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Empanadas al horno o fritas

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Por el Dr. Yang Hsiao especialista Medicina Tradicional China para Alimentacion-Sana.org

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Cuando conocí a Chile por primera vez fue mediante mis amigos de la universidad en la fiesta del 18 de la Embajada chilena en Montevideo. Desde entonces supe que la chicha y la empanada son símbolos que los identifican a los chilenos, además del cobre.

Las empanadas conforman parte de la dieta diaria de muchos chilenos, como almuerzo y once, y hay variadas formas de confeccionarla, desde sus masas hasta sus rellenos. Y vaya que es importante conocer los ingredientes, porque glotones como yo, que hemos probados variadas formas de empanadas, más allá de la sensibilidad del paladar, está el estómago que oficia el papel del controlador de calidad. Cuando aparecen gorgoteos en el intestino y acidez en la garganta luego de comer, nos damos cuenta que esa rica empanada no es tan favorable para nuestro organismo.

Mucha gente me han dicho que eso es normal porque lleva cebolla, o porque lleva ajo, o porque tiene muchos otros condimentos. Pero ¿por qué hay empanadas que no llevan esos ingredientes mencionados como la de jamón y queso también produce malestar en algunos casos?

Los factores que afectan a la salud del comensal al comerse una empanada, está dada por la calidad de la masa y del relleno, el proceso de cocción de la empanada, y además de la predisposición del comensal.

Comenzando con la masa y la cocción. La empanada al horno tiene menor posibilidad de exponerse al aceite reutilizado en la fritura, pese a que esa seguridad depende un poco de la cantidad de grasa o mantequilla que integre la masa, y esa masa recalentada en el horno también es un factor cancerígeno si se consume en forma continua. El relleno con alto contenido de grasa, lo hace más aromático y atractivo. Se han hecho intentos de “desengrasar” esta parte del procesamiento, pero es de conocimiento de todos:”NO ES LO MISMO”. Si estamos sufriendo de hígado, e insistimos en comernos una empanada de queso, aunque sea al horno, vamos a tener problemas, más aún si estás operada o vienes con acidez frecuentes.

El Equilibrio perfecto

Pero como todo el universo funciona mejor con equilibrio, podemos balancear las cargas adiposas de las empanadas acompañando algún plato compensatorio. Por ejemplo:

1. Unas empanadas de marisco frito de tamaño pequeño o mediano (no más grande que un celular BlackBerry), se puede acompañarse de un tazón de ensalada de verduras mixtas;

2. Una empanada chilena al horno contundente, con una agua de apio con tomate, sin más ingredientes;

3. Empanadas de pino con ensalada de brócoli y espárrago con zumo de jugo de limón.

De esta forma, miles de combinaciones, que permite disfrutar la cocina tradicional, sin sacrificar el equilibrio calórico y nutricional.

Tradicionalmente, se acostumbra de un buen vino tinto o de una buena chicha, y lo habitual es con una Coca Cola bien fría. No es muy saludable, pero…

 

 

 

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