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La diabetes
mellitus es una incapacidad para metabolizar los carbohidratos,
derivada de una producción o uso inadecuados
de la insulina. |
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Cuadro
resumen
Clasificación |
Vitaminas,
suplementos y hierbas |
Información
científica confiable y relativamente consistente
que muestra un beneficio importante para la salud |
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Estudios
contradictorios, insuficientes o preliminares que sugieren
la existencia de algún beneficio para la salud,
aunque sea mínimo. |
- Albahaca
peluda (semilla)
- Albahaca
santa (hoja)
- Arándano
negro
- Biotina
- Cebolla
- Coenzima
Q10
- Gimnema
- Ginseng
americano
- Ginseng
asiático
- L-carnitina
- Melón
amargo
- Sábila
- Vitamina
B1 (tiamina)
- Vitamina
B6 (sólo diabetes gestacional)
- Vitamina
C
- Vitamina
E (para la prevención de la fibroplasia retrolenticular
en bebés prematuros y para la prevención
de la retinopatía diabética)
- Zinc
(de preferencia para tratar a personas con deficiencia
demostrada)
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Suplementos
nutricionales que pueden ser beneficiosos
-
Ácido alfa lipoico (600 mg de una a tres veces al día):
Se ha demostrado que este potente antioxidante natural reduce
la neuropatía diabética e incrementa la sensibilidad
a la insulina.
-
Levadura de cerveza (9 gramos al día): Desde 1853 se
contaba con informes médicos que, al igual que las
investigaciones modernas, ya indicaban que la levadura de
cerveza rica en cromo puede ser útil para el tratamiento
de la diabetes.
-
Cromo (de 200 a 1,000 µg diarios): Se ha demostrado
que el cromo mejora la tolerancia a la glucosa en pacientes
con diabetes tanto tipo 1 como tipo 2, ya que al parecer incrementa
la sensibilidad a la insulina.
-
Aceite de onagra (4 gramos diarios durante seis meses): En
pruebas doble ciego se ha encontrado que el aceite de onagra
mejora la función de los nervios y alivia los síntomas
de la neuropatía diabética.
-
Glucomanano: En un estudio controlado se utilizaron con éxito
dosis de entre 500 y 700 mg de glucomanano por cada 100 calorías
en la dieta para controlar el incremento del nivel de azúcar
en sangre.
-
Magnesio (de 300 a 1,000 mg diarios): Los pacientes con diabetes
tienden a tener bajos niveles de magnesio. Estudios doble
ciego indican que un suplemento de magnesio corrige este problema.
Un suplemento de magnesio también puede mejorar la
producción de insulina en personas mayores con diabetes
tipo 2.
-
Biotina: 9 mg diarios durante dos meses o 16 mg diarios durante
tres semanas.
-
Coenzima Q10 (CoQ10): De 50 a 120 mg diarios.
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L-carnitina: 0.5 mg al día por cada 2.2 libras (un
kilo) de peso corporal.
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Vitamina B1 (tiamina): De 10 a 25 mg al día.
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Vitamina B6 (sólo diabetes gestacional)
-
Vitamina C: De 1 a 3 gramos diarios.
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Vitamina E: 900 UI de vitamina E al día.
-
Zinc (sólo para tratar a personas con deficiencia)
Hierbas que pueden ser beneficiosas
-
Ají picante (Capsicum frutescens) (crema de aplicación
tópica que contiene capsaicina para la neuropatía):
Puede aplicarse cuatro veces al día en caso de dolor
intenso. Utilícese bajo supervisión médica.
-
Fenogreco (Trigonella foenum-graecum): Las semillas de fenogreco
en polvo (de 1 a 3 onzas [28.35-85.05 gramos] de semillas
en polvo diarias) pueden mejorar la tolerancia a la glucosa.
-
Psyllium ( Plantago ovata): Se ha demostrado que un suplemento
de Psyllium (5 gramos diarios durante 8 semanas) es una manera
segura y bien tolerada de mejorar el control de la glucosa
y el colesterol en sangre.
-
Aloe (Sábila ): 1 cucharada (15 gramos) de jugo de
sábila dos veces al día.
-
Ginseng americano (Panax quinquefolius): 3 gramos de ginseng
americano pueden bajar el nivel de azúcar en sangre
si se toman hasta 40 minutos antes del consumo de una bebida
rica en glucosa, en personas con diabetes de tipo 2.
-
Ginseng asiático (Panax ginseng): 200 mg al día
de extracto de ginseng.
-
Arándano negro (Vaccinium myrtillus) hoja (para el
control del azúcar en sangre) o baya (para la fragilidad
capilar): Puede tomarse un extracto herbal de las bayas en
cápsulas o comprimidos estandarizados para proporcionar
hasta un 25% de antocianósidos, en dosis de 240 a 600
mg diarios.
-
Melón amargo (Momordica charantia): Puede consumirse
un melón pequeño, o hasta 100 ml de una cocción
o 2 onzas [unos 56 ml] de jugo fresco al día. También
pueden emplearse tinturas de melón amargo (5 ml de
dos a tres veces al día).
-
Gimnema (Gymnema sylvestre): 400 mg diarios.
-
Albahaca peluda (semilla) y Albahaca santa (hoja): En pruebas
preliminares de hojas de albahaca santa ( Ocimim sanctum)
y de semillas de albahaca peluda (Ocimum canum) se ha demostrado
que estas hierbas pueden ser benéficas para controlar
los niveles de azúcar en sangre de los pacientes con
diabetes tipo 2.
-
Cebolla: En pruebas preliminares y por lo menos en un estudio
doble ciego se encontró que consumir grandes cantidades
de cebolla puede reducir los niveles de azúcar en sangre
en personas con diabetes.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
Nota: Todas las personas con diabetes deben consultar a su médico
antes de realizar cualquier cambio en su
dieta.
Carbohidratos:
Consumir
alimentos que contengan carbohidratos, ya sea ricos en azúcares
o ricos
en almidón (como pan, papas, cereales procesados para desayunar
y arroz) eleva temporalmente los niveles de azúcar y de
insulina en sangre. El efecto elevador del azúcar en sangre
que tienen los alimentos se conoce como "índice glicémico"
y depende de la rapidez con la que se absorban los carbohidratos.
Muchos alimentos con almidón tienen un índice glicémico
similar al de la sucrosa (azúcar de mesa). Se ha observado
que las personas que consumen grandes cantidades de alimentos
con índices glicémicos elevados, como los que ya
se mencionaron, tienen un riesgo mayor de contraer diabetes tipo
2.
Sin embargo, las dietas altas en carbohidratos totales no necesariamente
aumentan el riesgo. Algunos estudios han encontrado que no existe
una relación independiente entre el consumo de azúcar
y la aparición de intolerancia a la glucosa. Una dieta
en la que predominen los alimentos ricos en carbohidratos de índice
glicémico bajo se asocia con un menorriesgo de padecer
diabetes tipo 2. Entre los alimentos con índice glicémico
bajo están los frijoles, guisantes, la fruta y la avena.
La mayoría de los médicos
recomienda que los diabéticos reduzcan su ingestión
de azúcar derivada de bocadillos y alimentos procesados
y cambien éstos por alimentos enteros ricos en fibra. Esto
tiende a reducir el índice glicémico de la dieta
en general y tiene la ventaja adicional de incrementar el consumo
de vitaminas, minerales y fibra.
Fibra:
En
algunos estudios
se ha observado que los suplementos ricos en fibra, como el Psyllium,
la goma de guar (que se encuentra en las leguminosas), la pectina
(de la fruta), el salvado de avena y el glucomanano (que se encuentra
en la planta Amorphophallus konjac) han logrado aumentar la tolerancia
a la glucosa. También se han visto buenos resultados con
un suplemento de 1 a 3 onzas [ 28.35-85.05 gramos] diarias de
semillas de fenogreco en polvo. Aunque las investigaciones no
son concluyentes, la mayor parte de los médicos recomienda
a sus pacientes diabéticos consumir una dieta rica en fibra.
Debe darse preferencia a las frutas, verduras, semillas, cereales
y productos de grano entero.
Nota: Los diabéticos que padezcan de insuficiencia
renal no diagnosticada pueden presentar complicaciones
graves si consumen una dieta rica en fibra, y por tanto, rica
en potasio.
Pescado:
Comer
pescado puede proporcionar cierta protección contra la
diabetes.
Dieta vegetariana:
Los vegetarianos presentan un riesgo menor de padecer diabetes
tipo 2. En pacientes con daño nervioso diabético
que iniciaron una dieta vegetariana total (sin carne, productos
lácteos ni huevo) se ha informado de una mejora después
de algunos días. Las grasas de la carne y los productos
lácteos también pueden aumentar el riesgo de enfermedades
cardiacas, la principal causa de muerte entre los diabéticos.
Proteínas:
Antes
de optar por una dieta alta o baja en proteínas debe contar
con la aprobación de su médico.
Grasa:
Las
dietas ricas en grasa,
en especial grasa saturada, reducen la tolerancia a la glucosa
e incrementan el riesgo de padecer diabetes tipo 2. La grasa saturada
se encuentra sobre todo en la carne, en la grasa de los productos
lácteos y en el pellejo y la carne oscura del pollo. En
cambio, se ha visto que las dietas ricas en grasas monoinsaturadas,
como las del aceite de oliva, mejoran la tolerancia a glucosa.
Sin embargo, las personas con problemas de sobrepeso deben tener
cuidado al consumir aceite de oliva, porque es alto en calorías.
¿Deben evitar la leche los niños,
para prevenir la diabetes tipo 1?
La mayor parte de los estudios indican que los niños con
diabetes tipo 1 comenzaron a tomar leche de vaca a una edad más
temprana que otros niños. Algunos niños que beben
leche de vaca producen anticuerpos a la leche; se ha propuesto
la hipótesis de que estos anticuerpos pueden provocar una
reacción y dañar las células productoras
de insulina del páncreas. Estudios preliminares han descubierto
que la introducción temprana a una fórmula de leche
de vaca aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1, aunque
se han publicado también algunos resultados contradictorios
Una buena precaución sería abstenerse de productos
lácteos durante los primeros años de vida, en especial
si los niños tienen antecedentes familiares de diabetes
tipo 1. Las investigaciones recientes sugieren también
una posible relación entre el consumo de leche en la infancia
y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.
Cambios
en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
Pérdida de peso: Muchos pacientes con
diabetes tipo 2 presentan sobrepeso. El exceso de peso incrementa
la necesidad de insulina e incluso puede hacer que las personas
saludables se vuelvan pre-diabéticas (este trastorno es
reversible si se pierde peso). El exceso de peso abdominal hace
que el cuerpo sea menos sensible a la insulina. En muchos estudios
se ha visto que los pacientes con diabetes tipo 2 mejoran al perder
peso; por tanto, las personas con diabetes tipo 2 deben alcanzar
y mantener el peso corporal adecuado.
Ejercicio: El ejercicio ayuda a disminuir la
grasa corporal y mejora la sensibilidad a la insulina. Quienes
hacen ejercicio son menos propensos a desarrollar una diabetes
tipo 2 que quienes llevan una vida sedentaria, y quienes padecen
diabetes tipo 1 y hacen ejercicio requieren menos insulina. Sin
embargo, el ejercicio puede inducir una baja en el nivel de azúcar
en sangre y a veces un nivel elevado de azúcar en sangre.
Por tanto, los diabéticos nunca deben comenzar un programa
de ejercicios sin antes consultar a su médico.
Alcohol : El consumo moderado en personas saludables
puede mejorar la tolerancia a la glucosa, pero algunos estudios
han descubierto que el alcohol deteriora la tolerancia a la glucosa
en los ancianos y en pacientes con diabetes. Además, los
diabéticos que beben se encuentran en mayor riesgo de desarrollar
problemas en los ojos y los nervios. Los diabéticos deben
limitar su consumo de alcohol a dos copas al día.
Dejar de fumar: Los diabéticos fumadores
corren un mayor riesgo de sufrir problemas renales, cardiacos
y otras enfermedades relacionadas con la diabetes. Los fumadores
se encuentran en un mayor riesgo de contraer diabetes que los
no fumadores. |