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Por
Soledad Iturrieta Lic. en Nutrición
para Alimentacion Sana
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| Contra
lo que pudiera dictar la intuición, un desayuno
a base de huevos produce saciedad durante la mañana
y hace que se coma menos. |
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La consecuencia
final es que puede ser una estrategia adecuada para bajar de peso.
Además, los huevos han recuperado su fama de alimento saludable
que estuvo en entredicho hace años.
Un
equipo de investigadores de la Universidad de Louisiana (Estados
Unidos) ha realizado un trabajo cuya principal conclusión
es que desayunar un par de huevos facilita adelgazar. Este trabajo,
además, confirma los hallazgos de otro anterior del mismo
equipo.
La investigación se basó en más de cien personas
con sobrepeso a las que se dividió en grupos y se sometió
a cada uno a diversas dietas de adelgazamiento. Dos meses después
pudieron comprobar que el grupo con mejores resultados era el
que había desayunado dos huevos todos los días.
Según
los investigadores, el motivo de este resultado, que a muchos
parecerá a buen seguro sorprendente, podría estar
en la sensación de saciedad que proporciona un desayuno
tan fuerte. Esto evitaría, por una parte, el picoteo a
lo largo de la mañana y, por otra, una ingesta excesiva
a la hora de comer, como consecuencia de estar tantas horas con
el estómago vacío.
¡Mejor
huevo que harinas!
Además, la ingesta a primera hora de proteínas de
calidad permite sobrellevar mejor ciertos efectos secundarios
indeseables de algunos regímenes, como mareos, dolores
de cabeza o sensación de vacío en el estómago.
Un
desayuno siguiendo estos lineamientos podría ser: 1 infusión
con leche descremada, un omelete de huevos condimentado con especias
o endulzado con edulcorantes no calóricos o trozos de frutas.
O
bien, huevos revueltos con leche descremada y poca sal y una infusión.
Si bien, no es un desayuno a los que están acostumbrados
la mayoría de los argentinos, es importante tener presente
los beneficios de este posible cambio.
Este
estudio no hace más que abundar en la idea, a la que han
llegado muchos otros, de lo beneficioso que es desayunar fuerte
(en general) para bajar de peso. Otra investigación, publicada
en el International Journal of Obesity, concluía, además,
que desayunar con huevos era mejor que hacerlo a base de pan o
harinas.
Componer
la mala fama del huevo
La duda que puede surgir ahora a muchos es la referente a la fama
de alimento poco saludable que adquirieron los huevos hace años,
sobre todo por su contenido en colesterol.
Pero,
tras muchos estudios realizados estos últimos años,
el huevo ha pasado la prueba, y lo ha hecho con nota.
Es
cierto: un huevo posee una alta densidad de colesterol: aproximadamente
213 gramos por unidad, que se encuentran en la yema. Según
antiguas recomendaciones para la población sana en general,
sólo deberían consumirse tres huevos a la semana
como máximo.
Pero
ahora sabemos que el colesterol dietario, por ejemplo el contenido
en los huevos, no afecta en gran medida al colesterol sanguíneo
en personas sanas, dado que no es el principal responsable de
ese aumento. Más aun, el huevo posee la ventaja de tener
mayor porcentaje de ácidos grasos poli y monoinsaturados
y, por ende, más grasas insaturadas que saturadas.
Específicamente, un huevo contiene 1,5 gramos de grasas
saturadas y de 2,5 a 3 gramos de grasas insaturadas. Pero además,
las grasas monoinsaturadas contribuyen a elevar el HDL, también
llamado "colesterol bueno".
Por
otra parte, se ha demostrado que la ingesta de huevos no produce,
en adultos sanos, aumento del colesterol "malo" ni triglicéridos,
ni supone un mayor riesgo cardiaco. Por el contrario, las proteínas
que aporta son de la mayor calidad, hasta el punto de que se utilizan
como referencia para valorar la calidad proteica de otros alimentos.
Como, además, el huevo es barato, natural y apetecible,
no parece haber razón alguna para que no desayunemos a
diario con un par de ellos.
De
todas maneras no todos pueden optar por un desayuno a base de
huevos y listo, sino que teniendo esto en cuenta hay que equilibrar
el resto del régimen para complementar el plan para adelgazar,
y lo más recomendable, es que esto lo realice un profesional.
Conclusión
Lo que sí se ha demostrado, a su vez, es que tomar pocas
proteínas o de mala calidad favorece la obesidad, la pérdida
de masa muscular y aumenta las probabilidades de sufrir diversos
tipos de enfermedades.
La conclusión de multitud de investigaciones es que el
huevo no sólo no es malo, sino que resulta necesario para
una dieta correcta y equilibrada. Contiene colina en gran cantidad,
y esta sustancia es imprescindible para las células en
general y las del cerebro en particular. Además, está
muy indicada durante el embarazo (la necesita el feto) y la lactancia,
y para niños y ancianos. |