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La inflamación por mucho tiempo se consideró
simplemente como una defensa de nuestro organismo.
sin embargo,
poco a poco se ha ido descubriendo que puede ser el
componente clave para el desarrollo de muchas enfermedades.
¿Qué
es la inflamación?
Este proceso es una de las defensas
del sistema inmune contra sustancias invasoras, incluyendo
bacterias, virus y químicos dañinos.
Es una respuesta "no específica",
lo cual significa que no se da directamente hacia
un invasor, sino que consiste en cambios en el flujo
sanguíneo para llevar sustancias químicas
al área afectada.
Se puede percibir en la superficie
del cuerpo por rubor, calor, edema y dolor, localizados
en el área afectada. La inflamación
también puede ocurrir internamente sin ser
perceptible. Es una respuesta tan poderosa y potencialmente
destructiva que debe permanecer donde se necesita
y terminarse cuando se ha logrado combatir el problema
original. Los problemas surgen cuando permanece y
deja de ser temporal, protectora y localizada, a ser
una condición crónica y dañina.
La inflamación continua
puede causar cambios a las células contribuyendo
a su destrucción prematura y a que se desarrollen
enfermedades. Por décadas solamente se relacionó
a la artritis, pero estudios recientes han demostrado
que juega un papel central en enfermedad del corazón,
cáncer, diabetes, asma, e inclusive enfermedad
de Alzheimer.
A pesar de que puede ser tan
dañina, hay buenas noticias. Estudios recientes
han demostrado que la inflamación puede ser
potencialmente influenciada por nuestra dieta, actividad,
y otras elecciones de estilo de vida, lo cual sugiere
que podemos tomar el control de este proceso.
¿Cómo
puede influir la dieta en la inflamación?
El cuerpo regula la inflamación cuidadosamente
utilizando hormonas que le intensifican o disminuyen.
Estos controles hormonales son necesarios para permitir
que el proceso inflamatorio ocurra cuando realmente
se necesita, ya sea para reparar lesiones, o protegernos
contra infección, y también que se detenga
una vez que ha cumplido su misión.
La clave está en que
los alimentos que consumimos tienen un efecto importante
en los niveles de estas hormonas, por lo que nuestra
alimentación puede actuar activando o inhibiendo
los procesos de inflamación interna. La dieta
anti inflamatoria tiene el objetivo de inhibir la
inflamación y favorecer la salud previniendo
el daño a tejidos.
¿Cuáles
son los componentes de la dieta anti inflamatoria?
Control de peso
Consumir un exceso de calorías y acumular un
exceso de grasa (especialmente a nivel abdominal),
lleva a que se acumulen altos niveles de compuestos
inflamatorios. Por ejemplo, la proteína C reactiva
(CRP) es un indicador de inflamación, ésta
se puede medir fácilmente a través de
un examen de sangre. Las personas obesas tienden a
mantener niveles más elevados de proteína
C reactiva. Cuando se pierde el exceso de peso los
niveles de CRP usualmente disminuyen.
Otra teoría que explica
los peligros de un exceso de células de grasa
es que esto provoca una sobrecarga del sistema inmune,
ya que el cuerpo toma a las células de grasa
como "invasores". Para combatir estos "invasores"
se acciona la respuesta inflamatoria y se mantiene
encendida.
Mantenerse activo
El ejercicio regular no solo ayuda al control de peso
y a reducir las células grasas, también
se ha demostrado que disminuye los niveles de CRP.
Se recomienda realizar al menos 30 minutos de ejercicio
aeróbico de intensidad moderada, la mayoría
de los días de la semana.
Balancee bien los omega –
6 y omega - 3
El cuerpo sintetiza las hormonas que controlan la
inflamación a partir de ácidos grasos
esenciales, son esenciales ya que se deben obtener
de la dieta, no se pueden producir por el cuerpo.
Las hormonas que estimulan la inflamación se
sintetizan a partir de ácidos grasos omega
– 6, los cuales se encuentran principalmente
en aceites vegetales como aceite de maíz, cártamo,
girasol. Por otro lado, los omega – 3 sintetizan
hormonas que disminuyen el proceso inflamatorio, por
esta razón es importante incluir abundantes
fuentes de omega – 3. También se pueden
obtener de un suplemento de aceites de pescado.
Lo que debe procurar es mantener
un consumo moderado de aceites omega – 6 y favorecer
su consumo de omega – 3. Esto lo puede lograr
con los siguientes consejos:
Consuma 3 oz de pescados ricos
en omega – 3, unas 3 a 4 veces por semana. Los
pescados más ricos en omega – 3 son salmón,
trucha arco iris, atún, sardinas.
Incluya linaza en su dieta. La dosis recomendada es
una a dos cucharadas al día, preferiblemente
de linaza molida para aprovechar al máximo
sus propiedades. Algunas ideas de cómo incluirla:
Mézclela con fruta y yogurt
Prepare una mezcla de nueces que incluya linaza.
Prepare batidos de fruta que incluyan linaza.
.Mezcle la jalea, mostaza, queso crema o mantequilla
de maní con una cucharada de linaza antes de
untarla al pan.
Mezcle la linaza con carne molida para preparar tortitas
o albóndigas
Agregue la linaza molida a mezclas para pancakes,
muffins o galletas. Puede sustituir aproximadamente
la mitad de la harina por linaza, según su
gusto.
Agregue nueces a su dieta. Se deben consumir con moderación,
ya que pueden ser muy altas en calorías. Se
recomienda limitarse a ¼ taza de nueces al
día. Mézclelas con otras frutas secas,
agréguelas al cereal, o prepare batidos con
nueces.
Utilice el aceite de canola para cocinar. Después
del aceite de linaza, es el más rico en ácidos
grasos omega – 3. Combine su uso con otros que
son fuente de omega – 6, como el de maíz
o girasol.
Utilice el aceite de linaza para aderezar ensaladas
y otros platos fríos.
Si desea puede consumir un suplemento de aceites de
pescado para asegurarse obtener suficientes omega
– 3 diariamente. La dosis recomendada es de
1 gramo de omega – 3 al día. La mayoría
de los suplementos aportan aproximadamente 300 mg
de omega – 3 por cada cápsula de 1 gramo
de aceite, por lo que debe consumir 3 – 4 cápsulas
diarias para obtener aproximadamente 1 gramo de omega
– 3.
Evite las grasas saturadas y trans
Los ácidos grasos trans son los que se forman
en el proceso de solidificación de los aceites,
llamado hidrogenación. Se encuentran principalmente
en la margarina, productos fritos, como papas tostadas,
y reposterías. Se pueden identificar por la
presencia de grasas "hidrogenadas" o "parcialmente
hidrogenadas" en la lista de ingredientes.
Un estudio realizado por la
Universidad de Harvard encontró que un mayor
consumo de estos ácidos grasos se relaciona
con un mayor grado de inflamación en mujeres
con sobrepeso.
Las grasas saturadas, las cuales
se encuentran en los productos de origen animal, también
contribuyen a la inflamación crónica.
Entre las principales fuentes
de grasa saturada se puede mencionar:
Carne de res y carne de cerdo
Piel del pavo y pollo
Embutidos
Leche entera y sus derivados (mantequilla, yogurt
de leche entera, natilla, queso crema, quesos altos
en grasa, crema dulce)
Manteca
Consuma más frutas, vegetales y carbohidratos
integrales
Estos alimentos son ricos en antioxidantes, los cuales
actúan destruyendo radicales libres. Éstos
son sustancias que se forman en el proceso natural
de respiración y por factores externos como
exposición al humo del fumado, contaminación
ambiental, luz u.v. del sol, consumo excesivo de grasas,
etc. Son bastante dañinos y favorecen el proceso
de inflamación crónica. Una dieta rica
en fuentes de antioxidantes puede ayudar a combatirlos.
Por otro lado, una dieta rica
en azúcares y en harinas refinadas puede favorecer
la formación de radicales libres y es baja
en antioxidantes. Además, pueden contribuir
al aumento de peso, lo cual también favorece
la inflamación.
Los diez alimentos más
ricos en antioxidantes que no deben faltar en su dieta
son los siguientes:
Frijoles (rojos - blancos -
negros)
Arándanos (blueberries)
Corazones de alcachofas
M oras
C iruelas pasa
Frambuesas
Fresas
Manzana (roja – verde – gala)
Pecanas
Ciruelas frescas
Consuma alcohol con moderación
Se ha encontrado que el consumo de alcohol con MODERACIÓN
puede ejercer cierto efecto anti inflamatorio. En
un estudio se observó que los individuos que
consumían 7bebidas alcohólicas a la
semana mantienen niveles más bajos de CRP e
interleukina 6 (IL - 6), otro indicador de inflamación,
en relación a sujetos que nunca beben o que
consumen más de 8 bebidas por semana. Esta
claro que más no es mejor!!! La clave es la
moderación!!! El consumo moderado se define
como 2 bebidas al día para hombres y una para
mujeres. Una bebida alcohólica equivale a 1
copa de vino (150 ml), 350 ml de cerveza o 45 ml de
licores como whisky, vodka, tequila o "guaro".
Bebidas anti inflamatorias
Estudios recientes han encontrado que el café
posee importantes propiedades antinflamatorias, entre
éstas protección contra diabetes, cáncer,
enfermedad de Parkinson y enfermedad de Alzheimer.
Lo que se debe recordar es que
al igual que con el alcohol, los beneficios se obtienen
de su consumo moderado. Más de 6 tazas al día
pueden causar aumento en la frecuencia cardiaca, temblor
del pulso, y también en algunas personas puede
favorecer el aumento del colesterol y el bloqueo de
las arterias.
Los beneficios del café
se deben tanto a la cafeína, como a su contenido
de antioxidantes. Principalmente el café soluble
tostado medio es el más rico en estos compuestos.
Es posible que los beneficios se pierdan con el café
instantáneo por disminución del contenido
de antioxidantes.
El té, especialmente
el verde, también es rico en antioxidantes.
El té verde por el proceso que pasa, es rico
en una especie de polifenoles llamados "catequinas".
Estas sustancias han demostrado propiedades antinflamatorias.
Entre los beneficios antioxidantes del té verde
se pueden citar los siguientes:
Protección contra enfermedad
del corazón, al reducir los niveles de colesterol
"malo" (LDL)
Retardo del crecimiento de tumores
Protección contra el cáncer, entre estos
cáncer de vejiga, cáncer de colón,
cáncer de mama, cáncer de piel.
Protección a los huesos
Beneficioso para personas con artritis.
Protección contra enfermedad de Parkinson
Prevención del desarrollo de diabetes en personas
con tendencias a problemas en el manejo del azúcar
La dosis recomendada de consumo de té verde
es de 6 a 12 tazas al día.
Otras recomendaciones anti inflamatorias
Dos hierbas, la cúrcuma y el jengibre, han
demostrado tener propiedades anti inflamatorias, por
lo que es bueno que las adicione con frecuencia a
sus preparaciones, con éstas puede dar sabor
y obtener protección.
Además, evitar el fumado,
y obtener un descanso adecuado, ayudan a controlar
la inflamación crónica, por lo que son
buenos hábitos que puede incorporar.
El seguir una dieta
anti inflamatoria reducirá su riesgo de sufrir
enfermedades relacionadas con el paso del tiempo,
como enfermedad cardiovascular, enfermedades neurodegenerativas
y cáncer. Pero los beneficios van más
allá de la prevención. Estudios han
demostrado que la dieta anti inflamatoria mejora el
sentimiento general de bienestar y aumenta los niveles
de energía, además fortalece la función
inmune, mejora la apariencia de cabello y piel, y
mejora la salud emocional y mental. El peso también
se logra controlar cuando se siguen estas recomendaciones,
especialmente cuando se incluye el ejercicio como
parte de la dieta.
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