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La respuesta es muy simple: por supuesto que sí,
pueden ser sanas las frituras.
Siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos
fundamentales, tanto en la preparación como
en la realización de las mismas.
Este método de cocción consiste en sumergir
un alimento al estado natural, empanado o rebozado,
en un baño de aceite a 180º C.
Rápidamente
la superficie del alimento cambia como si se caramelizara
y limita las pérdidas de los nutrientes de
su interior. Los alimentos fritos son de alta palatabilidad,
por lo tanto son muy bien aceptados por los consumidores.
Este tipo de cocción produce alimentos muy
ricos en grasas y muchas veces de muy difícil
digestión, doblando o triplicando las calorías
de los mismos. En las personas con trastornos digestivos
o vesiculares no son bien toleradas.
Para realizar una correcta fritura se debe respetar
la temperatura del aceite, que debe ser lo suficientemente
caliente pero no demasiado (170ºC a 180ºC),
punto correcto de una buena fritura y que la absorción
de las grasas sea menor.
El aceite se debe calentarse a fuego
moderado
Hay
una forma práctica y sencilla para conocer
la temperatura del mismo sin termómetro.
Echar
un pequeño trozo de pan:
- Si
se va al fondo y no sube, la temperatura sería
de 150ºC, aún baja para una correcta
fritura.
-
Si sube lentamente a la superficie, está
entre 160ºC y 165ºC, esta es una temperatura
recomendada para freír verduras.
-
Si sube rápidamente a la superficie, la temperatura
está entre 170ºC y 180ºC, ideal
para todo tipo de frituras.
-
Si el pan no llega a la superficie y se tuesta,
la temperatura es demasiado alta, superior a 180ºC,
esto no es conveniente.
Se debe elegir un aceite que soporte bien las altas
temperaturas, casi todos los aceites excepto los de
soja, colza y maíz son aptos para freír.
El de oliva es el mejor para las frituras, en este
caso la temperatura ideal para freír con este
aceite es de 210ºC algo superior que para los
demás aceites (170ºC a 180ºC).
El aceite de oliva virgen y el puro oliva, son las
dos variedades más ricas en vitamina E (antioxidante
natural), fitoesteroles y de grasas monoinsaturadas
(principalmente Oleico). Estas particularidades del
aceite de oliva, le confieren el calificativo perfecto
de “alimento saludable”. Por estas razones
es muy recomendable el empleo de aceite de oliva (preferentemente
el aceite de oliva virgen) aunque esto no significa
desterrar el uso de los aceites de semillas (Girasol,
Maíz, Uva) que son también muy saludables.
Mitos
y verdades de las frituras
1. Los alimentos fritos ¿contienen colesterol?
FALSO no contienen colesterol por que son alimentos
vegetales. Los aceites vegetales contienen fitoesteroles
y antioxidantes
2. Las frituras destruyen las vitaminas. SI pero
algunas solamente las termosensibles que son las
menos, el grueso de las vitaminas no las altera.
3. ¿Los fritos engordan? VERDADERO son alimentos
con más calorías por el aporte graso,
por ejemplo una merluza empanada y frita, triplica
sus calorías, cosa que no ocurre con un muslo
de pollo, que solo aumenta sus calorías en
un 8%.
4. El aceite que se utiliza para freír el
pescado azul, debe desecharse. CIERTO o al menos
renovarse frecuentemente, el ácido linoléico
de la grasa del pescado azul se degrada rápidamente
y altera el aceite de freír.
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