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Por
el Dr. Yang Hsiao especialista Medicina Tradicional China
para Alimentacion-Sana.org
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resulta muy refrescante, especialmente en un día
de calor pero... Conoce por que es un placer que debemos
evitar. |
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Cuántas
veces en nuestra vida hemos visto desde la TV y las imágenes
publicitarias en la calle, hermosas mujeres y hombres con cuerpos
esculturales, sudorosos, bajo el ardiente sol, con un gesto sensual
y provocativo, abren la tapa de una bebida gaseosa bien refrescante,
y lo toma por tragos tipo glu, glu, glu sin dar un respiro.
¿Qué
refrescante, verdad? ¡Qué placer de imitar lo mismo
y sentir la frescura en el interior de nuestra tripa!
En verdad,
¡es realmente así! Un placer que no debemos imitar.
Dado que la temperatura corporal normal es de 36ºC en la
piel, y mayor en el interior del cuerpo, y una gran carga de líquido
frío en el tubo digestivo, el cual tiene una superficie
muy rugoso, sumado a millones de vellosidades intestinales en
la mucosa digestiva, hace que el área de contacto posible
del intestino con el líquido ingerido sea mucho más
grande que una cancha de fútbol, y además con un
grosor que se mide por micras, es decir, nada. Estos dos factores
hacen que sea imposible evitar el enfriamiento de la sangre en
el cuerpo. Este cambio brusco de temperatura, modifica drásticamente
el entorno bioquímico y físico de la sangre y de
los tejidos digestivos, comprometiendo la absorción y el
movimiento peristáltico y una guerra de dominancia de diversas
bacterias que viven en el intestino.
En las personas
realmente sanas, los mecanismos de compensación se encargan
de arreglar las fallas, siempre y cuando este estímulo
de enfriamiento no persista más allá de un par de
tragadas, si no me creen, cómase sin descanso 2 litros
de helados “de un saque”, y verán lo que le
digo, ya que fue una desagradable experiencia. Pero cuando se
trata de una persona que se cree “sana” (esa gente
que nunca sintió un malestar, pero que no cuentan con ningún
certificado que confirman que están sanos hasta la fecha
de su última evaluación médica), o puede
suceder lo mismo a una persona realmente sana, que le ocurra alguna
sorpresa desagradable, y lo peor, si ocurre en un momento menos
propicio (en una cita, en un viaje o en un lugar menos indicados
en donde no hay un baño o ni si quiera ¡una bolsa
para poder vomitar!)
Pero prescindir
todo esta frescura con tanto calor, tampoco es nada agradable.
Aquí
les recomiendo lo siguiente
Trate de evitar
a que se acalore demasiado, usar sombrillas o sombreros, quitándose
la ropa excesivamente gruesa, mojarse el cuerpo periódicamente,
y vaya bebiendo agua a temperatura del ambiente por sorbos para
evitar la deshidratación y modificando la temperatura del
medio interno en forma progresiva. Pero tampoco creas que esto
se va a ¡crear un refrigerador dentro del estómago!
Y frente a la tentación de bebidas refrescantes, tómelo
por sorbos, para que la boca sirva de cámara de adaptación,
haga que ese líquido frío bañe las encías
y notarán qué tan rápido enfría toda
la zona de la nariz, labio, mandíbula, e incluso a más
de uno ¡le mejora su alergia nasal! Y luego tragar lentamente
ese líquido ya no tan frío. A las personas que tienen
mala dentadura, ¡pueden correr el riesgo a que se les partan
algunos dientes! por cambios bruscos de temperatura.
Nada es perfecto.
La perfección surge del constante cambio y adaptación.
La mejor adaptación es al prevenir y estar preparado. Esta
regla se aplica para todo. Entonces…Enjoy the drink! |