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Li
Chung Yun murió en 1930, algunos escritores
aseguran que a la edad de 156 años . Li Chung
fue profesor por muchos años en una Universidad
China y viajó a Londres a enseñar a
los estudiantes de medicina de la época.
Los
estudiantes siempre se asombraban de este hombre que
no parecía tener más de 50 años.
Li Chung vivió en una dieta de alimentos crudos,
frutas, vegetales y sus jugos, además de algunas
hierbas con las que implementaba su buena salud. Sobre
todo, aplicaba el principio proclamado por Hipócrates
(el padre de la medicina) "Deja que tus alimentos
sean tu medicina y que tu medicina sea tus alimentos."
El Dr Bernard Jensen, reconocido nutricionista a nivel
mundial y autor del libro "Foods that Heal"
(Comidas que Curan) y muchos otros, actualmente cerca
de los 100 años de edad, asegura que necesitamos
comer una variedad de proteínas, almidones,
frutas, vegetales y jugos para prevenir la enfermedad
y construir la salud.
Los Drs. Chung y Jensen, coinciden en que las enzimas
son parte importante del "principio de la vida"
y determinantes de nuestra longevidad.
Las enzimas son moléculas proteicas especializadas
que catalizan o aceleran miles de reacciones bioquímicas
en cada célula, tejido, órgano o sistema.
Aproximadamente 1000 enzimas han sido estudiadas en
el cuerpo humano, encargadas de las respuestas de
la temperatura corporal, contracción muscular,
conducción nerviosa, excreción de orina,
intercambio de gases en el pulmón, utilización
de oxigeno por la células, reparación
celular, crecimiento celular y prácticamente
cada función que la célula realiza.
Las enzimas son fundamentales para que el organismo
trabaje eficientemente, asegurando que las células
reciban todos los nutrientes necesarios para sus funciones.
Clasificándolas de un modo
muy general, podemos nombrar 3 tipos de enzimas:
-
Enzimas digestivas:
metabolizan los alimentos. Proteasa (proteínas),
amilasa (almidones) y lipasa (grasas).
- Enzimas
metabólicas:
presentes en cada célula del cuerpo. Ayudan
a limpiar el organismo de deshechos metabólicos
y toxinas, proveen energía, reparan las células
y luchan en contra de la infección
- Enzimas
de los alimentos:
presentes en comidas crudas. Ayudan en la digestión
y aumentan el funcionamiento de enzimas metabólicas
y digestivas (en su mayoría destruidas cuando
los alimentos son cocinados).
Estudios
científicos en tejidos de personas jóvenes
y personas de edad avanzada muestran que los tejidos
y células de la gente joven, tienen 10 veces
más enzimas que los tejidos y células
de la gente mayor. Si los niveles de enzimas están
disminuidos, los procesos de reparación celular
y de defensa (sistema inmune) no se llevan a cabo
eficientemente y el proceso de envejecimiento celular
se acelera.
La naturaleza ha incorporado enzimas especializadas
en cada alimento natural que consumimos, para que
el organismo pueda metabolizarlos. Las enzimas actúan
en conjunto con otros nutrientes como algunos minerales,
que si no esta presentes no sera posible que la enzima
desempeñe su trabajo.
Con la alimentación altamente procesada de
la sociedad contemporánea, hay muchas enzimas
que son destruidas con el procesamiento o al cocinar
los alimentos (el calor las destruye). En este caso,
el cuerpo tendrá que suplir estas enzimas y
con el tiempo pueden depletarse.
Los alimentos que no son metabolizados adecuadamente
por la falta de enzimas, no "desaparecen"
como por arte de magia. Pueden almacenarse como grasa,
aumentar los depósitos de colesterol en las
arterias (aterosclerosis), aumentar el moco en el
sistema respiratorio y dar más trabajo al hígado
en sus procesos de detoxificación.
Con niveles adecuados de enzimas el control del peso
será más fácil (estudios han
demostrado la deficiencia de enzimas como la amilasa
y lipasa en pacientes obesas), el sistema inmune trabajará
mejor (prevención natural de enfermedades crónicas-cáncer)
y tendremos una vida más larga y saludable.
La deficiencia de enzimas puede emperorar
algunos padecimientos:
-
Amilasa:
cambios de humor, fatiga, alergias, depresión
-
Proteasa: cándida,
gingivitis, insomnio
-
Lipasa:
acné, psoriasis
- Combinación
de las anteriores: fatiga crónica,
alergias, frecuentes resfriados
La única manera de recibir las enzimas es a
través de los alimentos, preferiblemente frutas
y vegetales crudos o cocinados al vapor por corto
tiempo y los jugos de frutas y vegetales en su forma
natural.
Las enzimas tomadas como suplemento son destruidas
en el estómago y el intestino delgado, digeridas
como cualquier otra proteína. La única
excepción a esas son las enzimas digestivas
indicadas a veces a personas con problemas de la digestión.
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