La
gente tiene una percepción errónea del
efecto Rebote. Los medios de comunicación y la
publicidad en general se han encargado de enviar mensajes
contradictorios sobre la existencia del rebote como
consecuencia de la realización de cualquier dieta.
Por esta razón es que hemos decidido informar
sobre los mitos de esta peligrosa palabra que asusta
a cualquier persona que se decide por comenzar una dieta.
Nadie se quiere arriesgar a seguir un programa alimenticio
o a consumir un producto natural por el peligro de rebotar
al final de su periodo de validez.
En este articulo aclararemos las dudas para conocerás
por fin, si esto es una realidad o es solo una leyenda.
La palabra rebote o efecto del yoyo se empezó
a emplear por las personas que no lograban cambiar sus
hábitos alimenticios y comenzaron a justificarse
por este medio, se decían a si mismos o a su
gente que la dieta les había causado rebote cuando
el significado real era que no habían tenido
la total voluntad y disciplina de cambiar sus hábitos
alimenticios, que habían vuelto a comer más
de lo que su cuerpo necesitaba y que no lograron controlar
su adicción hacia el azúcar, según
comenta la Nutricionista Marcela Bortoni.
Las personas que hacen dietas de moda, de la manzana,
de las grasas o carbohidratos, de las que dicen que
bajas 5 kilos en una semana; las personas que compran
tratamientos que se venden con la leyenda que bajas
2 a 5 kilos por semana, que te muestran fotos de personas
del antes y después milagroso, se dejan llevar
por estos modelos alimentarios, se plantean objetivos
a corto plazo y poco o nada realistas, que suelen conducirles
a un círculo vicioso, en el cual el peso que
se pierde se vuelve a recuperar, y la euforia inicial
y pasajera, da paso al desánimo y la frustración.
¿Porqué
las personas creen que rebotan?
Normalmente sucede cuando una persona no se preocupa
del mantenimiento, que es la segunda fase fundamental
de una dieta: primero se pierde peso y luego se mantiene.
Ésta es una lucha continua para los nutriólogos
como yo, que día a día trabajamos con
pacientes que necesitan cambiar sus hábitos alimenticios,
aprender a comer y hacer las combinaciones correctas.
Si una persona hace una dieta que no es personalizada,
una dieta que sale en una revista, en un periódico,
que se la cuenta la vecina o la amiga, potencializamos
ese efecto rebote, porque estamos ante una dieta que
solo le funciono a una persona con características
muy específicas y que no tiene por que funcionar
en todos los organismos del mundo. En cada persona influyen
muchos factores y hay que estudiar a cada uno de los
pacientes, buscarle un peso saludable después
de hacer un estudio exhaustivo. Mi consejo es llevar
una dieta personalizada elaborada por un nutriólogo
en la que se te enseñe a combinar los alimentos
y así evitar recurrir a los viejos hábitos
que nos tenían en sobrepeso.
El
temido efecto rebote
La
mejor dieta de adelgazamiento no es la que consigue
una mayor pérdida de peso sino, la que educa
para que el peso perdido no se vuelva a ganar. Eso solo
se consigue con la reeducación alimentaria.
A la hora de valorar la posibilidad de que aparezca
un efecto rebote tras la dieta de adelgazamiento, hay
que tener en cuenta la situación de la que partes
antes de la dieta. Existen diferentes posibilidades:
1. El exceso de peso lleva varios años
estables. Por ejemplo, hace 10 años
que no aumentas ni disminuyes de peso, o sea, siempre
te sobran los mismos kilos.
2. El aumento de peso es continuo aunque lento
en el tiempo. Por ejemplo, llevas ganado 1
Kg. por año desde hace 10 años.
3. El aumento de peso es rápido y continuo.
Por ejemplo, cada mes ganas medio Kg. por lo que, en
dos años, has ganado 12 Kg.
4. El aumento de peso es muy importante y ha
aparecido bruscamente. Por ejemplo un embarazo
en el que se ganan más de 20 Kg o tras un accidente
físico (rotura de un hueso) aumentas 10 Kg. en
un año durante la convalecencia.
En función de la situación de la que partes,
las posibilidades de que aparezca el efecto rebote y
que éste sea más o menos importante serán
distintas:
1. Si el sobrepeso se mantiene durante años de
manera estable será costoso perder el peso, debido
a esta estabilidad pero, una vez perdido, se mantendrá
también estable. Así pues, no aparecerá
efecto rebote habitualmente.
2. Cuando el aumento de peso ha sido lento pero continuo,
puede aparecer efecto rebote pero, en estos casos la
reeducación alimentaria es de gran eficacia y
utilidad.
3. Cuando el aumento de peso ha sido rápido y
continuo sin causa aparente, las posibilidades del peor
efecto rebote son importantes. Es la situación
con peor pronóstico por lo que la reeducación
alimentaria deberá ser tanto o más importante
que la propia dieta de adelgazamiento.
4. Cuando el aumento brusco de peso ha tenido una causa
clara y esta causa desaparece, la pérdida de
peso es relativamente fácil y el efecto rebote
no tiene porque aparecer aunque las posibilidades de
volver a engordar de nuevo en otra situación
"especial" es probable.
Efectos
negativos del rebote
Cuando
queremos adelgazar, lo que buscamos es una pérdida
de masa grasa pero, en realidad también podemos
perder masa muscular (depleción proteica) de
forma involuntaria. La mejor manera de evitarlo es haciendo
ejercicio físico durante el tiempo que dure la
dieta. Con él, conseguiremos generar masa muscular
para compensar su consumo (pérdida) a la par
que, aumentamos el gasto de masa grasa.
En cambio, cuando engordamos rápidamente tras
una dieta de adelgazamiento, el organismo recupera el
peso perdido en forma de grasa. Es decir, la masa muscular
se genera mientras que, la masa grasa se almacena. Las
proteínas generan músculo cuando éste
se estimula mientras que, el exceso energético
(las calorías) no utilizado, solo se almacena
en forma de grasa.
Las dietas muy estrictas (inferiores a 1200 Kcal) no
garantizan un aporte suficiente de determinados nutrientes
(vitaminas y minerales). De la misma manera, las dietas
folclóricas o que restringen determinados grupos
de alimentos también son insuficientes en estos
nutrientes no energéticos. Cuando se abandona
la dieta, el organismo responde buscando "desesperadamente",
aquellos nutrientes que le faltaron durante la restricción.
Pero los nutrientes que busca no están solos
sino que, forman parte de los alimentos y éstos
proporcionan también nutrientes energéticos
(hidratos de carbono, proteínas y grasa). Es
por ello que, estos tipos de dietas producen un efecto
rebote mayor.
Si el efecto rebote se manifiesta a través de
la recuperación del peso perdido pero, solo en
forma de masa grasa, es evidente que la situación
ya no es la misma que antes de perder peso sino que
ahora el perfil lipídico del organismo habrá
cambiado significativamente. Ahora las proporciones
del organismo han cambiado disminuyendo la masa muscular
el favor de la masa grasa. Ello explica el porqué
del aumento del riesgo cardiovascular en las oscilaciones
frecuentes de peso respecto al exceso de peso estable.
¿Qué
significa mantenimiento?
La mayoría de la gente tiene la creencia que
el mantenimiento es otra dieta, pero no es así.
No "estamos a dieta", estamos mejorando nuestra
nutrición para no volver a aumentar esos kilos
perdidos.
Una dieta de mantenimiento significa que comerás
sano, equilibrado y balanceado mínimo cuatro
días o cinco días por semana, esto es
dependiendo de tu genética. Es importante estar
consciente de que existe un 80 % de posibilidades de
aumentar de peso sino se realiza la dieta de mantenimiento.
Hacer 1 hora de ejercicio al día y realizar la
dieta de mantenimiento nos asegura calidad de vida y
mantener ese peso ideal que tanto trabajo nos costó
conseguir.
¿Cómo
evito subir de peso?
Con una dieta balanceada, que te enseñan a hacer
las combinaciones correctas ya que incluyen todos los
grupos de alimentos: proteínas, carbohidratos
y grasas.
Si eres de las personas que sufre de ansiedad o crees
que tu metabolismo es lento te puedes ayudar con los
tratamientos naturales, siempre y cuando estés
plenamente convencido que sus ingredientes son naturales
y que es justamente lo que tú necesitas. Infórmate
muy bien sobre el contenido de cada producto natural
que consumas para que puedas garantizar resultados favorables
y saludables.
No te dejes engañar y no busques más excusas
es hora de tomar las riendas de tu vida y tener el cuerpo
que tú quieres tener. |