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| La
naranja es un cítrico que procede del lejano
Oriente, en el siglo XX se descubrieron las virtudes
de la vitamina C, observaron que era un remedio excelente
para el escorbuto, enfermedad que sufrían los
marineros, debido a falta de vitaminas y que se caracterizada
por la debilidad general. |
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Algunas décadas
han pasado desde este hallazgo, y hoy en día esta fruta,
que cruzó los mares del océano índico, es
indispensable cuando las bajas temperaturas empiezan a arreciar.
La naranja es una fuente de riqueza y nos proporciona un sinfín
de vitaminas necesarias para nuestra salud, fortalece las defensas
generales de nuestro organismo, mejora la cicatrización
de heridas, alivia las encías sangrantes, es excelente
para combatir problemas circulatorios, y su consumo resulta realmente
positivo para los diabéticos tipo 1, ya que el consumo
de una naranja previene una hipoglucemia.
Además,
para otorgarla aún más meritos, El Instituto Nacional
de Cáncer de Estados Unidos atribuye al consumo de zumos
de naranja la reducción de cánceres de estómago,
en los últimos años en este país.
Su aporte
calórico apenas se aprecia, en una pieza contiene tan sólo
70 calorías, y su consumo facilita la metabolización
de las grasas y reduce los niveles de colesterol.
Bajo muchas
maneras, podemos incluir a la naranja en nuestra dieta, tres piezas
es la cantidad recomendada. Se pueden tomar, enteras como un tentempié
rápido y refrescante, en zumo para empezar de una forma
saludable el día, formando parte de algunas recetas, como
la ensalada de escarola y granada, como acompañamiento
de curries, pimientos o platos de quesos, o bien la pulpa se puede
añadir a las salsas marinadas, a un batido, a las masas
para galletas o bizcochos. Es versátil, su sabor es muy
agradable, no engorda, protege nuestra salud ... ¡A la naranja
le ha salido redondo!
¿Naranjas
enteras o zumo de naranja?
Asistimos
a un gran auge de popularidad de bebidas de zumos, entre los que
destaca muy en cabeza el de naranja. En Estados Unidos esta industria
es de las más poderosas si tenemos en cuenta que el desayuno
tradicional incluye un vaso, o dos, de zumo de naranja, lo cual
puede dar idea de la magnitud del consumo. De ahí que asistamos
a grandes campañas de publicidad para que los consumidores
se inclinen por el zumo en lugar de por la fruta original.
Antes de
seguir adelante vale la pena subrayar que los zumos comerciales
son nutricionalmente muy inferiores al zumo fresco que uno mismo
puede obtener exprimiendo la fruta, pero aún así
existen notables diferencias entre el uno y la otra.
La naranja
es un alimento rico en vitaminas, sales minerales y azúcares,
y todos estos nutrientes brindan saludables beneficios para la
salud. Sin embargo, las propiedades nutricionales, la cantidad
de alimento que se consume y la saciedad, entre otros aspectos,
no son las mismas si se toma de una forma u otra.
Una naranja de mesa puede pesar alrededor de los 200 gramos y,
una vez pelada, unos 150 gramos son comestibles. Sin embargo,
con 2 naranjas de zumo, se puede obtener un vaso de 200 mililitros.
No obstante,
si comparamos la composición nutritiva de 150 gramos de
naranja frente a los 200 gramos (o mililitros) del zumo natural
encontramos las siguientes diferencias:
Fibra:
La
fibra de las frutas se encuentra sobre todo en la piel y en la
pulpa. En el caso de la naranja, la piel no se puede consumir
y por tanto conviene retirar con cuidado la cáscara para
eliminar la menor cantidad posible de piel blanca. Esta piel blanquecina
que se encuentra entre la pulpa y la cáscara concentra
la mayor parte de la fibra de esta fruta. Si en lugar de tomar
la fruta fresca se prepara en zumo, además de la piel que
no se aprovecha, la pulpa queda en el exprimidor y se obtiene
una bebida prácticamente sin fibra. Comparando entre una
opción y otra la cantidad de fibra, la naranja fresca aporta
unos 2,5 gramos, mientras que el vaso de zumo obtenido de dos
naranjas tan sólo 1,5 gramos. Por tanto, para aprovecharse
de la fibra, conviene no colar el zumo, o al menos añadir
la pulpa para mejorar el aporte de fibra.
Saciedad:
El
poder saciante de un vaso de zumo de dos naranjas es mucho menor
que si uno se toma una naranja entera. Esto es debido al contenido
en fibra de la fruta fresca, que ejerce un papel saciante al poco
tiempo de consumirla.
Absorción
de azúcares:
El
contenido de fibra de un alimento, entre otros factores, ayuda
a hacer más lenta la absorción de sus azúcares.
Esto significa que los carbohidratos del zumo se absorben más
rápido que los de la fruta fresca, ya que el primero tiene
menos fibra. La ingestión de azúcares rápidos,
como los de la fruta, de no quemarse durante la actividad física
pasarán a engrosar los depósitos de adiposidad.
Tomar un zumo de naranja en el desayuno o en cualquier momento
del día, resulta para muchas personas más apetecible
que comerse una naranja. La pereza de pelar una naranja, la textura
de su piel, el olor y la sensación que deja en las manos
al comerla son algunas de las razones por las que mucha gente
se la toma en zumo.
Consumir
naranjas constituye una forma saludable de asegurar la dosis diaria
de vitamina C que el cuerpo necesita, pero sin ningún género
de duda es mucho mejor y más saludable comerse una naranja
que su zumo, como también lo es exprimirse su propio zumo
que consumir el envasado comercialmente
Sus
Especificaciones
- Se cree
original de China y Japón. Los árabes trajeron
a Andalucia limoneros y naranjos amargos, pero se utilizaban
como decoración en los jardines por su belleza y aroma.
- La naranja
se cosecha durante otoño e invierno, aunque está
disponible durante todo el año.
- Rica en
vitamina A, B1, B2, y C, también rica en sales minerales
como el potasio, calcio y fósforo.
- Tiene
propiedades diuréticas, antirraquíticas y posee
propiedades preventivas y curativas.
- En las
naranjas maduras la mayor parte del ácido ha sido transformado
en azúcar de fácil digestión, la naranja
madura es mucho mas nutritiva, si no están bien maduras
se deben comer con moderación.
- Es una
fruta que estimula el sistema nervioso, eficaz contra las convulsiones
nerviosas, jaquecas, calambres e insomnio, deben tomarse al
menos dos vasos grandes por día.
- Las naranjas
frescas son bajas en calorías y una buena fuente de fibra
y potasio.
Laxantes por su celulosa y desinfectantes del intestino por
su ácido cítrico, de ahí su insustituible
utilidad en las enfermedades febriles de origen intestinal.
- Las naranjas
(y otros frutos relacionados) son una fuente primaria de betacriptoxantina
en la dieta. La betacriptoxantina es un carotenoide no provitamina
A con propiedades antioxidantes.
- Valor
Energético: 37.00-51.00 (Kcal.)
- Hidratos
de carbono: 8.25-10.20 (g)
- Proteínas:
0.90-1.10 (g)
- Grasas:
0.10-0.40 (g)
- Fibras:
1.60-1.70 (g)
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