|
¿Come
usted azucares y grasas saturadas de manera compulsiva?
¿Evita a toda
costa la actividad física? Entonces existe la
posibilidad de que padezca de lo que clínicamente
se conoce como síndrome metabólico.
Es
tan frecuente en varones como mujeres, sólo que
en mujeres se manifiesta luego de la menopausia y además,
cuanto más joven se constituya el síndrome
metabólico hay mayores posibilidades de presentar
diabetes y/o enfermedad coronaria”, explica el
Dr. Eduardo Esteban, Miembro del Consejo de Epidemiología
y Prevención Cardiovascular de la Sociedad Argentina
de Cardiología.
Por
eso, averiguar quién lo padece es fundamental
para tomar las precauciones precisas sobre la enfermedad
y evitar la muerte cardiovascular (infarto cardiaco
o cerebral o una angina de pecho).
Enfermedad del nuevo siglo
El síndrome metabólico no es una sola
enfermedad, es la asociación de varias anomalías
metabólicas.
Se
trata del punto final de dos situaciones: la obesidad
y la resistencia a la insulina, una reacción
propiciada por la obesidad y el sedentarismo que precede
a la diabetes. Pero también incluye alteraciones
del metabolismo de la glucosa (azúcar), alteraciones
del perfil lipídico, es decir, aumento de triglicéridos,
descenso del colesterol "bueno" e hipertensión
arterial leve.
Este síndrome presenta algunos síntomas
y signos a los que debe prestarse atención:
- Obesidad
abdominal
-
Hipertensión arterial
-
Triglicéridos elevados y colesterol bueno bajo
-
Resistencia a la Insulina
Esta
afección es compleja por su combinación
de factores orgánicos que la componen, que tiene
dos causas principales: el alto consumo de grasas saturadas
y el sedentarismo. Consecuencias: enfermedades cardiovasculares
y la diabetes. No en vano pertenece al grupo de las
enfermedades derivadas del incorrecto estilo de vida.
En
los hipertensos con síndrome metabólico
el riesgo cardiovascular es mayor que en los hipertensos
sin él.
Se puede asociar además de lo descrito a otros
desórdenes como son:
- Hígado
graso
-
Microalbuminuria
-
Síndrome de ovario poliquístico
-
Síndrome de apnea del sueño
Estas alteraciones no aparecen al mismo tiempo, ni tampoco
usualmente todas; se van instaurando progresivamente
a lo largo de los años. Lo que determina quizás
la controversia a la hora de establecer un criterio
diagnóstico precoz y unánime que permita
una prevención real de las enfermedades cardiovasculares
o el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2.
El rol de la Obesidad
|
|
Obesidad |
|
|
|
Aumento
de AGL |
|
|
-Hipertrigliceridemia
-Colesterol
HDL, bajo |
Aumento
de la
Resistencia a la insulina |
-HTA
(aumento de la presión sanguínea)
|
|
|
|
Hiperglucemia |
|
|
Diabetes
Tipo2 |
|
|
ENFERMEDAD
CARDIOVASCULAR
|
Fuente:
Braguinsky, Curso de Posgrado a distancia en Obesidad
El tratamiento...es cuidarse
En primer lugar es necesario destacar que cuando tenemos
un paciente con Síndrome Metabólico con
seguridad el mismo presenta:
Insulinoresistencia, alteración en las glucemias
y ...una historia clínica no especialmente sencilla
donde seguro desfilaron las consecuencias lógicas
de ésta alteración y que no serán
iguales en todos los pacientes por lo que un buen interrogatorio
es determinante para el tratamiento, sobretodo en los
aspectos no lipídicos como edad, antecedentes
familiares, tabaquismo, sedentarismo, hipertensión
arterial y la valoración antropométrica,
que tenga en cuenta la localización de la grasa
(circunferencia de cintura) En el caso de la mujer es
importante además indagar sobre el ciclo menstrual
por el que transcurre. Esto nos permitirá determinar
si debemos realizar PREVENCIÓN PRIMARIA con bajo
o alto riesgo ó PREVENCIÓN SECUNDARIA
si el paciente ya presentó enfermedad coronaria.
En todos los casos el paciente deberá enfrentar
un CAMBIO DE HÁBITO en lo alimentario y en su
actividad física y se evaluará la necesidad
de tratamiento farmacológico para condiciones
particulares en especial para hipertensión.
“Si,
inicialmente, logramos bajar, por lo menos, entre ocho
y 10 por ciento del peso que tenemos, la insulino-resistencia
mejora. La clave del éxito son los cambios del
estilo de vida, dieta baja en grasas saturadas, baja
en azucares refinados y balanceada, y la práctica
de ejercicios durante 30 minutos diarios”.
Reducir
el consumo de grasas
-
Evitar manteca, margarina, leche entera, crema de
leche, helados de crema, quesos tipo crema, queso
de rallar, quesos grasos, carnes grasas, fiambres,
embutidos, productos que contienen aceites vegetales
hidrogenados tales como los instantáneos, galletitas
saladas y dulces, margarinas (realizar la mejor opción)
aceite de palma, aceite de coco, chocolate, manteca
de maní.
-
Consumir frituras con poca frecuencia y preferir hacerlas
con aceite de soja u oliva y consumir los alimentos
de las primeras frituras, no reutilizar el aceite
de la fritura teniendo en cuenta las implicancias
culinarias de las frituras (*)
-
Preferir el tipo de cocción que no requieran
demasiado cuerpo graso, como al horno o a la parrilla,
microondas, vapor, plancha)
-
Controlar y adaptar los aderezos, estirarlos con jugo
de limón o vinagre, batidas previamente y con
el agregado de caldo diet frío o agua tibia,
pimienta y poca sal
Alargar
la crema de leche con leche descremada, preferir la
mayonesa light y preparar el aderezo de antemano con
agua, limón, mostaza. Utilizar margarinas reducidas
en calorías para cocinar y no solo para untar.
Reemplazos óptimos
-
Reservar para las carnes el porcentaje de saturadas,
una porción por día generalmente lo
cubre, preferir pollo o pescado, sobretodo los de
mar.
-
Seleccionar los lácteos descremados
-
Combinar los distintos aceites (oliva, girasol, canola)
-
Realizar aderezos con palta, aceitunas o frutos secos
-
Reservar el uso de trans para las galletitas y no
agregarles a las mismas margarinas que contengan el
aceite vegetal parcialmente hidrogenado
-
Evitar comidas o frituras de rotiserías y productos
preelaborados o instantáneos.
*Para que las frituras sean realmente alimentos saludables,
debemos tener en cuenta una serie de factores los que
podrían agruparse en:
a) Los asociados al tipo de aceite utilizado.
b)
Los asociados al proceso en si, lo que en términos
tecnológicos podría asimilarse a “buenas
prácticas de manufactura”
Los beneficios de la fibra en el tratamiento
Obesidad abdominal
-
Dilución calórica de los alimentos,
menor consumo.
- Mayor
tiempo de masticación
- Aumento
de la salivación
- Mayor
sensación de plenitud gástrica, mayor
saciedad.
- Disminución
de la absorción de nutrientes
Triglicéridos
-
Aporte de polisacáridos sobre lo mono y disacáridos.
- Disminución
de la absorción de nutrientes, en especial
de glucosa.
Colesterol HDL
-
Efecto favorable sobre el patrón lipídico
general
Presión arterial
-
Efecto hipotensor (menos estudiado)
Glucemia en ayunas
- Mejoría
de la tolerancia de la glucosa
- Disminución
de la hiperinsulinemia
No olvidar...
Lo más importante es entender que nuestro cuerpo
nos está avisando que ese ritmo de mala alimentación
y demasiado estrés nos está llevando a
una situación límite.
El mejor tratamiento del Síndrome Metabólico
se basa en la prevención, control de factores
de riesgo, cambios de estilos de vida, todos de muy
fácil aplicación para la población,
con el objeto de prevenir complicaciones. Para la detección
tenemos una ventaja, los estudios complementarios (laboratorio
completo, ECG, control de la presión arterial,
control de la obesidad, etc.) son de bajo costo, confiables,
y de fácil acceso.
La
finalidad del tratamiento consiste en disminuir los
riesgos de enfermedad cardiovascular sobre todo la enfermedad
coronaría cardiaca. |