en humanos,
con respeto a su naturaleza multifactorial.
Sin
embargo, no se ha identificado un síndrome de obesidad humano
que duplique en forma precisa cualquiera de los síndromes monogénicos
observados en el ratón.
¿Cuál
o cuáles de estos genes, y seguramente de muchos otros implicados
en los procesos de transducción de señales (información) podrán
ajustarse a la definición de "genes de economía" formulada
por Neel hace más de 30 años?
inicio
Mitos
de los Alimentos
En un plan alimenticio balanceado se deben consumir aceites de
oliva y de girasol. La banana no es un elemento prohibido. Y además,
previene los calambres. Durante la lactancia, mucha agua.
Desde
las tostadas con manteca y azúcar de la bisabuela hasta las ensaladas
crudas de nuestros tiempos, hay una larga lista de alimentos que
los nutricionistas separan entre permitidos y prohibidos. Antes
de empezar una dieta es bueno distinguir entre realidad y ficción
porque la ignorancia, a veces, también engorda.
|
El
consumo de banana evita los calambres
|
Los
alimentos con fibra (integrales) favorecen el desarrollo de los
músculos. Falso
Una cosa es la fibra alimentaria (hidratos de carbono) y otra
cosa es la fibra muscular (parte del músculo, proteína). Son dos
fibras diferentes.
El
aceite de oliva es más saludable que el de girasol. Falso
Hace un tiempo, el aceite de oliva tenía más cantidad de ácidos
grasos monoinsaturados. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos
y genéticos, pueden producirse aceites de girasol con la misma
composición que los de oliva. Lo ideal es consumir los dos.
La
banana está prohibida en dietas para adelgazar. Falso
La banana es una de las frutas que más calorías aporta, pero no
debería estar prohibida en los regímenes hipocalóricos. Sólo se
aconseja su consumo con moderación.
Los
calambres se pueden prevenir comiendo banana. Verdadero
Los calambres se pueden prevenir consumiendo potasio. La banana
es rica en ese mineral.
Las
dietas más exitosas son las que hacen bajar mucho peso en poco
tiempo. Falso
Ese tipo de dietas no producen un cambio de hábitos alimentarios.
La persona adelgaza abruptamente pero, en poco tiempo, vuelve
a recuperar el peso perdido.
Es
peligroso darle miel a un bebé menor de 6 meses. Verdadero
Aún no se conocen las causas, pero el consumo de miel en menores
de 6 meses puede llegar a producir la muerte por botulismo (aunque
esa misma miel no le produzca daño a un adulto).
No
es bueno que el bebé consuma harina de trigo antes de los 7 meses
de vida. Verdadero
El consumo de harina de trigo en menores de 7 meses puede producir
alergias alimentarias y desencadenar una celiaquía.
Durante
el período de lactancia, es bueno tomar abundante agua.
Verdadero.
La leche materna tiene una abundante concentración de agua. Por
eso, la madre debe reponer esa agua perdida.
La
alimentación sana no incluye a las carnes rojas. Falso
Una alimentación sana debe incluir alimentos de todos los grupos
en una forma armónica
inicio
La
Sibrutamina y el Orlistat
En el último año han aparecido dos fármacos para el tratamiento
de la obesidad: la Sibrutamina y el Orlistat.
La
Sibrutamina es un inhibidor de la recapatación de serotonina
y noradrenalina, es decir que va a disminuir la sensación de hambre
y como consecuencia de ingesta de alimentos (fármaco anorexígeno),
favoreciendo de esta manera la perdida de peso. Además, produce
un efecto termogénico y aumenta el consumo de oxígeno.
Tras el tratamiento con Sibutramina se observa una reducción del
índice cintura-cadera, sobre todo disminución del perímetro de
la cintura. Se produce un descenso del colesterol total, del LDL,
del ácido úrico, de los triglicéridos y un aumento del colesterol
HDL.
Estudios realizados con este medicamento han mostrado que es bien
tolerado por los obesos, pueden aparecer: cefalea, estreñimiento,
insomnio, taquicardia, hipertensión, irritabilidad, excitación,
sequedad en mucosas y alteración del gusto, desapareciendo en
cualquier caso al suspender su tratamiento.
La sibutramina esta contraindicada en un número importante de
situaciones.
Es eficaz en pérdidas de peso moderadas (5-10 % del peso) y en
el mantenimiento del peso conseguido.
El
Orlistat es un derivado semisintético de la lipstatina que
inhibe a la lipasa, no actuando frente a ninguna de las otras
enzimas. La lipasa inactivada no puede hidrolizar la grasa ingerida
y esta se elimina por las heces. Este fármaco impide la absorción
del 30-32% de la grasa consumida.
Está contraindicado en diversas situaciones.
El orlistat solo es efectivo si en la dieta hay grasa, es decir
si se toma una comida carente de ellas, no debe ingerirse. El
tratamiento con este fármaco debe ir acompañado de una dieta hipoenergética
y equilibrada para asegurar la presencia de grasa en ella (30%
de la energía total ingerida).
En los estudios llevados a cabo con este fármaco se han observado
pequeños descensos de los niveles de vitaminas liposolubles, pero
se han mantenido dentro de los límites por lo que pocas veces
se ha requerido suplementación.
Es posible la aparición de reacciones adversas de tipo gastrointestinal.
No
obstante el uso de cualquiera de estos fármacos debe realizarse
unido a un tratamiento dietético, a un aumento de la actividad
física y a una educación nutricional.
Todo
parece indicar que la utilización de cada uno de estos fármacos
por separado e incluso unidos, así como los desarrollados en un
futuro, va a ser un paso adelante en el tratamiento de la obesidad,
aumentando la calidad de vida de estos pacientes.
Bibliografía:
-
Hanotin C., Thomas F., Jones SP., Leutenegger E and Drouin P.
Efficady and tolerability of sibutramine in obese patients: a
dose-ranging study. Int. J. Obes. 1998; 22: 32-38.
-
Sjötrom L., Rissanen A., Andersen T. et al. Randomised placebo-controlled
trial of orlistat for weight loss and prevention of weight regain
in obese patients. Lancet. 1998; 352: 167-173.
-
Carrillo M. y Barbany M. Ultimos avances en el tratamiento farmacológico
de la obesidad. Formación continuada en Nutrición y Obesidad.
1999; vol 2, nº 6: 277-288.
inicio
Cambios
Emocionales en las Dietas
Hoy día, existe una gran presión en la sociedad respecto al "culto
al cuerpo". Una consecuencia directa de ésta presión es la
apariencia, y muchas personas tratan de seguir el modelo estético
de la delgadez. Éste hecho se refleja en el gran número de publicaciones
sobre nutrición con títulos como "Perder peso es fácil"
y "La dieta perfecta", que figuran entre los best-sellers.
En el ámbito de los profesionales de la salud se está extendiendo
la preocupación relacionada con las posibles consecuencias sobre
la salud y el bienestar psicosocial de las personas que podrían
llegar a producir el seguimiento crónico de dietas.
Diferentes
estudios han demostrado cómo hombres y mujeres con sobrepeso tratan
de perder peso siguiendo dietas. Por ejemplo, en un estudio realizado
en Estados Unidos se obtuvo que un 63% de las mujeres y el 47%
de los varones con sobrepeso estaban intentando perder peso mediante
una dieta.
El
número de personas que sigue dietas se ha incrementado hasta tal
extremo que llegan a ser más que el número de personas con sobrepeso
u obesidad. Esta fiebre por el seguimiento de dietas no solamente
afecta a la población adulta, de hecho cada vez afecta a edades
más tempranas.
Es
probable que la condición psicológica previa de las personas influencie
los efectos de hacer dieta sobre los cambios en el estado de ánimo
y en otras variables psicológicas.
En
relación con las consecuencias psicosociales positivas y/o negativas
que producen las dietas en las personas que tienen sobrepeso,
los estudios realizados proporcionan resultados contradictorios;
unos defienden que los obesos que siguen dietas obtienen beneficios
psicológicos de las mismas, mientras que otros muestran haber
encontrado consecuencias psicológicas adversas como ansiedad,
irritabilidad, preocupación frente a los alimentos y depresión.
Otros
estudios han demostrado que los ayunos prolongados y las dietas
bajas en calorías generan consecuencias tales como depresión,
ansiedad, nerviosismo, debilidad e irritabilidad.
Muchas
de las personas que pierden peso, después lo recuperan y a veces
cogen incluso más kilos de los que tenía previamente. Las fluctuaciones
en el peso son negativas. Los obesos que siguen estos ciclos se
sienten culpables y avergonzados como consecuencia de la recuperación
de peso, y además son criticados por su fracaso por sus familiares,
compañeros de trabajo y profesionales de la salud.
Los
pacientes se sienten bien cuando pierden peso, pero tienen miedo
al posible malestar, censura y sensación de ridículo que experimentarán
a medida que vayan recuperando el peso. La pérdida y recuperación
de peso es algo que está al alcance de la vista y, por consiguiente,
es un hecho público que difícilmente se puede ocultar en una cultura
que rechaza a los obesos.
inicio
Alimentos
Adictivos
Para
perder peso fácilmente y sin apenas darnos cuenta, el primer paso
es relajarte, porque si a la dura prueba de la dieta añadimos
la ansiedad que provoca ese pequeño reto, lamentablemente los
resultados tardarán en llegar. Si es que llegan. Parece demostrado
que cuanto más tensas nos sentimos ante la necesidad de perder
peso, más propensas somos a "morirnos" un día de hambre
y a procurarnos un atracón al día siguiente. ¿Y eso a qué conduce?
En el peor de los casos, a un par o tres de quilos más.
Por
este motivo debes saber que el secreto de una buena dieta consiste
en evitar a los llamados "alimentos que crean adicción":
aquellos que, por definición, acaban monopolizando nuestro pensamiento,
reconfortándonos en los malos momentos y aliviándonos el estómago
cuando éste nos declara una pequeña guerra. Recurrir a ellos cuando
te sientes débil, triste o bien como si fueran una válvula de
escape es la peor cosa que puedes hacer porque crearás un precedente
casi insalvable que te puede llevar a depender absolutamente de
ellos en momentos de flaqueza.
Los
aperitivos: son tan sabrosos como peligrosos cuando estás
haciendo una dieta. ¿Sabías que una pequeña ración de patatas
fritas y un vermut superan en calorías a un hermoso bocadillo
vegetal, por otra parte mucho más nutritivo y saciante? El peligro
de los aperitivos radica en que pueden despertar en nosotras conductas
compulsivas: pueden convertirse en un picoteo incontrolado: ahora
una almendrita, ahora un ganchito, ahora unas olivitas…
pequeños estragos que ni alimentan ni sacian ni mucho menos contribuyen
a que pierdas peso de manera saludable.
La
repostería: sustituir las pastas (croissants, ensaimadas,
donuts…) por pequeños bocadillos de pan integral o una o
dos piezas de fruta a media mañana te ayudará a "matar el
gusanillo" de manera más efectiva y saludable, ya que debes
saber que la repostería sacia en un primer momento pero sólo de
manera engañosa. Además de que las caderas acaban padeciendo sus
efectos. Además de tu colesterol.
Los
pequeños "dulces": comienzan siendo pequeñas excepciones
y acaban convirtiéndose en una costumbre. Por lo general se trata
de carbohidratos elaborados que contienen muchas calorías y pocas
o nulas vitaminas y minerales.
Las
bebidas azucaradas: constituyen un tentempié habitual por
el efecto saciante del gas y el azúcar que contienen. Debes saber
que los refrescos de soda contienen tal cantidad de azúcar que
incluso equivalen en calorías a otros alimentos compactos como
el yogur, un plato de cereales, dos piezas de fruta fresca…
alternativas mucho más pobres en calorías y más ricas en salud.
Como
ves, para perder peso y llevar una dieta sana no es preciso hacer
grandes renuncias. Vigilar un poco tu alimentación manteniendo
a raya a los "indeseables" es la manera de llegar con
éxito a nuestro propósito: perder peso sin jugarse la salud ni
el tipo.
inicio
Bebidas
para Adelgazar
1) Té de agracejo: Esta hierba se destaca por su acción contra
la ansiedad, la angustia y la depresión, factores, que en general
inducen a realizar grandes ingestas de alimentos. Pero además,
cobra gran importancia como digestivo natural. Te recomendamos
que tomes 2 tazas por día hasta que comiences a notar cambios.
2)
Té de arenaria: Gracias a su acción diurética, esta hierba es
la ideal para complementar un régimen para adelgazar. Dos tazas
diarias serán suficientes para lograr los efectos deseados.
3)
Té de bardana: Diurético y depurativo, el té de este yuyo colabora
con el descenso de peso y con la belleza de la piel. Con 1 taza
diaria todos los días, se eliminarán las toxinas que afean el
cutis e impiden el correcto funcionamiento del organismo.
4)
Té de carqueja: Esta hierba actúa como digestivo, hepatoprotector
y depurativo. Beber todos los días una infusión preparada con
2 cdas. de carqueja por litro de agua es una buena manera de limpiar
el cuerpo y dejarlo apto para realizar cualquier dieta.
5)
Té de cola de caballo: También es diurético y depurativo. Simplemente
vierta 2 cdas. de hierba por litro de agua y pasado 1 minuto del
primer hervor, deje decantar la preparación y cuélela. Una taza
diaria es una cantidad ideal.
6)
Té de dulcamara: Actúa como diurético y desintoxicante, por eso
libera al organismo de sustancias nocivas ayudándolo a eliminarlas
rápidamente. Una taza a la mañana y otra a la noche serán grandes
aliados para cumplir con una dieta exitosa.
7)
Té de espina colorada: Se utiliza como diurético y contra los
cólicos hepáticos y la acidez. De ahí que una infusión preparada
con esta hierba sea de gran ayuda a la hora de complementar una
dieta rica en verduras, legumbres y cereales.
8)
Té de fucus: Es el adelgazante por excelencia. Actúa contra la
obesidad y el hipotiroidismo. Estas cualidades naturales hacen
que 3 o 4 tazas diarias, contribuyan con el descenso de peso.
9)
Té de hisopo: Otro de los reductores que la naturaleza nos brinda.
En forma de infusión o de gotas (en este caso hace falta comprar
la tintura madre que se vende en dietéticas) esta hierba proporciona
importantes descensos en lo que ha grasa corporal se refiere.
10)
Té de pasionaria: Ataca la ansiedad y los nervios. Sus efectos
son de suma importancia para llevar a cabo una dieta sin tentarnos
con recetas "potentes" en el camino. Consume 2 o 3 tazas
diarias. En casos de ataques de hambre súbitos, ingiere 2 tazas
juntas.
11)
Té de zarzaparrilla: Eliminar el líquido retenido en el organismo
es la propiedad de esta hierba natural. Con sólo ingerir una taza
diaria, obtendrás sus beneficios.
12)
Té de marrubio: Antiinflamatoria y adelgazante. Estos son los
beneficios proporcionados al consumir una infusión preparada con
marrubio. Incluya 2 tazas diarias en tu dieta y disfruta de tu
nueva silueta.
13)
Té de centella asiática: Conocida por sus positivos efectos sobre
la circulación sanguínea, esta hierba anticelulítica borra paulatinamente
la piel de naranja, dejándola suave y con menos pozos e imperfecciones.
¿Cómo plasmar estos beneficios en nuestro cuerpo? Tomando 3 tazas
diarias de este té, preparado con 2 cdas. de hierba por litro
de agua.
Tés
frutales
14)
Té de pomelo: Una taza de infusión de esta fruta 30 minutos antes
de cada comida reduce el apetito y ayuda a descomponer grasas.
Además, limpia el sistema digestivo y urinario. Se prepara muy
fácil, lavando un pomelo, cortándolo en cuatro e hirviéndolo durante
1 minuto. Lo mejor es consumirlo inmediatamente para que no pierda
sus propiedades y nutrientes.
15)
Té de melocotón: Dos tazas diarias en ayunas son una excelente
dosis para hidratar en profundidad la piel y reconstituir tejidos,
dado que las enzimas que posee el melocotón son ideales para cumplir
con esta tarea. Para preparar esta infusión sólo deberá colocar
un melocotón lavado y cortado en agua y dejarla hervir por 1 minuto.
Luego habrá que beberlo, tibio.
16)
Té de piña: El jugo de piña tiene un alto poder descongestivo,
por eso es excelente la acción que ejerce sobre edemas post-quirúrgicos,
alergias y celulitis. Una infusión por día preparada con esta
fruta constituye un potente eliminador de toxinas. Después de
un mes ya pueden notarse los resultados. Por supuesto, que para
lograrlo habrá que acompañar el té de piña con un régimen balanceado
e hipocalórico.
17)
Té de melón: Refrescante y diurético, una infusión de esta fruta
agiliza el funcionamiento del metabolismo y de esta manera colabora
con el adelgazamiento. Lo ideal es beber 2 tazas en ayunas o ingerir
un jugo de esta fruta inmediatamente después de despertarse. Para
elaborar el té, simplemente deberá lavar y cortar en cubos un
cuarto de melón. Una vez que el agua hierva, apague el fuego,
deje reposar la preparación y bébala.
18)
Té de naranja: Todos los cítricos son una valiosa fuente de inositol,
parte del complejo vitamínco B, que entre otras propiedades ayuda
a disolver las grasas. Por esta razón cualquier cítrico que utilice
en infusiones (o directamente en su jugo) la ayudará a perder
peso. El té de esta fruta, combinado con el de otras variedades
en ayunas y a diario colaborará en gran medida con el modelado
de la silueta.
Sopas
y caldos de verdura
19)
Levadura de cerveza como aderezo: Este ingrediente es ideal para
suplantar al queso rallado y sumar salud y belleza a nuestro organismo.
Es que a través de sus cualidades, colabora para que el apetito
se reduzca notablemente. Sólo habrá que espolvorear 1 cdta. sobre
la sopa o el caldo caliente y consumir. Además de hacer mermar
el hambre, es un excelente depurativo.
20)
Caldo y sopa de espárragos: Sus efectos diuréticos ayudan a desintoxicar
el organismo y a eliminar las posibles retenciones de líquido.
Pueden hervirse o ingerirse en caldo bebiendo el agua de cocción
de esta verdura 2 veces por semana.
inicio
La Mitad de los Adultos Porteños están Gordos
La
mitad de los adultos porteños están gordos, devela un estudio
reciente. La culpa es de los mismos de siempre: la pizza, las
empanadas, los sandwiches, las pastas bien regadas de salsa o
bañadas en manteca y queso parmesano, las montañas de milanesas
crocantitas, la aromática carne a la parrilla, los incomparables
helados bien cremosos, los mimos con chocolate, los tarros de
dulce de leche, los desayunos con galletitas dulces y facturas,
la leche entera.
El
estudio que hizo la consultora Healthcare sobre hombres y mujeres
mayores de 20 años dio como resultado que el 53 por ciento de
los encuestados tenía un sobrepeso perjudicial para su salud.
Los varones comen desprejuiciadamente y las cifras consignan los
resultados: entre ellos, el 58,7 tienen algunos rollitos de más.
Entre ellas, el número llega al 46,9.
Consecuentemente,
las mujeres demostraron un mayor conocimiento sobre los riesgos
del sobrepeso. Según dijeron, a partir de los 50 años su dieta
cambia: más frutas y menos masas, dulces y fiambres. Gordura no
significa riqueza: según este estudio, en la clase alta hay un
38,5 por ciento de personas excedidas en peso, en la clase media,
un 50,2 y en el nivel más bajo, un 55,1.
La
edad también influye: los más jóvenes tienen cuerpos delgados,
que van engrosando según pasan los años. Así, en la muestra, tenía
sobrepeso el 29,7 de las personas de entre 20 y 29 años. De los
que estaban entre los 30 y los 49, el 54,8 había pasado el límite
de lo saludable. Desde los 50, el número crecía al 68,6 por ciento.
El
estudio confirma otra tendencia en contra de la salud de los porteños:
el sedentarismo. El control remoto como todo ejercicio ya es un
problema. Sumado al tarro de galletitas sobre el brazo del sillón,
da un problema de sobrepeso casi seguro.
Los
datos dicen que se come pocos cereales y poco pescado. Que se
elige la grasa y, justamente, la grasa es lo primero que se almacena
y lo último que se quema: cada gramo de grasa aporta 9 calorías
contra 4 por cada gramo de proteínas o de hidratos de carbono.
Como el mal sabe disfrazarse, los alimentos con alto contenido
en grasas suelen ser los más sabrosos y producir poca saciedad,
con lo que las cantidades que se ingieren suben.
Los
especialistas dicen que, en una dieta sana, las grasas no deberían
aportar más de un tercio de las calorías. No es fácil: en la dieta
occidental, las grasas representan un 40 por ciento de la composición
de los alimentos.
Diario
Clarín 31/07/00 Buenos
Aires - Argentina
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