|
|
|
| En
alimentación se denomina embutido a una pieza,
generalmente de carne picada y condimentada con hierbas
aromáticas y diferentes especias que es introducida
en piel de tripas de cerdo. |
|
En
la fabricación industrial moderna de estos productos se
utiliza un tipo de tripa artificial, que resulta comestible. Su
forma de curación ha hecho que sea fácilmente conservable
a lo largo de relativamente largos periodos de tiempo. Los embutidos
se suelen vender en carnicerías y más específicamente
en charcuterías
Los tipos de embutidos
Los embutidos se pueden dividir en diferentes clases: frescos,
secos y semisecos, cocidos, cocidos y ahumados, ahumados no cocidos
y los realizados mediante carne cocida.
Embutidos frescos (como las salchichas frescas de cerdo):
realizadas a través de carne fresca picada, no están
curadas, llevan condimentos y suelen estar embutidas en tripas.
Antes de consumirse se suelen cocinar.
Las salchichas frescas pertenecen a los embutidos frescos
Embutidos secos y semisecos (como el salami de Génova
o el salchichón): están realizados con
carnes curadas, se fermentan y desecadas al aire, también
pueden ahumarse antes de ser desecadas. Se suelen servir frías.
EL
salami pertenece al grupo de embutidos secos o semisecos
Embutidos cocidos (como la mortadela, o embutidos de hígado):
pueden estar curados o no, la carne está picada,
condimentada, embutidas en las tripas, cocidas y a veces ahumadas.
Normalmente se suelen servir frías.
Los
embutidos cocidos como la mortadela se suelen servir fríos
Embutidos cocidos y ahumados (como el salami de Córcega
o las salchichas frankfurt): son carnes curadas y picadas,
condimentadas, embutidas en las tripas, ahumadas y cocidas, por
lo que no necesitan ser tratados posteriormente, aunque pueden
calentarse antes de ser servidas.
Estos
embutidos pueden estar cocidos o ahumados
Embutidos ahumados no cocidos (como las salchichas de
cerdo ahumadas): son carnes frescas, pueden estar curadas
o no, se embuten en las tripas, están ahumadas pero no
cocidas. Antes de consumirse deben ser cocinadas.
Elaborados a base de carne cocida (como el queso de cabeza):
están preparados a partir de carnes curadas o no, cocidas,
pero pocas veces ahumadas, normalmente suelen ir envasadas en
rodajas, y se suelen tomar en frío.
Realizando embutidos caseros
Aprenda a elaborar los embutidos caseros sin la tenebrosa mano
de la industria y la comercialización, de la tecnología
y los controles que controlan la aprobación y confirman,
homologan, certifican, la mistificación y la adulteración
No quiero decir con eso que los chorizos caseros o nuestra materia
prima, el cerdo, no van a ser sometidos al control de un profesional
matriculado que certifique la ausencia de triquinosis, por ejemplo,
o de otras enfermedades. Para hacer buenos chorizos se necesita
cariño para cuidar al cerdo que desde su primeros días
de vida tenga, la mejor alimentación y control sanitario.
Chorizo criollo de puro cerdo
Ingredientes para 10 kilos de chorizos.
-
8 kilos de carne de cerdo.
-
2 kilos de tocino de cerdo.
-
220 gramos de sal.
-
50 gramos de ají molido.
-
20 gramos de pimienta negra molida.
-
10 gramos de nuez moscada molida.
-
30 gramos de orégano (opcional).
-
Una cabeza de ajo chica. 1 vaso de vino blanco o tinto.
-
Semillas de hinojo salvaje (Importantísimo para el
sabor y el aroma)
-
15/17 metros de tripa salada para embutir.
-
5 gramos de nitrato de sodio.
Preparación
Con una máquina tritura carne y disco grueso, pique la
carne hecha trozos, luego el tocino. Vierta todo en un fuentón
y agregue todos los condimentos. Mezcle y amase.
Caliente el vino y agréguele los dientes de ajo bien picados
y sin hervir cocine tres minutos. Cuele, deseche el líquido
e incorpórelos a la preparación volviendo a amasar.
Conserve en la heladera no tan fría hasta el día
siguiente. (*)
La preparación de la tripa se hace desalándola con
abundante agua corriente, luego se sumerge en agua con el nitrito
disuelto para evitar una indeseada putrefacción. Previo
el rellenado cuélguela para que se escurra bien.
El rellenado puede hacerlo con un simple embudo, bastante grande,
juntando la tripa en el pico del mismo, haciendo que se desfile
durante el llenado que no debe ser muy apretado.
La distancia de la atadura de cada chorizo es a gusto del consumidor,
generalmente de 13 a 15 centímetros para que no se diga
que se está sirviendo una miseria... Hágalos descansar
un día al gancho y en la heladera.
Es preferible asarlos a la parrilla con brasas de madera dura,
generalmente durante 15 minutos de cada lado, sin pincharlos,
para que se cocinen con sus propio jugo.
(*) Una buena alternativa es poner el ajo triturado en el vino
y luego colarlo, tirar el ajo y poner el vino con sabor a ajo
en la preparación. Porque el ajo se oxida y no conviene
ponerlo en la mezcla.
Yo personalmente, no trituro el tocino, lo corto en pedacito a
cuchillo y lo mezclo a la carne. De esta manera, en el caso de
secar estos chorizos en un lugar fresco, seco y algo ventilado,
y comerlos como salamines, el corte resulta más vistoso
y se puede percibir también el sabor del tocino.
En cuanto a la manera de asarlos, ponerlos en una negra sartén
de hierro engrasada con tocino, en espiral, sobre fuego muy suave,
teniendo la paciencia pero disfrutando del aroma que van soltando,
para darlos vuelta cuando la parte inferior está dorada
y esperar ansiosamente el dorado final de la parte de arriba.
Y comerlo sobre plato de madera o tabla de madera.
Chorizo criollo mezcla
Ingredientes para 10 kilos de chorizos.
-
4 kilos de carne de cerdo.
-
2 kilos de tocino de cerdo.
-
4 kilos de carne de vaca.
-
220 gramos de sal.
-
50 gramos de ají molido.
-
20 gramos de pimienta negra molida.
-
10 gramos de nuez moscada molida.
-
Una cabeza de ajo chica. 1 vaso de vino blanco o tinto.
-
Semillas de hinojo salvaje. Se puede remplazar con kummel.
-
15/17 metros de tripa salada para embutir.
-
5 gramos de nitrato de sodio.
Preparación
Con una máquina tritura carne y disco grueso, pique la
carne hecha trozos, luego el tocino. Vierta todo en un recipiente
y agregue todos los condimentos. Mezcle y amase.
Caliente el vino y agréguele los dientes de ajo bien picados
y sin hervir cocine tres minutos. Cuele, deseche el líquido
e incorpórelos a la preparación volviendo a amasar.
Conserve en la heladera no tan fría hasta el día
siguiente.
La preparación de la tripa se hace desalándola con
abundante agua corriente, luego se sumerge en agua con el nitrito
disuelto para evitar una indeseada putrefacción. Previo
el rellenado cuélguela para que se escurra bien.
El rellenado puede hacerlo con un simple embudo, bastante grande,
juntando la tripa en el pico del mismo, haciendo que se desfile
durante el llenado que no debe ser muy apretado.
La distancia de la atadura de cada chorizo es a gusto del consumidor,
generalmente de 13 a 15 centímetros para que no se diga
que se está sirviendo una miseria... Hágalos descansar
un día al gancho y en la heladera.
Es preferible asarlos a la parrilla con brasas de madera dura,
generalmente durante 15 minutos de cada lado, sin pincharlos,
para que se cocinen con sus propio jugo.
Estos chorizos son preferidos por los argentinos a los de puro
cerdo para ser secados durante al menos 40 días, en un
lugar seco, fresco y poco ventilado. En el día 41 pueden
recibir el primer corte, oblicuamente, para comprobar la consistencia,
el aroma, y el sabor.
Chorizos
de cerdo (Receta numero 2)
Ingredientes para 5 kilos de chorizos.
-
5 kilos de carne de cerdo (partes trasera, flancos, y tocino
del mismo) importante que sea fresca y de buena calidad.
- 400
cc. de vino blanco seco
- 130
gramos de sal fina
-
semillas de hinojo salvaje (importantísimo para darle
un gusto especial y aroma inconfundible)
-
dientes de ajo picadísimos a gusto (no muchos y si
es nada mejor, para no matar el hinojo).
-
Pimienta abundante molida gruesa con molinillo.
-
Tripa cantidad necesaria, con 3/4 de kilo alcanza y sobra.
-
1 vaso de vinagre blanco de alcohol o una pizca de nitrato
de sodio.
Preparación
Recorte y aparte la grasa y el tocino de la carne y ésta
pásela por una máquina de picar pero con agujeros
grandes. Es mejor molestarse y cortarla a cuchillo, en trocitos,
así también el tocino.
En un recipiente esmaltado o de acero, ponga solamente la carne
troceada, con la sal, el hinojo, los dientes de ajo bien picados
y el vino blanco. Empaste con las manos y haga reposar en un lugar
refrigerado. Recuerda que no le hemos mezclado la grasa. Ésta
cortada también a cuchillo, la espolvoreamos con abundante
pimienta molida gruesa y la mezclamos con la carne sin amasar
demasiado. Guardamos todo otra vez en heladera toda una noche.
Antes de embutir, trate la tripa con un baño de agua fría
y después con agua tibia con un vaso de vinagre blanco
o con un poquito de nitrato.
Escúrrela
bien y séquela con un paño de cocina. Introduzca
un largo conveniente en el pico del embudo aplicado a la maquina
de embutir. Ate la extremidad de la tripa. Empiece a llenar la
boca de la máquina con el amasado, y con un poco de práctica,
suelte la tripa para llenarlas. Puede emplear solamente el embudo,
llenarlo con carne y con un pilón empujar para llenar la
tripa. Con un piolín choricero ate los chorizos a la medida
que le conviene.
No solamente estos chorizos pueden asarse a la parrilla; pruebe
de ponerlos en circulo sobre el fondo de una sartén de
hierro untada con la misma grasa de cerdo y cocinarlos bien dorados
de los dos lados, suavemente y sin pinchar. Complete con pan de
campo y vino tinto de acertada elaboración.
Las
morcillas caseras
Ingredientes
y preparación
De
un chancho de unos 120 kilos, una vez degollado, se recoge en
un recipiente toda la sangre, alrededor de 5 litros, batiéndola
con mano y brazo desnudo para que no cuaje. De cualquier manera
es preferible, luego, colarla para eliminar coágulos que
se hubieran formado.
Aparte.
Cocine la cabeza del chancho, los cueritos y otras parte cartilagíneas
en abundante agua hirviendo y sal. No estoy de acuerdo incluir
hígado o corazón.
Mientras tanto prepare un kilo de cebolla de verdeo cortada y
rehogada a media.
Cuando están tiernos los ingredientes puestos a hervir,
pero 'al dente' apártelos del agua y deje enfriar. Luego
córtelos en trocitos de unos 10/12 milímetros o
páselos por la máquina trituradora que tenga estas
medidas. Mezcle homogéneamente con la sangre, condimentando
con sal (hasta 250 gramos), ají molido(100 gramos) y pimienta
blanca molida(50 gramos). Resultará una masa de alrededor
de quince kilos.
Para la operación de embutido, puede preparar usted mismo
la tripa de cerdo, la más gruesa, o comprarla en cualquier
frigorífico ya lista para lavarla y emplearla. El rellenado
debe hacerse con mucho cuidado: la presión con que se llena
la tripa es de mucha importancia, si la presión es baja
el producto una vez cocido se verá arrugado y si es demasiado
alta las morcillas se reventarán durante la cocción.
Coloque las morcillas en una olla bien grande, colgadas de un
palo con gancho sumergiéndolas en agua que no debe hervir,
alrededor de 90º C, durante aproximadamente 45 minutos, y
si el agua quisiera hervir, agregue agua fría. Las morcillas
colgantes no deben tocar las paredes calientes de la olla, si
no se abren. Para saber cuando están a punto, pinche una,
y si no sale sangre, estarán listas.
Sáquelas del recipiente y extiéndelas sobre una
mesa o colóquelas en agua natural con circulación
unos 20 minutos. Una vez frías, cuélguelas en cámara
frigorífica o heladera haciendo el oportuno espacio.
Estas morcillas pueden enriquecerse con unos kilitos de tocinos
cortados en cubitos. O disfrutarlas como morcillas vascas, con
el agregado de una generosa cantidad de nueces en cuartos y buenas
pasas de uva.
El
queso de chancho
Ingredientes
y preparación
El momento oportuno para preparar el queso de la cabeza del cerdo
es cuando se mata al animal, además es la forma más
practica, pues tiene mucho huesos y cavidades y no se presta a
la salazón.
Empiece a cortar a través el hocico, por ser la cabeza
muy voluminosa para que entre en una olla y separe la carne que
cubre la mandíbula inferior del hueso con cuidado. Lave
bien todos los trozos de carne con agua templada especialmente
el interior de la boca y de las orejas. Ponga todo en una olla
grande con dos zanahorias, dos cebollas, cuatro hojas de laurel,
dos ramitas de tomillo, dos docena de granos de pimienta, cuatro
clavos de olor y media botella de vino blanco seco, sale poco
y espolvoree con pimienta molida, agregue agua fría hasta
cubrir y ponga sobre fuego moderado durante 3 a 4 horas dependiendo
del grado de firmeza que a cada uno guste morder los ingredientes
del queso de cerdo.
Durante
la cocción suplemente con agua si ésta faltara.
Terminada la cocción saque todos los trozos de la olla
y póngalos en un fuentón. Deje entibiar y comience
a separar todas las partes carneas de los huesos. Los trozos demasiado
grande córtelos en tiras. Las partes del cuero no las corte,
al contrario sáquelas lo más entera posible y resérvelas.
Junte todo en un recipiente para salar a gusto y condimentar con
más pimienta, especias, y mezcle bien. Ahora hay que buscar
un molde, generalmente paralelepípedo donde volcar toda
la carne condimentada. Cubra con los pedazos de cueros y luego
con una tablita de la forma de la boca del recipiente. Acomódele
un peso de 3 a 5 kilos arriba. Al día siguiente retire
el queso de cerdo del molde, separándolo con cuidado de
la pared, délo vuelta y éntrelo en el mismo molde.
Con el caldo del día anterior haga una gelatina, reponiéndolo
sobre fuego y condensándolo bien por evaporación.
Puede darle un color ámbar agregando al caldo cebolla roja
o caramelo. Cuele en una recipiente hondo, deje entibiar, y rellene
con esta gelatina todos los huecos del molde donde descansa el
queso de cerdo. Guarde en heladera y espere que todo tome consistencia.
En el caso de querer una gelatina transparente, agregue una clara
de huevo batida a nieve con la mitad de la cáscara machacada
y una gotas de vinagre. Luego espume o mejor pase por un tamiz
fino. Para evitar que la gelatina resulte salada condimente con
poca sal las carnes al cocinarlas.
Este queso de cerdo, bien guardado en heladera tiene una durada
de unos quince días, no más.
Por más tiempo de conservación, se le puede agregar
de 1 a 2 gramos de nitrato de potasio (Salitre) por kilo de carnes,
mezclado con la sal que condimenta las carnes previa a la cocción.
Para darle algo de colorido puede agregar trocitos de zanahorias
hervidas cuando se prepara la 'ensalada' que luego se vierte en
el molde. También pimienta en granos.
Bondiola
Ingredientes:
-
10 kilos de bondiola
- Una
salmuera a 16º Bé compuesta de 10 litros de agua,
1,800 sal entrefina
-
A parte, 50 gramos salitre
-
30 gramos canela molida
- 25
gramos pimienta blanca
-
20 gramos sal fina
Preparación:
Espolvorear
las bondiolas con el salitre, luego con la canela, la pimienta
y la sal fina. Amasar cada pieza para concretar la penetración
de los condimentos luego sumergir en la salmuera. Hacerlas permanecer
de 8 a 10 días. Retirarlas para darle un baño de
agua corriente y si es el caso ayudarse con un cepillo para dejarlas
libre de sal. Secarlas una por una con un trapo rejilla y póngalas
a orear. Embuchar en una tripa de cerdo o intestino grueso de
vaca y atar con piolín para darle y mantener la forma.
Poner a secar en un lugar de la casa con una temperatura de 15
ºC y 75% de humedad durante 60 días. Probando…
Bondiola: Las bondiola que se van a preparar deben ser más
bien magra, con poca grasa, si es necesario sacarla con un cuchillo
filoso. Mantenerlas en frío intenso.
Salmuera: La salmuera es el resultado de la mezclar sal común,
por lo menos pura a un 99%, con una cierta cantidad de sal hasta
su saturación. El porcentaje de sal diluida por cantidad
de agua se mide en grados Beaumé. El instrumento para medir
es un salinometro (aproximadamente el grado Bé es la cuarta
parte del porcentaje que indica). No profundizaremos más
y solamente daré valores agua-sal para ciertos grados Bé.
Para tener una buena salmuera libre de microbios e impureza debe
se hervida y mientras loa hace espumarla para eliminar la mayoría
de las impurezas y ayudar a la precipitación de los sales
de calcio en especial. Luego se hace descansar y enfriar, posteriormente
es conveniente filtrarla con un lienzo fino para apartar la borra
que se haya depositado en el fondo del recipiente.
Panceta
Ingredientes para 10 kilos de panceta
-
300 gramos de sal fina
- 30
gramos de salitre
- 2
gramos de nitrito
- 200
gramos de azúcar
Preparación
Mezclar
todo los componentes y refregar cada panceta y lo que resta sobre
la parte con cuero. Apilar las pancetas sobre una tarima cuidando
que estén trabadas. Dejarlas durante unos 20mdías,
luego, consumir o guardar en un lugar fresco y poca humedad.
En lugares fríos y secos puede prepararse de esta manera
con el resultado de no sobresalarla.
Ingrediente para diez kilos de pancetas:
una
salmuera a 25 ºBé compuesta con 1,700 de sal fina,
900 gramos de sal gruesa, 175 gramos de salitre, 10 litros de
agua.
Preparación:
Colocar
las pancetas en un recipiente inoxidable y cubrir con la salmuera.
Dejar unos 20 días. Retirar de la salmuera y orear hasta
que pierdan la humedad. Cubrir con sal gruesa y dejarlas 15 días
más, luego cepillar el exceso de sal y consumir o colgaren
un lugar fresco con poca humedad.
El jamón crudo casero
Desde West Bloomfield, Michigan, USA. ciudad que se encuentra
a 30 minutos de auto a norte de Detroit en la región de
los "Grandes Lagos", el señor Carlos González,
argentino, me hace llegar su invalorable aporte para la realización
de un jamón crudo al mejor estilo casero. Lo aprendió
hace dos años viendo como una familia italiana amiga hacía
su famoso "prosciutto" y con algunas pequeñas
diferencias aquí le muestro toda la descripción
de la preparación hecha por Carlos.
Jamón ideal: peso crudo de 11 a 13 kilos.
Cantidad de sal a emplear: 2,5 a 3 kilos por pieza.
Curado con sal: de 1 a 1,1 días por cada medio kilo de
carne.
Girado del jamón: cada 2 días, máximo 4 días
de cada lado.
Período de estacionado al aire fresco: 22 a 23 x kilo de
jamón fresco (Ejemplo, un jamón de 13,5 kilo x 22
= 297 a 310 días).
Presentación al primer corte: Rojo rubí a rosado
con carne firme pero suave al corte; perfume, aroma, olor... ¡una
maravilla!
Peso después curado: 8,300 kilos.
Preparación:
Comprar una pata trasera de cerdo de unos 11 a 13,5 kilos, con
buena grasa, pues se obtendrá un mejor sabor.
Hacerla cortar unos 5 centímetros abajo del hueso de la
pata dándole forma redondeada, como en foto.
Limpiar el jamón sacándole la grasa sobrante y los
cartílagos cerca del hueso. Sacar también en lo
posible nervios y venas cerca del hueso mismo.
Hacer presión sobre el primer hueso de la pata, forzando
y girando sobre el otro hueso donde se encuentra la coyuntura
de los mismos. Esto es para evitar cualquier sangre acumulada,
fundamental para que el jamón no se pudra.
Secarlo con papel de cocina o un trapo limpio, cualquier traza
de sangre a la vista o penetrante hace que se pudre dentro de
las carnes.
Ponerlo con el hueso para abajo en una caja de madera o plástico
que no tenga o suelte olor. Yo prefiero usar de plástico
grueso transparente. Previamente hacer una cama de sal gruesa
y después apoyar el jamón sin que toque en los lados
de la caja, para que respire bien.
Cubrirlo bien todas las partes con sal. Ponerle una redecilla
de gasa para pretejerlo de cualquier insecto, para que no toque
la carne.
Depositar el contenedor con el jamón en un lugar fresco,
de preferencia que no supere los 10 ºC y que no tenga olores
de algún otro producto depositado en el mismo lugar, (gasolina,
flores, pintura, madera, etc.)
Prensar el jamón apoyándole un pedazo de madera
limpia que no suelte olor sobre el jamón. Puede ser una
madera de cortar carne, y ponerle un peso arriba para que le dé
forma “chata” y principalmente para que ayude a drenar
la sangre. Dejarlo con el peso las dos o tres primeras giradas.
Yo usé 20 kilos de peso para prensarlo bien.
Dar vuelta el jamón cada 2-3 días siempre poniéndole
sal donde sea necesario. Sacarle el agua que va largando y usar
la misma sal que tiene el recipiente, si es necesario ir agregándo
más sal.
Después del tiempo de cura con sal (ver tabla arriba),
lavar bien el jamón con agua fría, secarlo bien
con un trapo limpio y dejarlo por 3-4 horas a temperatura ambiente
para que se termine de secar bien.
Untarlo con manteca de cerdo todo el jamón (sin exceso,
inclusive el cuero) o algún tipo de manteca vegetal sin
aroma o sabor. Yo prefiero manteca vegetal pues la manteca de
cerdo lo puede dejar un poco rancio.
Después espolvorearlo con pimienta negra o colorada, yo
particularmente uso el páprika semi-dulce (Hungarian Paprika),
en todo lo que sea carne, no ponerle al cuero. Esto no le da sabor
mas lo preteje y cierra los poros.
Hacerle un agujero entre los cartílagos de la pata y pasarle
un cordón de hilo grueso para poder colgarlo.
Estacionarlo colgado en lugar (sótano / cantina/ basement)
bien fresco de 2 a 10 ºC en invierno y no superior a 15 ºC
en verano. Hacer entrar y circular aire fresco en días
secos y sin humedad (en invierno), abriendo una ventana o con
aire forzado desde el exterior. Fijarse que donde entra el aire
no haya malos olores, como gases, autos estacionados, etc.
Abrir el jamón cortándolo en sentido paralelo al
hueso en el tiempo indicado en tabla arriba.
Cortar en pedazos y envasarlo al vació para parar con la
cura (añejamiento del jamón), así se mantendrá
con la frescura del día que fue cortado. Después
de envasarlo al vacío, conservarlo en la heladera.
Caso se desee que el jamón quede más curado, dejarlo
colgado hasta el tiempo deseado, según el gusto de cada
consumidor. Si ya cortó en pedazos, envuélvalo en
plástico de cocina y déjelo en la heladera (no por
mucho tiempo) para consumo diario. En mi caso, invitando los amigos
a disfrutarlo, el amón duró solo 3-4 semanas, y
no precisé colocarlo en la heladera, en este periodo lo
deje colgado.
Antes de rebanarlo a cuchillo “cortado bien fino”
para servir, haga el corte de las partes amarillentas causadas
por la sal en la parte externa del mismo, pues éste le
da un sabor rancio a la carne. No le saque la grasa. esto es lo
que le da el sabor intenso y no se preocupe por el colesterol
la sal lo drenó totalmente (sic). |