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| Esta
típica expresión ya es una costumbre que
nos acompaña desde hace unos años... |
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Dame más
papas fritas! Dame más gaseosa! Dame más medialunas!
Dame más pan, que esta muy rico! Dame más helado!
Dame más chocolate! Dame mas! y así seguiría
la lista...
Sabemos
que es fundamental alimentarse pero lo realmente importante es
tener una buena alimentación. Muchos pecamos por no conocer
con exactitud los alimentos que nos sirven y proporcionan bienestar.
Las
hamburguesas, aderezos, chocolates, papas fritas, y frituras en
general, golosinas y gaseosas que tanto nos gustan son perjudiciales
para nuestra salud y el bienestar físico y psicológico.
Nuestros hábitos alimenticios son un desastre, los dejamos
descuidados por estar pendientes de otras cosas "más
importantes" como el trabajo y la educación ignorando
que al consumir alimentos saludables realizamos estas actividades
de forma mas eficaz y el estrés se reduce.
¿Que
comemos?
Seguramente todos hemos escuchado la expresión: somos lo
que comemos, pero en realidad es más exacto decir: somos
lo que comemos, digerimos y no eliminamos...
Nuestro cuerpo puede tener un daño severo a consecuencia
de nuestra mala alimentación y estilo de vida. Lamentablemente,
la alimentación actual, basada en comidas rápidas,
por falta de tiempo o por simple descuido, así como el
medio ambiente que nos rodea, hacen estragos en nuestro organismo.
Quizá
puedes pensar que esto no te afecta, que no te sientes mal, que
tu estado de salud es excelente, pero... ¿podemos escapar?,
¿de verdad nos sentimos bien y no tenemos problemas en
nuestra salud?
Pregúntate
a ti mismo:
¿Consumes
regularmente productos con harinas refinadas o azúcares
como pan, pastas, galletas y refrescos?
¿Consumes
carne más de 2 veces por semana y productos lácteos
más de 4 veces?
¿Tus
alimentos incluyen manteca, chorizo, jamón, salchichas?
¿Vas
al baño menos de tres veces al día?
¿Te
inflamas después de comer?
¿Tienes
náuseas y mareos sin causa aparente?
¿Padeces
de colitis, diarrea, hemorroides, úlceras, gastritis o
estreñimiento?
¿Tienes
mal olor corporal o mal aliento?
¿Te
cuesta trabajo digerir los alimentos?
No necesariamente puedes tener todos estos síntomas, pero
si además... Llevas una vida sedentaria y estresante, casi
no consumes agua, fibras, frutas, verduras y cereales integrales,
fumas o tomas bebidas alcohólicas con cierta frecuencia...debes
empezar a preocuparte.
Los
individuos que consumen alimentos refinados y de poca fibra son
especialmente susceptibles a los trastornos intestinales. Es importante
por eso, limpiar los intestinos, al menos dos veces al año.
Selecciona
lo que comes
Para mantener limpio el organismo se aconseja reducir el consumo
de café, alcohol, bebidas artificiales, alimentos refinados
y procesados, carnes grasas y lácteos enteros —no
el yogur—.
Según la nutrióloga Ana Lucía González,
lo recomendable es ingerir comidas frescas, naturales como verduras,
cereales, granos, legumbres y frutas. Además de respirar
aire puro, es necesario beber abundante líquido y hacer
ejercicio.
Por ello se deben incluir regularmente en la dieta, o al menos
uno de ellos en cada comida; constituyen una serie de alimentos-escoba,
que ‘barren’ las impurezas del cuerpo.
Alimentos
que limpian
Existen diversos productos que ayudan al limpiar como el berro,
que es una fuente excelente de vitaminas C y E, betacarotenos
y minerales, indica la especialista.
El pan integral contiene residuos vegetales que funcionan como
esponja que elimina las toxinas a través de las heces.
González señala que el pan integral es rico en vitamina
B, básico para obtener energía de los nutrientes,
mantener sano el sistema nervioso y también la piel.
La
manzana es una de las más depurativas a este nivel. Gracias
a su capacidad absorbente, la fibra de la manzana ayuda a la higiene
intestinal, eliminando las sustancias que pueden ser nocivas.
El
aceite de oliva virgen reduce el colesterol malo, es un eficaz
antioxidante, disminuye el azúcar en la sangre y previene
los trastornos cardiovasculares.
Además explica que “el aceite de oliva extra virgen
no está destinado para ser expuesto al fuego”. Por
ello, debe consumirse con alimentos que no requieren cocción
como en las ensaladas.
El
apio, debido a su acción alcalinizante, combate el ácido
úrico y otros residuos tóxicos del metabolismo,
mientras que sus compuestos aromáticos protegen el riñón
y la vejiga de la formación de cálculos. Además,
contiene mucha fibra, útil para evitar el estreñimiento
y acelerar el tránsito intestinal.
El
yogur ayuda a que el sistema digestivo tenga la capacidad de reequilibrar
la flora intestinal y evitar las fermentaciones indeseadas; facilita
tanto la asimilación de los nutrientes, como la eliminación
de los residuos perjudiciales.
La experta nutrióloga recomienda el consumo de yogures
descremados y que no contengan colorantes ni azúcar agregada.
La
importancia de suplementar
Si nuestro cuerpo funciona a base de nutrientes y éstos
ya no los podemos extraer de los alimentos, ¿por qué
cree que aparecen tantas enfermedades y cada vez con mayor frecuencia?.
Debido al complejo sistema alimentario de la vida “moderna”
es necesario -y hasta imprescindible- buscar alternativas que
sustituyan las carencias nutricionales actuales y futuras.
Los
suplementos nutricionales se han transformado en una necesidad
esencial, ya no solamente para sentirnos jóvenes y fuertes,
sino para mantener nuestra salud con el paso de los años
y para ello es imprescindible incorporar hábitos de prevención
en el consumo de estos nutrientes.
A
modo de ejemplo, si a un vehículo que funciona a nafta
se la mezclamos con queroseno, su funcionamiento -sí es
que funciona- va a ser muy inferior, y con el tiempo, van a surgir
desperfectos que no estaban previstos... |