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Dra.
Lourdes María Núñez Marín
de Cuba |
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La
llamada Comida Criolla
Por Regla Zulueta
Las
costumbres españolas, aborígenes, africanas y asiáticas
influyeron en nuestra cocina desde sus orígenes, las cuales
favorecieron la formación de la nacionalidad cubana, en
el siglo diecinueve.
Si
bien el ajiaco criollo confeccionado con viandas, vegetales y
carnes de diversos tipos es un plato típico, el frijol
negro llegó para quedarse, y actualmente ocupa la preferencia
de los habitantes de nuestra Isla, quienes lo consumen con mucha
frecuencia.
Esta
semana le ofrecemos una típica comida que por su gran aceptación
brindamos a los amigos que visitan nuestro hogar: frijoles negros,
carne de cerdo y los famosos tostones.
Frijoles
negros
Ingredientes:
-
550 gramos del grano
-
Aceite
- cebolla
- ají
- ajo
- laurel
- comino
- vinagre
y vino seco, al gusto
Preparación:
Limpie los frijoles de materias extrañas, lávelos
bien y remójelos entre ocho y diez horas.
Póngalos a la candela con la propia agua durante hora y
media.
Sofría a fuego lento en aceite el ají, ajo, cebolla,
el laurel y el comino.
Agregue estos ingredientes y añádale una cucharada
pequeña de vinagre y tres de vino seco, así como
la sal al gusto y una pizca de azúcar.
Ponga nuevamente la olla de presión sin la válvula
en la hornilla y cocine durante cuarenta y cinco minutos.
Da para cinco personas.
Tostones
Ingredientes:
-
6 plátanos verdes grandes de los llamados de vianda,
burro o fruta, en este último caso aumente las unidades.
-
2 tazas de aceite vegetal
-
5 gramos de sal
-
10 gramos de ajo pelados y macerados
Preparación:
Pélelos y córtelos en pedazos de tres pulgadas aproximadamente.
Caliente el aceite y póngalos en la sartén durante
cinco minutos.
Sáquelos y aplástelos.
Cocínelos nuevamente a fuego lento hasta que comiencen
a dorarse.
Sírvalos y coloque un diente de ajo encima de cada tostón.
Congrí.
Ese Plato tan Cubano
Por
Paco Cruz
El
congrí es una joya de la gastronomía cubana, una
mezcla insuperable de arroz con frijoles. Ha sido saboreado por
viajeros de casi todo el mundo, y por varias generaciones de cubanos
que durante decena de años han mezclado dos proteínas
de origen vegetal.
Los
cubanos compartimos esta forma tradicional de cocinar el arroz
y los frijoles con varios países de la cuenca del Caribe:
Haití, Puerto Rico, Santo Domingo, las Bahamas y otras
islas de las Antillas Menores.
El
etnólogo cubano Don Fernando Ortiz, señala: “Congrí
es vocablo venido de Haití donde a los frijoles colorados
se les dice congó y al arroz, riz, como en francés.
Congrí es voz de creole haitaiano que significa “congos
con arroz”. Congrí no equivale a “moros y cristianos”
como en Cuba decimos al arroz con frijoles negros, que también
parece ser plato de cocinero africano”.
Congrí
- ½
libra de frijoles colorados
-
5 tazas de agua
-
1 ají
-
½ libra de masa de puerco
-
4 cucharadas de grasa de puerco
-
½ libra de cebollas
-
3 dientes de ajo
-
1 ají
-
4 cucharaditas de sal
-
¼ cucharadita de orégano
-
¼ cucharadita de comino
-
1 libra de arroz
-
2 onzas de bacon o tocino
Lave
los frijoles y remójelos en agua con un ají desde
la noche anterior, o por los menos un par de horas. Cocine los
frijoles en la misma agua del remojo hasta que se ablanden. Cuele
los frijoles y separe tres tazas del agua de los frijoles. Corte
la masa de puerco en trocitos y sofríala hasta que suelte
la grasa.
Si fuera necesario, añádale una o dos cucharadas
de manteca hasta tener cuatro cucharadas de grasas y sofría
en ella la cebolla, ajo y ají picaditos. Añada los
frijoles, las tres tazas del agua de los frijoles, la sal, el
orégano y el comino, tostados en una pequeña sartén
y machacados en el mortero. Cuando comience a hervir, añada
el arroz lavado y ligeramente sofrito con la mitad del bacon o
tocino.
Déjelo
a fuego mediano tapado hasta que se ablande. Al momento de servirlo,
añádele el resto del bacon o tocino frito y la grasa
que suelta al freírse. Da para ocho raciones.
Moros
y Cristianos
Por
Paco Cruz
Prepárelo como el anterior, usando frijoles negros y chicharrones
de empella de puerco, en vez de bacon o tocino
De
viandas y otras Recetas
La
palabra vianda proviene del bajo latín vivanda. Significa
comida o alimento y esa misma acepción posee en nuestro
idioma. En Cuba la aplicamos a un grupo de frutos y raíces
ricos en carbohidratos como la yuca, calabaza, plátano,
papa, boniato, malanga o guaguí.
En
relación con este tema, el etnólogo cubano Fernando
Ortiz, citando al investigador Constantino Suárez dice:
Dícese de los frutos de huerto como cierta clase de plátano,
malangas, boniatos, papas, etcétera, que se presentan en
la mesa cocidos o fritos. Emplease más en plural.
A
continuación, ofrecemos varias recetas a partir de las
viandas que se cultivan en nuestros campos, y que son de la aceptación
de la mayoría de los cubanos.
Boniatos
Deliciosos
En
un instante se elabora este plato. Pruebe usted.
Ingredientes:
-
1 libra de boniato
-
2 cucharadas de mantequilla
-
3 cucharadas de azúcar
Preparación:
Pele
el boniato y córtelo en ruedas de unos dos centímetros
de espesor. Mientras, ponga a hervir una taza de agua con una
pizca de sal. Cuando el agua rompa el hervor, añada las
ruedas de boniato.
Tape
la cazuela y déjelos cocinar a fuego mediano hasta que
se ablanden sin desbaratarse. Quiete el poco de agua que le queda
a la cazuela, ponga a los boniatos pedacitos de mantequilla y
polvoréelos con azúcar. Tape la cazuela y déjelos
a fuego muy lento alrededor de 20 minutos más, virándolos
una vez para que se doren por ambos lados. Servir calientes. Da
para tres raciones.
Pastel
de Malanga o yuca
Ingredientes:
-
2 libras de malanga o yuca
-
1 huevo
-
½ cucharada de azúcar
-
1 cucharada de mantequilla
-
½ taza de harina de trigo
-
1 taza de picadillo de pescado, res, puerco, pollo, carnero
o conejo.
Preparación:
Pele
la vianda y córtela en pedazos. Cocinar con agua hirviendo
hasta que se ablande. Sáquela del agua y antes que se enfríe
aplástela o muélela para hacer puré.
Agregar el huevo batido con la sal, el azúcar y la mantequilla.
Extienda la mitad de esta masa sobre una mesa o tabla ligeramente
polvoreada con harina.
Coloque la masa en un molde engrasado. Échele encima el
picadillo, que ya debe estar cocinado o fresco, cubra el mismo
con el resto de la masa extendida con el rodillo y un poco de
harina, del mismo modo que la parte de abajo.
Cierre
los borde con un tenedor y hágale dos o tres cortes en
la parte superior para que pueda salir el vapor de agua mientras
se cocina al horno. Hornear a temperatura moderada hasta que esté
dorado por encima. Servir caliente, pero dejarlo refrescar 15
minutos después que lo saque del horno, para que pierda
el exceso de calor y resulte más fácil cortarlo
y servirlo. Da para 6 raciones.
Chatinos
o tostones de Plátano verde
Preparación:
Pele
el plátano y córtelo en trozos de unos tres centímetros.
Échelos en la sartén con la grasa fría y
cocínelos 5 minutos aproximadamente, o hasta que comiencen
a dorarse.
Sáquelos de la grasa y déjelos refrescar. Con la
misma cáscara del plátano o un papel grueso, aplaste
los pedazos de plátano para hacer los tostones y luego,
casi al momento de servirlos, vuélvalos a freír
en grasa caliente.
Polvoréelos
con sal antes de servirlo.
Alguna personas prefieren remojar los tostones en agua con sal
antes de freírlos por segunda vez y no añadirle
sal después de fritos. Cualquiera de las dos formas se
puede emplear siempre que el plátano quede bien frito y
no resulte crudo por dentro ni enchumbado en grasa.
Guiso de Quimbombo
-
1/3 taza de aceite
-
1 pollo
-
1 cebolla
-
l pimiento verde
-
2 dientes de ajo
-
2 cucharaditas de sal
-
¼ cucharadita de pimienta molida
-
½ taza de salsa de tomate
-
2 tazas de vino seco
-
2 tazas de agua
-
2 limones
-
l libra de quimbombó
-
2 ó 3 plátanos pintones
Preparación:
El
quimbombó se debe lavar entero. Al picarlo deben caer directamente
las rueditas en el agua fría con zumo de limón.
Si desea un guiso más espeso añada al mismo el quimbombó,
escurriéndole de antemano el agua con zumo de limón.
Caliente el aceite y dore en él el pollo, con la cebolla,
el ají y los ajos machacados; añádale sal,
pimienta, salsa de tomate, vinagre, caldo y vino seco. Cuando
el pollo esté medio cocinado añádale el quimbombó
cortado en rueditas, con el agua y el zumo de limón. Déjelo
todo al fuego hasta que el quimbombó esté blando.
Añádale los plátanos hervidos, antes reducidos
a puré y en forma de bolas. Da para seis raciones.
Para
hacer esta receta con puerco, use alrededor de ½ libra
de masa. Si prefiere un guiso con menos sabor a limón,
eche el quimbombó (entero o en ruedas) sin mojar, directamente
el sofrito, y añádale solo ½ taza de agua
y el zumo de limón.
Aguacate
Delicioso
Por
Aloyma Ravelo
Desde
tiempos remotos, esa fruta de cáscara verde o morada, de
disímiles tamaños y formas, es parte de la alimentación
de los seres humanos. Si seguimos la historia de la colonización
hispana en América, se aprecia como en toda la región
llega a hacerse común por su exquisito sabor y fácil
siembra.
Cuba
por sus condiciones de suelo y clima se convierte en el paraíso
del aguacate en Las Antillas con el desarrollo de variedades que
dan hermosos frutos, y su consumo se ha convertido en una tradición
en el pais.
Al comer aguacate no solo disfrutamos de un producto agradable
al paladar sino de un tesoro que contiene todos los elementos
esenciales para conservar la salud humana.
Según cuentan los cronistas, el nombre aguacate fue usado
por primera vez por Francisco Cervantes de Salazar, en su libro
sobre México, en 1554. Deriva de la palabra nativa “aoacatl”
o “ahuacatl”.
A partir de pruebas arqueológicas encontradas en Tehuacán
(Puebla), con una antigüedad aproximada de 12000 años,
se ha determinado que es originario de México, aunque algunos
estudiosos de este fruto tienen otros criterios, no cabe duda
de que su origen está en América.
Cuando los conquistadores españoles invadieron los imperios
Azteca e Inca en la primera parte del siglo XVI encontraron el
aguacatero en cultivos que se empleaban para el consumo familiar
desde México hasta Perú, y tan al este como Venezuela,
y bautizaron al fruto con el nombre de “pera de las Indias”,
dada su semejanza externa con las peras españolas. Los
numerosos nombres locales dados al aguacate son una gran evidencia
de la antigüedad de su cultivo por toda la América
Central.
El aguacate no figura en las crónicas antiguas como planta
establecida en Cuba, esto no garantiza que no se encontrara aquí
en la época de la colonización. Discusión
aparte, en esta Isla ha encontrado un hábitat tan bueno,
que es sobradamente conocido que Cuba es el paraíso de
los aguacates antillanos.
Es una fruta muy popular. Por generaciones y generaciones se ha
mantenido como árbol doméstico en patios, potreros
y no pocos haciendo vida subespontánea: alguien de la familia
arrojó una semilla al patio, y ahí mismo brotó
la planta, que luego se convirtió en un frondoso árbol
cuya sombra es en esta zona tropical de grandes calores, muy apreciada.
Sirve además el aguacate como receta de belleza: frotarse
su masa en el cabello suaviza el pelo y le da una brillantez perfecta.
También, las máscaras de aguacate se han extendido
desde los hogares a los salones de belleza. Son muy conocidos
sus resultados en cuanto a limpiar y acondicionar la piel de la
cara y el cuello.
Por último ¿Ha comido el guacamole? Muy sencillo:
Con un tenedor aplaste la masa de uno o dos aguacates; cuando
esté como un puré, agregue cebollino, cebolla o
cilantro picado bien fino. Una pizca de sal y limón al
gusto. Pruebe y le encantará.
El
Mango: Exquisito y aliado de la Salud
Se cree con mucha seguridad que el mango es oriundo de la India
aunque está presente en toda Asia, donde es una fruta muy
común.
Se
sabe con mayor seguridad que en América llegó a
Brasil en el siglo XVIII traído por los portugueses, quienes
lo conocen con el nombre de manga.
Existen
muchas variedades, podríamos decir miles, y de formas diferentes.
Los conocemos en forma oval, de corazón, redondos o con
forma de riñón.
Para
nosotros no resulta novedoso decir que el color de esta fruta
tan deliciosa fluctúa entre el amarillo - verdoso, amarillo
- rojizo, anaranjado, rosa y a veces púrpura, colores éstos
que se intensifican durante el período de su madurez.
Su
pulpa es de un color amarillo fuerte o anaranjado y queda muy
bien, acompañado de yogur, en compotas, en helados, así
como para realizar mermeladas o dulces.
A
la hora de elegirlos, conviene que estén maduros a punto,
ni muy duros ni muy blandos y su piel esté bien coloreada,
lisa y el aroma sea intenso.
Cuando
tienen la piel arrugada y su pulpa es ácida, significa
que los han recogido verdes y por lo tanto madurarán mal.
Pero
no todo el mundo consume el mago como fruta, en muchos países
lo consumen antes de su punto de maduración y lo utilizan
cocido, como una verdura, y lo emplean para acompañar diferentes
comidas.
El
mango es bueno para prevenir infecciones, regula el funcionamiento
intestinal, ayuda a mantener en buen estado la vista, además
de poder emplearse en dietas de bajas calorías. Los diabéticos
deben tener cuidado al consumirlo.
Considerado un buen antioxidante por su buena carga de vitaminas
A y C, el mango es también excelente como laxante por su
gran cantidad de fibras, sin embargo no es aconsejable ante cuadros
de gastritis, úlcera o diarreas.
Si ha puesto en duda que el mango puede comerse en otra forma,
aquí va una receta fácil para cuatro personas.
Ingredientes:
-
1 kilo de berenjenas.
-
½ pimiento verde.
-
½ pimiento rojo.
-
½ tomate.
-
1 mango.
-
10 cucharadas soperas de aceite
-
4 cucharadas de vinagre blanco.
-
Sal.
Preparación:
Corte
en rodajas las berenjenas. Cocínelas en agua con sal. Sáquelas
del agua a los 10 minutos y déjelas enfriar.
Trocee
en cuadraditos pequeños el pimiento verde, el pimiento
rojo, el tomate y el mango pelado.
Elabore
una salsa vinagreta con el aceite, el vinagre y la sal y a esta
salsa vinagreta le añade la verdura y fruta troceada dejando
que se macere por espacio de 1 hora en el refrigerador.
Se
puede consumir caliente o fría, aliñada con la vinagreta
guarnecida de mango. |