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| El
estudio del contenido nutricional de la carne, por su
alta fuente de proteína y su alto grado de consumo
en el país o el mundo entero ha motivado a estudiar
los diferentes métodos de conservación
del alimento. |
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Así
mismo la forma como se desintegra y se degrada por microorganismos
patógenos, perdiendo así su valor proteico o nutricional,
y pasando a ser materia totalmente degradada.
Los
derivados cárnicos también de igual forma son contaminados
por microorganismos patógenos, los cuales requieren de
técnicas y métodos para su conservación.
Por
lo general los microorganismos disminuyen el valor proteico de
las carnes, deteriorándolas totalmente y causando olores
desagradables, por lo general los microorganismos se valen de
tres factores para atacar como son, la humedad, temperatura y
pH.
Por
esta razón se deben aplicar correctamente los métodos
de conservación.
¿Que
es la carne?
Según
el código alimentario, es la parte comestible los músculos
de animales sacrificados en condiciones higiénicas, incluye
(vaca, oveja, cerdo, cabra, caballo y camélidos sanos,
y se aplica también a animales de corral, caza, de pelo
y plumas y mamíferos marinos, declarados aptos para el
consumo humano.
¿Qué
nutrientes nos aportan?
Todas
las carnes están englobadas dentro de los alimentos proteicos
y nos proporcionan entre un 15 y 20% de proteínas, que
son consideradas de muy buena calidad ya que proporcionan todos
los aminoácidos esenciales necesarios. Son la mejor fuente
de hierro y vitamina b12. aportan entre un 10 y un 20 % de grasa
(la mayor parte de ellas es saturada), tienen escasa cantidad
de carbohidratos y el contenido de agua oscila entre un 50 y 80
%. Además nos aportan vitaminas del grupo B, zinc y fósforo.
¿Qué
factores influyen en la composición nutricional de las
carnes?
La
edad del animal y la cantidad de ejercicio que realice. La alimentación,
especialmente si es de tipo industrial, influye notablemente en
el contenido y tipo de grasa. Cada raza, así como el grupo
muscular del que se trate van a tener diferentes composiciones.
¿Cuáles
son las recomendaciones de consumo?
La
ración recomendada es de 150 – 200g, 3 veces por
semana en adultos y en niños las raciones sería
de unos 15 g por cada año de edad que se ingerirán
igualmente unas 3 veces por semana.
Las
diversas categorías (extra, 1ª, 2ª, etc.) no
presentan grandes diferencias en la composición nutricional,
sí a la hora de elegir el modo de cocinado. La cocción
lenta estaría indicada en categorías inferiores,
mientras que para asar, freír o plancha las recomendadas
son la de extra, la de 1ª y de la zona más musculosa
del animal.
¿De
que se compone la carne?
Sobre
todo de tejido muscular, en él se encuentra la mioglobina
que es un pigmento que le da su color característico que
en contacto con el aire cambia y esto hace que el corte exterior
sea más oscuro que la zona interior. La mayor o menor intensidad
en el color rojo no afecta no al valor nutritivo ni a su digestibilidad.
También
contienen tejido graso, que puede ser visible o invisible (grasa
interfascicular). Cuanta más cantidad de grasa tenga una
carne, menor contenido de agua tiene. La cantidad de grasa influye
en su valor nutritivo y en la digestibilidad.
Finalmente
tejido conectivo, que es el que separa o recubre los grandes músculos
y también los tendones. Su cantidad depende del grupo muscular,
aumenta con la edad y ejercicio que haya realizado el animal,
haciendo que la carne sea más dura.
¿cuáles
son los tipos de carnes atendiendo al consumo de grasa?
Las
carnes magras son aquellas con menos de 10 % de materia grasa,
de forma genérica se le considera a la de caballo, ternera,
conejo y pollo.
Las
consideradas grasas son aquellas con un contenido superior al
10 %, tenemos: el cordero, el cerdo y el pato. De forma más
específica, habría que tener en cuenta la pieza
del animal, por ejemplo ciertas partes del cerdo como el solomillo,
el jamón y el lomo, o la lengua y el corazón de
todos los animales, habría que incluirlas dentro del primer
grupo.
¿qué
modificaciones nutricionales produce el cocinado de la carne?
La
cocción lenta destruye la mayoría de las vitaminas,
aunque mejora la digestibilidad de las proteínas, no altera
ni el contenido en grasa ni en minerales, aunque en parte, tanto
las unas como los otros pasan al caldo. Si la cocción se
realiza en olla a presión la destrucción de vitaminas
es menor. El cocinado en microondas produce las mismas pérdidas
que un horno normal. No es convenientes tomarla cruda pues no
se aprovecha bien el hierro, disminuye su digestibilidad y pierde
valor proteico.
La
carne debe conservarse en frigorífico y su consumo una
vez adquirida debe hacerse en las primeras 48 a 72 horas, a menos
que permanezca congelada. No debe lavarse y al realizar la compra
hemos de exigir que los cortes sean piezas enteras y realizados
en ese momento.
Composición
en nutrientes de las carnes preparadas por 100 g de alimento
|
Energía
K / cal |
Proteína
g |
Glúcidos
g |
Lípidos
g. |
| Pollo
asado: pata |
155 |
23,1 |
0 |
6,9 |
| Pollo
asado: pechuga |
142 |
26,5 |
0 |
4 |
| Carne
de pollo hervida |
183 |
29,2 |
0 |
7,3 |
| Pollo
empanado frito |
242 |
18 |
14,8 |
12,7 |
| Pavo
asado |
140
|
28,8 |
0 |
2,77 |
| Conejo
estofado |
179
|
27,3 |
0 |
7,7 |
| Carne
magra de cerdo asada |
185 |
30,7 |
0 |
6,9 |
| Filete
de ternera rebozado y frito |
215 |
31,4 |
4,4 |
8,1 |
| Filete
de buey magro asado |
192 |
27,6 |
0 |
9,1 |
| Hígado
de ternera empanado frito |
254 |
26,9 |
7,3 |
13,2 |
| Costilla
de cordero a la parrilla |
355 |
23,5 |
0 |
29 |
| Piernas
de cordero asada |
266 |
26,1 |
0 |
17,9 |
Las hamburguesas y salchichas, así como muchos embutidos
suelen elaborarse con residuos de las carnicerías (en ocasiones
también con gatos, perros, etc.) y carne en estado de putrefacción,
que hace que los camiones que proveen esta materia prima a muchos
frigoríficos suelan dejar un nauseabundo aroma a su paso
y sean envueltos en una nube de moscardones antes de volcar su
contenido en grandes piletones con lavandina para luego tratarlos
hasta con sulfatos de sodio que podría generar restos de
ácido sulfúrico. Este conjunto sintéticamente
descrito, inundado con saborizantes y colorantes entre otros aditivos,
se convierte luego en lo que deleita a niños y grandes
en conocidas casas de comida chatarra y los típicos asados
dominicales.
Un
dato muy importante: la carne aumenta la adrenalina y reduce la
serotonina cerebral, lo que pone agresiva, irritable, ansiosa,
angustiada y depresiva a la persona que basa su dieta en ella,
aumentando su apetito y sus deseo adictivos a lo que sea, según
cada individuo (cigarrillo, alcohol, drogas, dulces, etc.).
Aquel
médico o nutricionista que a los umbrales del año
2000 todavía defienda la carne, la leche y sus derivados
o los considere indispensable, no debe ser atacado, sino informado;
y si aun así sigue diciendo lo mismo, hay que recordar
entonces las palabras de León Tolstoi:
Las
técnicas de conservación han permitido que alimentos
estaciónales sean de consumo permanente.
Los
dos factores más importantes en la conservación
de alimentos son: temperatura y tiempo.
100
ºC |
74
ºC |
60
ºC |
8
ºC |
0ºC |
Zona
de cocción |
Zona
de alarma |
Zona
de peligro |
Zona
de enfriamiento |
Zona
de congelación |
Se
destruye la mayoría de microorganismos |
No
hay multiplicación sí supervivencia |
Gran
proliferación bacteriana |
No
hay multiplicación, el alimento puede estar a esta
temperatura breves períodos |
No
hay multiplicación, pero sí supervivencia.
Se usa en períodos largos |
Aunque
existen varias clasificaciones, podemos hablas de dos grandes
sistemas de conservación: por frío y por calor.
A
su vez los diferentes tipos de conservación se agrupan
en dos grandes bloques:
- Sistemas
de conservación que destruye los gérmenes (bactericidas)
-
Sistemas de conservación que impiden el desarrollo
de gérmenes (bacteriostático)
Bactericidas |
Bacteriostático |
Ebullición |
Refrigeración |
Esterilización |
Congelación |
Pasteurización |
Deshidratación |
Uperización |
Adición
de sustancias químicas |
Enlatado |
|
Ahumado |
|
Adición
de sustancias Químicas |
|
Irradiación |
|
Los
resultados obtenidos en una atmósfera ozonizada se pueden
resumir en los siguientes:
- Carencia
de mohos en alimentos y envases.
-
Conservación más prolongada de los alimentos.
-
Conservación del peso inicial con alto grado de humedad.
-
Mejor calidad interna.
-
Excelente apariencia externa.
-
Pocas mermas por deterioro.
-
Retrasa la maduración por la fruta al actuar rompiendo
la molécula de etileno por oxidación. Es sabido
que el etileno activa el metabolismo de ciertas frutas acelerado
su maduración.
El
Pescado
El
pescado es tanto o más alterable que la carne. En el almacenamiento
de pescados refrigerados se combate, como en el caso de la carne,
la descomposición y la aparición de olores no deseables.
El
ozono consigue sobradamente la solución a ambos problemas.
No obstante si los pescados no han sido eviscerado, la descomposición
se inicia en su interior y el ozono solo puede prolongar unos
días el inevitable y total deterioro.
También
es recomendable la administración de ozono en las bodegas
de los barcos de pesca, en el transporte del pescado a los centros
de venta y en las vitrinas frigoríficas de marisquerías,
restaurantes y pescaderías.
Descontaminación
osmótica de altas cargas bacterianas con miel de caña:
En
una investigación realizada para evaluar los posibles efectos
bactericidas de la miel de caña se contaminaron muestras
de 2 kg de miel B con concentraciones medias 1,2 x 106 ufc/g y
1,5 x 106 ufg/g para Salmonella typhimurium y Escherichia coli
K – 88 respectivamente. Se estudiaron 6 variantes en las
cuales las mieles se almacenaron a temperaturas controladas de
20 y 30 grados Celsius como representativas de la época
de seca y lluvia. Las variantes investigadas fueron: I Miel B
a 20 grados mas E. Coli K – 88. se investigó el conteo
total de bacterias aerobias mesófilas viables; microorganismo
proteolíticos, microorganismos lactosa positivo, conteo
total de mohos e identificadores de géneros; conteo de
levaduras; y determinación de pH.
La
miel mostró una acción bactericida eficaz sobre
Salmonella y E. Coli en siete días de exposición
a 20 y 30 grados Celsius. También se encontró que
la miel posee un efecto de inhibición del crecimiento bacteriano
para los demás indicadores sanitarios analizados.
Los
niveles de contaminación bacteriana y micótica son
muy altos en la carne a los 0 días de exposición
a 20 y 30 grados Celsius. También se encontró que
la miel posee un efecto de inhibición del crecimiento bacteriano
para los demás indicadores sanitarios analizados.
Los
niveles de contaminación bacteriana y micótica son
muy altos en la carne a los 0 días y aun a los 7 días
son todavía muy superiores a los señalados por Beno
(1988), y Mártinez y Ferrer (1989) como niveles adecuados
en alimentos para cerdos.
La
evolución de los indicadores investigados en la miel presenta
una tendencia a la disminución a los 7 días en los
gérmenes proteolíticos, los microorganismos lactosa
positivo y los anaerobios. El conteo total de gérmenes
aerobios mesófilos y el conteo de hongos se mantienen en
niveles de 105 ufc / g mostrando un lígero incrmento, y
los aerobios esporógenos en niveles de 103 ufc / g. Los
microorganismo anaerobios se reducen a 0 a los 15 días,
situación que puede estar dada por un proceso de oxidación
de estas mieles durante su manipulación, rompiéndose
el estado de anaerobiosis, condición necesaria para su
supervivencia.
Aunque
no se detecta presencia de Salmonella en la miel investigada lo
que coincide con lo reportado por Martínez y Ferrer (1992),
si hay hallazgos positivos alos 0 y 7 días en las muestras
de carne analizadas, lo cual indica que este microorganismo puede
mantenerse viable en el interior de gandes porciones musculares
(Piatkin y Krivosheim, 1981).
En
cuanto al pH de la miel utilizada como conservante, este osciló
entre 5.5 a 5.7 en las crías, y de 5.5 a 6.0 en las precenas.
No se evidenciaron cambios significativos. El pH es un indicador
de gran importancia pues en dependencia de su evolución
puede indicar la presencia o no de un proceso de deterioro en
los alimentos (Piatkin y Krivosheim, 1981).
Contaminación,
conservación y alteración de la carne
Contaminación:
Se
admite que la masa interna de la carne no contienen microorganismos
o estos son escasos, habiéndose, no obstante, encontrado
gérmenes en los ganglios linfáticos, médula
ósea e incluso en el mismo músculo. En los ganglios
linfáticos de los animales de carnes rojas se han aislado
estafilococos, estreptococos, Clostridium y Salmonella.
Las
prácticas comunes en los mataderos eliminan los ganglios
linfáticos de las partes comestibles. Sin embargo, la contaminación
más importante es de origen externo y se produce durante
la sangría, desuello y cuarteado, los microorganismos proceden
principalmente de las partes externas del animal (piel, pezuña
y pelo) y del tracto intestinal. Los métodos "humanitarios"
de sacrificio recientemente aprobados, ya sean mecánico,
químicos o eléctricos, dan lugar, por sí
mismo, a escasa contaminación, pero la incisión
y la sangría que se efectúan a continuación
puede determinar una contaminación importante. Cuando los
cerdos y aves se sacrifican por el método clásico
con el cuchillo, las bacterias que contaminan este pronto se pueden
encontrar en las carnes de las diversas partes de la canal, vehiculadas
por la sangre y linfa.
En
la superficie externa del animal, además de su flora natural
existe un gran número de especies de microorganismos del
suelo, agua, piensos y estiércol, mientras que el intestino
contienen los microorganismos propio de esta parte del aparato
digestivo. Los cuchillos, paños, aire, manos y ropa del
personal pueden actuar como intermediarios de contaminación.
Durante la manipulación posterior de la carne puede haber
nuevas contaminaciones, a partir de las carretillas de transporte,
cajas u otros recipientes, así de otras carnes contaminadas,
de aire y del personal. Es especialmente peligrosa la contaminación
por bacteria psicrófila de cualquier procedencia, por ejemplo
de otras carnes refrigeradas. Ciertas máquinas como picadoras,
embutidoras y otras, pueden aportar microorganismos perjudiciales
en cantidades importantes y lo mismo pueden hacer algunos ingredientes
de productos especiales, como son los rellenos y especias. El
crecimiento de microorganismos en las superficies que entran en
contacto con la carne y en las mismas carnes pueden hacer que
aumenten mucho su número.
Debido
a la gran variedad de fuentes de contaminación, los tipos
de microorganismos que suelen encontrarse en la carne son muchos.
Mohos de diferentes géneros, llegan a la superficie de
la carne y se desarrollan sobre ella. Son especialmente interesante
las especies de los géneros Cladosporium, Sporotrichum,
Geotrichum, Thamnidium, Mucor, Penicillium, Alternaria y Monilia.
A menudo se encuentran levaduras, especialmente no esporuladas.
Entre las muchas bacterias que pueden hallarse, las más
importantes son las de género Pseudomonas, Alcaligenes,
Micrococcus, Sttreptococcus, Sarcina, Leuconostoc, Lactobacillus,
Proteus, Flavobacterium, Bacillus, Clostridium, Escherichia, Salmonellas
y Streptomyces. Muchas de estas bacterias crecen a temperatura
de refrigeración.. también es posible la contaminación
de la carne y de sus productos por gérmenes patógenos
del hombre, especialmente de origen entérico.
Conservación:
La
conservación de la carne, así como de casi todos
los alimentos perecederos, se lleva a cabo por una combinación
de métodos. El hecho de que la mayoría de la carnes
constituyan excelentes medios de cultivos con humedad abundante,
pH casi neutro y abundancia de nutrientes, unido a la circunstancia
de que pueden encontrarse algunos organismos en los ganglios linfáticos,
huesos y músculos ya que la contaminación por organismos
alterantes es casi inevitable. Hace que su conservación
sea más difícil que la de la mayoría de los
alimentos.
Empleo
del calor:
de
acuerdo con el tratamiento térmico empleado, las carnes
enlatadas industrialmente se dividen en dos grupos; (1) carnes
que son tratadas térmicamente con miras de convertir el
contenido de la lata en estéril, al menos "comercialmente
estéril". Y son latas que no requieren almacenamiento
especial, y (2) carnes que reciben un tratamiento térmico
suficiente para destruir los gérmenes causantes de alteración,
pero que deben conservarse refrigeradas para evitar su alteración.
Los jamones enlatados y los fiambres de carnes reciben el último
tratamiento.
Las
carnes del grupo 1 están enlatadas y son auto conservables,
mientras que las del grupo dos no lo son y se conservan en refrigeración.
Las carnes curadas y enlatadas deben su estabilidad microbiana
al tratamiento térmico y a la adición de diversas
sales de curado. El tratamiento térmico de éstas
es de 98 ºC –normalmente el tamaño del envase
es inferior a 1 libra (453,59 g) – las carnes curadas y
no auto conservables se envasan en recipientes de más de
22 libras (9,97 kg) y se tratan a temperaturas de 65 ºC.
Refrigeración:
Cuanto
más pronto se realice y más rápido el enfriamiento
de la carne menos probabilidad menos posibilidades tienen los
gérmenes mesófilos de reproducirse. Los principios
en que se basa el almacenamiento en refrigeración, se aplica
por igual a la carne y a otros alimentos. Las temperaturas de
almacenamiento varían de –1.4 a 2.2 ºC, siendo
la primera la más frecuente usada. El tiempo máximo
de conservación de la carne de vacuno mayor refrigerada
es de unos 30 días, dependiendo del número de gérmenes
presentes, de la temperatura y de la humedad relativa, para cerdo,
cordero y oveja de 1 a 2 semanas y para la ternera todavía
menos. Los embutidos que no se cuecen, las salchichas y los chorizos
no curados o el picadillo para prepararlos, deben conservarse
refrigerados. Al aumentar la temperatura generalmente se disminuye
la humedad del local de almacenamiento.
Al
aumentar el dióxido de carbono de la atmósfera,
la inhibición del crecimiento microbiano es mayor, pero
también se acelera la formación de metamioglobina
por lo que se pierde gran parte de la "frescura" o color
natural de la carne.
Los
microorganismos que plantean problemas en el almacenamiento de
la carne refrigeradas son bacterias psicotroficas principalmente
del género Pseudomonas, si bien las de los géneros
Alcaligenes, Micrococcus, Lactobacillus, Streptococcus, Leuconostoc,
Pediococcus, Flavobacterium y Proteus y ciertas levaduras y mohos
pueden crecer a temperaturas bajas.
Congelación:
La
congelación destruye aproximadamente la mitad de las bacterias
presentes, cuyo número disminuye lentamente durante el
almacenamiento: especies de Pseudomonas, Alcaligenes, Mocrococcus,
Lactobacillus, Flavobacterium y Proteus, continúan su crecimiento
durante la descongelación, si esta se práctica lentamente.
Si se siguen las normas recomendadas para las carnes envasadas,
congeladas por el procedimiento rápido, la descongelación
es tan corta que no permite un crecimiento bacteriano apreciable.
Empleo
de conservadores:
Ya
se ha tratado de la utilización, en salas de almacenamiento
para conservación de carnes en refrigeración, de
atmósferas que contienen dióxido de carbono u ozono.
La conservación en salmueras concentradas constituye un
método muy antiguo que generalmente origina un producto
de baja calidad. Para que el salazonado resulte más efectivo
cuele combinarse con el curado y el ahumado.
Curado
El
curado de las carnes se limita a las de vacuno y cerdo, tanto
picadas como cortadas en piezas (como jamones, ancas, cabeza,
costillas, lomos y panceta del cerdo y pierna y pecho del vacuno).
Originalmente, el curado se practicaba para conservar las carnes
saladas sin refrigeración, más actualmente la mayoría
de las canes curadas llevan además otros ingredientes y
se conservan refrigeradas, y muchas se ahuman, por lo que son
también, hasta cierto punto desecadas. Los agentes del
curado permitido son: cloruro sódico, azúcar, nitrato
sódico, nitrato sódico y vinagre, pero suelen usarse
en general los cuatros primeros. Las funciones que tales productos
cumplen son las siguientes: El cloruro de sodio o sal común
se usa preferentemente como conservador y agente que contribuye
al sabor. La salmuera en que se introduce la carne durante el
curado suele tener una concentración de cloruro sódico
del 15%, en contraste con la que se le inyecta, que tienen mayor
concentración, aproximadamente al 24 %. Su principal objeto
es bajar la aw.
El
azúcar, aparte de dar sabor, sirve también como
material energético para las bacterias que reducen los
nitratos en la solución de curados. Se emplea principalmente
la sacarosa, pero puede sustituirse por glucosa si se lleva a
cabo un curado más corto, e incluso puede suprimirse el
azúcar.
El
nitrato sódico actúa indirectamente como fijador
del color y es ligeramente bacteriostático en solución
ácida, especialmente contra los anaerobios. Sirve también
como material de reserva a partir del cual las bacterias reductoras
pueden originar nitritos durante un curado largo.
El
nitrito sódico sirve de fuente de óxido nítrico,
que es el verdadero fijador del color, poseyendo también
cierto poder bacteriostático en solución ácida.
| Carne |
Microorganismo |
| Embutidos: |
|
| Salami |
Lactobacilos
homofermentativos |
| Bolonia |
Leuconostoc
mesenteroides, Lactobacilos heterofermentativos |
| Salchichón
ahumado |
Leuconostoc
mesenteroides, Lactobacilos heterofermentativos |
| Salchichas
Frankfurt |
Estreptococos,
pediococos, leuconostoc, Lactobacilos, micrococos, esporulados,
levaduras |
| De
cerdo fresco |
Leuconostocs,
microbacterias, Lactobacilos |
| Bacón: |
|
| En
lonchas, empaquetado |
Principalmente
Lactobacilos; también micrococos, enterococos |
| Tipo
Wiltshire |
Micrococos,
Lactobacilos |
| Empaquetado
al vacío |
Estreptococos,
leuconostocs, pediococos, Lactobacilos |
| Jamón: |
|
| Crudo |
Lactobacilos,
micrococos, microbacterias, enterococos, leuconostocs |
| En
lonchas, empaquetado |
Streptococcus
faecium, Microbacterium sp |
| Prensado,
con especias |
Lactobacilos
heterofermentativos, leuconostocs |
| Enlatado |
Enterococos,
bacilos |
| Irradiado
|
Enterococos |
| Calentado,
irradiado |
Bacilos,
clostridios |
Ahumado:
En
los métodos antiguos de ahumado, cuando se usaban grandes
concentraciones de sal durante el curado y cuando la desecación
y la incorporación a la carne de principios conservadores
del humo era mayor, los productos obtenidos (jamones, cecina,
etc.) podían conservarse sin refrigeración. Sin
embargo muchos de los métodos modernos originan un producto
alterable que debe conservarse refrigerado. Los jamones precocidos
y los embutidos de alto contenido de humedad son ejemplos de este
tipo.
Especias:
Las
especias y los condimentos que se añaden a los productos
cárnicos, como fiambres y embutidos, no se encuentran en
concentraciones suficientemente altas como para actuar de conservadores;
sin embargo, su efecto puede sumarse al de otros factores conservadores.
Ciertos productos como mortadela de Bolonia, salchichas polacas,
de Frankfurt y otros embutidos, deben su poder conservador a una
combinación de las especias, curado, ahumado (desecación),
cocción y refrigeración.
Antibióticos:
Los
antibióticos más recomendados a este respecto han
sido clortetracina, oxitetracilina y clorafenicol. Los antibióticos
pueden añadirse a las carnes de formas distintas:
- administrándolo
con el pienso de los animales durante un largo período
- administrándolo
en igual forma a dosis mayores durante un período de
tiempo corto antes del sacrificio inyectándolo en la
canal o en porciones de la misma.
- aplicándolo
a la superficie de la carne o mezclándolo con la carne
picada.
El empleo de antibióticos en la alimentación de
los animales lleva cabo una selección de los organismos
presentes en su tracto intestinal y con toda probabilidad reduce
el número de bacterias causantes de alteración que,
de este modo, tendrán menos posibilidades de contaminar
la carne durante el sacrificio y faenado posterior. Se ha sugerido
que la inyección de antibióticos antes del sacrificio
podría emplearse para prolongar el tiempo de conservación
de las canales a temperaturas atmosféricas antes de llegar
al refrigerador o para mantenerlas durante poco tiempo a temperaturas
que favorecen el reblandecimiento de porciones especiales, así
como para prolongar el período de almacenamiento de las
carnes que se conservan refrigeradas.
Invasión
microbiana de los tejidos:
En
cuanto el animal muere, los tejidos se ven invadidos por los microorganismos
contaminantes. La contaminación se halla afectada por:
la
carga microbiana del intestino del animal. Cuanto mayor sea esta,
tanto mayor será la invasión. Esta es la razón
por la que se recomienda un ayuno de 24 horas antes del sacrificio.
condición
fisiológica del animal antes del sacrificio. Cuando se
halla excitado febril o fatigado, las bacterias penetran con mayor
facilidad en los tejidos; la sangría puede ser incompleta,
lo que favorece la expansión de las bacterias y los cambios
químicos pueden realizarse con más facilidad en
los tejidos (por ejemplo, los debidos al crecimiento bacteriano,
el cual es más rápido a causa del pH más
alto); también es más rápida la pérdida
de jugos de las fibras musculares y la desnaturalización
de las proteínas. Durante la fatiga se consume glucógeno,
por lo que no tienen lugar el descenso del pH, que en condiciones
normales cae de 7,2 hasta 5,7.
método
de sacrificio y sangría. Cuanto mejor hecha esté
la sangría y más higiénicamente esta se lleve
a cabo, mejor será la calidad de la conservación
de la carne. No se ha investigado mucho sobre la influencia de
los métodos humanitarios de sacrificio en la capacidad
de conservación de la carne, aunque se ha dicho que la
carne de cerdo y el bacon procedentes de animales sacrificados
por choques eléctricos se pone verdosa con más facilidad
que la de animales que fueron muertos mediante dióxidos
de carbono.
velocidad
de enfriamiento. El enfriamiento rápido de la carne reduce
la velocidad de invasión de los tejidos por microorganismos.
Crecimiento
de los microorganismos en la carne:
tipo
y número de microorganismos contaminantes y dispersión
de los mismos en la carne. Por ejemplo, si la flora de contaminación
de la carne presenta un elevado porcentaje de psicotrófos,
la alteración, a temperaturas de refrigeración,
será más rápida que en las carnes con un
bajo nivel de estos microorganismos.
propiedades
físicas de la carne. La proporción de superficie
muscular expuesta al exterior tienen gran influencia en la velocidad
de alteración, porque allí suelen encontrarse la
mayor parte de los microorganismos y los aerobios pueden disponer
de aire suficiente. La grasa, que es capaz de proteger algunas
superficies, es a su vez susceptible de alteraciones, principalmente
de naturaleza química y enzimática. El picado de
la carne aumenta mucho la superficie expuesta al aire, por lo
que favorece el crecimiento microbiano y además al picarla
se desprende jugo, que facilita la distribución de los
microorganismos por toda la carne. La piel es un agente protector,
aunque también en su propia superficie se desarrollen los
microorganismos.
Propiedades
químicas de la carne.
Ya se ha indicado que la carne en general es un buen medio de
cultivo para los microorganismos. El contenido en agua es importante
para determinar la posibilidad de que crezcan microorganismos
y el tipo de los mismos que crecerán, especialmente en
la superficie, donde puede haber más desecación.
La superficie puede estar tan seca que no permita el crecimiento
microbiano; puede tener una ligera humedad que permita el crecimiento
de mohos; una humedad algo mayor que permita el de levaduras,
y si están muy húmedas crecerán las bacterias.
De gran importancia a este respecto es la humedad relativa de
la atmósfera en que se almacena. los microorganismos tienen
a su disposición una cantidad abundante de nutrientes,
pero la gran proporción de proteínas y el escaso
contenidos en hidratos de carbono fermentescibles favorece el
desarrollo de los tipos fermentativos capaces de utilizar las
proteínas y sus productos de degradación como fuentes
de carbonos, nitrógeno y energía. El pH de la carne
cruda varía entre 5,7 y 7,2, dependiendo de la cantidad
de glucógeno presente al efectuarse el sacrificio y de
los cambios sufridos después. Un pH más alto favorece
el desarrollo de los microorganismos. Un pH más bajo lo
frena y a veces actúa selectivamente, permitiendo, por
ejemplo, solo el desarrollo de las levaduras.
Disponibilidad
de oxigeno.
Las
condiciones de anaerobiosis presentes en las superficies de las
carnes favorecen el desarrollo de mohos y levaduras y el de las
bacterias aerobias. Dentro de las piezas de carnes reinan las
condiciones anaerobias que tienden a mantenerse porque el potencial
de óxido – reducción se halla compensado a
un nivel muy bajo; en la carne picada el oxigeno se difunde lentamente
al interior y eleva el potencial de oxido – reducción,
a menos que el embalaje sea impermeable al mismo. La anaerobiosis
favorece la putrefacción.
Temperatura.
La
carne debe almacenarse a temperatura sólo ligeramente superiores
a las de congelación, permitiendo solo el desarrollo de
los gérmenes psicotrofos. Los mohos, las levaduras y las
bacterias psicotrofas se desarrollan lentamente y producen ciertos
defectos que mencionaremos más adelante. En estas condiciones
es muy difícil la putrefacción, que es cambio muy
fácil a la temperatura ambiente. Como ocurre en la mayoría
de los alimentos, la temperatura tienen una importancia decisiva
en la selección del tipo de microorganismos que crecerán
y, en consecuencia, del tipo de alteraciones producidas. A temperaturas
de congelación, por ejemplo, está favorecido el
desarrollo de los gérmenes psicrófilos y es probable
que tenga lugar la proteolisis producida por una de las especias
bacterianas dominantes, seguida de la utilización de pépticos
y aminoácidos por especies secundarias. A la temperatura
atmosférica ordinarias se desarrollan, en cambio, los gérmenes
mesófilos, como las bacterias coliformes, y especies de
los géneros Bacillus y clostridium, que producen ácido
a partir de las limitadas cantidades de carbohidratos presentes.
Alteraciones
sufridas en condiciones de aerobiosis :
Las
bacterias pueden producir en condiciones aerobias:
Mucosidad
superficial, causada por ciertas especies pertenecientes a los
géneros Pseudomonas, Alcaligenes, Streptococcus, Leuconostoc,
Bacillus y Micrococcus. A veces se debe a ciertas especies de
lactobacillus. La temperatura y la cantidad de agua disponibles
influyen en el tipo de microorganismo causante de esta alteración.
A temperaturas de refrigeración, la humedad abundante favorecerá
el crecimiento de las bacterias pertenecientes al grupo Pseudomonas
– Alcalifenes; con menos humedad, como en las salchichas
de Frankfurt, se verán más favorecidos los micrococos
y levaduras, y si aun es menor pueden crecer mohos.
Modificadores
del color de los pigmentos de la carne.
El típico color rojo de la carne puede cambiar a tonalidades
diversas; verde, pardo o gris, a consecuencia de la producción
por las bacterias de ciertos compuestos oxidantes, como los peróxidos
o el sulfuro de hidrógeno. El color verde de las salchichas
se debe, al parecer, a especies de lactobacillus (especialmente
heterofermentativas)) y Leuconostoc.
Modificaciones
sufridas por las grasas.
Las bacterias lipolíticas son capaces de producir lipólisis
y acelerar la oxidación de estas sustancias. El enranciamiento
de las grasa puede estar producidos por especies liplíticas
pertenecientes a los géneros Pseudomonas y Achromobacter
o por levaduras.
Fosforescencias.
Es
un defecto poco frecuente causado por las bacterias luminosas
o fosforescentes que se desarrollan en la superficies de la carnes,
como algunas especies de Photobacterium.
Diversos
colores superficiales producidos por bacterias pigmentadas.
Pueden
producirse manchas rojas ocasionadas por Serratia marcescens u
otras bacterias con pigmentos rojos. Pseudomonas syncyaneas pueden
dar una coloración azul a la superficie. Las bacterias
con pigmentos amarillos producen coloración de ese tono,
debida, en general, a especies pertenecientes a los géneros
Micrococcus o Flavobacterium. Chromobacterium lividum y otras
bacterias producen manchas de coloración verde azuladas
o pardo negruzca en la carne almacenada en la carne almacenada.
La coloración purpúrea de "tinta de estampilla"
está producida en la grasa superficial por cocos y bacilos
provistos de pigmentos amarillos. cuando la grasa se enrancia
y aparecen los peróxidos, el amarillo se transforma en
verde, y finalmente, adquiere una coloración entre azul
y púrpura.
Olores
y sabores extraños.
El
llamado "husmo", olor o sabor poco agradable que aparece
en la carne a consecuencia del crecimiento bacteriano en la superficie,
es con frecuencia el primer síntoma de alteración
que se hace evidente. Casi todas las alteraciones que producen
un olor agrio reciben el nombre general de "agriado".
Dicho olor puede ser debido a ácidos volátiles,
por ejemplo fórmico, acético, butírico y
propiónico, e incluso el crecimiento de levaduras. El sabor
"a frigorífico" es un término indefinido
que identifica cualquier sabor a viejo o pasado. Los actinomicetos
pueden ser responsables pueden ser responsable de cierto gusto
a moho o a tierra.
Las
levaduras son capaces de desarrollarse en condiciones de aerobiosis
en las superficies de las carnes, produciendo una película
superficial viscosa, lipólisis, olores y sabores extraños
y coloraciones anormales: blanca, crema, rosada o parda, causadas
por los pigmentos de las levaduras.
El
crecimiento aerobios de los mohos puede producir:
Adhesividad.
El desarrollo inicial de los mohos hace la superficie de la carne
pegajosa al tacto.
"Barbas".
La carne almacenadas a temperaturas próximas a la de la
congelación es capas de soportar un desarrollo limitado
de micelios sin formación de esporas. Los mohos que participan
en el proceso son muy numerosos, y entre ellos se encuentra Thamnidium
chaetocladioides o T. Elegans, Mucor mucedo, M. Lusitanicus o
M. Racemosus, Rhizopus y otros. Se ha recomendado el crecimiento
de una cepa especial de Thamnidium para mejorar el sabor durante
el envejecimiento de la carne de vacuno.
Manchas
negras. Suelen estar producidas por Cladosporium herbarum
y a veces por otros mohos con pigmentos oscuros.
Manchas
blancas. Se deben, en general, al Sporotrichum carnis,
aunque pueden también estar producidas por cualquier moho
con colonias húmedas semejantes a las levaduras, como los
del género Geotrichum.
Manchas
verdosas. Están en su mayor parte producidas por
las esporas verdes de las especies del genero Penicillium, como
el P. Expansum, P.asperulum y P. Oxalicum.
Descomposición
de las grasas. Muchos mohos posee lipasas, a las que
se debe la hidrólisis de las grasas. Los mohos contribuyen
también a su oxidación.
Olores
y sabores extraños. Los mohos proporcionan a la
carne en torno a sus colonias un sabor a enmohecido; a veces se
les da un nombre con el que se hace referencia al agente causal,
por ejemplo "alteración por Thamnidium".
Alteraciones
producidas por microorganismos anaerobios:
Agriado.
Significa olor (y a veces sabor) agrio. Puede deberse a los ácidos
ascéticos, fórmico, butírico, propionico,
ácidos grasos superiores u otros ácidos orgánicos
tales como el láctico o succínico. Puede deberse
a :
las
propias enzimas de la carne durante el envejecimiento o maduración;producción
anaerobia de los ácidos grasos o ácido láctico
por acción bacteriana, oproteolisis, sin putrefacción
producidas por bacterias facultativas o anaerobias y la que a
veces se denomina "fermentación agria hedionda".
Las
especies butíricas del género Clostridiums y las
bacterias coliformes producen ácido y gas al actuar sobre
los carbohidratos. En las carnes empaquetadas al vacío,
especialmente si el material de envoltura es impermeable a los
gases, suelen crecer las bacterias lácticas.
Putrefacción.
la autentica putrefacción consiste en la descomposición
anaerobia de las proteínas con la producción de
sustancias malolientes: sulfuro de hidrógeno, mercaptanos,
indol, escatol, amoníaco, aminas, etc. Se debe, en general,
a especies del género Clostridium. A veces, sin embargo,
está producida por bacterias facultativas, actuando por
sí misma o colaborando en la producción, como se
pone de manifiesto al comprobar la larga lista de especies denominadas
"putrefaciens", "putrificum", "putida",
etc., se debe, en general a especies del género Proteus.
La confusión a que se presta el término "putrefacción"
se debe a que suele aplicarse a cualquier tipo de alteración
que va acompañada de olores desagradables, ya sea la descomposición
anaerobias de proteínas o la degradación de otros
compuestos inclusos no nitrogenados. El olor dela trimetilamina
del pescado o el ácido isovalérico de la mantequilla,
por ejemplo suelen describirse como olores pútridos. La
putrefacción producida por los clostridiums se acompaña
de la formación de gas (hidrógeno y dióxido
de carbono).
Husmo.
Este es un término aun mas inexacto que se aplica a cualquier
olor o sabor anormal. El término "husmo del hueso"
se refiere a cualquier agriado o putrefacción que esté
próxima a los huesos, especialmente en jamones. Suele ser
equivalente a putrefacción.
Carnes
frescas:
En
la mayor parte de las carnes frescas o curadas se hallan presentes
las bacterias lácticas, principalmente las pertenecientes
a los géneros Lactobacillus, Leuconostoc, Streptococcus,
Brevibacterium, Pediococcus, que se desarrolla incluso a temperaturas
de refrigeración. Un desarrollo limitado de las mismas
no menoscaba de ordinario la calidad de la carne. En ciertos tipos
de embutidos, salami, Líbano y Thuringer, se estimula,
en cambio su crecimiento y la fermentación láctica
producida. Las bacterias lácticas pueden ser, sin embargo,
responsables de tres tipos de alteración: (1) viscosidad
superficial o profunda, especialmente en presencia de sacarosa;
(2) producción de color verde; (3) agriado a causa de una
producción excesiva de ácidos, fundamentalmente
ácido láctico.
Hamburguesas.
Las
hamburguesas mantenidas a temperatura ambiente sufren ordinariamente
la putrefacción; a temperaturas próximas a las de
la congelación adquieren olor agrio. El agriado a temperaturas
bajas está producido fundamentalmente por Pseudomonas,
con las que colaboran algunas bacterias lácticas. En algunas
muestras se multiplican Alcaligenes, Micrococcus y Flavobacterium.
Cuando las hamburguesas se almacenan a temperaturas más
elevadas se encuentran en ella numerosas especies de microorganismos,
aunque no se han hecho estudios que diferencien entre la mera
presencia y la multiplicación en ellos. Entre los géneros
que se han encontrado figuran Bacillus, Clostridium, Escherichia,
Enterobacter, Proteus, Pseudomonas, Alcaligenes, Lactobacillus,
Leuconostoc, streptococcus, Micrococcus y Sarcina, y los mohos
del género Penicillium y Mucor. También se han encontrados
algunas levaduras.
Salchichas
de carne de cerdo:
Las
salchichas frescas se preparan fundamentalmente con carne de cerdo
picada a la que se añaden sal y especias. Se vende así
o embutida en tripas naturales o artificiales. Las salchichas
de carne de cerdo constituye un alimento susceptible de alteraciones;
deben por tanto conservarse bajo refrigeración y aun en
estas circunstancias tienen una duración limitada. A las
temperaturas de refrigeración entre 0 y 11 ºC, la
alteración más probable es el agriado, que se ha
atribuido a la multiplicación y producción de ácidos
por Lactobacilos y leuconostocs, aunque a veces se multiplican
a temperaturas ligeramente superiores Microbacterium y Micrococcus.
Las salchichas de cerdo embutidas, y especialmente las de escaso
calibre, se hallan sujetas durante el almacenamiento prolongado
a la formación de mucílago en la superficie externa
de la tripa y a la aparición de diversas manchas coloradas
producidas por los mohos. El género Alternaria produce
pequeñas manchas de color negruzco, en las ristras refrigeradas.
Cecinas
y otras carnes deshidratadas:
La
cesina sufre esponjamiento causado por especies pertenecientes
al género Bacillus, agriado producido por numerosas bacterias;
coloración roja causada por Halobacterium salinarium, o
una especie roja del género Bacillus, y azul, debida a
Pseudomonas Sincynea, Penicillium spinulosum (púrpura)
y especies de levaduras pertenecientes al género Rhodotorula.
En
los Tarros de "chipped dried beef" (lonchas de carne
deshidratadas) se produce a veces gas, lo que se ha atribuido
a organismos aerobios desnitrificantes parecidos a Pseudomonas
fluorescens. Los gases son óxido de nitrógeno. Algunas
especies de Bacillus producen también en condiciones semejantes,
dióxido de carbono.
Embutidos:
Los
paquetes de salchichas pueden hincharse debido a la producción
de CO2, en general por bacterias lácticas heterofermentativas.
Eso ocurre cuando la cubierta es elástica e impermeable
a los gases.
En
los embutidos de hígado y mortadela boloñesa pueden
desarrollarse micrococos acidógenos del tipo Micrococcus
candidus; en los embutidos de hígado se han encontrado
también Bacillus en fase de multiplicación. Pueden
desarrollarse igualmente leuconostoc y lactobacillus, que crecen
a bajas temperaturas, produciendo un agriado que no se busca en
la mayoría de los embutidos, pero convenientes en ciertos
tipos, tales como líbano, Thuringer y Essex. El color rojo
de los embutidos puede palidecer y transformarse en un gris yesoso
que se ha atribuido al oxígeno y a la luz y puede ser acelerado
por las bacterias. Las "coloraciones anilladas del frío"
se han atribuido a oxidación, producción bacteriana
de ácidos orgánicos o sustancias reductoras, a una
cantidad excesiva de agua y a un tratamiento térmico insuficiente.
Las
bacterias reductoras de los nitratos dan lugar a la formación
de gas (óxido nítrico) . El dióxido de carbono
producido como una consecuencia del desarrollo de los gérmenes
lácticos heterofermentativos se acumula e hincha las salchichas,
a menos que el material en que se hayan embutido sea permeable
al citado gas.
Bacon
Las
partes del cerdo utilizadas para la producción de bacon
y el tratamiento de las misma varía en los diversos países,
por lo que también difieren los tipos de alteración
y los gérmenes que lo producen. Las pancetas que se emplean
en el procedimiento americano apenas si sufre alteraciones y al
parecer salen del ahumador casi libres de mohos y levaduras y
con un contenido bajo en bacterias. Ordinariamente aparece en
ellas Streptococos faecalis, en virtud de la tolerancia a la sal
y su capacidad de desarrollo a temperaturas bajas. Los microorganismos
más importantes en el deterioro del bacon son los mohos,
especialmente si se trata del producto cortado en lonchas, empaquetado
y conservado en neveras domésticas. Al final del verano
y principios de otoño son peligrosos los Aspergillus, Alternaria,
Monilia, Oidium, Fusarium, Mucor, Rhizopus, Botrytis y Penicillium.
Las pancetas saladas en seco y las de estilo Oxford presentan
problemas microbianos. Cualquier enranciamiento sufrido se debe
en general a causas químicas.
El
bacon en lonchas, cuando permanece en las envolturas sin abrir,
sufre alteraciones principalmente debida a Lactobacilos, pero
también pueden crecer micrococos y estreptococos fecales,
especialmente si la envoltura es algo permeable al oxigeno. Después
de abierto el paquete pude presentarse alteración debido
a mohos.
Jamón
La
alteración más frecuente en los jamones es el "agriado",
término con el que se denominan numerosos tipos de alteración
que oscilan entre la proteólisis inodora y la autentica
putrefacción, con su repugnante olor a mercaptanos, aminas,
indol, ácido sulfhidríco, etc., que puede ser causadas
por numerosos gérmenes psicrohalóficos. Las especies
que pueden ocasionarlos pertenecen, según Jersen (1954)
a los siguientes géneros: alcaligenes, Bacillus, Pseudomonas,
Lactobacillus, Proteus, Serratia, Bacterium, Micrococcus y Clostridium,
a los que hay que añadir algunos estreptobacilus productores
de sulfhidríco. los tipos de agriado se clasifican, de
acuerdo con su localización como la médula tibial,
del magro, de la rabadilla, de la médula del fémur
y de la nalga.
Cuando
los jamones se curaban durante mucho tiempo era más común
la putrefacción por Clostridium putrefaciens. Crece a temperaturas
próximas a las de refrigeración y se desarrolla
incluso a las temperaturas ideales de almacenamiento. La mayor
parte de los gérmenes causantes del agriado no pueden iniciar
su desarrollo a estas temperaturas, pero si continuarlo una vez
iniciado a temperaturas más elevadas. La alteración
de jamones curados por procedimientos caseros, sobre todo el agriado
del magro, es de tipo proteolítico, putrefactivo o gaseoso
a consecuencia del desarrollo local de diversas especies de Clostridium.
Probablemente se multiplican antes o después del curado
y su desarrollo no se ve afectado por la concentración
de la salmuera utilizada.
Los
jamones ablandados, que han sido precocido y han sufrido un curado
medio, son perecederos y deben protegerse contra la contaminación
y deben conservarse refrigerados para impedir su alteración
por microorganismos. Los jamones ablandados, manipulados inadecuadamente,
pueden alterarse bajo la acción de cualquiera de las bacterias
que alteran las carnes, entre ellas especies del género
Proteus, Escherichia coli, etc., y los stafilococos productores
de intoxicaciones alimenticias (Staphylococcus aureus).
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