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El
consumo de los edulcorantes artificiales ha sido objeto
de controversias y debate, debido a la falta de conocimiento
sobre la manera en la que el cuerpo metaboliza la
sustancia, y si ésta puede afectar las funciones
normales del organismo.
Muchas
personas temen su consumo por la inestabilidad que
han tenido las regulaciones sobre su seguridad.
Si preguntamos ¿dulce o salado?, seis de cada
diez personas eligen, sin dudarlo, la primera opción,
según coinciden las encuestas de preferencias
de consumo en el mundo. Y si a un bebe le dan a probar
los sabores básicos (dulce, salado, ácido
o amargo), tenderá a demandar lo dulce. “De
los cuatro, ése es el que produce mayor placer
fisiológico. Tradicionalmente, el sabor dulce
está vinculado íntimamente con el azúcar",
dijo la licenciada Natalia Furst, jefa de residentes
del Departamento de Alimentación y Dietética
del Hospital de Clínicas.
Pero la incidencia de enfermedades crónicas
(obesidad o diabetes) y una mayor atención
al físico instalaron la restricción
en el uso del azúcar o sus derivados, como
la miel, y se integraron a la dieta endulzantes artificiales
capaces de satisfacer el deseo con poca culpa. "El
aumento alarmante de las llamadas enfermedades por
exceso obligó a limitar el uso de azúcar
-señaló-. Esto motivó la búsqueda
de sustancias capaces de reemplazarla."
El edulcorante artificial
A
127 años de su descubrimiento, el interés
científico por descifrar los riesgos y los
beneficios de los endulzantes artificiales convirtió
la sacarina en un modelo de controversia en el que
investigaciones en favor y en contra se han ido retroalimentando
durante más de un siglo de existencia.
Fue, tal vez, la indiscutida pasión humana
por el sabor dulce la que permitió que, por
azar, dos químicos alemanes hallaran en 1878
una respuesta sintética y sin culpa a esa preferencia.
Las sustancias no nutritivas son las que, a diferencia
de los nutritivos (derivados del azúcar), aportan
pocas o ninguna caloría. Pero, según
Furst, siempre se sospechó que ingerirlas en
grandes cantidades podía afectar el organismo.
Un ejemplo de esto es el último estudio publicado
sobre el aspartamo en la revista European Journal
of Oncology.
Científicos de la Fundación Europea
de Oncología y Ciencias Medioambientales "Bernardino
Ramazzini" hallaron que puede "provocar
linfomas y leucemias en ratas hembras, incluso en
dosis muy parecidas a la diaria admitida para el hombre",
informaron. Enseguida, la Agencia Francesa de Seguridad
Sanitaria de Alimentos advirtió que esos resultados
tienen que ser confirmados.
"El trabajo es sin duda un llamado de atención,
aunque no es para recomendar que se deje de consumir",
opinó la nutricionista Adriana Zuccotti, del
Hospital Británico y miembro de la Asociación
Argentina de Licenciadas en Nutrición. Las
dosis usadas fueron superiores a las que un adulto
consume por día de ese edulcorante presente
en más de 6000 productos y no apto para quienes
padecen fenilcetonuria, mal hereditario que puede
provocar retardo mental.
Seguridad de consumo
Como la sacarina, el ciclamato también generó
controversia: "La Agencia de Alimentos y Medicamentos
de los Estados Unidos (FDA) lo prohibió porque
la mezcla con sacarina demostró causar cáncer
en ratas", apuntó Furst. No obstante,
el Comité Conjunto de Expertos de la Organización
Mundial de la Salud, la Organización para los
Alimentos y la Agricultura (Jecfa) y el Comité
Científico de Alimentos de la Comisión
Europea hallaron en estudios experimentales y epidemiológicos
que el ciclamato solo no produce cáncer.
Es por todas estas idas y vueltas científicas
que la Asociación Dietética Americana
recomendó: "Los consumidores pueden incorporarlos
de manera segura en un plan alimentario basado en
recomendaciones dietéticas" que se elaboran
mediante estudios de seguridad que determinan la ingestión
diaria admitida (IDA). La IDA se expresa en miligramos
de edulcorante por día, por kilo de peso. "Esa
cantidad es 100 veces menor que el nivel máximo
en el que hubo un efecto dañino en animales",
explicó Furst.
Aunque las nutricionistas no recomendaron el uso infantil
de edulcorantes por las pocas evidencias disponibles,
señalaron que son esenciales si hay diabetes
u obesidad, y que es el pediatra quien debe señalar
la IDA adecuada al peso del niño porque "a
menor edad, menor margen de seguridad", dijo
Zuccotti. También, aconsejaron que los adultos
tuvieran en cuenta que los edulcorantes no nutritivos
están presentes en lácteos descremados,
bebidas, golosinas o gelatinas dietéticas.
Futuras mamás
En
principio, las embarazadas deben consumir alimentos
naturales. Pero, como en los chicos, la diabetes y
la obesidad pueden exigir limitar el uso de azúcar.
Es el médico quien indicará tipo y cantidad
de edulcorante. El uso de sacarina y de ciclamato
durante el embarazo, por ejemplo, está cuestionado,
ya que distintos estudios demostraron que puede atravesar
la placenta y llegar al bebe. En cambio, "la
seguridad del acesulfame-k, el aspartamo y la sucralosa
en el embarazo fue determinado en ratas: se vio que
no ha habido cambios en la fertilidad, en el peso
corporal, en el crecimiento ni en la mortalidad a
mayor consumo de acesulfame-k o sucralosa -precisó
Furst-. En el caso del aspartamo, deben hacerse más
estudios".
Edulcorantes
naturales
Actualmente
hay una tendencia a buscar alternativas naturales.
Estos son los endulzantes o edulcorantes naturales
más consumidos o más conocidos por la
mayoría de personas:
Azúcar integral:
a partir de la melaza o miel de caña y tras
un proceso natural se obtiene el azúcar de
caña. Según la variedad de la caña
obtendremos otra variedad e azúcar integral
denominado Panela, Mascobado o Rapadura.
Concentrado o sirope
de manzana: en los países más
nórdicos es muy típico este edulcorante
o endulzante natural que se obtiene cocinando a fuego
lento el zumo de manzana. Aporta un sabor suave y
muchos de los nutrientes de la manzana.
Fructosa:
se utiliza principalmente en alimentos “tolerados”
para diabéticos. Se obtiene de las frutas y
en pequeñas cantidades pueden tomarla los diabéticos.
Su sabor, color y textura es muy parecido al azúcar
blanco o refinado.
La
Melaza o miel de caña: se obtiene
al moler la caña de azúcar y luego cocinar
ese jugo hasta que se evapore el agua. Tiene un agradable
sabor que recuerda al regaliz y contiene más
nutrientes que el azúcar refinado.
Las
Melazas: son endulzantes o edulcorantes
naturales obtenidos a partir de cereales como el arroz,
maíz, cebada, etc. Suelen tener un sabor muy
suave y son muy apreciadas por las personas que prefieren
sustancias que no endulcen demasiado.
La
miel: es el edulcorante o endulzante
natural más antiguo ya que no necesita ninguna
elaboración. Además de su sabor ha sido
utilizado por sus propiedades medicinales (cicatrizante,
expectorante, etc.). Muy apreciada para endulzar las
infusiones de plantas medicinales.
Sirope de agave:
es un endulzante o edulcorante naturalque se obtiene
de un cactus y que ya venía siendo utilizado
por incas y aztecas. Tiende a regular los niveles
de glucosa.
Sirope de arce:
es una especie de jarabe o sirope obtenido
del jugo del arce que es un árbol típico
de Canadá y países nórdicos.
Es rico en nutrientes y muy famoso por ser el ingrediente
principal de la dieta del Sirope de Savia.
Stevia o Estevia:
es una planta originaria del Amazonas. La ventaja
de este endulzante o edulcorante naturales que no
tiene calorías y que su dulzor es 20 ó
30 veces superior al azúcar. También
son valoradas sus propiedades reguladoras de la glucosa
(diabetes e hipoglucemia). Ver
AQUI
Cada endulzante o edulcorante natural tiene su sabor
peculiar y sus ventajas e inconvenientes. Lo ideal
es pedir consejo en nuestro herbolario o a nuestro
médico o especialista. Los diabéticos
o personas interesadas en controlar las calorías
también deben pedir consejo sobre que endulzante
o edulcorante natural les conviene más.
En general hemos de valorar que aunque la mayoría
de endulzantes o edulcorantes naturales contienen
más calorías que los endulzantes o edulcorantes
artificiales también es verdad que tienen beneficios
nutricionales o propiedades medicinales interesantes.
Ver
más sobre estos endulzantes
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