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Su
principio activo es la bromelina o bromelaína,
una sustancia con propiedades anticelulíticas,
conocida como la auténtica arma contra la celulitis.
Según los especialistas en el tema, la fruta
es capáz de digerir las proteínas de los
alimentos.
La bromelina tiene propiedades antiinflamatorias y diuréticas
que la hacen prometedora en el tratamiento de los procesos
inflamatorios, edemas y como suplemento en situaciones
de retención de líquidos. Por esta razón,
puede ser interesante para tratar la celulitis, puesto
que se trata en sí de un proceso inflamatorio.
Si
bien el resultado no es espectacular, y el consumo de
piña natural o de bromelina (en cápsulas)
no hace milagros en el tratamiento de la celulitis,
pueden obserbarse casos en donde la problemática
mejoró.
¿Qué
es la celulitis?
La celulitis se forma como consecuencia de la hipertrofia
de las células adiposas, ya que los líquidos
intersticiales, las grasas y las toxinas que no han
sido transportados y eliminados, se depositan en los
adipocitos (células grasas), provocando que éstos
se hinchen y aumenten de tamaño. Como consecuencia
de la hinchazón éstas células comprimen
todo lo que tienen a su alrededor, entorpecen tanto
la circulación sanguínea, como la linfática
y no permiten la eliminación de residuos y toxinas.
Si este trastorno no se trata a tiempo, las células
adiposas siguen engrosando y el tejido conjuntivo, se
debilita, pierde firmeza y se vuelve más fláccido.
El resultado es la conocida piel de naranja, llena de
bultos que se perciben a simple vista o pellizcando
la piel.
En estados avanzados, la celulitis puede crear problemas
de más difícil solución además
de flaccidéz, tales como edemas, varices, estrías
y piernas cansadas. La celulitis se instala en zonas
muy específicas del cuerpo como caderas, glúteos,
vientre, muslos, rodillas y tobillos.
Otros usos curativos del ananá
Por su alto contenido de fibra, la piña tropical
sacia el hambre, previene el estreñimiento, normaliza
la flora intestinal y evita la obesidad, según
aseguran expertos como el catedrático de la Universidad
Autónoma de Barcelona, August Corominas; la nutricionista
Pilar Riobó y la dietista Blanca Galofre.
También,
la fibra que contiene el jugo de piña, es muy
recomendable para prevenir o evitar la obesidad, ya
que ralentiza el paso de los alimentos por el estómago
y se produce una sensación de saciedad, por lo
que se come menos.
El efecto depurativo y diurético de éste
alimento, resulta benéficioso para la eliminación
de toxinas por medio de la orina, y así a quienes
tienen problemas de riñón, vejiga y próstata.
Asimismo, la acción antioxidante de esta fruta
actúa en contra de los radicales libres, por
lo que combate las enfermedades crónicas y mejora
la longevidad en sus consumidores.
La doctora Pilar Riobó, jefe asociado en Endocrinología
y Nutrición de la Fundación Jiménez
Díaz, afirma que la fibra de la piña evita
el estreñimiento porque "regula el tránsito
intestinal arrastrando toxinas", de manera que
la fruta ayuda "a mantener limpio" el organismo.
Asu vez, la especialista asegura que: "Las dietas
ricas en fibra tienen propiedades preventivas en la
aparición de ciertas enfermedades relacionadas
con algunos de tipos de carcinomas, como el de colon,
el rectal o el de mama; además de disminuir los
niveles de colesterol y como consecuencia, los riesgos
vasculares". |