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| ¿En
cuántas ocasiones no ha podido rechazar un último
bocado del postre, pese a sentirse ya saciado? ¿Cuántas
veces, llevado por el hambre, ha devorado el plato en
apenas cinco minutos? |
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Fraccionar
la alimentación a lo largo del día, haciendo cuatro
comidas principales y dos o tres colaciones (pequeñas comidas
que se realizan entre comidas principales), con alimentos bajos
en grasa y/o azúcares simples, es mucho más saludable
que comer sólo tres veces al día.
Con el ritmo
de vida agitado que llevamos hoy en día, muchas veces no
tenemos o no nos “suministramos” tiempo suficiente
para comer correctamente (con la importancia que ello implica)
y por lo general terminamos comiendo lo rápido, lo fácil…la
famosa “comida chatarra”, y muchas veces ni siquiera
lo hacemos cómodos y sentados, ni tampoco nos detenemos
a masticar lentamente, a saborear, y es así que vamos aumentando
de peso y perdiendo salud.
Pero con un
simple cambio de hábito podemos mejorar nuestra salud y
hasta bajar de peso. ¿Cómo?: hay que comer más
lento, saborear la comida, masticar bien y disfrutar del momento
desde que uno comienza a comer; pues entre las numerosas funciones
de la comida, se encuentra la del placer.
El
Placer de comer
¿El
placer de comer lo derivamos del sabor en la boca y debemos desarrollar
el hábito de comer lentamente y retener el bocado el mayor
tiempo posible, para que se mezcle con la mayor cantidad de saliva
y facilite la digestión. Pero entonces:
¿por
qué retenemos los alimentos en la boca durante unos escasos
segundos, masticándolos sólo una vigésima
parte del tiempo requerido , forzándolos a bajar por el
esófago hacia el estómago, donde ya no nos proporciona
ningún placer?. Es una de las preguntas que puede ayudarnos
a reflexionar.
Se trata de
un hábito que no se modifica de un día para el otro,
la clave radica en empezar a ponerlo en práctica de a poco!!
Lo recomendable
sería comenzar a cortar bocados más pequeños
y masticando muy bien la comida hasta trasformarla en una pasta
y no tragando los bocados enteros. Resulta importante además
dejar los utensilios sobre la mesa entre un bocado y el siguiente,
tomar agua entre los mismos; y no hacer varias cosas a la vez
al mismo tiempo en que comemos (por ej leer, mirar televisión
y comer).
Se tarda unos
minutos extra en cada comida, pero sin embargo, los efectos pueden
ser profundos.
Ello
puede brindarnos múltiples beneficios
Bajar
de peso. La razón es que la señal de saciedad
tarda aproximadamente 20 minutos en llegar a nuestro cerebro.
Si comemos rápido, podemos seguir comiendo pasado el punto
en que estamos saciados.
Si comemos despacio, tendremos el tiempo suficiente para darnos
cuenta de que estamos satisfechos y hemos saciado el hambre.
Le recomendamos
que coma alimentos más sanos, pero si está buscando
perder peso, comer lentamente debería ser parte de su nuevo
estilo de vida.
Al menos propóngase
aplicar esta conducta de a una comida a la vez, ello resultará
más fácil a la hora de implementar el hábito.
El profesor
Ian McDonald, de la Universidad de Nottingham, dijo que hay una
serie de razones por qué el comer rápido puede ser
malo para mantener el peso.
Dijo que la práctica podría interferir con el sistema
de señalización que le indica al cerebro a no seguir
consumiendo porque el estómago se está distendiendo.
"Si uno come rápidamente está básicamente
llenando el estómago antes de que la información
gástrica tenga una oportunidad de generarse, uno podría
estar desbordando la capacidad del estómago", dijo
el profesor.
Añadió que acelerar el consumo puede ser un comportamiento
aprendido durante la infancia y podría ser revertido, aunque
no es algo fácil.
"El viejo dicho de masticar cada bocado 20 veces puede ser
verdad - si uno se tomara un poco más de tiempo, eso podría
tener un impacto", concluyó.
Disfrute
de los alimentos. esta razón en mi opinión
es muy importante. Es difícil disfrutar de la comida si
se come demasiado rápido.
Es importante masticar lentamente, siempre que sea posible, a
todos los alimentos y/o preparaciones, así también
si se consumen alimentos ricos en grasa y/o azúcares, tales
como postres, facturas, pizza, etc, ya que se podrán disfrutar
más que si se los “traga”.
Aún
comiendo pequeñas cantidades, el hecho de masticar durante
más tiempo hace pensar que se consumió una mayor
cantidad de los mismos.
Mejor
digestión. Si usted come más lento, al
masticar mejor los alimentos, la digestión será
mejor. La digestión comienza en realidad en la boca, por
lo que si mastica bien la comida el estómago trabajará
mejor (pues ya le facilitamos su trabajo).
Esto puede ayudar a dar lugar a un menor número de problemas
digestivos (por ejemplo: acidez estomacal)
Controlar
la cantidad de alimentos que comemos. Nos permitirá
registrar la cantidad y calidad de lo que vamos a consumir.
Menos
estrés. Comer lentamente, y dedicando la atención
que se merece a nuestra alimentación, puede ser una gran
forma de ejercitar nuestra mente. Cuando uno come, sólo
debe comer. Este tipo de pensamiento, en mi opinión, dará
lugar a una vida menos estresante, lo que contribuye a una mejor
calidad de vida.
Recuerde...una
pequeña cantidad de alimento correctamente masticado y
apropiadamente digerido nos dará más fuerza, nutrientes
y vitalidad que una gran cantidad de comida pobremente digerida.
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Lic.
Silvana Ottaviano
- Licenciada
en Nutrición. Egresada de la Universidad de Buenos
Aires (UBA). Experiencia como pasante del Hospital de
Clínicas “José de San Martín”.
-
Práctica de Nutrición en Salud Pública
realizada en PAMI Capital Federal.
-
Atención en consultorio con Orientación
a Patologías de Síndrome Plurimetabólico,
embarazadas y niños.
-
Docencia Universitaria. Ayudante de Cátedras: Alimentación
del Niño Sano y Dietoterapia del Adulto (UBA)
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