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ha demostrado que la temperatura de -18 ºC es un
nivel adecuado y seguro para conservar los alimentos
congelados. |
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Los
microorganismos no pueden crecer a esta temperatura y la acción
de los enzimas es muy lenta, pero el propio almacenamiento produce
alteraciones en el alimento.
Cuando un alimento se congela, básicamente ocurren dos
cosas:
1- Se detiene la acción de las enzimas sobre los tejidos,
(o sea se paraliza su descomposición natural)
2- El agua que contiene el alimento se transforma en cristales
de hielo.
Estos cristales ya adquieren esta forma entre 0º y 5º
bajo cero.
Lo más importante es llegar a congelar el alimento lo más
ligero posible, y vigilar que la temperatura siga bajando hasta
-18 ºC, impidiendo de este modo la formación de cristales
grandes que al solidificarse (o sea de ponerse duros) terminarían
por romper la fibra. (Esto ocurre cuando el frío no le
llega en forma veloz a todas las células).
Tipos de congelación
Por aire: una corriente de aire frío extrae
el calor del producto hasta que se consigue la temperatura final
Por contacto: una superficie fría en contacto
con el producto que extrae el calor
Criogénico: Se utilizan fluidos criogénicos,
nitrógeno o dióxido de carbono, que sustituyen al
aire frío para conseguir el efecto congelador.
¿Que es el Blanqueado?
Es el procedimiento mediante el cual se fijan los sabores, colores
y valores nutritivos de los alimentos, especialmente de las verduras.
No es un procedimiento de cocción propiamente dicho, porque
los alimentos no alcanzan a tiernizarse del todo, pero mediante
una pre-cocción (apenas dos o tres minutos en agua hirviendo)
y un rápido enfriamiento, se pueden conservar verduras
en el mejor estado.
1- Se limpian las verduras
2- Se cortan en porciones (si fuera necesario)
3- Colocar en una canasta metálica (rejilla de acero)
4- Sosteniéndola de sus asas, se sumerge la canasta en
una cacerola (olla) bien grande con agua hirviendo, sal y ácido
ascórbico (pueden ser unas gotas de limón) (estos
dos ingredientes últimos se pueden suprimir)
5- Se deja que el agua tome el punto de ebullición y a
partir de ese momento se toma el tiempo de blanqueado indicado
para cada caso (apenas unos minutos).
6- Se levanta la rejilla con las verduras, se escurren (sacarles
el agua) y se colocan en un cubo o en un recipiente mas grande
lleno de agua fría y hielo.
7- Se deja reposar el doble del tiempo indicado para el blanqueado.
Se escurren bien y se envuelve el alimento en paquetes cerrados
que se guardan en el congelador. (freezer)
Técnicas
caseras para Congelar
La vida doméstica actual nos caracteriza por una expresión
¡¡¡Falta de Tiempo!!!
Si bien es cierto y esto se refleja en la organización
de cualquier hogar, es en la cocina donde mas se siente esta carencia,
que día a día reduce las opciones culinarias, las
que terminan por limitarse a las apuradas y ensaladas varias y
variadas!!
Este es un criterio desequilibrado y antieconómico, no
solo repercute en el presupuesto familiar sino y muy especialmente,
en la falta de una dieta combinada y acorde con las leyes de la
nutrición.
Las técnicas caseras para aprender a congelar, benefician
tremendamente la tarea desde varios ángulos ya que se pueden
presentar alimentos en otras temporadas en cualquier momento y
en las mejores condiciones de frescura e higiene, lo que nos permite
servir menús completos, con solo abrir
la puerta del congelador (freezer).
Algunas de sus Ventajas:
1-
Se pueden preparar menús para toda una semana, un mes o
un año (dependiendo de las características de su
congelador o freezer y de los alimentos)
2- Los alimentos se congelan y descongelan, calientan o cocinan
dentro de su recipiente original, lo que evita pasos innecesarios
dentro de la cocina.
3- Se puede satisfacer el gusto de todos porque al haber comidas
congeladas se puede consultar que se prefiere comer antes de organizar
el menú de la comida o de la cena.
4- Nos permite tener a mano alimentos de todas las estaciones,
acondicionándolas cuando abundan y están mas económicas
(baratas) para utilizarlas cuando se desee.
5- El frío concentra los sabores (los propios de cada alimento
y los que se agregan para enriquecerlos), de allí, que
muchas personas dicen que la comida congelada es más sabrosa.
6- Es muy importante saber que el método de Congelar ya
implica una PRE-COCCIÓN, por ello los alimentos que se
congelan (freezan) y luego se cocinan, insumen menos tiempo de
cocción que aquellos otros que no pasaron por este proceso.
7- El frío preserva los valores nutritivos y éste
es un ejemplo:
Las espinacas cocidas por el método tradicional, conservan
solo un 24% de su hierro; previamente blanqueadas (pasadas por
agua hirviendo) y luego congeladas, permiten retener el 63% de
ese valor.
8- Se organizan mejor las tareas culinarias ordenándolas
con un criterio dinámico; un día para cocinar verduras,
otro para postres, etc.; al cabo de una semana habrá menús
completos para servir en cualquier momento.
Congelación
de diversos alimentos
Verduras
Una vez limpias las verduras se procede a su escaldado o breve
cocción. El escaldado o blanqueado consiste en sumergir
la verdura durante dos minutos en agua hirviendo y, en ocasiones,
acidulada con limón para que conserve el color. La razón
de este blanqueado es detener el proceso natural de deterioro
y eliminar bacterias. Una vez escurrida la verdura es conveniente
secarla antes de introducirla en las bolsas de congelación
y extraerle todo el aire posible antes de cerrar el envase.
Frutas
Para congelar la fruta hay que pelarla o lavarla para cubrirla
con azúcar o almíbar. La cantidad de azúcar
es de 250 gramos por kilo de fruta. Si lo que se utiliza es almíbar
hay varias concentraciones:
-
Al 30% (300 gramos de azúcar por litro de agua) para
el melón, la naranja y el pomelo.
-
Al 40% (400 gramos de azúcar por litro de agua) para
los albaricoques.
- Al
50% (500 gramos de azúcar por litro de agua) para los
melocotones, las ciruelas, la piña, etc.
El almíbar una vez frío se vierte sobre la fruta.
El envasado se realiza en bolsas de congelación para frutas
de pasta dura o recipientes rígidos si se congelan con
almíbar.
Carnes
Se procede en primer lugar a eliminar el exceso de grasa, la piel
y eventualmente los huesos. Se hacen porciones adecuadas al uso
al que se destinan (cantidad suficiente para una comida) y se
envuelve cada porción en hojas de plástico o de
aluminio.
Pescado
Se procede a desescamar, destripar, separar la cabeza, lavar y
secar. Se envuelve en hojas de plástico o de aluminio.
Huevos
No se pueden congelar enteros porque, al dilatarse el contenido,
se rompería la cáscara. Lo mismo se puede decir
de las yemas, que revientan al llegar al punto de congelación.
Las claras se congelan perfectamente en frascos de cristal. Conviene
etiquetarlos indicando la fecha de entrada en el congelador y
la cantidad. Se descongelan en la nevera o a temperatura ambiente
y sirven incluso para preparar merengue. Las yemas se pueden congelar
batidas, con las mismas precauciones que las claras. Los huevos
enteros se congelan batidos de igual forma.
Según el alimento a congelar
Las salsas o líquidos aumentan su volumen cuando se congelan,
por lo que los recipientes deben llenarse dejando hasta dos o
tres centímetros del borde.
Los productos de forma irregular, como carnes, pescados y algunas
verduras, se envasan mejor en láminas de plástico
o de aluminio, ya que se adaptan perfectamente al alimento sin
bolsas de aire ni espacios vacíos.
No es aconsejable congelar pastas o arroces en caldos o menestras,
porque tienden a perder consistencia cuando se congelan junto
con los líquidos. Es preferible congelar aparte el líquido
y añadirlo luego a las pastas y arroces para su cocción
normal.
Los caldos y líquidos se pueden congelar en bolsas de plástico
o en contenedores rígidos.
Las patatas y las pastas no son aptas para congelar. Las patatas
porque se endurecen y las pastas porque se ablandan en el congelador.
Las patatas en puré se conservan bien y sirven para componer
o adornar platos.
Nunca se debe congelar de nuevo un alimento que se ha descongelado.
Es conveniente utilizarlo cuanto antes, ya que su sabor y textura
se deterioran antes que en los alimentos frescos. |