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| El
conocimiento ancestral del uso de plantas medicinales
en las comunidades tribales de la amazonía peruana
permite, en la actualidad, el acceso a alternativas
de curación nuevas para el mundo moderno. |
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Desde
el descubrimiento de América y el intento de conquistar
sus pueblos; se iniciaba una negación constante de los
aportes culturales del Nuevo Mundo que podían ir en contra
de las creencias religiosas que centraban la mirada de la humanidad
en ese entonces.
En
el caso de la Amazonía Peruana, la dificultad del acceso
y su geografía salvaje frustraron el contacto de aquellos
grupos con afán de conquista.
Si
bien no se libraron del abuso y la explotación en un período
de su historia; finalmente algunos lograron disgregarse en grupos
no muy numerosos dentro del espesor de la selva, con el fin de
dificultar a los foráneos el contacto no deseado.
Gracias
al aislamiento del mundo moderno y en muchos casos a la indiferencia
de los gobiernos, la amazonía peruana ha logrado mantener
la tradición del uso de sus recursos.
Actualmente
el contacto se está dando con una visión más
amplia.
Hoy,
algunos estamos mirando hacia la Amazonía con el suficiente
entendimiento para valorarla. De repente interesados en saber
porqué mediante la ingesta de una bebida preparada en medio
de la selva se puede curar una afección al organismo o
por el simple hecho de mejorar nuestra calidad de vida.
Debemos
reconocer que el futuro de la humanidad está en gran parte
en nuestras manos y en este caso depende de cuanto tiempo conservemos
la Amazonía en su estado original que podamos acceder a
ella.
La
Amazonía es un emporio botánico donde existen un
sin número de plantas medicinales que posiblemente sean
la cura para males o epidemias que todavía no hemos tenido
que enfrentar y que quizá, algún día, tengamos
que hacerlo.
En
la actualidad el Mundo puede acceder a la Medicina Tradicional
Amazónica; método adecuado para interpretar y utilizar
ese enmarañado verde aparentemente caótico, pero
que en realidad funciona como un laboratorio natural sin margen
de error.
La
ayahuasca, Banisteriopsis caapi, es un bejuco o liana que los
médicos vegetalistas con la tradición de su uso
lo definen como su planta maestra por excelencia.
La
ayahuasca combinada con otra planta, la chacruna, Psychotria viridiris
componen una bebida o "chicha", como dicen los ayahuasqueros,
que a su vez se llama ayahuasca.
Esta
chicha funciona como un depurador físico, facilita la meditación,
equilibra energías y despierta la intuición.
Los
"ese ejas", grupo étnico localizado en las márgenes
del Tambopata, departamento de Madre de Dios, utilizan la chicha
para curar.
En
el dialecto ese eja se le conoce a la liana como "jono pase"
o "soga de la muerte". Lo que traducido al idioma quechua,
soga=huasca y muerte=aya, dio como resultado el nombre con que
tradicionalmente se le conoce: "ayahuasca".
La
"madre de la soga" es la chacruna, un espíritu
femenino que le muestra al vegetalista las causas de las enfermedades
y las plantas que debe usar para su curación.
Esto
tiene interpretación científica:
Descubrimiento ancestral de los indígenas amazónicos,
la mezcla demuestra un profundo y fino conocimiento, pues la liana
ayahuasca es rica en carbolinas (harmina, harmalina y tetrahidroharmina)
que inhiben la acción de la enzima monoamino oxidasa (MAO),
que se encuentra naturalmente en el tubo digestivo e hígado.
Esta enzima destruye la dimetil triptamina (DMT), sustancia contenida
en la chacruna, que compite con la serotonina por los receptores
5-HT1 y 2. Al ser bloqueada la MAO aumentan las catecolaminas
endógenas y los niveles de serotonina, al tiempo que la
DMT, al no ser destruida, puede llegar al cerebro, donde produce
un efecto psicotrópico intenso. (Rosa Giove, La Liana de
los Muertos al Rescate de la Vida, 2002, 24-25).
La
ayahuasca sin chacruna sólo tiene efectos purgativos. Sin
embargo para los vegetalistas la planta maestra por excelencia
es la ayahuasca.
Cómo
llegaron a esta conclusión sin los minuciosos estudios
en laboratorio que para cualquier científico hubieran sido
indispensables, es la pregunta que nos quedamos sin responder
por el momento.
Las
plantas maestras son las que dentro de la tradición amazónica
ingeridas adecuadamente generan conocimientos a través
de sueños, visiones, percepciones e intuiciones sobre sus
propiedades curativas y las de otras plantas; así como,
por sus propiedades enteógenas también sirven para
darnos una visión introspectiva sobre nosotros mismos y
sobre la vida en general. Ayudando así a interpretar los
hechos o acontecimientos que han influenciado en el proceso de
nuestra vida.
Las
sociedades tribales en muchas partes del mundo han accedido a
estas plantas maestras como fuentes de conocimiento y sabiduría.
Así es el caso del norte de México, donde todavía
utilizan el peyote; los mochicas en el Perú el cactus llamado
hoy "san pedro".
Parte
importante del tratamiento del alma y el cuerpo con la ayahuasca,
es la dieta. Dependiendo de los niveles de purificación
que se quieran alcanzar las dietas pueden variar desde las más
permisibles; donde se evita el consumo de algunos alimentos que
no facilitan que la planta surta efecto; a dietas que incluyen
el ir de retiro a la selva e ingerir de la mano de un ayahuasquero
alguna planta maestra como el tabaco para una purga inicial, alimentación
austera, sin sal ni azúcar, sólo pudiendo comer
plátanos verdes sancochados, avena o arroz. En este último
caso la persona que sigue la dieta se aísla de otras personas
a excepción del curandero, chamán o "ayahuasquero";
como de aquí en adelante nos vamos a referir a ese hombre
que trata con ayahuasca.
En
la selva amazónica existe una tradición chamánica;
mas no existen los chamanes.
Durante
la dieta el aislamiento es de relaciones personales, no sensoriales;
ya que en la selva la naturaleza está presente; el canto
de las aves, de los grillos, el brillo de las luciérnagas
en la noche, la vegetación, el sonido del río; ese
mundo vivo que está presente en la amazonía.
La
alimentación austera lleva a la meditación y es
a través de esta meditación que los ayahuasqueros
aprenden como curar. Asimismo, la dieta del paciente facilita
el contacto entre éste y el ayahuasquero.
En
esos niveles de meditación, el ayahuasquero logra escuchar
sonidos emitidos por la naturaleza. Estos sonidos son reproducidos
por el ayahuasquero en las sesiones de toma de ayahuasca. Son
los llamados "ikaros", cantos melodiosos que a los participantes
los llevan a un estado de relajación absoluta.
El
uso tradicional de la llamada dieta siempre ha sido para curar
diversas enfermedades físicas, como reumatismo, afecciones
bronquiales y respiratorias, traumatismos óseos e infecciones.
Se ha comprobado también, en el trabajo empírico
de los curanderos, la eficacia de este tratamiento para enfermedades
psicógenas, ya que favorecen la rememoración de
hechos o situaciones del pasado no metabolizados por la persona.
Se dedica un espacio sin tiempo ni preocupaciones a la introspección
y se retoma el contacto armónico con la naturaleza. (Jacques
Mabit, Memoria del Segundo Foro Interamericano Sobre Espiritualidad
Indígena, 2001, 60).
Vale
la pena mencionar que son varias las personas que han escrito
acerca de la ayahuasca. Una de las primeras lecturas que me hizo
entender que el uso de la ayahuasca no es una realidad exclusiva
de los grupos étnicos originales del Amazonas fue la Serpiente
Cósmica de Jéremy Narbi. Ahí pude entender
que el cemento es más ajeno a los seres humanos que el
bosque y que la ayahuasca existe para enseñar "a la
humanidad".
Es
por ello que en este esbozo de tratado incluiré un ensayo
de la Obra.
Ensayo
del Libro "La Serpiente Cósmica" por Patricia
Burgos
Libro escrito por: Jeremy Narby - Lima, 1997 |