|
¿Sabe qué clase de aceite está
usando para cocinar? ¿Ha leído la etiqueta
de sus componentes de nutrición?
Si por costumbre selecciona una determinada marca,
lo mejor será que se detenga por un momento
a leer de qué está hecho ese aceite
antes de colocarlo en el carrito del supermercado.
Carmen Martínez,
dietista registrada, experta en nutrición y
salud, dice que la mayoría de los aceites para
cocinar está compuesta de triglicéridos
(TG). Un triglicérido es una unidad química
compuesta de la combinación de una unidad de
gliceril y de tres de ácidos grasos.
Otros aceites tienen
una concentración aumentada de diacilglicerol
(DAG), un componente natural de todas las grasas vegetales.
La diferencia entre
ambos componentes está en cómo los metaboliza
el cuerpo. Según Martínez, las DAG se
almacenan menos en el cuerpo como grasa.
"Los triglicéridos
son grasas más difíciles de quemar,
aun cuando el cuerpo las guarda como reserva de energía",
explicó la dietista.
Martínez también
colabora para una compañía que acaba
de lanzar al mercado el aceite Enova, un producto
compuesto de soya y aceite de colza (canola) que el
cuerpo almacena menos como grasa.
Los aceites vegetales
no contienen el tipo de colesterol que tienen, por
ejemplo, las grasas saturadas o las llamadas "trans".
Cuando las grasas se consumen en exceso, la persona
padecerá problemas de obesidad. Aunque no esté
en esa situación, si no vigila qué tipo
de grasas usa, su salud podría estar en riesgo.
La obesidad es una
enfermedad que está generando una seria preocupación
no sólo entre la comunidad médica, sino
también en la política.
De acuerdo con los
Centros Nacionales para Estadísticas de Salud
y el Centro de Control de Enfermedades (CDC), el 64%
de los adultos mayores de 20 años tiene exceso
de peso o padece de obesidad. El 15% de los adolescentes
de 12 a 19 años de edad tiene exceso de peso
y en la misma situación está el 15%
de niños en edades entre los 6 y 11 años.
Sólo cerca de
un cuarto de la población adulta come alimentos
saludables y las cinco o más porciones de frutas
y verduras recomendadas diariamente.
En los últimos
10 años, la tasa de obesidad ha aumentado en
más del 60% entre los adultos. Entre los niños,
los porcentajes se han duplicado.
De
Grasas a Grasas
Hay una gran variedad
de grasas, pero no todas son iguales.
Las grasas son la principal
fuente de energía del cuerpo y ayudan en la
absorción de vitaminas A, D, E y K.
Los alimentos tanto
de origen vegetal como animal contienen grasas que,
consumidas con moderación, son importantes
para mantener una buena salud. La dietista recomienda
identificar qué tipo de grasa contienen los
alimentos que lleva a su hogar.
Entre las grasas están
las naturales, las saturadas y los ácidos grasos
"trans", conocidos también como hidrogenados.
Martínez, quien
también es directora del Departamento de Nutrición
y Ejercicios del Centro Clínico de Investigaciones
de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles
(USC), explica que las grasas saturadas están
en alimentos como la leche, la crema, manteca de cerdo
y otros derivados animales y que son éstas
las principales responsables de elevar el colesterol
malo o Lipoproteína de Baja Densidad (LDL).
Los ácidos grasos
"trans" o hidrogenados también contribuyen
a elevar este tipo de colesterol.
Al seleccionar los
alimentos, se debe leer la tabla de información
nutricional y escoger los que tengan menos contenido
de grasas saturadas, ácidos "trans"
y colesterol.
Martínez recomienda
mantener la ingesta de estos alimentos lo más
baja posible y seguir una dieta saludable. Sin embargo,
advierte, que no es práctico tratar de eliminar
por completo estos componentes de la dieta, debido
a que las grasas también son importantes para
el cuerpo.
"Por eso, si una
persona quiere bajar de peso, debe hacerlo bajo supervisión
médica", comentó Martínez.
Aceites
hidrogenados
Estas grasas son aceites
que han sido procesados a través de un método
de endurecimiento químico para aumentar la
plasticidad de los líquidos a temperatura ambiente.
Martínez pone de ejemplo la margarina que contiene
grasa "trans".
La dietista explica
que la transformación de esas grasas se hace
cuando se agrega hidrógeno a los aceites vegetales,
a eso se llama proceso de hidrogenación.
La hidrogenación
retarda la caducidad y mantiene estable el sabor de
los alimentos que contienen estas grasas. Es decir,
aumenta el punto de fusión de la grasa y retarda
la deterioración de un producto.
En varias investigaciones
médicas se descubrió que consumir gran
cantidad de grasas "trans" provenientes
de productos hidrogenados puede provocar problemas
de salud. La grasa parcialmente hidrogenada es una
versión alterada y ajena de la saturada.
A partir de enero de
2006, todos los fabricantes de alimentos deberán
incluir en su lista de productos la cantidad de ácidos
"trans" que contengan éstos, aunque
actualmente muchos de ellos ya tienen la inscripción
en la etiqueta.
Con la adición
de las grasas "trans' a la tabla de información
nutricional, usted podrá decidir qué
alimentos comprar y comparar las etiquetas.
Martínez señala
que las etiquetas dan la cantidad en gramos de grasa,
proteínas y carbohidratos. En ellas se ilustra
la cantidad de grasa total, grasas saturadas, ácidos
grasos "trans" y colesterol por porción
de alimentos.
Martínez concluye
que lo mejor es que no consuma grasas "trans",
son mejores los aceites polisaturados y monosaturados.
Conviene identificar qué tipo de grasa contienen
los alimentos que lleva a su hogar. Los expertos recomiendan
evitar el consumo de la grasa conocida como 'trans';
son mejores los aceites polisaturados y monosaturados.
|