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| Te
recomendamos cinco menús frescos, sanos y ligeros
que puedes llevarte en una neverita... |
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La
mejor idea: llevarte la comida.
Si no quieres
comer siempre en el bar o chiringuito de la playa o vas a ir a
calas o playas perdidas, llévate la comida. Pero no caigas
en la tentación de tirar de bolsas de patatas fritas, refrescos
y embutidos. Sin darte cuenta, puedes estar desequilibrando la
dieta y la balanza.
Al estar
al sol, debes ingerir abundantes líquidos y alimentos que
ayuden a tu organismo a soportar el calor y te eviten insolaciones
y problemas de estómago. En tu dieta diaria debe haber
abundantes vitaminas, betacarotenos y agua, para evitar la deshidratación,
prevenir quemaduras y conseguir un bronceado seguro y bonito.
Para aprovechar al máximo la playa sin preocuparte por
tu línea y tu salud, lo mejor es que prepares tu misma
tus menús. Aquí tienes algunas sugerencias muy fresquitas
y sabrosas.
Ensaladas bronceadoras
Conseguir
un bronceado bonito y seguro no sólo depende de las cremas
protectoras sino de lo que comes bajo el sol. En tu menú
no pueden faltar frutas y verduras, ricas en vitaminas, betacarotenos
y antioxidantes que te protegen de los radicales libres generados
por el sol. El plato en el que puedes combinar a la vez estos
ingredientes a la vez es en las ensaladas.
Algunas
sugerencias:
- De tomate,
pepino y atún.
- De lechuga,
maíz y brotes de soja.
- De pasta
y aguacate, aliñada con aceite de oliva.
- De piña,
zanahoria y salmón ahumado.
- De manzana,
pera, melón y frutos secos.
Acompáñalas
con: un zumo de tomate, zanahoria o piña.
De
postre: un yogur desnatado con una cucharadita de germen
de trigo o fruta.
Útil consejo: si la ensalada va a ser plato único,
procura que lleve siempre algo de proteína (atún,
queso, pavo, salmón, etc.).
Sándwiches sanos y ligeros
Es la opción
más fácil y socorrida. Pan de molde, algo de embutido...
y comida resuelta. No tan rápido. Escoge bien los ingredientes
de tus sandwiches si no quieres atiborrarte de colesterol y calorías,
y encima estar mal alimentada. Escoge un pan bajo en colesterol,
por ejemplo integral, y como relleno elige alimentos bajos en
grasa y olvídate de los embutidos.
Las
mejores ideas:
- De jamón
ibérico y tomate.
- De tortilla
francesa.
- De fiambre
de pavo o pollo.
- De queso
con rodajitas de tomate.
- Vegetal
con aceite de oliva en lugar de mayonesa (lechuga, tomate, atún,
espárragos, maíz...)
- De salmón
con alcaparras y un toque de aceite de oliva.
Acompáñalos
con: un refresco ligth o agua.
De
postre: sandía o melón (llévatelos
cortados en trocitos sin cáscara).
Útil consejo: evita untar los sándwiches con mantequilla
y utilizar salsas tipo mayonesa.
Pasta
y arroz, pura energía
Ambos son
excelentes para preparar platos fríos en verano que te
ayuden a recuperar las energías que la playa te absorbe.
Además, son alimentos que se conservan en buenas condiciones
y están deliciosos fríos. La mejor idea es que los
prepares por la noche y te reserves una ración para el
día siguiente:
- Ensalada
de arroz: con maíz, pimientos asados, gambas, huevo cocido,
espárragos...
- Pasta
cocida con atún.
- Espirales
o macarrones con queso rallado y tomate.
- Arroz
con piña, manzana y pasas.
- Ensalada
de pasta: con maíz, manzana, atún, palitos de
cangrejo...
Acompáñalos
con: té verde helado endulzado con sacarina (prepara
un termo en casa y congélalo).
De
postre: fruta o un polo de hielo.
Útil consejo: pasa la pasta o el arroz por agua fría
después de hervirlo para que no se reblandezca.
Bocadillos: para reponer fuerzas
Si has salido
la noche anterior y has quemado muchas calorías bailando,
si tienes mucha hambre o no te da tiempo a preparar nada, la mejor
opción es un bocadillo. Pero elígelo con cabeza:
- De jamón
ibérico con tomate y aceite de oliva.
- De tortilla
francesa o de patata.
- Vegetal
sin mayonesa.
- De ternera.
- De calamares.
Acompáñalos
con: una clara, una cerveza sin alcohol o un refresco
ligth.
De
postre: un yogur desnatado o fruta.
Menú mediterráneo
Por comer
en la playa no tienes por qué renunciar al sabor. Hay platos
veraniegos típicos de la dieta mediterránea excelentes
para tomar bajo el sol. Si cocinas tú misma, guarda una
ración para la playa; si no, puedes pedirlos para llevar
en algún restaurante:
- Tortilla
de patata con gazpacho: todo un clásico, delicioso, energético
y rico en vitaminas.
- Melón
con jamón: sano, nutritivo y bajo en calorías.
- Paella:
un plato completo riquísimo y con las calorías
justas.
- Pollo
asado: muy típico en verano, también es una opción
excelente para tomar frío.
Acompáñalos
con: una copa de vino, una clara o una cerveza sin alcohol.
De
postre: melón, sandía o fruta de temporada.
Útil consejo: procura comer estos platos en el mismo día
de su preparación.
Aliados:
Jugos y licuados
Una alternativa
para incorporar líquido a tu organismo son los jugos y
licuados naturales. Aprovechar las frutas de estación es
la manera más práctica y económica para estar
hidratada. Los jugos son los aliados para esta época: a
los chicos les encantan y son ideales para acompañar comidas
livianas. Importante: armar cubeteras con agua natural o de filtro,
para garantizar el sabor.
Limonada.
Un clásico que se destaca por su poder refrescante. Licuar
el jugo de cuatro limones con hielo y seis hojas de menta fresca.
Tropical.
Licuar gajos de naranja y pomelo y agregarle mango y
frutillas enteras. Para decorar el vaso, partir las frutillas
al medio
Con
banana y yogur. Pelar y trozar una banana. Colocarla
en la licuadora junto con seis mitades de nueces y una cucharada
de miel. Incorporar una taza de yogur con sabor a vainilla y una
taza de leche, bien fríos. Licuar hasta lograr una consistencia
espumosa. Servir en el momento.
Ananá
para todos. Pelar tres rodajas de ananá bien maduro,
quitarles el centro y trozarlas. Licuarlas junto con azúcar
y 200 centímetro cúbicos de leche. Cuando el ananá
esté bien triturado, añadir otros 200 cc de leche
mezclada con un poquito de crema y dos cucharadas de jugo de limón.
Licuar un momento más. Servir en vasos altos, sobre cubitos
de hielo.
Indispensables
en la playa
- 1 botella
de agua.
- Fruta
fresca (llévatela pelada y cortada).
- Una neverita
pequeña, vasos y cubiertos de plástico.
- Bolsa
de basura para recoger todos los restos.
Recuerda:
- No te
vayas sin haber desayunado, la playa te roba mucha energía.
- Procura
cenar bien para compensar las comidas ligeras.
- No dejes
de beber agua y líquidos durante todo el día.
- Añade
a tus bocadillos y sándwiches unas gotitas de aceite
de oliva: te evitará el estreñimiento típico
de las vacaciones.
Puedes
permitirte:
- Tomar
helados. En la playa gastas tantas energías que apenas
influirán en tu dieta siempre y cuando no te pases.
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