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anemias por ingestión inadecuada de hierro, proteínas,
ciertas vitaminas (B12, ácido fólico,
piridoxina y ácido ascórbico), cobre y
otros metales pesados suelen denominarse nutricionales.
Las más comunes se deben a deficiencia de hierro
o ácido fólico |
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Anemias
ferropénicas
En
este grupo se incluye un número de anemias crónicas
que se caracterizan por eritocitos pequeños y pálidos.
El factor causal es la depleción de los depósitos
de hierro por una discrepancia entre los requerimientos y la ingesta.
En
adultos, la pérdida crónica de sangre es la causa
más frecuente de anemia ferropénica; ésta
puede ser fisiológica, por ejemplo, la menstruación
o los embarazos múltiples, o patológica como las
pérdidas gastrointestinales por ulceraciones, parásitos
o neoplasias.
Las alteraciones del tracto gastrointestinal como la aclorhidria
o la diarrea crónica, pueden también producir anemia
ferropénica por una alteración en el mecanismo de
absorción del hierro. Así mismo, durante el embarazo
existe un cierto grado de anemia hipocrómica causado por
una aumento de la demanda por parte el feto acompañado
de un incremento del vólumen sanguíneo circulatorio.
Los niños, a menudo, presentan anemia ferropénica
en los periodos de rápido desarrollo por un aumento de
las demandas debido al constante crecimiento de los tejidos
La anemia ferropénica por deficiencia nutricional pura
puede observarse en niños y adultos que siguen una dieta
exclusivamente láctea, con rechazo de otro tipo de alimentos
ricos en hierro.
Sintomatología
Los
síntomas de la anemia ferropénica son similares
a los de los otros tipos de anemias. Existe debilidad, cansancio,
palidez, disnea de esfuerzo, síntomas vagos gastrointestinales
e incluso malabsorción. El comienzo suele ser insidioso.
La piel, las mucosas y las uñas están pálidas
por la disminución de la hemoglobina circulante. Si la
anemia es de larga duración puede encontrarse la atrofia
de las papilas linguales.
Habitualmente se busca una deficiencia de hierro en presencia
de anemia, aunque la evidencia de los depósitos disminuidos
sea previa a la anemia. El mejor índice de screeninges
la ferritinemia, ya que la única causa de su disminución
es el déficit de hierro
Determinaciones habituales
Hemoglobina:
La hemoglobina contiene el 65% del hierro corporal total, un 45
% se encuentra en la mioglobina, un 10% en enzimas que contienen
hierro no hémico y un 30% en depósito (ferririna,
hemosiderina). Unicamente en pequeñas cantidades se encuentra
en forma circulante (trransferrina).
Ferritina:
La ferritina constituye la principal forma de depósito
del hierro en el hígado, bazo y médula ósea.
La procedencia de la ferritina sérica es desconocida, pero
parece que proviene del sistema reticuloendotelial. Los niveles
séricos de ferritina son proporcionales al hierro medular
e inversamente proporcionales a la transferrina. En el hombre
adulto una ferritinemia por debajo de 12-15 ng/mL se asocia a
deficiencia de hierro y depósitos disminuidos, lo mismo
ocurre en la mujer por debajo de 10 ng/mL.
Hierro
sérico y capacidad de fijación de hierro: El hierro
sérico se encuentra ampliamente únido a la transferrina
a razón de dos moléculas de hierro por molécula
de proteína. El coeficiente de variación del hierro
sérico a lo largo del día es del 30 %. Las cifras
matinales son un 30 % superiores a las vespertinas y los niveles
disminuyen así mismo antes del ciclo menstrual. La concentración
sérica de hierro es de 150-250 } ug/dL oscilando los niveles
normales en adultos entre 60 y 200 ug/dL, con cifras ligeramente
superiores en hombres que en mujeres.
Transferrina:
La transferrina procede de la síntesis hepática
y tiene una vida media plasmática de 8 días. Su
coeficiente de variación es del 8 % . Los niveles medios
para el hombre son de 350 ± 50 pg/dL y para la mujer de
380 ± 70 n íg/dL. La mayor parte del hierro no incorporado
a la hemoglobina va unido a la transferrina.
Tratamiento
El
tratamiento principal de la anemia ferropénica es la administración
oral de hierro inorgánico en forma ferrosa. Se dispone
de hierro oral en una amplia gama de preparados comerciales en
forma de sulfato ferroso, lactato, fumarato, gluconato y gluramato.
La
cantidad absorbida no se halla linealmente relacionada con la
cantidad ingerida, la forma ferrosa es más absorbible que
la forma férrica, y la existencia de ácido ascórbico
aumenta la absorción de hierro por conservarlo en estado
reducido.
La aparición de efectos secundarios con los preparados
de hierro limira la cantidad administrable. Es frecuente encontrar
efectos adversos gastrointestinales como náuseas, estreñimiento,
distensión epigástrica o diarreas. Los preparados
que liberan lentamente el hierro reducen la frecuencia de efectos
gastrointestinales. Se aconseja la vía oral en prácticamente
todas las ocasiones, pero puede urilizarse la administración
parenreral de hierro en forma dextrán.
Duración
del tratamiento
En el transcurso de dos o tres días se observa un aumento
de la rericulocirosis. Los valores de hemoglobina comienzan a
aumentar en 4 días. El tratamiento debe mantenerse durante
varios meses con el fin de reponer las reservas corporales.
Dosis
La dosis diaria de hierro para adultos se encuentra entre 50 y
200 mg y la dosis para niños es de 6 mg/Kg/día.
Tratamiento dietético
Contienen
hierro alimentario una gran variedad de frutos secos y semillas,
así como la carne roja y la yema de huevo. Son pobres en
hierro los productos lácteos, las patatas y la fruta fresca.
El contenido en las plantas varía en función de
las condiciones de crecimiento. El hierro vegetal se absorbe con
más dificultad que el hierro de procedencia animal. Para
prevenir o corregir la deficiencia de este elemento, su biodisponibilidad
en los alimentos tiene mayor importancia que el hierro total de
la dieta.
Biodisponibilidad del hierro en la dieta
Varios
factores influyen en la biodisponibilidad del hierro en la dieta.
El índice de absorción depende del estado de los
depósitos de la persona; cuanto más disminuidos
se encuentren los depósi tos más se absorberá
el hierro . La absorción también depende de la forma
en que existe en la dieta. El hierro hemo (carne, pescado y aves)
se absorbe mejor que el hierro no hemo (granos, vegetales y frutas).
El hierro hemo se absorbe entre un 15 - 35 % según el valor
de los depósitos en el cuerpo. El hierro no hemo se absorbe
entre un 3 y un 8 % según el número de factores
que aumentan su absorción en la carne, pescado y aves,
y de la presencia de ácido ascórbico que actúa
como factor estimulante de la absorción del hierro no hemo.
Anemia por carencia de ácido fólico
Este
tipo de anemia se presenta en el esprué tropical, en algunas
embarazadas y en lactantes que nacen de madres con deficiencia.
La causa mas frecuente son las dietas inadecuadas (alcoholismo
crónico), la absorción y la utilización defectuosas
del ácido fólico (anticonceptivos orales, anticonvulsivos,
diálisis, enfermedades hepáticas...) y el aumento
de los requerimientos por el crecimiento.
Los depósitos normales de folato se agotan en el transcurso
de dos a cuatro meses por una dieta deficiente de este elemento.
La carencia de ácido fólico origina la aparición
de una ánemia megaloblástica (similar a la producida
por déficit de vitamina B12) con eritrocitos grandes e
inmaduros. Los síntomas acompañantes son de fatiga,
disnea, glosodinia, diarrea, irritabilidad, anorexia, glositis,
etc.).
El tratamiento adecuado consiste en restituir los depósitos
de folaros. Se recomienda 1 mg de folato oral diario durante dos
o tres semanas. Los depósitos de vitamina B12 deben de
ser evaluados antes de la administración de folatos.
Anemia por carencia de vitamina B12
Se
trata de una anemia megaloblásrica macrocírica denominada
también anemia perniciosa. La carencía de vitamina
B 12 es secundaria a la falta de factor intrínseco, una
proteína del jugo gástrico necesaria para su absorción.
Rara vez se encuentra un déficit de vitamina B12 de origen
exclusivamente dietético.
Entre
las enfermedades que pueden afectar la presencia de factor intrínseco
se encuentran procesos digestivos como la aclorhidria, gastrectomías,
enfermedades crónicas del páncreas, enfermedades
que afectan al íleo, etc. Los síntomas repercuten
en el tubo digestivo y en el sistema nervioso central y periférico.
Pueden aparecer hormigueos en manos y pies, falta de memoria y
parestesias, disminución del apetito y cansancio.
El diagnóstico se realiza mediante la prueba de Schilling,
en la que se administra una dosis oral de B12 radiactiva y se
mide la eliminación urinaria. Posteriormente se añade
factor intrínseco comprobando el aumento de absorción
y eliminación.
El
tratamiento consiste en inyecciones intramusculares o subcutáneas
de 50 mg al día de vitamina B12 durante dos semanas seguidas
de 100 mg al mes.
Aspectos
Nutricionales
Anemia
ferropénica
Situaciones
de mayor riesgo: etapas de crecimiento y desarrollo, embarazadas,
pérdidas hemorrágicas, málabsorción
y vegetarianos estrictos.
El déficit de hierro suele ir asociado a carencias de vitaminas
y otros minerales (ácido fólico y zinc en y embarazadas).
El
hierro de origen vegetal o hierro no hemo se absorbe peor que
el de origen animal.
Favorecen
su absorción: vitamina C, fructosa. ácido cítrico,
proteínas (sobre todo los aminoácidos. (histidina,
cistina, metionina).
Disminuven
la absorción: ácido oxálico (espinacas),
taninos (café, té). fitatos (fibra de envolturas
del grano de cereales), carbonatos, fosfatos, la carencia de ciertas
vitaminas, el exceso de cobalto, zinc y cadmio. manganeso, plomo
(elementos divalentes), que compiten con los mecanismos de transporte
del hierro, el déficit de cobre y la insuficiencia de proteínas.
Anemia
por carencia de ácido fólico
Son situaciones de riesgo el embarazo y el consumo de dietas desequilibradas
en las que faltan frutas y verduras.
Anemia
por carencia de B12
La falta de esta vitamina se asocia a una alimentación
vegetariana dietas pobres en proteínas animales, con riesgos
aumentados a medida que se hace más estricta, y a niveles
sanguíneos bajos en folatos.
Los
vegetarianos estrictos tienen más riesgo de presentar anemias
porque:
-
La vitamina B12 se encuentra casi exclusivamente en alimentos
de origen animal.
-
El hierro no hemo tiene un coeficiente de absorción
menor que el hierro hemo.
-
Las proteínas vegetales deben estar correctamente combinadas
para conseguir que. en su conjunto. tengan un valor equiparable
a las de carnes, pescados o huevos.
Habitualmente el déficit de ácido fólico
aparece en personas que han perdido peso de forma significariva
mientras que la deficiencia de vitamina B12 es más frecuente
en personas con normo o sobrepeso.
Guia para la confección de un menu
Tomar
dos veces por semana legumbres con patatas o arroz, y pimiento,
para mejorar la calidad de la proteína y aumentar la absorción
de hierro y vitamina C del pimiento.
Las verduras más recomendadas son: acelgas, espinacas
y habas frescas poco cocinadas, y endibia y escaroL en ensalada.
Segundos platos, proteicos, consumir:
-
2 raciones diarias de carne, huevo o pescado.
-
3 veces al mes como mínimo hígado (muy rico
en hierro hemo).
Postres: fruta, preferentemente cítricos
(vitamina C) y/o lácteos (mejoran la absorción de
ácido fólico).
Los cereales integrales tienen más hierro, vitamina B12
y ácido fólico que los refinados, pero su conteníio
en fitaros hace que se utilicen peor. No abusar de ellos.
El alcohol disminuye la absorción de ácido
fólico
La anemia perniciosa es frecuente en alcohólicos
crónicos. Se aconseja no ingerirlo. |