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100 gramos de galletas de agua posee alrededor 400
calorías, mientras que 100 gr. de pan tan solo
250 calorías.
Este
producto tradicional ha servido como fuente de energía
a miles de generaciones. La galleta ya no se reduce
a la típica de forma redonda y dorada, sino
que podemos encontrar aromas, sabores y texturas para
todos los gustos.
Su función principal la desempeña en
las horas del desayuno y la merienda y, sobre todo,
en las dietas de los más pequeños, donde
los chocolates, frutas y frutos secos ayudan a enriquecerla.
Pero, actualmente, su papel en la gastronomía
se ha diversificado, ya que, por ejemplo, la encontramos
en salsas, tartas o postres tan deliciosos como el
tiramisú.
Un
poco de historia...
Las galletas proceden de 10.000 años atrás,
momento en que se descubrió que una especie
de sopa de cereales, sometida a un intenso calor,
adquiría una consistencia que permitía
transportarla por largas travesías sin que
se deteriorara en el trayecto. Así, sirvió
de alimento en la época de asirios y egipcios,
y cuando las legiones romanas las introdujeron entre
sus provisiones habituales, las galletas pasaron a
tratarse como un alimento vulgar.
En la Edad Media obtuvieron su nombre como tal y,
durante el Renacimiento, ascendieron a las cortes
europeas, aderezadas con sabores y aromas. Con el
paso del tiempo, las galletas se fueron extendiendo
y será a finales del siglo XVIII y comienzos
del XIX cuando comience en Europa su proceso de industrialización
y la consecuente producción masiva.
Tipos
de galletas
"Este
mercado está formado por una gran variedad,
dirigida a públicos y necesidades diferentes
y con evoluciones distintas según el tipo",
nos explica Dana Barredo, del Departamento de Marketing
de galletas del grupo Siro.
Hay
dos tipos principales de galletas:
-
Dulces: se dividen en tres variedades,
la más importante ocupa el 47% de su volumen,
y corresponde a productos básicos para el
desayuno como María, Chiquilín o Tostadas,
frente al 32% de las especialidades, que son galletas
rellenas, con chocolate, pastas artesanas...y suelen
consumirse a la hora de la merienda y entre horas.
El tercer segmento son las galletas 'saludables',
idóneas para tomar en cualquier momento del
día y que se caracterizan por su funcionalidad;
son productos con fibra que aportan muchos nutrientes,
como vitaminas, minerales, ácidos grasos...
- Saladas:
"este mercado ha crecido el último año
en volumen y en valor. Las marcas blancas presentan
los mayores crecimientos, aunque algunas compañías
apuestan por nuevos lanzamientos", asegura
Dana. Hay galletas clásicas diferenciadas
por la forma y las de mayor valor añadido,
con sticks, toppings, o de distintos sabores.
¿Son
nutritivas las galletas?
Están
compuestas por harina de trigo u otros cereales, grasas
vegetales y azúcar y a estos ingredientes básicos
podemos añadir coco, chocolate, frutos secos,
salvado... dependiendo del tipo de galleta que sea.
Respecto a lo saludables que son:
-
Son productos de alto valor energético, entre
400 y 500 calorías, que variarán en
función de la galleta.
-
El componente principal son los hidratos de carbono,
seguido de las grasas y las proteínas.
-
Las galletas básicas tienen un alto contenido
en almidón, por lo que aportan energía
de liberación lenta.
-
También suelen ser fuente de fibra si están
fabricadas con harinas integrales.
¿El
pan engorda menos que las galletitas?
Aunque
ambos alimentos tienen harina, las galletas “de
agua” o de salvado poseen alrededor de 400 calorías
cada 100 gramos, mientras que la misma cantidad de
pan suma unas 250 calorías.
Una galletita cualquiera “de agua” (se
supone que son las que engordan menos) están
compuestas por hidratos de carbono 70%, proteínas
8% y grasas13%.
El
pan común tipo francés se compone de
hidratos de carbono 60%, proteínas 12 % y grasas
0%.
El pan porque produce más sensación
de saciedad que las galletas. Las galletas, por su
parte, tienen generalmente grasa saturada y producen
un efecto “adictivo” que nos dificulta
el control sobre las cantidades que consumimos.
Principales
consumidores
Debido
a la gran diversidad de este mercado donde el consumo
de galletas está muy masificado, lo mejor es
realizar una subsegmentación para diferenciar
al público objetivo.
Por ejemplo, los niños se centran en galletas
rellenas, tostadas, en relieve, cookies o galletas
de chocolate. Por otro lado, una misma persona puede
ser consumidora de diferentes tipos de galletas según
la hora del día que sea o sus gustos personales.
Cada vez nos preocupamos más por nuestra alimentación,
y por llevar una vida más saludable, todo ello
sin renunciar al buen sabor. Por eso, las galletas
saludables son muy demandadas por personas que se
encuentran bajo prescripción médica
o que no pueden consumir algún tipo de ingrediente
como la sal o la glucosa.
El
peligro de las grasas hidrogenadas
Un
40 por ciento de las comidas que se venden en
los supermercados -desde las patatas fritas
a las palomitas o la mayoría de las galletas-
contienen grasas parcialmente hidrogenadas,
según los datos del Departamento de Agricultura
estadounidense.
"El caso contra las grasas parcialmente
hidrogenadas es más consistente que el
del tabaco porque la gente desconoce su peligro"
El Instituto de Medicina confirmó el
año pasado que este tipo de grasas -que
se forman cuando se añade gas de hidrógeno
al aceite vegetal, ayudando a que se solidifique-
están directamente relacionadas con los
problemas cardiovasculares, ya que incrementan
el colesterol "malo" (el LDL) que
tapona las arterias.
A raíz de estos descubrimientos, la Administración
de alimentos y medicamentos estadounidense (FDA)
decidió obligar a los fabricantes a que
advirtiesen en el etiquetado si el producto
contiene este tipo de grasas; sin embargo, la
medida todavía está en el aire
debido a la oposición de las corporaciones. |
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