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| Normalmente,
la sensación de sed nos conduce a ingerir líquidos
que nos permitan recuperando el equilibrio hídrico. |
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La
necesidad del agua en nuestro organismo se debe a la sed; hay
dos tipos de sed:
La sed natural - es la necesidad de tomar alimentos para
reparar las pérdidas del suero sanguíneo y mantener
el equilibrio nutricional.
Es
una manifestación natural sentida en el medio interno nutricional
de nuestro organismo y experimentada como el hambre, debido a
los reflejos nerviosos de dicho medio.
La sed falsa - es como el apetito, se manifiesta
por el recuerdo de bebidas o por alimentos agradables al paladar
salados, condimentados, con preservativos, colorantes y sabores
artificiales, cuando las digestiones se hacen pesadas o hay en
ellas fermentaciones pútridas, por excesos del consumo
de carnes de aves, res, cabrito, cerdo etc., así como en
cierto casos patológicos y en las fiebres, el organismo
se encuentra alterado y pide agua para reparar los efectos de
la anormalidad.
Todos los animales y nosotros los racionales necesitamos tomar
una cantidad diaria de agua para reparar el desgaste que continuamente
se hace de este liquido, pero mientras los alimentos tengan la
cantidad de agua necesaria 75 % a 80 % ningún animal la
bebe, haciéndolo tan pronto como sus alimentos estén
desprovistos de las cantidades normales.
El
Uso del Agua
La buena práctica del uso del agua para una buena salud,
es acostumbrarse a no beber agua en las comidas, y cambiarla por
pedacitos de fruta fresca a modo de entremés y prescindir
del vaso de agua cuya vista incita a beberla. Acostumbrarse a
tomar el agua una 1/2 hora antes de tomar sus alimentos, hasta
pasadas 2 horas después de consumir los mismos. Sabemos
que el agua en primeros auxilios es un antídoto universal
en envenenamiento, porque diluye los venenos, al igual lo hace
con los jugos gástricos, los diluye disminuyendo el poder
de la digestión, entorpeciendo la misma y aumentando las
putrefacciones intestinales, produciendo gases. Las personas que
les da sed durante o después de las comidas es porque estan
enfermas o que sus comidas estan llenas de sustancias animales,
condimentos, preservativos como nitratos, nitritos y ácido
clomatos o sal en exceso.
De
acuerdo a las recomendaciones de la OMS (organización mundial
de la Salud) debemos tomar de 8 a 12 vasos de agua al día,
en nuestros estudios realizados por muchos años, hemos
concluido que toda persona debe tomar el agua de acuerdo con su
actividad física, por lo tanto una persona sedentaria debe
consumir 8 vasos de agua, la persona con actividad leve 10 vasos
de agua y el trabajador fuerte 12 ó más vasos de
agua al día, es decir que usted tomará aproximadamente
4 onzas cada 1/2 hora, es decir un sorbo de agua cada cinco minutos
y de esta manera el cuerpo metabolisa la cantidad necesaria, de
lo contrario el cuerpo eliminara el exceso de esta cantidad.
Lo
positivo del hielo:
En
nuestro organismo como terapia para inflamaciones y descongestionar
algún órgano o región de nuestro cuerpo,
contusiones o golpes, podemos aplicar hielo por las próximas
48 horas después del trauma, por períodos de 20
minutos retirándolo intermitentemente de acuerdo a la tolerancia
del paciente y luego descontinuar por otros 20 minutos y luego
aplicarlo nuevamente por 20 minutos, hasta llegar a las 48 horas.
También es muy útil para inflamaciones de las trompas
de falopio, ovarios y útero, peritonitis, apendicitis agudas
hasta el momento de la operación si es necesaria, hemorragias
y todo tipo de traumatismo.
Lo
negativo del Hielo o el agua fría:
Al
tomar bebidas o comidas muy frías o muy calientes nuestro
organismo se resiste creando problemas musculares al estómago
y dificultan todo el movimiento del tubo digestivo, la temperatura
del agua útil a nuestro organismo debe fluctuar entre los
10 a 22 grados centígrados. Muchos de nuestros lectores,
posiblemente alguna vez han consumido piraguas o hielo raspado,
agua a punto de congelación, esto nos produce estreñimiento
por contracción y espasticidad de los intestinos delgado
y grueso, al igual contracción de los vasos sanguíneos
cerebrales, por eso solemos decir se me subió a la cabeza. |