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Parece que cuando vemos la palabra light en un alimento
tenemos que venerarlo y dar gracias por su contribución
a nuestra salud. Pero esto no es así en la mayor
parte de los casos... |
En
el caso de los refrescos y bebidas gaseosas, la denominación
light sí suele hacer referencia a un aporte casi nulo de
kilocalorías, y por tanto, se podría hablar de un
producto dietético en el sentido estricto. En cuanto a
los dulces, el elemento que se retira es el azúcar, sustituyéndolo
por edulcorantes, como el sorbitol (muy común en los chicles
sin azúcar), la sacarina y el aspartamo.
Las ventajas
de la gaseosa light es que aportan muy pocas calorias (2 calorias
/ 354 cc), mientras una gaseosa normal aporta 149 calorias por
lata. Muchos nutricionistas recomiendan no exceder un consumo
diario de medio litro de bebida light, sin embargo considero que
la prohibicion es peor a largo plazo.
Un consumo
excesivo de este tipo de bebidas puede confundir al organismo
y perjudicar el seguimiento de una dieta, haciéndonos comer
más. Las bebidas "light" contienen edulcorantes
artificiales con un contenido de calorías muy bajo. Algunas
personas las consumen de forma desmedida, pensando sólo
en la suma de calorías que aportan, que es realmente baja.
Las bebidas
light con gas, su abuso da lugar a varios problemas, sobre todo
relacionados con el metabolismo y función del calcio en
el organismo.
Por ejemplo
las bebidas de cola light tienen una alta concentración
en fósforo, lo que altera la absorción de calcio
en el hueso pudiendo llegar a provocar problemas de densidad ósea.
También su composición incrementa la disolución
del esmalte de los dientes.
Recordemos que estas bebidas si bien carecen de azúcar
y por eso son light no están exentas de tener otro tipo
de aditivos que no son precisamente beneficiosos para la salud,
además del fósforo que hemos visto está el
caso de la cafeína, que sus altas concentraciones pueden
provocar estrés en los riñones. Y por no hablar
de las flatulencias que producen los gases…
Si quieres algo light de verdad tómate un vaso de agua
en lugar de este tipo de bebidas, calmarán tu sed, no te
aportarán calorías y sí unos minerales muy
preciados. Y si no te gusta el agua sóla prueba a hacerte
el zumo natural que más te guste, ahí además
llevarás un aporte extra de vitaminas.
¿Cual
es su contenido?
Las
bebidas refrescantes más consumidas comparten, en lo esencial,
una fórmula bien sencilla: agua carbonatada,"con burbujas",
y azúcar o, en los refrescos light o bajos en calorías,
edulcorantes. Lo que distingue unos refrescos de otros en sabor,
olor, color y apariencia es lo que se añade a este agua
dulce: zumos de fruta (naranja, limón...) o extractos vegetales
(cola, quinina...), además de aditivos muy diversos (conservantes,
acidulantes, colorantes)..
En las bebidas
con burbujas (las 17 analizadas lo son, el gas carbónico
o CO2 (representa entre un mínimo del 0,4% - en los refrescos
de naranja- y un máximo del 0,8% en la gaseosa) aligera
y suaviza la percepción de los sabores -dulce en las colas
y refrescos de naranja, amargo en bitter y tónicas- en
las papilas gustativas, de tal manera que al final del trago predomina
una sensación fresca y agradable. Además, las burbujas
potencian los aromas del refresco y su acidez. De todos modos,
la bebida que mejor y de un modo más saludable calma la
sed es el agua.
Algunas bebidas
no declaran benzoato sódico en su lista de ingredientes,
cuando es un aditivo que el análisis descubrió en
esta muestra. Pero también se anotaron más incumplimientos
de norma: en el etiquetado de Pepsi light, Tónica Schweppes
y Tónica Schweppes light no figura en el mismo campo visual
toda la información obligatoria, y algunas Naranja Light
indica su composición nutricional en forma lineal y no
en tabla, cuando puede hacerlo al disponer de espacio.
El laboratorio realizó numerosas mediciones: volumen real
frente al declarado, cantidad de azúcares o, en su caso,
edulcorantes, grados Brix, CO2, conservantes, colorantes artificiales,
el acidulante ácido fosfórico y benceno (un cancerígeno
que puede surgir por la reacción de un conservante con
la vitamina C), quinina en la tónica, y cafeína
en las colas. Los resultados fueron dispares pero siempre correctos
en tanto que conformes a lo establecido por la norma.
Optar por las versiones light de los refrescos es inteligente:
aportan cero calorías, mientras que los tradicionales contienen
entre las 30 calorías cada cien mililitros del bitter y
las 45 de Fanta naranja y Pepsi. Una lata de Coca-Cola (33 centilitros
de bebida) aporta 126 calorías, mientras que una Zero o
Light de la misma marca aporta cero calorías.
El aspartamo
E951 y otros edulcorantes de estos refrescos (E954 Sacarina, E952
Ácido ciclámico y E950 Acesulfamo), según
el saber científico actual, no perjudican nuestra salud;
además, las cantidades que contienen estos refrescos (se
midió el aspartamo) son razonables. Para superar la ingesta
diaria que las autoridades sanitarias entienden excesiva de aspartamo,
un adulto tendrían que consumir en un día 8 litros
del refresco que en mayor proporción lo contenía.
La cata o análisis sensorial, realizada por 30 consumidoress,
se hizo de modo separado, por familia de producto. Coca-Cola y
Pepsi Light fueron mejor valoradas que Coca-Cola Light y Coca-Cola
Zero, mientras que Pepsi normal ocupó una posición
intermedia en las preferencias de los catadores. En los refrescos
de naranja, los mejores fueron Fanta y Schweppes y los menos apreciados,
las versiones light de estas dos marcas. Las dos muestras de Kas
lograron valoraciones intermedias. Dentro los bitter, ambos Kas,
quedó mejor la versión light. Y entre las tónicas,
no se percibieron diferencias reseñables, si bien Schweppes
obtuvo mejor puntuación que las otras dos muestras. La
gaseosa obtuvo una puntuación mediocre.
Cafeína
y quinina
La tónica
está compuesta por agua y gas carbónico o agua gasificada,
azúcares o edulcorantes, aditivos y extracto vegetal de
quinina, alcaloide amargo -se extrae de la corteza de un árbol,
el quino- con efectos tonificantes sobre el sistema nervioso.
Se permite un máximo de 100 miligramos de quinina por litro,
y el análisis dio valores de 27 mg/l en las dos de Schweppes
y de 60mg/litro en Nordic Mist.
La cafeína de los refrescos de cola procede del extracto
de nuez de cola, fruto tropical que la contiene de modo natural.
La cafeína es una sustancia estimulante que en dosis moderadas
(no más de 200 miligramos al día) favorece el trabajo
intelectual y la actividad muscular. Cantidades mayores pueden
provocar ansiedad e insomnio. En los niños, los efectos
de la cafeína son mayores . En los cinco refrescos de cola,
la media ha sido de 11 miligramos de cafeína cada cien
mililitros; el té negro contiene el doble, un refresco
energético como Red Bull, el triple; y el café filtrado,
siete veces más.
Se registraron
diferencias en el contenido en cafeína: Coca Cola Light
tiene 12,2 mg/100 ml y Pepsi Light 11,4 mg/100 ml mientras que
la normal de Coca-Cola y la Zero se quedan en 9,3 mg/100 ml y
Pepsi normal llega a 10,6 mg/100 ml. Así, Coca-Cola Light
tiene un 35% más cafeína que las otras dos colas
de su misma marca. También se ha comprobado que esta es
la única diferencia significativa en la fórmula
entre los tres refrescos de Coca-Cola no calóricos (la
Ligth y la Zero), excepción hecha de algunos aditivos.
Las colas tienen, además, ácido fosfórico,
aditivo acidulante y antioxidante. La ingesta excesiva de fósforo
se relaciona con la descalcificación de los huesos. La
cantidad admitida en refrescos es de 700 miligramos por ¡litro.
La de los cinco estudiados se halla en el intervalo de 478-546
mg/l, dentro de lo permitido.
Zumo
de naranja en los refrescos
Las bebidas refrescantes de zumo de naranja deben contener un
mínimo de un 8% de zumo de naranja a base de concentrado.
No es posible determinar en laboratorio la cantidad de zumo en
estos refrescos, pero sí la de azúcar. El zumo de
naranja aporta pocos azúcares al producto: en los refrescos
de naranja light la proporción de azúcar es de entre
7 y 8 gramos por litro, cuando en los convencionales es de entre
83 y 116 gramos por litro. Un refresco de naranja aporta unas
42 calorías cada cien mililitros, la misma que la del zumo
de naranja, pero el zumo contiene vitaminas y minerales de los
que los refrescos carecen.
Los
refrescos y la salud
Acidulantes
y huesos. Los "refrescos" de cola contienen ácido
fosfórico. Su consumo habitual supone un aporte extra de
fósforo, cuando cantidades elevadas de fósforo tienen
efecto desmineralizante del hueso. El exceso de fósforo
se relaciona con la descalcificación de los huesos.
Azúcar
y caries. La acidez y el alto contenido en azúcares simples
de los refrescos deterioran el esmalte, favoreciendo la aparición
de caries.
Azúcar
y obesidad. Beber una lata de refresco equivale a ingerir tres
sobres de azúcar, entre 100 y 130 calorías.
Burbujas y aerofagia. Los refrescos con gas pueden producir aerofagia,
acumulación de gases en el estómago y en el intestino,
lo que dificulta la digestión. Mejor los refrescos sin
gas.
La cafeína
excita. Cantidades superiores a 200 mg/día pueden causar
o acentuar la ansiedad y el insomnio. Una lata de cola contiene
30-40 mg de cafeína. Café y té también
tienen cafeína. En niños, las dosis que no conviene
superar son menores. |