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| La
comida nos alimenta, nos vuelve fuertes contra el medio
ambiente y sus posibles gérmenes, pero al mismo
tiempo cuando la enfermedad ya se ha instalado la comida
puede curarnos o aliviarnos. |
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Los platos
curativos son muchos y es bueno tener una lista a mano para incluirnos
en nuestra cocina de todos los días. La realidad es que
hay muchos alimentos que combaten las enfermedades y los trastornos
de distinta índole y la cocina curativa pretende utilizarlos
ya sea por separado o combinándolos para lograr distintos
objetivos en la salud: fortalecer las defensas del organismo,
reducir el colesterol, ayuda a la digestión y demás.
Arroz
con daikon y kombu
Para 5 personas
necesitamos: 2 tazas y ½ de arroz yamani (de preferencia
orgánico de buena calidad); un nabo daikon de tamaño
mediano y un trozo (5 cm) de alga kombu.
Podemos usar
una cucharada de aceite de sésamo o girasol de primera
presión en el fondo de la olla, y allí echar el
arroz ya lavado y rehogar. Como nunca nos alcanza el tiempo para
todo, podemos tapar y dejar que el arroz se vaya cocinando un
poco con su propio vapor (ya que estará un poco mojado).
Aparte tendremos
4 tazas de agua que iremos echando de a poco para no perder el
hervor. Cuando ya esta hirviendo con la totalidad del agua, añadimos
el alga - cortada si se quiere- y 2 cucharadas de shoyu, en lugar
de sal, lo que le dará un sabor especial. Agregamos también
el nabo cortado en trozos, mezclamos y tapamos. Dejamos hervir
a fuego mínimo o en difusor 40 min. Este plato es ideal
para las personas que quieren eliminar grasas o exceso de peso,
o de colesterol (acompañar con ensalada de repollo, radicheta,
rúcula o diente de león, con zanahoria rallada y
apio si se desea menos amargo).
Se puede usar
esta forma como plato único (60% cereal, 40% ensalada),
o añadir una sopa de porotos aduki con perejil o cebolla
de verdeo, o tomar el caldo de legumbres con miso y dejar los
porotos como acompañamiento del arroz (2 cucharadas, 1
taza pequeña de caldo, con perejil o verdeo o mira). Excelente
como depurativo y refrescante del organismo, estimulante de la
inmunidad.
Guiso
de Soja con Raíces
Ideal para
fortalecer y revigorizar, dar proteínas y minerales, revitalizar
la sexualidad, recuperar después del parto y favorecer
el amamantamiento.
Cocinamos
los porotos de soja (dejados en remojo la víspera, lavados
y descascarados) con un trozo de alga kombu y calabaza- mejor
okkaido-cortada en cuadraditos para tomar una consistencia cremosa.
Casi al final de la cocción añadimos un mituke de
cebolla, bardana y zanahorias, con un poquito de sal. Terminamos
la cocción y condimentamos con miso.
Todos estos
platos tiene infinidad de usos, así es que veremos los
más importantes (o algunos de ellos).
Nituke
de Hijiki con Raices
El alga hiziki
o hijiki es la más rica en calcio - mayor parte que en
los lácteos -, con indiscutible ventajas nutricionales.
Además produce un buen aporte de hierros y minerales al
organismo. Las verduras de raíz favorecen especialmente
a los pulmones, intestino, riñones, y aparato genitourinario.
Favorecen la reproducción y la sexualidad, así como
la recuperación capilar y de los tejidos.
Este plato es delicioso y puede acompañar al arroz, junto
con alguna verdura de hoja cruda o al vapor, según necesidades.
Una tasa de sopa cremosa de arvejas secas puede ser un complemento
ideal.
Podemos hacer
el mitúke con 2 cebollas, cortadas muy fino o en cuadraditos,
la rehogamos a fuego fuerte en 1 o 2 cucharadas de aceite de buena
calidad (puede ser de oliva). Aparte tendremos en remojo desde
hace media hora una buena cucharada de algas hijiki, que luego
se hincharán. Añadimos a la cebolla ligeramente
dorada la bardana raspada y cortada en finas tajadas diagonales,
2 zanahorias cortadas de igual forma, y el alga hijiki escurrida.
Rehogamos hasta que los vegetales estén tiernos y aderezamos
con shoyu finalizando luego la cocción.
Sopa
de Miso con Mochi
Este plato
es excelente curativo y energético, depurativo del organismo
y rejuvenecedor celular, con la ventaja de que puede utilizarse
en cualquier dieta y tratamientos (incluso de adelgazamiento)
sin contraindicaciones, y sin producir debilidad, sino por lo
contrario un fuerte potenciamiento de todas la funciones físicas
y mentales. Es deliciosa y puede variarse la receta, utilizando
diversas raíces - como bardana y hojas de coliflor, rabanitos
y sus hojas, etc.- y también algas, kombu, hijiki, nori
tostada, aunque lo ideal es la wakame.
Ideal para
recuperarse después del parto y para madres amamantando.
Hervimos un puñado de algas wakame cortaditas y les vamos
agregando 1 zanahoria y 1 daikon cortados en cubitos (primero
rodajas diagonales de ½ cm y luego los cuadritos).
Cocinamos
en suficiente caldo y al final de la cocción añadimos
perejil y miso (o cebolla de verdeo o nira al apagar el fuego).
Servimos la sopa en cada bol junto con unos pedacitos de mochi.
Mochi
para Desayunos o Meriendas
El mochi se
prepara a partir del arroz moti integral – una variedad
de arroz mas dulce y glutinoso - y es un alimento especialmente
proteico y energético, bueno para deportistas, niños
y bebes, madres gestando o amamantando, y para personas débiles
o recuperándose de alguna enfermedad - o de medicinas y
drogas-. Se puede cocinar sólo o con un 60/70 % de arroz
integral, reforzándolo en sus propiedades. El moti se lava
y de preferencia se deja de remojo; si no hubo tiempo se coloca
a fuego mínimo hasta el hervor. La proporción de
agua es igual a la de arroz (1/1) y la cocción de 45’
a una hora (con difusor, cuidado para no quemar). Se coloca al
hervir una pizca de sal por tasa de arroz.
Al apagar
el fuego se deja reposar unos minutos y se machaca en un mortero
o suribachi, hasta que todos - o casi todos - los granos estén
deshechos, para que libere el tipo especial de proteína
que lo caracteriza (no es gluten, así que pueden comerlo
personas con problemas alérgicos). Se puede pasar también
por una moledora de cereales - no conviene procesadora ni ningún
artefacto eléctrico. Del mismo modo, también evitaremos
procesar las verduras, y así aprenderemos a cortarlas por
las líneas de energía - similares a los meridianos
en el cuerpo humano - para nutrir mejor nuestro propio caudal
energético. Si estamos apurados podemos utilizar cortes
grandes y hacer un guiso o nishime, o un puchero vegetal con legumbres
o seitán; será muy preferible a utilizar la procesadora.
Si estamos en buenas condiciones, sentiremos la diferencia.
Cuando el
mochi está listo, bien pegajoso, podemos dejarlo enfriar
y darle diversos usos, como en la sopa de la receta anterior.
Podemos comerlo así mismo, espolvoreado con gomasio o algas
tostadas, o con daikon rayado y shoyu, o semillas de girasol tostadas.
Esto será excelente para el desayuno. Para la merienda,
agregar cremas de manzanas (cocidas sin agua en olla tapada, con
una pizca de sal marina, hasta quedar dulces y cremosas) y pizca
de canela, o mezclar en caliente con canela y cáscara de
limón rayada y pasas de uvas o nueces si no es una dieta
curativa. Estas son las soluciones más rápidas.
Leche
de cereales
El arroz moti
es también un complemento ideal de la leche de cereales,
que substituye con infinitas ventajas a los lácteos y a
la leche de soja, cuyo uso debe ser ocasional (por su poder acidificante
y ligeramente descalcificante). Se utilizan partes iguales de
moti y yamani, o de moti, yamani y cebada, en una proporción
de 9 a 10 partes de agua por un cereal.
Se lavan
los granos, se cocinan durante dos horas a fuego bajo con difusor,
y se cuelan o tamizan bien, reservando el resto para panes o croquetas.
Utilizar como sopa de desayuno, con miso y cebolla de verdeo picada,
o perejil. O acompañar un desayuno integral, se puede endulzar
con frutas desecadas o granola. Para los bebes que por accidente
o desgracias no disponen de leche materna, es un sustituto ideal.
Se puede agregar un poco de miel de arroz si es necesario, o amazake.
Sopa
mineralizante
Deliciosa
y primaveral, especial para dar calcio y hierro, limpiar la sangre
de toxinas y fortalecer el sistema inmunológico.
Hacemos el caldo con un trozo de alga kombu, al que luego podemos
cortar en tiras o reservar para otros platos.
Echamos cubitos
de tofu dorados en sartén o simplemente cortados - si no
podemos usar aceite, en este caso lo hervimos en el caldo 10 minutos
-. Añadimos berro cortado (si hay tallos, dejar escaldar
ligeramente, y agregar las hojas al final, crudas). Condimentamos
con miso y alga wakame tostada y molida.
Condimento
de sésamo y algas
Ideal para
embarazadas y personas anémicas. Se procede igual que con
el gomasio tostando alga wakame en lugar de sal, 40 a 50% de la
proporción de sésamo. Molemos en suribachi o mortero,
agregamos el sésamo blanco tostado ligeramente en la sartén
y terminamos de moler. Si la persona precisara más hierro
que calcio se puede utilizar sésamo negro en lugar de blanco.
Espolvorear sobre cereales. Queda un condimento delicioso con
un ligero sabor a pescado seco.
Té
de Cebada
Té
depurativo y desinflamante, purifica la sangre y el hígado,
desintoxica el sistema nervioso dando mayor claridad mental. También
es útil en fiebres y resfriados, para hidratar el organismo
y mejorar la piel, es ligeramente diurético y ayuda en
la eliminación de grasas animales y colesterol.
Será
conveniente tostar una cierta cantidad de granos para poder utilizar
en varias ocasiones, sin perder tiempo. Tostamos en sartén
seca hasta que los granos queden marrones, y hervimos 2 cucharadas
en un litro de agua, durante 10 minutos. Tomamos el té
y empleamos los granos tostados y cocidos en panes o desayunos
de cereales (con granola, etc). |