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Los
glotones, los inconstantes en sus dietas, las apasionadas
de la alta cocina, o quienes tienen la obsesión
de perder peso: todos encontrarán aquí
una solución. ¡Adelante!
Todo el mundo sabe lo que se debe hacer para adelgazar:
comer menos grasa, menos azúcar… menos
de cada cosa. Pero la dificultad comienza cuando se
trata de aplicar estos principios, de resistir el
hambre y de no cansarse, cuando pasan algunos días
de sacrificio.
Para triunfar en este propósito, cada cual
tiene sus trucos personales, que han nacido de su
experiencia. A continuación unos cuantos consejos
proporcionados por médicos y dietistas, y por
ex-gordos que consiguieron bajar de peso. Si alguno
no le resulta efectivo, hay que tener en cuenta que
todos los organismos no son iguales.
Hábitos que se deben aprender:
1.
Oblíguese a comer sentado. Cuando lo hace de
pie o caminando de prisa, se ingiere mayor cantidad
de alimentos.
2. No coma rápido, mastique bien; si lo hace,
se sentirá satisfecho más pronto y con
menos alimento. ¡y nunca repita!
3. Siempre que sea posible, haga mercado después
de haber comido; así tendrá menos tentaciones
de adquirir cosas que engordan.
4. Antes de comprar alimentos haga una lista detallada
de las cosas que necesita y no se salga de ella.
5. Después de cada comida es recomendable descansar
15 minutos y luego caminar durante tres cuartos de
hora. Una actividad realizada después de una
comida quema bastantes calorías.
6. Para saciar el hambre a la media mañana
un puñadito de ciruelas pasas, un vaso de leche
descremada o un mini-sándwich con pan integral,
es lo más indicado.
7. Si a las medias nueves o en la merienda de la tarde
come ciruelas pasas o una manzana o un albaricoque
seco, o alguna otra fruta para engañar el estomago,
es bueno conservar la última porción
en la boca durante un rato.
8. Mientras come, se aconseja no realizar otra actividad,
como ver televisión o leer; de esta forma podrá
concentrarse en los sabores y disfrutará cada
bocado. Se tiende a comer más cuando se hace
mecánicamente.
9. Cuando esté comiendo, es aconsejable dejar
descansar los cubiertos cada tres bocados ingeridos.
Rompe el ritmo al alimentarse y obliga a comer menos.
10. Cocine solo la cantidad necesaria para cada comida
y guarde en el refrigerador lo que no consuma.
11. Hay que ingerir solo dos platos en cada comida:
carne y acompañante y un poco de queso o fruta.
12. Divida el almuerzo y la comida en dos partes.
Primero ingiera la comida fuerte (carne, legumbres
o arroz y pastas) y la ensalada. Dos horas después,
queso o fruta, o ambos.
13. Disfrute de cada bocado como si se tratara del
más exquisito caviar. Consuma pequeñas
cantidades y saboree lentamente. Otro recurso: imagine
que le racionaron los alimentos y que cada bocado
es el último.
14. Con poca cantidad de alimentos puede satisfacer
el apetito. Pruebe con un huevo duro, un pedazo de
queso y una buena ensalada. Algunos bocados de pan
sirven también para calmar el hambre.
15. Después de cada comida hay que permanecer
sentado por lo menos un cuarto de hora para que aparezca
la sensación de haber saciado el apetito. Una
comida ingerida de prisa, no satisface.
16. Se debe comer a las horas en que se queman más
calorías. La cronobiología enseña
que la asimilación y desasimilación
del organismo varía con las horas del día.
Es mejor aligerar la comida mas que el desayuno, por
que si come antes de entrar en actividad, gasta calorías.
Esto no sucede si come antes de ir a dormir.
17. No se pese después de un día en
que haya comido mucho. Al día siguiente puede
compensar con una semi-dieta basada en caldo de legumbres
con poca sal, aguas aromáticas o té
ligero y productos lácteos descremados. El
próximo día puede regresar a la alimentación
habitual.
Recursos para engañar el apetito
18.
Antes de cada comida ingiera un vaso de agua. Esto
le dará la sensación de llenura.
19. Es mejor tomar medio vaso de jugo de naranja con
agua mineral. Así proporciona mejor sensación
de sociedad y contiene menos calorías.
20. Cuando vea televisión, en lugar de “picar”
cosas que engordan, coma una ensalada de lechuga,
repollo o alcachofa, hojita por hojita.
21. Un recurso agradable es preparar cubitos de hielo
con agua de menta, vainilla, fresa… y saborearlos
si siente deseos de comer.
22. Cuando se sienta con ganas incontrolables de comer
alimentos que engordan, más vale tomar un trozo
de queso con pan, que una galleta.
23. Antes de asistir a un cóctel, cena u otra
reunión tentadora, lo mejor no es comer un
huevo duro como aconsejan tantas dietas, si no un
yogurt. Esto disminuye el apetito.
24. Las naranjas no deben exprimirse para hacer jugo.
Lo mejor es comerlas en trozos. Resulta muy fácil
beberse el de tres naranjas; en cambio, comérselas
no.
25. Comience las comidas con un pedacito de proteínas
(puede ser carne, queso, pollo) y una taza de claro
de legumbres, pollo o carne de res desgrasada, que
se puede preparar cada tres o dos días. Después
de ingerirlo, se come mucho menos
26. Un buen recurso para disfrutar ricos sabores sin
engordar es preparar sorbetes de naranja, mandarina
o toronja y vestirlos en las gavetas de hielo. Cuando
congelan se pueden sacar de uno en uno.
27. Se puede congelar también café en
cubitos de hielo de la misma forma y triturarlo después
para servirlo en una copa grande.
28. Se sugiere comenzar la comida con el queso para
saturar el apetito.
29. Es bueno tener en la nevera pepinillos en vinagre.
Cuando sienta hambre, corte algunas rodajitas y coma
despacio, saboreándolos.
30. Si no puede aguantar los deseos de comerse un
chocolate cómaselo, pero al terminar la comida
o con el pan. Comerlo solo engorda el doble.
31. Beba dos o tres vasos de agua antes de cada comida.
No tanto para llenar el estómago, sino por
diluir en al sangre la sustancia que estimula el apetito.
32. En el refrigerador tenga solo alimentos que no
engorden, como productos lácteos o quesos semidescremados,
carne magra cocida, frutas o legumbres crudas, huevos,
etc.
33. Prepare varios platos en porciones individuales
para no comer tanto: huevos en distintas formas, o
mousses de verduras, de mariscos, tomates rellenos…
34. En cuanto aperitivos, lo mejor es sustituir los
clásicos que pueden engordar, por rábanos,
bastoncitos de apio, de zanahoria o de coliflor.
35. Es excelente ingerir huevos pasados por agua en
el desayuno, acompañados de una tajada de pan
de varios granos, con pechuga de pollo o pavo, o también
con queso gruyere. Así tendrá un buen
aporte de proteínas.
36. Para un almuerzo de afán, prepare un perro
caliente con una salchicha delgada y añada
un toquecito de mostaza. Al pan debe retirársele
la miga, dejar solo la corteza.
37. Hay que ingerir alimentos que contengan pocas
calorías. Pan sin levadura, por ejemplo, tan
fino como una hoja de papel de cigarros, sobre el
que se puede poner una capa de mantequilla casi transparente
o una porción mínima de mostaza.
38. Buena receta para un aperitivo: un jugo de tomate
con algunas gotas de tabasco o salsa inglesa. Se parece
al bloody mary y engorda mucho menos.
Mini-economías de calorías.
39.
Para que la carne asada a la parrilla pueda cocinarse
por mucho tiempo sin resecarse, úntele mostaza.
Nada de aceite.
40. Para aligerar la tortilla, bata los huevos con
un poco de agua (1/2 cucharada por huevo) y obviamente
hacerla sin grasa.
41. No es conveniente humedecer las carnes asadas
con su propia sustancia, que es grasa, sino con caldo
o agua.
42. No envuelva las carnes y aves con tocineta, hágalo
con salchichas.
43. En las sopas a base de legumbres sustituya las
papas por calabacines, que no alteraran su agradable
sabor.
44. Para calentar la comida sin que se pegue a la
olla o a la sartén, ponga en el fondo un poco
de agua o de vino, en lugar de cualquier tipo de grasa.
45. Para el desayuno es aconsejable elegir cereales
con “volumen” como trigo inflado o corn
flakes, mejor que los tipos muesli que son bastante
mas pesados.
46. Para los sándwiches nunca usar pan blandito
ni panes con todo el relleno.
47. Un truco valido para la tortilla es usar un huevo
entero y tres claras, en lugar de dos huevos enteros.
48. Para acostumbrarse a tomar el café o el
té sin azúcar se puede comer mientras
se bebe, una manzana verde o un vaso de agua.
49. Cuando no endulce el café con azúcar,
hágalo con granos de pimienta. Le acentúa
el aroma.
50. Si no le es posible rechazar un whisky, lo mejor
es mezclarlo con agua con gas o soda y varios cubos
de hielo.
51. Haga dulces almibarados de manzana, sin azúcar.
Esta fruta tiene la ventaja de que contiene 15 por
ciento de azúcar. Resultan deliciosos añadiéndole
un poco de canela.
52. Para las vinagretas de régimen, en que
el aceite es sustituido por un producto lácteo,
es preferible usar yogurt natural. Para darles más
sabor, añada vinagre de sidra.
53. Si no puede prescindir del jugo de frutas al desayuno,
tome el de toronja porque su acidez favorece la eliminación
de las toxinas.
54. Al masticar chicles con azúcar se deben
rechazar las primeras secreciones salivares en las
que está contenida el azúcar. Si no
lo hace así, está ingiriendo el equivalente
a dos cubitos de azúcar.
55. Para aligerar los helados hay que añadirles
un poco de gelatina, que es una súper proteína
con pocas calorías.
56. Para cocinar a fuego lento la carne, es bueno
colocar en el recipiente un par de pedazos de tocino
con la parte grasa hacia abajo. Así, nunca
se pega.
57. Tenga siempre en el refrigerador una salsa de
tomate sin grasa, para usarla fría o caliente
en varios platos. Puede hacerla con un kilo de tomates
cortados en trocitos. Colóquelos en una cazuela
con cebolla picada, un diente de ajo, cuatro hojas
de laurel, una ramita de tomillo y medio terroncito
de azúcar. Se añade una pizca de sal,
pimienta y medio vaso de agua. Esto se cocina a fuego
lento, durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando.
Antes de servirse se tritura.
58. Las ensaladas deben prepararse con aceite de oliva.
Al ser más espeso y con un sabor más
fuerte se utiliza menos cantidad.
59. Al hacer mayonesa, sustituya el aceite por dos
yemas de huevo cocidas y duras, pasadas por la batidora
y mezcladas con una rebanada de queso blanco, jugo
de limón, albahaca y pimienta.
60. Si come pizza, encójala con algunos de
estos ingredientes; legumbres, cebollas, pimentón,
champiñones o pimientos.
61. Cuando se prepara carne asada no debe usarse una
sartén antiadherente. En la común y
corrientes, la superficie queda tostadita, muy sabrosa.
62. Los pasteles y los patés pueden hacerse
sin grasa, utilizando migas de pan, leche, gelatina,
clara de huevo y frutos secos para darles consistencia.
63. Un buen recurso para distraer el hambre y la sed
es tener siempre en el refrigerador una patilla cortada
en rebanadas. Es mejor que el agua porque llena más.
64. Una manera de sustituir la mantequilla derretida
en los alimentos cocidos con agua o vapor, es poniéndoles
vinagre de sidra o salsas frías (verde, rosada,
de tomate, de hierbas), pimienta verde y queso blanco.
65. No es necesario privarse de las delicias que ofrecen
los postres, si se aprende a endulzarlos con edulcorantes
artificiales.
66. Se pueden sustituir los ingredientes grasos por
otros que no engordan, como las pulpas de legumbres
cocidas, aplastadas y batidas en caldo desgrasado.
67. Algunas personas que se someten a un régimen
de adelgazamiento se quejan de que no han aprendido
todavía a excluir el azúcar de sus alimentos.
Lo ideal es sustituirla por azúcar de fruta.
Como su poder para endulzar es más alto, es
posible utilizar una tercera parte menos. También
se puede emplear azúcar cristalizada.
68. El repollo picado y fermentado (chucrut) tiene
la falsa reputación de que engorda. El repollo
contiene poquísimas calorías si se consume
en estado natural.
69. Uno de los mejores trucos para un régimen
de adelgazamiento es la clara de huevo batida. Contiene
proteínas puras y es voluminosa. Puede añadirla
sistemáticamente a las tortillas y bizcochos,
e incluso a los helados de fruta o de café.
70. A veces se debe desconfiar de las frutas o legumbres
crudas, que muchos creen poder comer siempre sin medida
alguna. Esto es cierto si sabe escogerlas bien…
y si cuenta con un colon fuerte. Las zanahorias, las
remolachas y los nabos aportan un 13 por ciento de
azúcar.
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