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alimentos bajos en grasas saturadas mejora tu salud
y hasta puede alargar tu vida, pero no siempre es suficiente
para disminuir la capa de tejido adiposo. |
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Si ingieres
más calorías de las que consumes, inevitablemente
vas a ganar grasa corporal independientemente de cuál sea
la procedencia de esas calorías. Los carbohidratos y las
proteínas (y por supuesto las grasas) pueden ser acumulados
en forma de tejido adiposo, así que si comes más
de lo que necesitas vas a engordar aunque comas alimentos muy
bajos en grasa. Esto no indica que ingerir hidratos, proteínas
o grasas sea lo mismo. Los dos primeros grupos resultan mucho
más saludables, además, los alimentos altos en grasas
son siempre altos en calorías.
Si para perder
grasa corporal es necesario ingerir menos calorías de las
que gastas, la solución parece clara: una dieta muy baja
en calorías. Pero la solución no es tan sencilla.
¿Necesitamos
tener grasa en el cuerpo?
El organismo
no puede vivir sin las grasas. Sirve como deposito de energía.
Todo es cuestión de límites. Asimismo es importante
poner especial atención al tipo de grasa de la dieta. No
todas son iguales.
Lo anterior
puede generar algo de confusión acerca de las grasas: lo
que son, donde se encuentran y la calidad o cantidad que deberíamos
ingerir.
La grasa sirve
también como aislante térmico y nos protege del
frío, lo que no significa, que los delgados sufran de frío
en la época de invierno ya que paralelamente a la falta
de grasas del cuerpo, mejora la circulación sanguínea
y se logra una mejor circulación de la temperatura.
En la piel
podemos apreciar la existencia de unas pequeñas glándulas
sebáceas. Estas producen una fina película de grasa
para lubricar y proteger la piel de los numerosos agentes ambientales
a que esta expuesta.
Otra importante
función es permitir la absorción de ciertas vitaminas
(A, D, E, K) desde el tubo digestivo. A estas vitaminas se las
conoce como vitaminas liposolubles.
Las grasas son parte importante de nuestro cuerpo, son los excesos
los malos.
¿Por
qué las grasas tienen una imagen tan negativa?
Posiblemente,
toda la mala imagen que tienen las grasas se debe a los diversos
significados de “grasas”. En primer lugar esta la
grasa que se consume. Esta es las grasas de los alimentos. En
segundo lugar existe la grasa que el cuerpo produce y almacena.
Esta es la grasa del cuerpo. Por lo tanto si consumismo grasas
en cantidades recomendada – 25 al 30% de las calorías
totales para edad sexo y actividad- es importante para la buena
salud y hasta cierto punto lo es la grasa producida y almacenada
por el cuerpo humano.
No obstante,
cuando la grasa del cuerpo llega a ser excesiva, se torna peligrosa
para la salud, con todo lo que significan los riesgos de sobrepeso
y obesidad.
Nivel de grasa corporal bueno para la salud
Aunque el
exceso de grasa corporal constituye un exceso de equipaje que
nos hace ser más lentos, necesitamos cierta cantidad de
grasa para que nuestros cuerpos funciones correctamente.
La grasa es
una parte necesaria de los nervios, la columna vertebral, el cerebro
y las membranas celulares. La interna protege los riñones
y otros órganos, y la externa ofrece una capa de protección
contra el frío.
¿Pero no todas las grasas son iguales?
Efectivamente,
independiente de los valores total de grasas recomendados, sabiendo
que no todas son iguales, particularmente las grasas saturadas
y el colesterol, las recomendaciones por el comité de expertos
y las organizaciones como la OMS_FAO recomiendan para este efecto:
- Es así
que las grasas saturadas no deberá sobrepasar la cifra
del 10% de las calorías totales que ingiere la persona.
- En caso
de la otra grasa, el colesterol, este no deberá sobrepasar
los 300 Mg. al día.
Nuestro organismo inteligente
Ante un menor
aporte de calorías de las que normalmente se utilizan,
se produce en un primer momento una sensible disminución
de peso corporal; pero más adelante, con la misma ingesta
de calorías, nuestro peso se estabiliza.
Cuando se
adelgaza como consecuencia de una dieta hipocalórica, no
se pierde solamente tejido adiposo, también se sacrifica
un porcentaje elevado de masa muscular. A medida que ésta
disminuye, nuestro cuerpo necesitará menos calorías
para sobrevivir y la dieta que habíamos empezado deja de
ser eficaz. Hay otra dificultad más. El objetivo de las
reservas de energía de nuestro organismo no es otro que
el de garantizar nuestra supervivencia en caso de crisis o carencia
de alimentos. La grasa es el último recurso energético
que utilizará el organismo en su lucha por la supervivencia.
Por eso, cuanto menor es el aporte calórico, el cuerpo
intenta conservar la mayor cantidad de grasa.
Si nos sometemos
a una dieta drástica puede llegar un momento en el que
logremos un objetivo contrario al que pretendíamos: disminuir
el desgaste que nuestro organismo realiza de las grasas que tiene
acumuladas. |