Sencillamente,
antiaging significa "antiedad". El antiaging
es una rama de la medicina que se ocupa del estudio
de la longevidad...
El
antiaging empieza a principios de la década de los noventa
del pasado siglo, cuando se fundó la primera academia
de medicina antiaging en Estados Unidos: La American Academy
of Antiaging Medicine. Su eslogan oficial dice: "El envejecimiento
no es inevitable. La guerra contra el envejecimiento ha comenzado".
Actualmente esta asociación cuenta con más de
nueve mil médicos, científicos y profesionales
de la salud en todo el mundo.
El envejecimiento biológico está directamente
relacionado con procesos de oxidación molecular producidos
por los radicales libres, átomos o moléculas inestables
altamente reactivos que atacan los enlaces de proteínas
de los tejidos.
La adopción de una serie de hábitos de vida saludables
(dieta, ejercicio, cuidados estéticos) que minimicen
la producción de los radicales libres, además
del empleo de complementos dietéticos y farmacológicos,
pueden prevenir y mitigar la oxidación. En esto se basa
la medicina “antiaging”.
Come
poco y bien
La alimentación es la base de cualquier plan “antiaging”.
Comer correctamente y acompañarlo de los suplementos
adecuados proporciona energía celular y favorece la reconstrucción
molecular. El objetivo es evitar que el oxígeno excedente
de las funciones celulares pase a la sangre. De ahí que
se potencie tomar alimentos antioxidantes que absorban ese oxígeno,
causa del envejecimiento.
Casi
todos los programas antiedad incluyen suplementos de vitamina
C y E, magnesio, cromo y betacaroteno, los componentes de los
complejos vitamínicos habituales. Pero no debes tomarlos
por tu cuenta, consulta antes a tu médico de cabecera
o farmacéutico.
Otros
de los pilares básicos de la alimentación “antiaging”
son las calorías. Algunos expertos afirman que la reducción
de la dieta diaria a 1.800 calorías es el camino para
que el hombre llegue a centenario, algo que demuestra la población
asiática: comer pequeñas cantidades alarga la
vida. Hay que comer de todo, haciendo cinco ingestas diarias,
pero moderadas en cantidad, incluso algunas, como la cena, frugales.
Comer un 40% menos pero de todo retrasa el envejecimiento, ya
que frena la pérdida de los niveles de DHEA u hormona
del crecimiento, la responsable del envejecimiento.
Respecto
a las grasas y proteínas, hay que controlarlas (las legumbres
son una magnífica fuente de proteínas saludables).
Más colesterol bueno y menos triglicéridos, ésa
debería ser nuestra distribución inteligente de
la grasa.
La herencia genética condiciona sólo en parte
cómo nos hacemos mayores, el resto depende en una buena
medida de nosotros. Comer bien no sólo cuida tu aspecto
y tu salud física, sino la mental.
"Es
elemental saber que cuando uno se alimenta desarrolla una respuesta
hormonal y hay que cuidarla todos los días"
Despensa antiaging
La dieta mediterránea contiene multitud de productos
ricos en sustancias antioxidantes y protectoras contra el cáncer.
Las principales sustancias antiaging son:
Vitaminas: son los elementos antioxidantes
por excelencia, sobre todo las vitaminas A (pescado azul,
leche, frutas y vegetales anaranjados), C (cítricos
y vegetales) y E (aceite de oliva y girasol, frutos secos,
trigo, maíz, melón).
Minerales:
como el zinc y muy especialmente el selenio (carnes, mariscos,
leche, cereales integrales y verduras).
Polifenoles y, dentro de éstos, los
flavonoides, son poderosos antioxidantes. Los flavonoides
no son más que los colorantes de los vegetales, presentes
en las más vistosas frutas y verduras. Los encontrarás
en el té verde, el chocolate (mejor cuanto más
porcentaje de cacao), el vino, las verduras y frutas rojizas
(frutos del bosque, fresas, remolacha, etc.).
En
tu despensa:
- Frutas y verduras frescas, preferiblemente
de temporada (son más ricas en nutrientes). Aficiónate
a las sopas y purés que incluyan zanahoria, calabaza
o brócoli. En verano, refréscate
con zumos de frutas naturales. Que no falte el tomate en tus
guisos y ensaladas, es un potente anticancerígeno natural.
Las verduras de hoja verde son las más ricas en antioxidantes.
Y aficiónate a las espinacas y las fresas.
- Frutos del bosque. Además de ser deliciosos,
tienen un potente efecto antioxidante. Añádelos
a los yogures, cereales, postres, batidos… Sobre todo,
aficiónate a los arándanos.
- Pescado azul, sobre todo boquerones, sardinas,
caballa. El resto de los pescados y productos del mar también
son aconsejables en tu dieta, tómalos al menos dos veces
en semana.
- Legumbres. No pueden faltar en una dieta
“antiaging”, ya que son una fuente esencial de aminoácidos,
fibra y proteínas de alta calidad. Tómalas mínimo
dos veces en semana, en potajes, purés, como acompañamiento
o ensalada.
- Productos lácteos. Imprescindibles
para obtener la vitamina A. Si no toleras la lactosa, busca
productos de soja enriquecidos en calcio y vitaminas A. Elige
las versiones desnatadas.
- Frutos secos. Perfectos para picar entre
horas o cuando necesites un extra de energía, Te aportan
grasas saludables y vitaminas esenciales.
- Aceite de oliva virgen. Además de
ser cardiosaludable, juega un papel importante en la juventud
y la calidad de vida gracias a los ácidos grasos monoinsaturados
y a los polifenoles que contiene.
- Agua y líquidos. Hidratar tu cuerpo
desde dentro es un seguro para tener una piel joven y luminosa,
y para mantener tus órganos, músculos y articulaciones
en buen estado. Beber poca agua puede acelerar la aparición
de arrugas, estrías y favorecer la celulitis. Además,
los líquidos son necesarios para ayudar a tu organismo
a eliminar toxinas y residuos. Pero debe tratarse de líquidos
‘sanos’, no de refrescos o zumos envasados.
- Jugo de Arandano. El arándano es una
de las frutas con mayor contenido de antioxidantes, de hecho
estudios recientes muestran que esta fruta protege a las células
del cuerpo, aumentando los niveles de colesterol “bueno”
de la sangre, mejora la circulación, reduce la inflamación
cardiovascular y evita la obstrucción de las arterias.
- Coenzima Q-10. Uno de los últimos
descubrimientos cosméticos para las cremas antiedad.
Puedes asegurarte tu dosis tomando pescado azul, carne, soja
o cacahuetes. Toma al menos tres raciones semanales de pescado
y do de carne. La soja puedes tomarla a diario y los cacahuetes
ocasionalmente o en pequeñas cantidades a modo de merienda
o aperitivo.
- Té verde. Un par de tazas de té
verde al día te aseguran la derrota de los radicales
libres.
Plan
antienvejecimiento
Mantente joven tomando este menú una vez por semana:
Desayuno. Té verde, un yogur con germen
de trigo, una rodaja de papaya.
Media mañana. Zumo
de zanahoria y naranja, y tres nueces.
Comida.
Ensalada de espinacas, berros, soja y queso de cabra aliñada
con una cucharada de aceite de oliva. Un filete de pavo a
la plancha. Fresas con zumo de naranja o una taja de melón.
Merienda.
Un vaso de leche o un yogur desnatado con muesli. O una pieza
de fruta con un té.
Cena. Pescado
azul a la plancha con verduras hervidas y aliñadas
con aceite de oliva. Cuajada con miel o 125 g de frutas rojas.
Consejos rejuvenecedores
Nada más levantarte, toma un vaso de agua templada
con medio limón o un yogur, que limpian y regeneran
la flora, algo fundamental para asimilar los nutrientes que
necesitas para no envejecer.
En el desayuno incluye cereales, pan, galletas integrales.
Cuando tengas estrés, date un masaje o un paseo de
25 min.
Segrega endorfinas cada día, luchan contra los radicales
libres. Lo conseguirás haciendo ejercicio o algo que
te resulte muy placentero.
Duerme entre 6 y 8 horas y haz una siesta de 20 min cada vez
que puedas.