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En
primer lugar, debes saber que hay determinados alimentos
que pueden ayudarte para que puedas ir desprendiéndote
de la sensación de agotamiento.
La
respuesta al cansancio físico y mental se relaciona
con la dieta diaria. Tener hábitos alimentarios
desordenados, saltearse las comidas o comer a cualquier
hora, picotear algo cada 5 minutos, preferir la comida
chatarra... Muchos son los motivos “alimentarios”
de un cansancio más general.
El
cuerpo necesita energía. El azúcar en
la sangre comienza a descender después de 4 ó
5 horas de haber comido.
Consejos
Alimenticios contra el Cansancio
Cada
3 horas, comer algo (en pequeñas cantidades),
y no pasarse horas enteras sin ingerir nada. Esto mantiene
constante el suministro de energía y evita la
fatiga, porque no “cae” el valor de la glucemia
(azúcar en la sangre).
Hidratos
versus fatiga
Los
hidratos de carbono son muy indicados para esto, porque
se digieren rápidamente.
Además,
aportan azúcar y proveen energía constante.
Y la mantienen por mucho tiempo.
¿Dónde
están?
- pastas
- legumbres
- cereales
- pan
(si es negro, mejor)
- arroz
Productos
lácteos contra el cansancio
El
yogur, la leche cultivada, los quesos descremados, y
otros lácteos son otra buena alternativa, que
además, tienen bajo contenido graso. Es bueno
que, por ejemplo, si estás en el trabajo, te
comas un yogur a media mañana. Vas a sentirte
mejor.
Alimentos
a Evitar
Chocolates,
golosinas, gaseosas: no rompen el círculo vicioso
del cansancio crónico. Si bien aportan energía,
no la mantienen por mucho tiempo. Es preferible “descansar”
comiendo otro tipo de alimentos más “sanos”.
Qué
es la Fatiga?
La
fatiga se define como un conjunto de cambios que experimenta
nuestro organismo, cuando se encuentra sometido a condiciones
extremas de sobreentrenamiento; o bien cuando no estamos
habituados a un tipo de trabajo con una intensidad concreta,
e intentamos superar nuestro propio límite de
esfuerzo.
Ello
nos llevaría a tener posteriormente una menor
capacidad de respuesta ante el entrenamiento siguiente.
Cuando aparece el cansancio o la fatiga, se manifiestan
síntomas físicos, psicológicos,
a ambos a la vez.
Tipos
de Fatiga
Diferenciamos dos tipos o clases de fatiga: aguda o
fisiológica y crónica o general.
Fatiga
aguda o fisiológica: aparece en un momento
puntual y afecta principalmente a nuestro rendimiento
físico, con una disminución de respuesta
ante distintos tipos de estímulos. Se produce
generalmente debido a sobreentrenamiento o como reacción
ante una situación desfavorable.
La
recuperación suele realizarse mediante reposo
deportivo. Se comprueba mediante analíticas de
sangre y orina, si alguno de los parámetros analizados
está por debajo de los límites establecidos
como normales (hematíes, ferropenia, glucosa,
urea, creatinina, etc.).
Fatiga
crónica o general: en este estado aparecen
combinadas afectaciones físicas (fatiga aguda
o fisiológica) y psicológicas.
Además
de encontrarnos mal físicamente, en este estado
disminuye también la atención, la percepción,
la sensibilidad, la emotividad y la capacidad de razonar
ágilmente (agilidad mental). Esto puede deberse
a un exceso de actividad física, problemas personales
no resueltos, falta de motivación o fatigas agudas
repetitivas.
Causas
Generales de la Aparicion de Fatiga
Se pueden enumerar varias causas por las que aparece
la fatiga o cansancio:
- No
dejar recuperar al organismo convenientemente después
de un trabajo intenso y prolongado (sobreentrenamiento)
- Trastornos
del sistema endocrino
- Trastornos
del sistema nervioso
- Descenso
del metabolismo de los hidratos de carbono y de las
proteínas, no existiendo una asimilación
adecuada de los mismos
- Descenso
en la proporción de iones (sodio, potasio,
...) y agua en el organismo
- Descenso
del nivel de oxígeno celular, con el consiguiente
descenso en la proporción de oxígeno
en el músculo
- Hipoglucemia
(bajo nivel de glucosa en sangre), que favorece más
la aparición de fatiga psíquica
- Esfuerzos
realizados en altitud (cuando aún no se ha
habituado el organismo)
- Alimentación
deficiente (escasa en hidratos de carbono o proteínas)
- No
reponer las sales minerales perdidas por el ejercicio
físico
- Consumo
de tabaco y alcohol
- Vida
poco ordenada (trasnochar, sin dejar al cuerpo que
realice un sueño reparador conveniente)
Síntomas
Generales
Cuando
estamos fatigados podemos encontrarnos con alguno de
los siguientes síntomas:
- Cansancio
que va influyendo progresivamente en una proporción
mayor de musculatura afectada
- Agujetas,
calambres, rigidez muscular y articular
- Astenia
(pérdida de fuerza y disminución del
tono muscular)
- Sensación
de vagancia
- Aumenta
el consumo de energía al realizar cualquier
esfuerzo
- Disminuye
la coordinación y precisión en los movimientos
- Aumenta
la respiración
- Sube
la presión arterial y el pulso basal
- Disminuyen
los niveles de hemoglobina, hematíes, potasio
- Aumenta
el nivel de urea
- Disminuye
el apetito y se producen alteraciones del sueño
- Disminuye
la atención, concentración, percepción
(más en las fatiga crónica)
Recuperación
de la Fatiga
Es preciso tomar una serie de medidas lo antes posible
para atajar el problema. Procuraremos:
- Descender
el ritmo e intensidad de los entrenamientos, durante
al menos 6 u 8 días
-
Tomar un complejo vitamínico compensatorio
-
Alimentación rica en proteínas e hidratos
de carbono
-
Reponer sales minerales
-
Sueño suficientemente reparador de 8 a 10 horas
diarias
-
Masaje recuperador para ayudar a eliminar del cuerpo
el exceso de toxinas
-
Técnicas de relajación y musicoterapia
-
Abandonar el consumo de tabaco y alcohol
-
Realizarse pruebas analíticas de sangre y orina,
por si es necesario tomar medidas en función
de los resultados obtenidos
-
Asistencia psicológica en caso de aparición
de síntomas depresivos o de no superación
de conflictos personales
Los
tres Nutrientes que aportan Energia
Hay tres nutrientes que pueden garantizarte la energía
que ncesitas para estar en plena forma todo el día:
la vitamina C, el calcio y el hierro.
Vitamina C: necesitas un mínimo
diario de 80 mg. Alcanzarás esta dosis tomando
sistemáticamente al levantarte, un zumo de naranja
y, a otras horas del día alguna de estas frutas:
naranja, mandarina, pomelo, kiwi o papaya.
Además de ayudar al organismo a luchar contra
las infecciones, la vitamina C es un buen remedio contra
el cansancio y la fatiga crónica y es la vitamina
del tono y la vitalidad por excelencia.
Calcio: 900 mg diarios. El 60 por ciento
de esta cantidad debe proceder de los productos lácteos
ya que su calcio es mejor asimilado por el organismo.
Toma al menos tres veces al día, una porción
de los siguientes alimentos:
-
un vaso de leche, un yogur, un postre lácteo,
150 g de queso blanco, 25 g de queso holandés,
gruyere o manchego, ó 50 g de queso tipo camembert.
Una falta de calcio, además de las conocidos
riesgos de osteoporosis, provoca a menudo un estado
de fatiga y de excitabilidad.
Hierro: 10 mg al día. Las mujeres
en edad premenopáusica necesitan unos 18 mg de
hierro al día. Para garantizar el aporte de este
mineral que tanto influye en nuestro estado de ánimo,
y por supuesto en nuestra energía, hay que tomar:
-
Cuatro o cinco veces a la semana un plato de verduras
frescas ricas en hierro (todas las de color verde
oscuro como las espinacas, la col o las acelgas).
-
Una vez cada 15 días, hígado de ternera.
-
Una vez cada 15 días legumbres secas como lentejas
o habas.
-
De vez en cuando, para darle gusto al paladar, se
pueden tomar frutos secos ricos en hierro como los
orejenos, pasas y dátiles, o un poco chocolate
negro Muy rico en hierro).
Dos
menús equilibrados y energéticos
Contienen alimentos energetizantes y no llevan calorías
superfulas
Primer
menú
Desayuno
30 minutos después:
-
una taza de té o de otra infusión
-
2 tostadas de pan integral con un poco de aceite
de oliva
-
20 g de queso gruyere
Comida
-
ensalada verde aliñada con aceite de oliva
y vinagre de manzana
-
bistec a la plancha
-
judías verdes al vapor
-
40 g de queso manchego semi
-
una rodaja de pan integral
-
natillas
Cena
-
Ensalada verde
-
Potage de lentejas con verduras (sin tozino ni chorizo)
-
Una loncha de jamón serrano desgrasado
-
Un yogur
Segundo
menú
Desayuno
30 minutos después:
-
una taza de té o de otra infusión
-
un bol grande de muesli o de cereales inflados
-
una taza de leche semidescremada
Comida
-
ensalada verde aliñada con aceite de oliva
y vinagre de manzana
-
merluza u otro pescado a la plancha o al vapor
-
brocoli al vapor aliñado con aceite de oliva
-
una rodaja de pan integral
-
un yogur con fibra y cereales
Cena
-
Ensalada verde
-
Puré de verduras: patatas, puerros, zanahorias
y col.
-
Hígado salteado con cebolla
-
40 g de queso camembert.
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