Warning: embed_me.html could not be embedded. Aumento de Peso durante el Embarazo
-
_
-
-
_
-
-
_
-
-
_
-
_

   

 

Aumento de Peso durante el Embarazo

.
1
Subtítulos
La Pirámide Alimentaria
Como Alimentarse durante el embarazo y la lactancia
Debe tener cuidado con cuánto peso aumenta durante el embarazo. Si aumenta demasiado o muy poco peso puede ser perjudicial para usted y para su bebé.

La cantidad de libras o kilos que debe aumentar depende de cuánto pesaba cuando quedó embarazada.

El aumentar la cantidad adecuada de peso ayuda a proteger la salud del bebé. Las mujeres que aumentan poco peso corren un riesgo mayor de tener un bebé de bajo peso (menos de 5 libras y media). Las mujeres que aumentan demasiado corren un riesgo mayor de tener un bebé prematuro o un bebé muy grande. También pueden desarrollar complicaciones de salud como la diabetes y la alta presión arterial.

Si cuando quedó embarazada tenía un peso normal, debería aumentar de 25 a 35 libras (11 a 15 kg) en total durante los nueve meses. Si agrega unas 300 calorías por día a su dieta podrá alcanzar este objetivo. (Un bocadillo saludable adicional, como cuatro barritas de higo y un vaso de leche descremada, le proporcionarán estas calorías). La mayoría de las mujeres aumenta de cuatro a seis libras (1,8 a 2,7 kg) durante el primer trimestre y luego un promedio de una libra (0,5 kg) por semana durante el segundo y el tercer trimestre.

¿A dónde va a parar todo esto? Análisis aproximado de un aumento de 28 libras
Sangre
3 lbs
Pechos
2 lbs
Útero
2 lbs
Bebé
7.5 lbs
Placenta
1.5 lbs
Líquido amniótico
2 lbs
Grasa, proteínas y otros nutrientes
7 lbs
Agua retenida
4 lbs

Si cuando quedó embarazada estaba por debajo del peso normal, es probable que deba aumentar algo más. Esto se debe a que las mujeres de bajo peso tienen más probabilidades de tener bebés pequeños. Por lo general, se recomienda aumentar de 28 a 40 libras (12,5 a 18 kg), por lo que debería intentar aumentar algo más de una libra (0,5 kg) a la semana durante el segundo y el tercer trimestre.

Si cuando quedó embarazada estaba por encima del peso normal, sólo debería aumentar de 15 a 25 libras (7 a 11 kg). Esto significa que debería aumentar una libra (0,5 kg) cada dos semanas durante el segundo y el tercer trimestre. Si bien no le conviene aumentar demasiado de peso, no debe intentar nunca bajar de peso durante el embarazo ya que podría ser perjudicial para la salud de su bebé.

Si está esperando mellizos, probablemente le convenga aumentar en total de 35 a 45 libras (16 a 20 kg). Esto significa aproximadamente 1 libra y media (0,7 kg) durante los dos últimos trimestres.

Lo más conveniente es aumentar de peso en forma lenta y continuada. Pero no se preocupe si aumenta menos de cuatro libras (2 kg) durante el primer trimestre y lo compensa después, o viceversa. Además, muchas mujeres tienen uno o dos "períodos de crecimiento" durante los cuales aumentan varias libras o kilos en poco tiempo y luego se estabilizan. Como ya señalamos, no debería preocuparse por esto a menos que se convierta en algo habitual. Lo importante es controlar el aumento de peso general. Puede usar el cuadro de control de aumento de peso para realizar un seguimiento de su progreso.

Acidez estomacal e indigestión durante el embarazo

Muchas mujeres sufren de acidez estomacal por primera vez durante el embarazo, en especial en el segundo y tercer trimestre. Si bien no suele ser un signo de problemas graves, es incómodo o doloroso.

El reflujo gastroesofágico con frecuencia se conoce como “reflujo ácido”, “acidez o ardor estomacal”.

Causas de la acidez estomacal y la indigestión durante el embarazo
La acidez ocurre cuando la comida digerida pasa del estómago, que contiene ácido, al esófago. Eso causa una sensación de ardor detrás del esternón o una sensación de quemazón que comienza en el estómago y parece subir. Es posible que sienta un gusto amargo en la boca o la sensación de que el vómito sube por la garganta.
Normalmente la comida baja por el conducto llamado “esófago” que conecta la boca con el estómago. En la parte inferior del esófago hay una válvula circular que cierra la conexión entre éste y el estómago cuando usted no está comiendo. La válvula impide que los ácidos del estómago suban.

Al tragar, la válvula se relaja para permitir que la comida y el líquido fluyan. Si la válvula se relaja cuando no está comiendo, los ácidos del estómago pueden subir por el esófago, irritarlo y causar la sensación de ardor.

Hay varios factores que hacen que la válvula se relaje con más facilidad, como por ejemplo:

  • Comidas fritas o grasosas
  • Chocolate o bebidas con cafeína
  • Cebolla, ajo o comidas picantes
  • Ciertos medicamentos
  • Comer demasiado
  • Acostarse después de comer

Durante el embarazo, las hormonas relajan los músculos del aparato digestivo, incluso la válvula del esófago. Es por eso que los ácidos del estómago suben más fácilmente por el esófago, en particular si está acostada. La acidez estomacal es peor en el segundo y tercer trimestre cuando el útero comienza a presionar el estómago y empuja la comida hacia el esófago.

Las hormonas del embarazo también frenan:

  • Los músculos que empujan la comida del esófago al estómago
  • Los músculos que se contraen para digerir la comida en el estómago, lo cual reduce el ritmo de la digestión

Esos cambios también pueden producir indigestión y darle la sensación de estar muy llena, hinchada o con mucho gas.

Siga estos consejos para evitar la acidez estomacal:

  • Coma comidas pequeñas. Coma de cinco a seis comidas pequeñas por día en lugar de pocas comidas grandes.
  • Beba menos líquidos cuando coma. Evite beber grandes cantidades de líquidos con las comidas. Procure beber líquidos entre las comidas.
  • Evite los alimentos que desencadenan la acidez estomacal. Evite comidas picantes, fritas o grasosas, el chocolate, la cafeína y otros alimentos que causan ardor estomacal.
  • Evite agacharse o acostarse inmediatamente después de comer. Siéntese, haga tareas domésticas livianas o camine hasta que el cuerpo haya terminado la digestión. Coma la última comida del día varias horas antes de acostarse. Si necesita recostarse, acomode el cuerpo en posición vertical con almohadas.
  • No engorde demasiado. Aumente una cantidad normal de peso. No se pase de los límites de aumento de peso que le indique el profesional de la salud. El exceso de peso pone más presión sobre el abdomen y tendrá más probabilidades de sufrir ardor estomacal.
  • Usar ropa suelta. La ropa ajustada presiona más el estómago y el abdomen.
  • Levante la cabecera de la cama con dos ladrillos o bloques de madera. Coloque varias almohadas para mantener la cabeza levantada.

Si necesita un antiácido para aliviar los síntomas, consulte con el profesional de la salud.

Cuándo hablar con el profesional de la salud

Normalmente la acidez estomacal es temporal y leve. La acidez estomacal aguda puede ser un signo de un problema más grave.

Hable con el profesional de la salud si tiene estos síntomas:

  • Acidez que vuelve a sentir en cuanto pasa el efecto del antiácido
  • Acidez que la despierta durante la noche
  • Dificultades para tragar
  • Vomita sangre
  • Materia fecal negra
  • Pérdida de peso

Comiendo Para Dos

No es necesario que deje de comer todo lo que le gusta durante el embarazo. Es suficiente con que coma en forma inteligente y se asegure de elegir una mayoría de alimentos saludables. Usted necesita solamente 300 calorías adicionales a diario para apoyar el desarrollo y crecimiento del bebé.

A continuación le ofrecemos las recomendaciones de las porciones de los grupos alimentarios. Esté al tanto del tamaño de las porciones - puede estar comiendo más de lo que se imagina. Trate de evitar los alimentos altos en grasa y azúcar.

¿Cuánto debe comer?

En Enero de 2005, el gobierno federal anunció las nuevas guías alimentarias para los EE.UU. Estas recomendaciones son para una persona no embarazada que consume 2,000 calorías diariamente. Las nuevas guías alimentarias para las mujeres embarazadas aún no han sido desarrolladas. Consulte a su médico para averiguar si necesita hacer cambios a estas recomendaciones durante el embarazo.

Frutas: 2 a 4 porciones al día
1 porción =

  • ½ taza de fruta fresca, congelada o enlatada
  • 1 fruta mediana (naranja o china, manzana, banana o guineo)
  • ½ taza de jugo de frutas (evite los jugos no pasteurizados)

Verduras: 3 a 5 porciones al día
1 porción =

  • ½ taza de verduras crudas o cocidas
  • 1 papa horneada pequeña
  • ½ taza de jugo de verduras (evite los jugos no pasteurizados)

Granos: 6 a 11 porciones al día
1 porción =

  • 1 rebanada de pan
  • 1 taza de cereal
  • ½ taza de arroz, pasta o cereal cocido

Carnes y Frijoles: 3 a 4 porciones al día
1 porción =

  • 2 onzas de carne, ave o pescado cocido (vea Nota 1) bajos en grasa
  • 2 cucharadas de mantequilla de cacahuate (maní)
  • ½ taza de habichuelas/frijoles cocidos

Productos lácteos: 3 a porciones al día
1 porción=

  • 1 taza de leche
  • 1 taza de yogur
  • 2 cubitos de queso de 1 pulgada

La Pirámide Alimentaria

En abril del 2005, el gobierno federal anunció su nueva pirámide alimentaria. La pirámide puede ayudar a las personas a escoger alimentos sanos y las cantidades adecuadas. También toma en consideración la cantidad de actividad física una persona ejerce.
La pirámide es para personas no embarazadas. Las nuevas recomendaciones para las mujeres desarrolladas aún no han sido desarrolladas.
Haga clic aquí para leer más sobre la alimentación sana durante el embarazo de parte de los Institutos Nacionales para la Salud de los EE.UU.

Como Alimentarse durante el embarazo y la lactancia

A continuación enumeramos aquellas cosas que no podemos dejar de saber para lograr el óptimo estado nutricional, tanto en el embarazo como en la lactancia.

El metabolismo energético está aumentado, con lo cual se deben aumentar las calorías diarias, pero éstas deben ser calorías "nutritivas" y no calorías "vacías". Las calorías nutritivas se logran simplemente realizando una alimentación variada y equilibrada prolongada en el tiempo, eligiendo de este modo:

  • Cereales y Legumbres: trigo, avena, cebada, maíz y todos sus derivados, como así también la soja, lentejas, porotos, garbanzos, habas. Ellos nos van a dar la energía duradera para poder realizar las actividades durante todo el día. Y son aún más nutritivos los cereales integrales (pan, galletitas, barritas de cereal).
  • Frutas y Verduras: hay gran cantidad en el mercado, debemos variar los colores, combinar verduras verdes, amarillas, rojas, de tallos, de hoja, etc. De la misma forma con las frutas; variar entre frutas cítricas, rojas, blancas. Este grupo es fundamental, ya que nos aportan vitaminas, minerales, fibra y agua.
  • Lácteos: todos conocemos la gran importancia del calcio durante toda la vida, pero en este período debemos lograr la osificación del bebé, aportándole a través de la leche, yogurt, quesos, ricota. Lo que es importante destacar, es que durante la lactancia la transferencia de calcio de la mamá a la leche, es relativamente independiente de la ingesta de calcio materno.
  • Carnes y Huevo: el mineral fundamental que nos aporta este grupo es el "hierro" y en este punto las estadísticas son alarmantes, ya que se estima que el 40% de las madres sufren de anemia, así como la deficiencia de hierro es la carencia nutricional más frecuente en el embarazo, se asocia con menos aumento de peso durante el mismo, pudiendo tener consecuencias indeseables en el bebé. Este grupo también nos aportará proteínas de excelente calidad.
  • Las grasas: debemos consumirlas pero haciendo selección de ellas, ya que las que son de origen vegetal (aceites, frutas secas) como así también la grasa del pescado, nos aportan ácidos grasos esenciales, que solo lo incorporamos a través de estos alimentos. Razón por la cual debemos optar por este tipo de grasa, limitando el consumo de la grasa de origen animal: manteca, crema, grasa de la carne, piel del pollo, fiambres, embutidos, etc.
  • El azúcar: debe consumirse con moderación, ya que en exceso se transforma en grasa.
    Por lo tanto, vemos que todos los alimentos se pueden consumir y a su vez es un buen momento para aprender, practicar e incorporar buenos hábitos alimentarios que durarán toda la vida y así los podremos también enseñar a nuestros hijos.

 

 

 

Warning: embed_me.html could not be embedded.

-