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| Productos
elaborados y demasiado procesados, malas combinaciones
de alimentos, falsos alimentos sanos y light. Te ayudamos
a desterrar las calorías vacías de tu
dieta. |
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¿Comes
poco y teóricamente sano pero no consigues bajar de peso?
Es posible que en tu dieta haya muchas más calorías
ocultas de lo que imaginas.
Llevar una dieta inadecuada, pobre en nutrientes y alta en calorías
es más fácil de lo que parece. Incluso pensando
que estamos comiendo de forma sana y ligera podemos estar equivocándonos.
El origen
de este problema dietético suele ser que nos alejamos demasiado
de la auténtica dieta mediterránea, es decir, aquella
basada en el consumo variado y equilibrado de alimentos frescos
y de temporada. Una dieta que tiene como base las frutas y verduras
frescas, los hidratos de carbono en proporción moderada,
las proteínas sanas y el aceite de oliva y los frutos secos
como principales fuentes de grasa.
Por muy sanos,
ligeros y atractivos que puedan parecer, pocos productos envasados,
manufacturados, precocinados y elaborados poseen las cualidades
de un alimento fresco en cuanto a valor nutricional y aporte calórico.
Si leyéramos los ingredientes de muchos de los alimentos
que consumimos a diario como bajos en calorías, nos sorprenderíamos
mucho: leche, yogures, embutidos, pan, sopas, zumos, galletas…
no son tan inocentes como pensamos.
Dónde se esconde el azúcar
El azúcar
blanco o refinado es uno de los peores enemigos de tu línea
y tu salud. Tenlo claro, el azúcar refinado es un producto
artificial que no le aporta a tu organismo ningún nutriente
y sí muchas calorías, además de desestabilizar
tus niveles de insulina en sangre, lo que provoca una permanente
necesidad de dulce.
No sólo
lo eliminas de tu dieta dejando de comer dulces o quitándote
el sobrecito de azúcar del café, se esconde en muchos
más alimentos de los que imaginas. El azúcar químico
se añade como aditivo o mitigador de la acidez en salsas,
enlatados, embutidos, pan y una larga lista de comestibles que
esconden, en la letra pequeña de los envases y bajo diferentes
nombres, todo tipo de edulcorantes sintéticos. Hasta el
alcohol y el tabaco son procesados mediante el azúcar para
que creen más adicción.
Los alimentos
enriquecidos como el pan blanco de supermercado, la mayonesa,
las sopas preparadas, las galletitas saladas, el tomate frito,
las salsas, los platos congelados, el vinagre balsámico,
las verduras enlatadas, muchas conservas, las salchichas, las
gelatinas, las pizzas congeladas y otros muchos alimentos llevan
azúcar. Por supuesto, se emplea abundantemente para preparar
la comida fast food. ¿Sigues pensando que no tomas dulce?
Reduce calorías
Aun comiendo
poco y platos ligeros, ¿no consigues adelgazar? La explicación
puede estar en que prepares esas supuestas comidas bajas en calorías
con los ingredientes equivocados. Una simple ensalada puede ser
a la vez un plato ligero y sano, o toda una bomba calórica.
Y lo mismo puede ocurrir con un sándwich, una guarnición,
un tentempié… Para que lo tengas más claro,
te ponemos dos ejemplos concretos.
- Ensalada
Compara
las calorías entre estas dos ensaladas y decide…
La sana. Hecha a base de espinacas, canónigos,
berros o espárragos frescos (u otras verduras de hoja
verde), zanahoria rallada, láminas de manzana, 2 nueces,
un trocito de queso de cabra, cebolla, pollo a la plancha, salmón,
pavo, ventresca de atún escurrida… Todo ello aliñado
con una vinagreta con aceite de oliva. Calorías: entre
400 y 500.
La mala. Hecha con lechuga iceberg (más
pobre en vitaminas), champiñones en salsa, queso, aguacate,
bacón, tiras de pollo empanado, croutons de pan frito,
mini mazorcas, cacahuetes… todo ello aliñado con
una vinagreta hecha con nata, con salsa rosa, césar o
cualquier otra (contienen más del doble de calorías
que la vinagreta tradicional). Calorías: entre 1.000
y 1.200.
- Sándwich
Cuidado al elegir los ingredientes de tus sándwiches
y bocadillos…
El bueno. Hazlo con pan integral o sin azúcar
añadido. Échale a cada rebanada unas gotitas de
aceite de oliva virgen para que esté jugoso. Incluye
verduras de hoja verde, tomate, zanahoria rallada o alguna lámina
de aguacate. Como proteínas, añade una lámina
de queso de Burgos (bajísimo en calorías), pollo
a la plancha, salmón, pavo… Calorías. Entre
400 y 460.
El
malo. Hecho con pan de sándwich blanco, tipo
hamburguesa o croissant. Con queso cheddar u otro tipo nata,
bacon, un huevo frito, pollo empanado, embutido graso, paté…
Todo ello aderezado con salsa tártara, mayonesa o cualquier
otra envasada. Calorías: entre 1.000 y 1.600.
-
Guarniciones.
Que
sean verdes o al menos sanas: verduras frescas o cocidas, champiñones
o setas, fruta o arroz integral si necesitas un extra de energía.
Evita las patatas fritas, la pasta, las patatas, los aros de
cebolla rebozados, el guacamole…
Picoteo 'vacío'
Cada día
deberíamos hacer cinco comidas: tres de ellas importantes
y dos tentempiés ligeros. Pero a veces comemos poco en
las principales ingestas y nos pasamos el día picando,
o bien hacemos tentempiés muy poco recomendables a base
de calorías vacías.
Los alimentos
procesados que combinan hidratos de carbono y grasas (como los
dulces o las hamburguesas) producen una sensación inmediata
de satisfacción… que se pasa muy pronto debido a
que las calorías no van acompañadas de otros nutrientes
necesarios para el organismo. Como resultado, tenemos ganas de
tomar más calorías vacías, entrando en un
círculo vicioso.
Elige: ¿Qué prefieres, 4 galletas de chocolate (500
calorías) o cuatro zanahorias (35 calorías).
Cuidado
con los lácteos
La leche
y los derivados lácteos contienen grandes cantidades grasas
y no tanto aporte de calcio como tradicionalmente se pensaba.
Además, muchos de ellos contienen azúcares añadidos
que sólo aportan calorías vacías. Intenta
tomarlos en sus versiones desnatadas o biológicas, o sustitúyelos
por productos a base de soja enriquecidos con calcio. Convéncete
comparando las calorías:
- Leche
entera: 1 ración/132 kcal
- Leche
semidesnatada: 1 ración/92 kcal
- Leche
desnatada: 1 ración /64 kcal
- Leche
de soja sin azúcar. 1 ración/52 kcal
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