Ideada por médicos y especialistas franceses,
esta dieta enfatiza en el concepto de comer sólo
con tenedor.
Actualmente disponemos de dietas para miles de etapas
de nuestra vida, con diferentes características.
Algunas más singulares que otras, y, por supuesto,
algunas más eficaces que otras.
Este plan de adelgazamiento se basa en comer alimentos,
sobre todo en la cena, que sólo puedas llevarte
a la boca con un tenedor: está totalmente prohibido
el picoteo (con los dedos), responsable muchas de
las veces de comer de más.
Las
manos, el cuchillo y la cuchara no pueden utilizarse,
dejándose de lado los alimentos que podemos
ingerir mediante su uso.
Este concepto es bastante singular, pero es lógico.
Si prestamos atención a los alimentos que ingerimos,
la mayoría de los que contienen un elevado
nivel de calorías son justamente los que consumimos
con las manos, cucharas y con la ayuda de cuchillos.
Base de la Dieta
La
dieta basa sus principios en la crononutrición,
que dice “desayuna como un rey, almuerza como
un príncipe y cena como pobre“.
El forking favorece la pérdida de peso por
varias razones. La primera es que excluye casi totalmente
todas las grasas y los azúcares rápidos
por la noche, momento del día en el que se
almacenan más fácilmente por el organismo.
La segunda es que reduce la toma de alimentos: la
limitación de las cantidades ingeridas en cada
bocado acaba por disminuir las porciones y contribuye
a acostumbrar el cuerpo y la mente a comer menos por
la noche. La tercera, es que al no imponer ninguna
restricción el resto del día, evita
las frustraciones que originan que se pique más
entre horas.
El forking no es un régimen drástico,
se necesita tiempo para ver cambios profundos. Se
adelgaza lentamente (a veces solamente de 1 a 2 kilos
en tres semanas) pero de forma duradera. De hecho
no hay que vivirlo como un régimen, sino más
bien como una nueva forma de alimentarse, una nueva
higiene de vida. Es una forma de equilibrar la alimentación
al aprender a comer de forma razonable lo que nos
gusta y olvidando la frustración.
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Se elimina: todo lo que se come
con las manos (canapés, aceitunas, galletitas
de aperitivo, pan, patatas fritas, embutidos, mariscos,
frutas, dulces, chocolate), con una cuchara (sopa,
huevo pasado por agua, yogures, cereales, ensalada,
compota, tartas, helados), con un cuchillo de untar
(queso de untar, mantequilla, margarina, mermelada,
miel, patés) o de cortar (carne, pollo, queso,
pizza, quiche, tartas saladas, frutas que se pelen.
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Se autoriza: las verduras, legumbres
(lentejas, guisantes, judías verdes, garbanzos)
los cereales (pasta, arroz, trigo), pescados y platos
preparados cuyos ingredientes aparezcan en esta
lista.
El momento clave es la cena
Esto
implica que en el momento en el que nuestro cuerpo
fija más las calorías (la cena) nosotros
nos alimentamos en menor grado que en el resto de
las comidas. Y además lo hacemos ingiriendo
sólo alimentos que se puedan tomar con el tenedor.
No olvidemos que estos alimentos integran la dieta
mediterránea: legumbres, cereales, verduras,
etc. Y a su vez evitamos los alimentos ricos en grasas.
Los
autores de esta dieta diseñaron dos estilos
de forking:
Forking estricto - Sirve para adelgazar rápido
comiendo alimentos que no se tengan que preparar con
ayuda de un cuchillo y que sólo se puedan comer
con tenedor.
Forking liviano - Sirve para adelgazar paulatinamente,
comiendo alimentos que se puedan ingerir con un tenedor,
sin importar cómo se prepararon.
Sin embargo, la mejor dieta para adelgazar es la que
recomienda el médico a cada paciente en particular;
estas dietas son personalizadas y se adaptan a la
fisiología de los pacientes.
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