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Una vez alcanzada la decisión de adelgazar
perdiendo el exceso de peso, hay ciertos recursos
a una dieta para adelgazar.
Se recomienda evitar dietas para adelgazar muy restrictivas
con un déficits de más de 1000 kcal/día.
Si las dietas no están bien diseñadas
(incluyendo alimentos con una alta densidad de nutrientes)
es muy difícil que aporten todos los nutrientes
necesarios, aumentando el riesgo de deficiencias.
Además,
el uso prolongado de una dieta para adelgazar muy
restrictiva puede dar lugar a una disminución
de la tasa metabólica basal, provocada por
mecanismos compensatorios y por la pérdida
de masa muscular. Estos son los principales responsables
del efecto rebote o efecto yo-yo, incrementando mucho
más el peso, una vez dejada la restricción
energética.
Recomendaciones para reducir algo
de peso sin llevar una dieta estricta
-
Una buena manera de reducir tu ingesta de alimentos,
es beber dos vasos de agua antes de empezar cualquier
comida, pues al llenar el estómago, reducimos
nuestro apetito.
-
Te recuerdo que debes beber al día, por lo
menos dos litros de agua, ya que ésta, además
de ayudarte a limpiar tu aparato digestivo te dará
sensación de saciedad.
-
Prepara el desayuno con la cantidad justa que quieres
comer, si te sirves directamente de los envases
de galletas, tostadas, etc., seguro que comerás
más cantidad.
-
Sustituye la leche entera, quesos grasos y derivados,
por leche desnatada y productos derivados de ésta.
-
Puedes usar el microondas, pues al no necesitar
aceite para cocinar, te ahorras unas cuantas calorías.
-
Lo ideal sería, comer tanto carnes como pescados
a la plancha o al vapor.
-
A la hora de servir la comida, evita sacar la fuente
a la mesa, se come menos si sirves los platos con
la comida directamente.
-
Prepara la comida justa, así evitarás
el comer de más por no dejar sobras, o por
no tirarla.
- Evita
todo tipo de salsas, mayonesas o aceites.
- Limita
el consumo de sal, ésta abre el apetito y
además te hará retener líquidos.
- Sustituye
el pan del día, por las tostadas integrales
siempre que puedas.
- Come
menos carne, puedes sustituirla por carne de aves
o pescado, éstos tienen menos grasa.
- No
deberías ingerir más de cuatro huevos
a la semana.
- Lo
que sí puedes hacer, es aumentar el consumo
de aquellos alimentos ricos en fibra como los cereales
y las legumbres, ya que estos regulan el tránsito
intestinal.
- Come
verdura a diario, tanto cruda como cocida, pues
ésta contiene fibra, vitaminas, y además
es muy rica en agua, por lo que no engorda, desintoxica
y alimenta.
- Es
mejor que hagas una cena ligera y te des el lujo
de hacer una pequeña merienda. Puedes tomar
una fruta o un yogur a media tarde.
- Entre
las frutas evita el plátano, los higos y
las uvas, ya que todas ellas contienen mucho azúcar.
- No
te vayas a la cama con el estómago lleno,
es mejor cenar temprano.
- Mastica
lentamente y trocea toda tu comida (carne, fruta,
verdura, etc.) cuanto más pequeña
mejor, de esta manera comerás mucho más
despacio, y como te dará la impresión
de haber comido más, comerás menos.
- Ten
siempre a mano alimentos bajos en calorías,
para consumirlos únicamente durante los ataques
de ansiedad. Un buen truco es tomar una cucharadita
de gelatina disuelta en agua, pues además
de que ésta no engorda, dilata es estómago
y por consiguiente nos quita el hambre. Además
la gelatina colabora en la salud y belleza tanto
de tus uñas como de tu cabello.
- Si
estás deprimida, angustiada o nerviosa, evita
el impulso de comer algo para pasar el mal rato,
y busca una alternativa, como salir a dar una vuelta,
conversar con una amiga, o lo que se te ocurra,
excepto comer.
- Procura
llevar una vida activa, piensa que la vida sedentaria
y el sobrepeso, suelen ir de la mano.
- El
aburrimiento es tu peor enemigo, deberías
elaborar una lista de actividades para cuando éste
te sorprenda, ya sabes, todo vale menos entrar en
la cocina.
- Limita
todo lo posible el consumo de alcohol, engorda.
- Así
mismo reduce al mínimo, todos aquellos alimentos
ricos en azúcar, eso incluye refrescos, chucherías,
pasteles, helados, etc.
- Elimina
de tu dieta también los embutidos y las grasas.
- A
la hora de hacer la compra, compra únicamente
lo que necesites, así evitarás pequeñas
tentaciones.
- Caminar,
subir y bajar escaleras, etc. es una buena manera
de quemar calorías con muy poco esfuerzo.
- Recuerda
que cuanto más ejercicio hagas, más
grasas quemarás. Por ejemplo: haciendo una
hora de bicicleta quemas 250 calorías.
Trucos
para no engordar
No
engordar en casa
- Preparar
siempre un menú ligero.
-
Limitar el número de platos que se lleva
a la mesa y procurar que los primeros sean ensaladas
o cosas muy ligeras.
-
De postre, escoger siempre fruta natural o manzanas
asadas.
- Una
bandeja de frutas es un postre delicioso y bajo
en calorías.
-
Evitar los refrescos en la mesa, la mejor opción
es siempre el agua o una copa de vino (sólo
una).
-
No hacer más comidas de las habituales y
evitar hacer la siesta después, hacer un
esfuerzo y salir a realizar una caminata.
-
No dejar de desayunar para poder comer más
después.
-
Tener preparados caldos y purés para contrarrestar
las comidas pesadas.
No engordar en bares o restaurantes
Recordar
que los aperitivos pueden ser tanto o más calóricos
que las comidas, así que hay que ingerirlos
con moderación.
- Evitar:
fritos, embutidos, frutos secos, hojaldres y snacks.
-
Tostadas: Untar
sólo con margarina o queso hipograso.
- Controlar
la ingesta de bebidas alcohólicas, porque
son de alto valor calórico: si no hay más
remedio, sólo tomar una copa de vino.
-
En la comida, elegir siempre carnes magras sin relleno,
ni piel, evitando las salsas.
-
Como primer plato pedir siempre una ensalada, o
un puré de zapallo. Como segundo, mejor pescado
no frito.
-
No ingerir postre ni licores, sólo un café
o una infusión con edulcorantes.
-
No alargar las comidas demasiado, porque al final
queda la tentación de “picar algo”
y se corre el riesgo de juntar el almuerzo con la
cena.
Trucos
practicos
- No
dormir nunca la siesta después de una gran
comida.
-
Cuando no se puede decir no a una copa de champán
o vino, mejor beberla a pequeños sorbos y
dejar la mitad.
-
Si se pretende probar varias cosas, colocar cantidades
pequeñas en un plato, sin volverlo a llenar.
-
Antes de comer, elegir una porción de pan
moderada.
Consejos
generales
- No
ingerir en una misma comida diferentes proteínas
(carne y pescado) para no tener una digestión
pesada.
-
No preparar menús excesivos, es mejor alternar
los platos fuertes con otros muy ligeros.
-
No mezclar diferentes bebidas alcohólicas.
-
Evitar llegar a la mesa con demasiado apetito.
Resistencia
a la pérdida de peso
El
organismo humano tiende al almacenamiento de energía
y lo hace en forma de grasa. Lo saludable es que el
individuo al pasar los años aumente de peso,
para tener un mecanismo de defensa en situación
de crisis. Nuestro cuerpo posee muchos sistemas para
favorecer el proceso de almacenamiento de grasa.
Los sistemas de almacenamiento son superiores en número
y en eficacia a los que facilitan la pérdida
de peso. La evolución, supervivencia de la
especie y del individuo están directamente
relacionados a la capacidad de resistencia a la pérdida
de peso.
Las
situaciones enumeradas son ataques a nuestro organismo
que producen un sistema de defensa ocasionando un
bloqueo en la pérdida de peso, que puede ser
de acción temporal o persistente, pues el organismo
tiene capacidad de mantener estas acciones defensivas
a largo plazo.
¿Las
Hormonas realmente tienen la culpa?
Los
problemas hormonales son un porcentaje muy bajo entre
las causas que dificultan adelgazar.
Los verdaderos motivos dependen de un desequilibrio
originado entre lo que se come y las energías
que se gastan.
Las causas de la obesidad según esta disciplina
se dan por un balance energético positivo que
lleva a un aumento de la masa corporal. Si fallan
los mecanismos de ingreso y egreso de calorías
puede llevar a ese desequilibrio que origina el aumento
de peso.
El ingreso energético está determinado
por una serie de neurotransmisores y hormonas que
intervienen en el proceso de saciedad y apetito: la
serotonina, cortisol, leptina, neuropéptido
Y, CRF, dopamina, y otras sustancias que se relacionan
con la conducta alimentaria del individuo.
Por otro lado la inactividad corporal va generando
también acumulación de grasa debido
a una menor oxidación de la misma.
Muchas veces la dificultad para bajar de peso puede
darse por cierta codificación genética
que generalmente coincide con haber comenzado a tener
obesidad desde la pubertad.
En todo caso, es claro que son relativamente raros
los casos de obesidad vinculada con trastornos endocrinológicos,
salvo en el caso del hipotiroidismo -aunque, aún
en este caso, muchas veces se le adjudica mayor responsabilidad
de la que realmente tiene.
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