|
|
|
| Del
consumo equilibrado de los nutrientes básicos
que contienen los alimentos depende especialmente el
buen funcionamiento del cuerpo humano y la ausencia
de transtornos y enfermedades. |
|
Los
grupos de nutrientes básicos que necesita el ser humano
para desarrollar y mantener el organismo en buenas condiciones
de salud son seis: agua, proteínas , grasas, hidratos de
carbono, vitaminas y minerales. Aunque todos ellos se encuentren
en la mayoría de los alimentos naturales que se consumen
normalmente, su proporción es desigual y ninguno los posee
todos. Así, por ejemplo, los aceites sólo contienen
grasas, mientras que en los huevos se encuentra el mayor contenido
de preteínas.
De
ello se deduce que, para obtener un dieta equilibrada, es recomendable
combinar los productos alimentarios de la mejor forma posible,
según los nutrientes fundamentales que contenga.
El
Agua
Es bien conocido el hecho de que una persona puede mantenerse
viva durante más tiempo ingiriendo, más que alimentos
sólidos, sólo agua. Ello se debe a que el cuerpo
humano está formado por un alto porcentaje de líquido
-entre un 60% y un 65% en un adulto- La función del agua
en el organismo es doble: ayuda a eliminar toxinas a través
de la orina y de la transpiración y, mediante esta última,
también regula la temperatura del cuerpo, manteniéndolo
refrigerado cuando se encuentra expuesto a temperaturas elevadas.
Las Proteinas
Las
funciones que desempeñan las proteínas en el desarrollo
del cuerpo humano son varias e importantísimas, pues intervienen
en la formación de algunos de sus elementos esenciales,
como son los tejidos corporales-razón por la cual son tan
recomendables durante el período de gestación del
feto y de crecimiento de los niños-, las enzimas y las
hormonas reguladoras del metabolismo y los anticuerpos destinados
a combatir las infecciones. Además, son las encargadas
de producir la regeneración del cabello y de las uñas
que, lentamente, se registran durante toda la vida de una persona.
Las
Grasas
De las grasas, reserva energética, se sirve el cuerpo para
obtener la energía que no le aporten las calorías
de una dieta deficitaria. Además, envuelven los órganos
vitales para protegerlos de posibles contusiones y actúan
como protectoras del cuerpo cuando las temperaturas son bajas,
Así como una dieta deficitaria en grasas puede provocar
serios problemas de salud, por que el organismo recurre a las
grasas de los tejidos musculares para producir energía,
también pueden provocarlos la ingestión excesiva
de grasas, puesto que el cuerpo, al no poder convertirlas en energía
, las acumula, como es el caso de la obesidad, condición
que se relaciona con los desequilibrios circulatorios y cardíacos.
Los
Hidratos de Carbono
Su objetivo fundamental es dotar al organismo de la energía
necesaria para desarrollar normalmente las actividades cotidianas.
de ahí que quienes llevan una vida muy agitada o se dedican
a la práctica de deportes, actividades de gran consumo
energético, opten por dietas con un alto contenido de hidratos
de carbono.
Las
Vitaminas
El papel que desempeñan las vitaminas se halla en el campo
enzimático y hormonal, Su intervención en la regulación
del metabolismo es de gran importancia y, dadas su variedad y
las múltiples funciones que desempeñan como nutrientes
elementales, cuando no se aportan al organismo en cantidades suficientes
se producen un déficit que puede ocasionar trastornos generales
de consideración.
Los
Minerales
También éstos, al igual que las vitaminas, tienen
una función importante en cuanto se refiere a las enzimas
y las hormonas que regulan el metabolismo . Además, el
correcto aporte de los diversos minerales que existen como nutrientes
esenciales contribuyen, dados los efectos característicos
de cada uno, al mejor funcionamiento de todo el organismo.
CANTIDAD
DE NUTRIENTES
EN TRES PRODUCTOS BASICOS |
NUTRIENTES
|
LECHE |
PESCADO
|
PAN |
| Agua
|
87
|
72 |
35 |
| Proteínas
|
3,5 |
19 |
9 |
| Grasas
|
3 |
7 |
0,70 |
| Minerales
|
0,50 |
0,75 |
1,40 |
| Hidratos
de carbono |
5,50 |
0 |
53,50 |
Las
Proteínas y las Grasas
Aunque
son más de tres mil las diferentes proteínas que
conforman los tejidos del cuerpo humano, sus componentes, los
aminoácidos, son sólo unos veinticinco.
Estos
se combinan y forman las moléculas proteicas. Mediante
el metabolismo, el organismo humano está capacitado para
sintetizar la mayoría de los aminoácidos a partir
de las proteínas que obtiene de los alimentos. Pero hay
unos diez (denominados esenciales) que debe obtenerlos ya formados
como tales de los propios alimentos.
Valores Proteinicos
Los alimentos tienen distintos valores proteicos debido a que
contienen diversas combinaciones y cantidades de aminoácidos.
En consecuencia, de la proporción de los aminoácidos
esenciales que contengan dependerá el valor proteico que
suponga para la debida nutrición del ser humano. Como no
hay ninguno de ellos que contenga todos los aminoácidos
esenciales en las proporciones ideales para el organismo, con
excepción de la leche materna, el buen equilibrio proteínico
de una dieta dependerá de la variedad de los alimentos
que la integren.
En función de la ingestión diaria ideal de proteínas,
estimada entre 30 y 40 gramos para una persona adulta, las mejores
combinaciones de alimentos son aquellos que, en conjunto, aportan
las necesarias en proporciones óptimas. Así, por
ejemplo, los cereales, que solamente aportan la mitad de la lisina
que necesita el cuerpo, al ser combinados con la leche, en la
que abunda la lisina, ofrece una ingestión equilibrada
de aminoácidos esenciales y un valor proteico más
elevado.
Carencia o exceso de Proteinas
Tanto las dietas con proporciones muy bajas como muy altas de
proteínas pueden ocasionar serios trastornos orgánicos.
Los regímenes vegetarianos o macrobióticos muy estrictos,
al no incluir los alimentos de origen animal que son los que más
proteínas contienen, pueden producir un estado de desnutrición.
Por su parte, las dietas con aportes proteicos excesivos pueden
causar una acumulación de ácido úrico, que
está estrechamente relacionado con ciertas enfermedades
como el reuma, la gota y la artritis.
Para determinar la cantidad de proteínas que contienen
un alimento, hay que tener en cuenta que algunos pierden parte
de su valor proteico al ser cocidos. En consecuencia, y a modo
de ejemplo, deberá calcularse que los cereales, con un
valor del 50%, pierden parte de ese valor cuando se los cuece,
y muy especialmente cuando se cuecen mezclando con otras sustancias,
como el azúcar.
Las Proteinas de algunos alimentos
- Almendras
18
-
Arenques 19
-
Carne magra cruda 21
-
Huevos 11
-
Judías secas 22
-
Pan blanco 9
-
Pan integral 10
-
Patatas 2
Las
Grasas
Presentes en una considerable cantidad de los alimentos que se
consumen de forma regular, en especial en los países más
desarrollados, las grasas son fundamentales para el funcionamiento
del organismo humano: envuelven los órganos vitales con
el fin de amortiguar golpes eventuales, protegen el cuerpo frío
y permiten la asimilación de las vitaminas liposolubles,
es decir, las que se metabolizan solamente en las grasas -A, D,
E y K-, Pero, por otra parte, también son causa de problemas
cardiovasculares cuando su acumulación en el organismo
sobrepasa los límites aconsejables como, por ejemplo en
los casos de obesidad.
Constitucion de las Grasas
La mayor parte de las grasas están compuestas por moléculas
de glicerina y de diversos ácidos grasos, y muchos de ellos
reciben el nombre de triglicéridos. Los ácidos grasos
se clasifican en saturados, insaturados y polisaturados. En los
primeros, cada átomo de carbono está unido al mayor
número posible de átomos de hidrógeno, mientras
que en los segundos sucede lo opuesto. El nombre de los últimos
obedece a la unión de los ácidos grasos insaturados
y con más de un átomo de carbono con la menor cantidad
de hidrógeno.
Efectos
del exceso de Acidos Grasos
Los ácidos grasos saturados, que componen las grasas animales
y tienen un alto contenido de colesterol, se encuentran , en diferentes
cantidades, en muchos de los alimentos que integran las dietas
corrientes, como la leche entera, la mantequilla, los quesos grasos,
la nata, el aceite, los huevos, la carne, los sesos, los riñones,
los pescados azules, el salmón, los mariscos, el chocolate,
las almendras, las avellanas, las nueces y, en general, los productos
de pastelería.
El consumo de muchas grasas animales, que se considera excesivo
en los países desarrollados, tiene relación directa
con la mayor incidencia de dolencias cardíacas y circulatorias,
entre ellas, la arteriosclerosis. Ello se debe a que el excesivo
colesterol que se introduce en la corriente sanguínea suele
depositarse en las arterias, revistiéndolas internamente
de una capa que aumenta el espesor de sus paredes y las endurece,
y en consecuencia reduce el diámetro necesario para el
flujo normal de la sangre.
En contraposición, los ácidos poliinsaturados, no
sólo aportan menos grasa al organismo, con lo cual se reduce
el riesgo de la obesidad, sino que también contribuyen
a reducir el nivel de colesterol en sangre. Por dicha razón,
se aconseja que quienes tengan trastornos de carácter arterioesclerótico
o cardíaco reduzcan o supriman los alimentos más
ricos en grasas animales citados anteriormente, tomen lecina de
soya y, para cocinar utilice los aceites ligeros y las grasas
vegetales, como la margarina, en lugar de las animales, como la
mantequilla.
La Obesidad
La proporción normal de grasas en el peso de un hombre
es del 10%, y en el de una mujer, del 20% . Si las grasas superan
el 30% del peso total de una persona, se la considera obesa, condición
que contribuye a aumentar el riesgo de que se produzcan dolencias
cardíacas y vasculares de consideración.
El Deficit de Acidos Grasos
Por su parte, la ausencia general y prolongada de grasas en la
dieta cotidiana obliga al organismo a producir la energía
necesaria utilizando, en primer lugar, la grasa que contiene los
tejidos musculares y, en los casos extremos, la que reviste los
órganos vitales.
Los
Hidratos de Carbono
Se
clasifican con el nombre de hidratos de carbono los azúcares
y las féculas, por ser sustancias orgánicas compuestas
por carbono, hidrógeno y oxígeno, en combinación
con moléculas de agua.
Al
ser ingeridas, tanto las féculas, consideradas hidratos
de carbono complejos, como los azúcares, denominados simples,
se convierten en su mayor parte en glucosa, elemento que se incorpora
a la corriente sanguínea y aporta la energía necesaria
al cuerpo humano. Un segundo grupo de hidratos de carbono complejos
está constituido por las celulosas que, aunque no son asimiladas
por el organismo humano, tiene propiedades beneficiosas para la
salud.
Las Feculas
También conocidas como almidones, las féculas proporcionan
al cuerpo humano la misma cantidad de energía que los azúcares,
pero lo hacen de forma más lenta. Esto se debe a que para
que el organismo humano, al ingerir, las descomponga en monosacáridos
(generalmente, glucosa) intervienen dos enzimas, denominadas amilasas:
una de ellas contenida en la salida y otras en el intestino delgado,
por lo el que proceso de su conversión en glucosa es más
lento que en el caso de los azúcares.
Los Azucares
Los azúcares se clasifican en dos grandes grupos: los monosacáridos
y los polisacáridos. Entre los primeros destacan con mayor
importancia la glucosa y la fructosa, principales componentes
del sabor dulce que tiene la fruta; entre los segundos, la sacarosa,
componente del azúcar que corrientemente se toma, y la
lactosa, contenida en la leche. A diferencia de las féculas,
el cuerpo humano asimila los azúcares con mayor rapidez,
por lo que se utilizan como reconstituyentes casi inmediatos en
los casos de fatiga excesiva o de ejercicios físicos prolongados,
como pueden ser algunos partidos de tenis.
Las Celulosas
Constituyentes del segundo grupo de hidratos de carbono complejos,
las celulosas son polisacáridos de los que, junto con otros
similares, se componen las fibras vegetales que se encuentran
en las leguminosas, los frutos secos, los cereales integrales
y numerosas hortalizas y frutas. A sus reconocidos efectos para
el tratamiento de varios trastornos intestinales, se suma ahora
el que se les atribuye en la prevención de ciertos tipos
de cáncer.
En el campo dietético las celulosas tienen una considerable
importancia, porque su ingestión da sensación de
plenitud, lo que reduce el apetito, y, además, porque el
no ser asimilada por el organismo, no liberan calorías.
Propiedades
Dietéticas
Pese a que está muy extendida la creencia de que los hidratos
de carbono son sinónimo de gordura, la realidad es otra,
puesto que mientras un gramo de hidratos de carbono aporta 4 kcal
(kilocalorías), cifra similar a la que aporta un gramo
de proteínas, un gramo de grasa proporciona 9 Kcal. De
hecho, lo que debe tomarse en consideración cuando se trata
de regímenes dietéticos es la suma de calorías
que aportan los diferentes ingredientes que componen. así,
por ejemplo, el pan y la patata no engordan por sí mismos,
pero tomado junto con otros alimentos de gran riqueza nutritiva
pueden ayudar a que se superen las calorías determinadas
para una dieta dada.
En el caso de los dulces y de las golosinas de factura industrial,
como pasteles, galletas, bombones y chocolates, los azúcares
tienen unas dosis de grasa considerablemente altas, por lo cual
su ingestión incontrolada no es aconsejable para mantener
una dieta equilibrada. El consumo indiscriminado de azúcares
también producen caries dental, razón de que las
personas golosas sufran con frecuencia dicha dolencia. Además,
y descartadas las enfermedades endocrinas, conduce por lo general
a la obesidad, una condición nada beneficiosa para el buen
funcionamiento del cuerpo humano y que se halla especialmente
contraindicada para quienes padecen afecciones o trastornos cardíacos
y vasculares.
Alimento
Esencial
Pese a que en los países occidentales de mayor desarrollo
económico ha aumentado la tendencia a consumir productos
con alto contenido de proteínas, grasas y azúcares,
en detrimento de la utilización de los almidones, sigue
siendo mayoritaria la población mundial cuyo alimento primordial
se compone básicamente de cereales (arroz, maíz,
trigo, acompañados de algunas verduras y frutas). En las
dieta de estos lugares es muy bajo el consumo de grasas y de proteínas,
debido a la escasez de carnes y de productos dulces manufacturados
de forma industria.
Valor
Calorico de Alimentos con Hidrato de Carbono
(calorías por cada 100 gramos)
-
Arroz 356
-
Centeno 357
-
Maíz 358
- Trigo
360
-
Guisantes 330
-
Lentejas 340
-
Judías Secas 315
-
Patatas 90
-
Plátano 100
Las
Vitaminas
Las
trece vitaminas que existen están clasificadas en dos grandes
grupos: las liposolubles y las hidrosolubles.
Las primeras reciben este nombre porque su disolución se
lleva a cabo en las grasas, mientras que el de las segundas obedece
a que se disuelven en agua. Las liposolubles son cuatro: A,D,E,
y K, Las nueve restantes integran el grupo de las hidrosolubles:
B1,B2,B6,B12,C, niacina, ácido fólico, ácido
pantoténico y biotina. Tanto la carencia como el exceso
de algunas de ellas pueden dar origen a ciertas enfermedades,
en algunos casos, irreversibles.
Vitaminas
Liposolubles
La vitamina A
Los efectos de esta vitamna (retinol) se deja sentir principalmente
en la visión y en el crecimiento. Su ingestión insuficiente
puede ser causa de ceguera, cuyo primer síntoma es la disminución
de la visión en la penumbra. Otros efectos menores de una
probable falta de vitamina A son la piel seca, la picazón
en los ojos y las uñas quebradizas. Entre los alimentos
de mayor contenido en vitamina A se cuentan la mantequilla, la
zanahoria, las hortalizas de hoja verde, como las espinacas, las
frutas, como el albaricoque, y el aceite de hígado de bacalao.
La vitamina D
Junto con la vitamina A, con la cual se combina, la vitamina D
(colocalciferol o ergocalciferol) es primordial para el crecimiento,
pues permite la absorción del calcio. Sin una adecuada
calcificación, con frecuencia los huesos crecen con deformaciones.
Esta malformación ósea se conoce como raquitismo,
enfermedad común entre los niños de los países
subdesarrollados, debido a su escaso consumo de materias grasas.
También es necesaria la gestión de vitamina D en
los ancianos, con el fin de evitar la descalcificación
propia de la edad. Los alimentos con mayor abundancia de vitamina
D son los pescados azules, el hígado, los productos lácteos,
los huevos y las setas. Otra fuente indirecta de esta vitamina
es la luz solar, cuyos rayos ultravioletas favorecen la absorción
y la asimilación de provitaminas en vitamina D.
La vitamina E
Esta vitamina (tocoferol) es la menos conocida de todas en cuanto
a su exacta función en el organismo humano. La única
enfermedad comprobada que causa su ausencia es una anemia que
solamente afecta a los niños prematuros. los otros efectos
que pueden tener sobre el organismo son poco conocidos aún.
Como fuente de esta vitamina pueden mencionarse los frutos secos,
los huevos, la mantequilla, los espárragos, la soja, las
espinacas y las judías.
La vitamina K
Al igual que con la vitamina E, poco se sabe de su efecto, con
excepción de su función coaguladora de la sangre.
Entre los alimentos más corrientes con alto contenido de
esta vitamina se encuentran las patatas, la coliflor, las judías
verdes, los guisantes frescos y las espinacas.
Vitaminas Hidrosolubles
Pueden decirse que las vitaminas del grupo B actúan de
forma colectiva en cuanto se refiere a la nutrición porque,
si bien a cada una le cabe una función específica,
sus acciones guardan una estrecha relación. El exceso de
las vitaminas hidrosolubles rara vez supone un problema, pues
lo que no utiliza el organismo es eliminado por la orina, con
excepción de la vitamina B12, que permanece almacenada
en el hígado.
La vitamina B1
La función de la vitamina B1, o tiamina, es la de liberar
la energía que contienen los hidratos de carbono. Cuando
la cantidad de esta viotamina es deficiente, disminuye la glucosa
en sangre y, por tanto, la capacidad energética, produciéndose
entre otros síntomas la fatiga, la irritabilidad, la debilidad
muscular y la falta de concentración o voluntad. Aunque
esta vitamina se encuentra en casi todos los alimentos, las mejores
fuentes entre las más corrientes son los frutos secos,
los cereales integrales y las leguminosas, así como la
levadura de cerveza y el germen de trigo, que son las óptimas.
La vitamina B2
La principal función de esta vitamina (riboflavina) consiste
en catalizar la oxidación de las grasas, proteínas
e hidratos de carbono. Su deficiencia, que puede causar trastornos
de la visión e inflación de la mucosa bucal y de
la garganta, es una de las más corrientes porque, aunque
las judías, las lentejas, los quesos y los frutos secos
contienen cierta cantidad de ella, de hecho sólo abunda
en el hígado y en la leche.
La vitamina B6
La importancia capital de esta vitamina (piridoxina) para el buen
funcionamiento del organismo reside en que interviene en el metabolismo
de los aminoácidos y en la formación de la hemoglobina.
Sin embargo, no parece tener incidencia alguna en los problemas
dietéticos. Se la encuentra en mayores dosis en los plátanos,
los aguacates y los cereales integrales, aunque también
tiene una considerable cantidad de ella los vegetales en general.
La vitamina B12
Debido a que esta vitamina (cianocobalamina) es esencial para
la formación de los glóbulos rojos, su deficiencia
puede dañar las células nerviosas y producir anemia
perniciosa. No obstante, si se presentan estas enfermedades la
causa obedece más a la ausencia de una sustancia estomacal
que permite su asimilación que a una deficiencia dietética.
La niacina
Aunque su función primordial es semejante a la de los otros
componentes de este grupo de vitaminas (convertir los alimentos
en energía),ésta tiene la peculiaridad de que el
propio organismo puede producirla a partir del triptofano, un
aminoácido que se halla en las proteínas. En consecuencia
, para ingerir la cantidad necesaria de niacina se deberá
tener en cuenta la cantidad de triptofano que contiene los alimentos.
El ácido fólico
Esta vitamina (folacina) intervienen en la síntesis del
ácido desoxirribonucleico (ADN) en la células de
los tejidos nuevos, como es el caso de los fetos. Además,
junto con la vitamina B12, participa en la formación de
los glóbulos rojos. Una cantidad considerable del ácido
fólico contenido en ciertos alimentos, como las lentejas
y las judías, se pierde en la cocción, por lo que
es recomendable comer diariamente verduras o frutas frescas.
La vitamina C
Las funciones principales de esta vitamina (ácido ascórbico)
consiste en la formación de la proteína de los tejidos
conjuntivos y pequeñas hemorragias subcutáneas,
así como también la difícil cicatrización
de las fracturas o la caída de dientes debido a un ablandamiento
de las encías. Los alimentos que mayor cantidad de vitamina
C contiene son las patatas, las hortalizas crudas y las frutas
cítricas.
La biotina
También llamada Vitamina H, la biotina se encuentra en
muchos alimentos vegetales y animales, por lo que no suele ofrecer
problemas dietéticos.
El ácido pantoténico
Por las mismas razones que la biotina, tampoco esta vitamina suele
presentar trastornos dietéticos. No obstante, una marcada
deficiencia por absorción escasa o por irregularidades
en el metabolismo puede diminuir las defensas del organismo para
comabatir una infección. Además de su función
en el proceso de metabolismo de las grasas, como las demás
vitaminas liposolubles, interviene en el de las proteínas
y los hidratos de carbono.
Que
Alimentos contienen estas Vitaminas
- A
Hígado de bacalao, de ternera, de buey y de cerdo;
espinacas, zanahorias, mantequilla, huevos, leche
-
D Híagado de bacalao, de ternera y
de cerdo; yema de huevo, mantequilla.
-
E Germen de trigo, margarina, aceite de oliva,
guisantes frescos, espinacas, mantequilla,
-
K Espinacas, coliflor, tomates, patatas,
judías verdes, guisantes frescas.
-
B1 Levadura de cerveza, germen de trigo,
leguminosas, frutos secos, cereales integrales, hígado
de ternera, patatas.
-
B2 Hígado , leche, quesos, lentejas,
frutos secos, judías
-
B6 Plátanos, aguacate, cereales integrales,
patatas,
-
B12 Hígado
- C
Pimientos, coles de Brucelas, espinacas, patatas, tomates,
limón, naranja, kiwi, camu camu.
-
Niacina Leguminosas, frutos secos, cereales,
levaduras de cerveza.
-
Acido Fólico Lentejas, judías,
verduras de hoja, hígado.
-
Biotina Hígado de ternera y de cerdo,
yema de huevo, espinacas, levadura de cerveza.
-
Acido pantoténico No comprobados totalmente:
levaduras de cerveza, corazón.
Los
Minerales
Además
de proporcionar al organismo grasas e hidratos de carbono, proteínas
y vitaminas, los alimentos también proveen de minerales,
elementos básicos que desempeñan un papel fundamental
en diferentes funciones vitales y aseguran un perfecto estado
de salud.
Elementos y Oligoelementos
Existen
19 elementos que se consideran indispensables para la vida humna.
Según la cantidad en que cada uno de ellos se halla en
los tejidos vivos se clasifican en elementos principales y en
oligoelementos.
Los principales son aquellos que se necesitan en grandes
cantidades: calcio, fósforo, potasio, sodio, hierro
y yodo.
Los oligoelementos actúan en el organismo en muy pequeñas
cantidades, y son los siguientes: magnesio, cobre, cinc, molibdeno,
manganesio, cobalto, flúor, azufre y cloro.
El contenido de minerales en los alimentos suelen depender de
la proporción de aquellos que contienen las tierras de
las cuales provienen. Por eso es poco probable que en los países
importadores, donde se consumen alimentos procedentes de distintas
regiones, se den tanto el exceso como el defecto proporcionales.
El Sodio
El sodio está presente en todas los fluidos del cuerpo
y es esencial para mantener equilibrada la proporción de
agua que necesita el organismo, así como para la actividad
de los músculos y de los nervios.
Un adulto necesita cuatro gramos diarios de este mineral, que
se encuentra en una amplia variedad de alimentos, de modo que
se obtiene naturalmnete con cualquier dieta. Sin embargo, debido
a que en los países occidentales se sala la comida y a
que la mayoría de los alimentos elaborados industrialemente
también contienen sal, una persona suele consumir un promedio
de sodio cinco veces superior al necesario , lo cual provoca numerosas
enfermedades, sobre todo entre los niños pequeños
y las personas de edad avanzada.
El Potasio
El potasio, presente en numerosas frutas y verduras, complementa
al sodio y puede contrarrestar los efectos perjudiciales de éste
sobre la presión sanguínea, por lo que resultaría
ideal condimentar los alimentos con una mezcla de sales de sodio
y de potasio, en lugar de sal común.
En casos excepcionales, la deficiencia de potasio ocasiona un
fallo cardíaco, lo cual puede ocurrir si se abusa de purgantes
y diuréticos, ya que este mineral se expulsa por vía
renal.
En casos excepcionales, la deficiencia de potasio ocasiona un
fallo cardíaco, lo cual puede ocurrir si se abusa de purgantes
y diuréticos, ya que este mineral se expulsa por vía
renal. Su deficiencia se expresa por irregularidad del ritmo cardíaco,
debilidad muscular, irritabilidad y confusión mental.
El
Calcio y el Fosforo
Ambos son elementos estructurales principales, porque los huesos
están compuestos básicamente de uno y otro. Puede
decirse que cualquier dieta aporta el suficiente fósforo,
y ahí que no se presenten prácticamente nunca casos
de carencia de este mineral.
El calcio es esencial para la formación y la regeneración
del tejido óseo y de las piezas dentarias (al igual que
el flúor, con el cual se complementan y que, además,
previene la osteoporosis y la calcificación de la aorta),
e interviene asimismo en las actividades musculares y nerviosas
y en la coagulación de la sangre, amén de fortalecer
el latido cardíaco. Cabe señalar que los niños
necesitan más calcio que los adultos, al menos hasta los
15 años de edad.
El
Hierro
El hierro forma parte de la hemoglobina y, por lo tanto, participa
en la oxigenación de la sangre. Esas dos son sus principales
funciones. No obstante, también interviene en la eliminación
del dióxido de carbono y en el mantenimiento de la estructura
de los núcleos celulares. La deficiencia del hierro, una
constante en los países desarrollados, tiene como consecuencia
la anemia, o escasez de glóbulos rojos.
La absorción del hierro contenido en los alimentos es,
en general, pobre. El alcohol, y en particular el vino, ayuda
a su asimilación, aunque su exceso provoca que este mineral
se acumule en el hígado, en el bazo y en la médula
ósea. La vitamina C también favorece la absorción
de hierro, y el cobre contribuyendo a su almacenamiento.
El
Yodo
El yodo genera la tiroxina, u hormona tiroida, que controla la
actividad del metabolismo corporal. La insuficiencia de yodo puede
provocar bocio, y si se presenta en la infancia puede producir
retraso mental.
El cinc y el molibdeno
Estos oligoelemnetos son necesarios para la actividad enzimática.
El cinc se precisa para el crecimiento normal y para la maduración
de los órganos reproductores.
La diferencia de ambos a la vez es muy rara, pero la falta de
cinc puede producir enanismo o retraso del crecimiento, a tenor
de cuál sea su nivel de carencia.
Alimentos
ricos en Minerales
-
Hierro Carne, huevos, ostras, mejillones,
caviar, judías, garbanzos, lentejas,
soja, chocolate amargo y melaza
-
Yodo Mariscos, pescado, algas y hortalizas.
-
Magnesio Verduras, soja, avena, cacahuates,
almendras y chocolate amargo.
-
Flúor aguas fluoradas, té y
pescado.
|