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La tradición
del uso de alimentos y hierbas como medicamentos se
originó en China en la antigüedad. |
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Dicen
que el primer hombre en estudiar el efecto curativo de las plantas
fue Shen Nong, creador de la agricultura según la mitología
china.
Cinco
mil años atrás, este personaje legendario no solamente
descubrió el efecto curativo de las hierbas para el tratamiento
de enfermedades sino que también creó el concepto
del yin y el yang, el cual se convirtió luego en la base
de la cultura y la filosofía de China y ha tenido una influencia
trascendental y duradera en la posteridad.
Según la comprensión de los chinos, el yin y el
yang son una unidad de contrarios, así como fuerzas intercomplementarias
en el universo. Sólo cuando se unen el yin y el yang, el
hombre llega a la perfección. Todas las cosas del mundo
son del yin o del yang, y actúan unas sobre otras conforme
al cambio y la confluencia de los dos.
La enfermedad
se produce debido al desorden y el desequilibrio del sistema interno
del cuerpo humano, pero los alimentos pueden regular y ayudar
a recuperar la función de ese sistema, así sostienen
los médicos chinos tradicionales. Todos los alimentos pertenecen
al grupo del yin o al grupo del yang, dependiendo de su acción
sobre el organismo humano; empero hay otros alimentos que son
neutrales. Los alimentos del yin pueden mitigar el fuego interno
y apaciguar la energía.
Es así
porque el yang desmedido conduce al exceso del ácido estomacal,
a la superexcitación y a las afecciones derivadas de ellos.
En general, los alimentos del yang incluyen el huevo, la carne
grasosa, los alimentos picantes y otros ricos en grasa. Los alimentos
del yin son las frutas, los vegetales y los productos marinos,
que saben amargos, salados y son menos excitantes.
Los
chinos creen además que los alimentos son de sólo
cinco sabores:
Dulce (tierra),
amargo (fuego), agrio (madera), picante (metal) y salado (agua).
Cada tipo
de alimentos actúan sobre cierto órgano del cuerpo
humano y la intensidad de su acción depende de la estación
del año. Los alimentos dulces, con carácter de tierra,
deben comerse más a finales del verano para dispersar la
energía estancada y regular la función del estómago;
los alimentos amargos, con carácter de fuego y apropiados
para la ingestión en verano, pueden mejorar la función
del corazón y el intestino delgado; los alimentos agrios,
con carácter de madera y adecuados para su consumo en primavera,
ayudan al hígado y la vesícula biliar; los alimentos
picantes, con carácter de metal y convenientes para su
consumo en otoño, influyen directamente en la función
de los pulmones y el intestino grueso; y los alimentos salados,
con carácter de agua y convenientes para su ingestión
en invierno, benefician la función de los riñones
y la vejiga.
En su libro
Exploración de las hierbas medicinales chinas, el escritor
inglés Daniel Read dice que casi todos los platos que disfrutaban
los emperadores chinos eran de categoría medicinal, y que
los administradores de su cocina no eran cocineros sino médicos
tradicionales, quienes estaban a cargo de hacer compras y ordenar
la comida para los miembros de la familia imperial.
La
Dieta Tradicional China
La dieta
constituye un elemento muy importante dentro de la medicina tradicional
china. Los chinos consideran que la mayoría de los alimentos
son medicinales, y que si se sigue una dieta adecuada, se realiza
un poco de ejercicio, se hacen ejercicios respiratorios y se cuida
la higiene personal, se pueden remediar las dolencias leves.
La dieta tradicional china clasifica los alimentos en diferentes
categorías. La fundamental es la del yin y el yang, pero
a ella se asocian las cuatro energías, los cinco elementos,
los cinco sabores y el movimiento del chi. Dichas categorías
se vinculan entre sí de una forma bastante compleja, y
se tienen todas muy en cuenta a la hora de recomendar una dieta
adecuada.
El
yin y el yang
La teoría
del yin y del yang surge a partir de la simple observación
de la naturaleza y describe el hecho de que todos los fenómenos
naturales tienen su propio fenómeno opuesto que lo complementa.
Así pues, el yin se asocia con la oscuridad, el frío,
la noche y lo femenino, mientras que el yang se vincula con la
luz, el calor, el día y lo masculino. Todos los fenómenos
poseen aspectos del yin y del yang. El yin y el yang se complementan
de forma natural: dependen uno del otro y se compensan el uno
al otro. También pueden influenciarse mutuamente: un exceso
de yin puede transformarse en yang y viceversa. Se cree que cualquier
desequilibrio entre el yin y el yang dentro del cuerpo provoca
enfermedades y problemas emocionales, siendo una dieta pobre uno
de los factores que puede provocar este desequilibrio.Todos los
alimentos contienen aspectos del yin y del yang, pero algunos
pertenencen de modo predominante a una u otra categoría.
Los alimentos
que son básicamente yin se consideran fríos, húmedos,
suaves y de color oscuro. Son yin los alimentos acuáticos,
como el pescado y las algas, los que crecen en la oscuridad o
bajo tierra, como los champiñones y las raíces,
así como la avena, la cebada, el pato, el conejo, el cerdo,
la berenjena, la remolacha, la calabaza, el pepino, el berro,
las espinacas, el ruibarbo, el tomate, la lechuga, el trigo, el
tofu, la soja germinada, el plátano, el limón, el
pomelo y la sandía.
Los alimentos
básicamente yang son cálidos, secos, duros y por
regla general presentan una tonalidad clara. Suelen crecer en
el campo, sobre el suelo y en lugares luminosos. Son yang algunos
mariscos como los mejillones, el ajo, los espárragos, el
apio, el hinojo, el perejil, el puerro, la albahaca, la canela,
el clavo, el cilantro, el comino, la soja, el pimiento, el pollo,
el cordero, las gambas, los albaricoques, las cerezas, las castañas,
la piel de naranja y los melocotones.
Las
cuatro energías
El concepto
de las cuatro energías puede considerarse como una subcategoría
del yin y el yang. Las cuatro energías son caliente, templado,
frío y fresco, e indican el efecto básico que ejerce
un determinado alimento sobre el cuerpo, no su temperatura.
Los alimentos
calientes y templados, tales como los pimientos verdes y rojos,
el jengibre seco, los puerros y la leche de coco se consideran
yang y se emplean para tratar dolencias relacionadas con el frío
causadas por un exceso de yin (por ejemplo, sentir frío,
tener diarrea o sufrir reumatismo articular crónico). Los
alimentos fríos y frescos, como las berenjenas, la soja
germinada, la sandía y los tomates pertenecen a la categoría
yin y se emplean para tratar dolencias relacionadas con el calor
causadas por un exceso de yang (por ejemplo, la gripe, el estreñimiento
y los eczemas). Algunos alimentos como el arroz y la pasta se
consideran neutros porque en ellos no predominan ni el frío
ni el calor. Estos últimos no ejercen ningun efecto sobre
la constitución, y por tanto se consideran como alimentos
de uso corriente.
Los
cinco elementos y los cinco sabores
La teoría
de los cinco elementos se basa en la idea de que todos los fenómenos
del universo son el resultado del movimiento y mutación
de las cinco categorías: madera, fuego, tierra, metal y
agua, también conocidas como las cinco fases. Para gozar
de buena salud, estos elementos deben estar en armonía.
Los alimentos y las plantas se emplean para reequilibrar los elementos
dentro del cuerpo.
La teoría
de los cinco sabores puede considerarse una subcategoría
dentro de los cinco elementos. Los cinco sabores son: picante,
agrio, amargo, dulce y salado. El término “sabor”
hace referencia a la naturaleza curativa de un alimento o planta
y no necesariamente a su sabor tal y como se entiende en Occidente.
Entre los alimentos picantes se encuentran el ajo, el jengibre
y las cebolletas; los limones, las manzanas y los kiwis se consideran
agrios; el café, el té y las almendras se consideran
amargos; los dátiles, el arroz y el pollo son dulces, y
el cerdo, los mejillones y la sal sin refinar son salados.
Cada sabor
se asocia con una categoría: los alimentos agrios, amargos
y salados son yin, mientras que los picantes y los dulces son
yang; cada sabor se asocia con un movimiento específico
del chi y se empareja con un órgano vital, de forma que
los alimentos con un sabor determinado se emplean para tratar
disfunciones sufridas por el órgano correspondiente (ej.
Los alimentos dulces se asocian con el estómago, y por
lo tanto pueden utilizarse para tratar problemas como la diarrea).
Usos terapéuticos de algunos alimentos
corrientes
| Alimento
|
Energía
y sabor
|
Uso
y propiedades |
Arroz |
Neutral,
dulce |
Corta
la diarrea; aumenta el apetito |
Ajo |
Templado,
picante |
Alivia
la gripe, resfriados, diarrea y el dolor abdominal |
Zanahoria |
Templado |
Alivia
la sequedad de ojos, la ceguera nocturna y la indigestión |
Manzana |
Fresco,
dulce agrio |
Alivia
la sed y la diarrea |
Plátano |
Frío,
dulce |
Alivia
el estreñimiento |
Naranja |
Fresco,
dulce, agrío |
Alivia
los gases, la hinchazón y la indigestión |
Cordero |
Templado |
Alivia
el dolor menstrual y ayuda a entrar en calor si hace frío |
Pollo |
Templado,
dulce |
Devulve
la fuerza después de una enfermedad |
El
movimiento del chi
Chi es el
término chino que se utiliza para designar la fuerza vital
o energía que fluye constantemente por el cuerpo. Existen
distintas clases de chi, siendo las principales: el chi congénito,
presente en el cuerpo al nacer; el chi protector, que rodea el
cuerpo; el chi nutritivo, presente en la comida. El equilibrio,
la cantidad y la calidad del chi de un individuo dependen sobre
todo de los alimentos y las bebidas que consume, y del aire que
respira. Otros factores que pueden influir son los cambios de
estación y climáticos, y el estado de los órganos
del cuerpo que absorbe el chi.
Cómo
seguir una Dieta china
Una dieta
tradicional china incluye una gran proporción de alimentos
neutros, tales como el arroz y la mayoría de cereales,
y, según la constitución del individuo, una ingesta
debidamente equilibrada de alimentos yin y yang. Puesto que cada
alimento compensa los excesos y las carencias del cuerpo de un
modo específico –y puesto que cada individuo tiene
sus propias necesidades-, ciertos alimentos se consideran perjudiciales
para un individuo mientras que para otro son beneficiosos. La
salud y la sensación de bienestar de una persona puede
mejorar considerablemente al comer o evitar determinados alimentos
que afectan a su constitución.
El primer
paso para adoptar una dieta china consiste en identificar la constitución
del individuo. Una persona puede tener una constitución
caliente (yang) o fría (yin). Las primeras deben consumir
alimentos que contengan energía fría o fresca; por
el contrario, las personas con constitución fría
deben consumir básicamente alimentos que contengan energía
caliente o templada. La dieta debe asimismo adaptarse a los cambios
climáticos y de estación.
Tipos de constitución y alimentos recomendados
por la dieta tradicional china
Excesivamente
yang |
| Características
Personas corpulentas, de cara roja, que suelen
tener calor, transpiran mucho, tienden a ser hiperactivas,
y comen y beben en exceso. |
| Alimentos
recomendados
Pescado blanco, pato, conejo, trigo, cuscús,
cebada, mijo, judías verdes, guisantes, soja, tofu,
ensaladas, espinacas, remolacha, calabacines, limones peras,
manzanas, mandarinas, sandía y uva. |
| Alimentos
a evitar
Mantequilla, nata, todos los productos cárnicos,
huevos duros, carnes curadas, quesos grasos, trigo sarraceno,
pasta, pasteles, ajo, cebollas, jengibre, apio, pimienta
negra, curry y frutos secos. |
Excesivamente
yin |
| Características
Personas obesas, con escasa capacidad respiratoria,
que tienen las extremidades frías, se mueven despacio,
retienen líquidos y duermen mucho |
| Alimentos
recomendados
Cebollas, ajo, jengibre, clavo, zanahorias, apio,
hinojo, cordero, ternera, pollo, trigo sarraceno, mijo,
castañas, frutos secos, cerezas, lichís e
higos. |
| Alimentos
a evitar
Ensaladas crudas, pepino, tomate, berro berenjenas,
algas ruibarbo, mantequilla, leche, queso, cerdo, conejo,
pato, trigo, cebada, avena, cacahuetes, semillas y aceite
de girasol, limones, naranjas, pomelo, sandía, melón,
peras y mango. |
Poco
yang |
| Características
Personas delgadas que sueñen estar cansadas
y pálidas, y tener frío, con voz suave y baja,
y una tendencia a sufrir enfermedades crónicas poco
importantes, sobre todo en invierno |
| Alimentos
recomendados
Ajo, cebollinos, clavo, canela, cilantro, berenjenas,
zanahorias, apio y col cocidos, calabaza, espinacas, puerro,
patatas, avena, cacahuetes, trigo, maíz, arroz, soja,
mijo, leche caliente, ganso, pollo, miel, marisco, castañas,
frutos secos, cerezas, uvas, lichís e higos. |
|
Alimentos a evitar
Ensaladas, zanahoria y col crudas, pepinos, tomates,
leche de vaca fría, clara de huevo, judías,
guisantes, naranjas, piña, pomelos y sandía. |
Poco
yin |
| Características
Personas delgadas, de tez oscura, piel seca, cuerpo
caliente y con tendencia a tener una temperatura corporal
baja. |
| Alimentos
recomendados
Berenjenas, recmolacha, pepino, espinacas, ensaladas,
champiñones, leche de vaca, huevos, pescados de río,
cangrejos, gambas, codornices, pato, limones, higos, mandarinas,
papayas, peras, manzanas, mangos, melones y pomelos. |
| Alimentos
a evitar
Clavo, canela, pimienta, zanahorias, puerro, trigo
sarraceno, albaricoques, castañas, uvas, huevos fritos,
pavo, faisán, cordero, frutos secos, café,
vino, alcohol y vinagre |
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