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Por
el Dr. Yang Hsiao especialista Medicina Tradicional China
para Alimentacion-Sana.org
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se sabe en qué momento de la vida humana comenzó
la costumbre de agregar un refrescante líquido
al almuerzo. |
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Pero no deja
de ser un disfrute en la ceremonia del almuerzo. Es conocido en
las grandes obras de arte de la antigüedad ver escenas de
comidas acompañados de un vaso o una copa de algo, en diferentes
civilizaciones.
La pregunta que hoy surge, ¿es saludable acompañar
el almuerzo con un jugo o bebida?, sabiendo que no siempre lo
delicioso es bueno, y muchas veces lo bueno no es saludable.
Es sabido que la sopa es considerada como comida, por su consistencia,
preparación y sabor. En cambio el jugo y la bebida son
algo diferente, desde el aroma, el sabor hasta la temperatura.
Si nos ubicamos
dentro del tubo digestivo, a lo largo de todo su trayecto, está
cubierto por diferentes tipos de mucosas, algunos son lisos, otros
son arrugados, otros tantos están compuestos por diferentes
formas de vellosidades diminutas. Estas mucosas son superficies
que están expuestas a lo que comemos, por lo que tienen
temperatura apropiada para favorecer las reacciones físicas
y químicas que forman parte del proceso digestivo.
Los
buenos habitos alimenticios
La temperatura
corporal tomada en la boca es de 36º a 37º de promedio,
por lo que es lógico pensar que en el resto del tracto
intestinal sea de mayor temperatura, lo cual favorece la mantención
de la flora intestinal activa, y equilibrada, la descomposición
de los virus que entran a nuestro organismo por diversas vías
(oral, respiratoria y sanguínea). Una alteración
prolongada de esta temperatura en el tracto digestivo, altera
los procesos digestivos, altera el mecanismo de la defensa, el
equilibrio en la flora intestinal, e incluso, los movimientos
intestinales ya que modifica el flujo sanguíneo de la mucosa,
y cambia el pH del medio interno.
Y si consideramos
además, que los jugos industrializados y las bebidas gasificadas
presentan un pH netamente ácido, incluyendo algunas de
las aguas gasificadas de renombre, no es difícil imaginar
el cambio que podría suceder en el tubo digestivo. Estos
cambios no suceden de igual manera con los jugos vegetales naturales
a temperatura ambiental recién exprimidos, sin azúcar.
Un exceso de azúcar, o más allá de 1 hora
de exprimidos, la oxidación y descomposición de
sus componentes nutricionales hace que sea también una
bebida ácida, por más natural que fuese.
Entonces no
es difícil concluir qué es lo bueno y qué
es lo malo. Las diferentes culturas milenarias y disciplinas de
salud concluyen que uno es el resultado final de lo que se come.
Eso incluye lo que uno bebe diariamente. Un vaso de algo que acompaña
el almuerzo, puede tener significado en el futuro si lo repetimos
a diario. Esto es ya sea para lo bueno (un estado saludable) como
también para lo malo (la aparición de una enfermedad).
Una buena
alimentación pierde el sentido si no hay una buena digestión.
Y una buena digestión depende de un buen hábito
alimentario.
¡Que
disfrute su almuerzo! |