|
|
Por
Ivette A.Iturbe Nuñez
Nutricionista y Terapeuta Natural
Santiago de Chile, Chile
|
| Habitamos
un ajetreado mundo que nos demanda muchas horas fuera
de nuestro hogar, vivir un ritmo de vida que nos somete
a trabajar bajo presión, donde todo es para ayer,
lo que desencadena cuadros de stress, angustia, depresión.
|
|
Cuando llegamos
a nuestro hogar, queremos descansar y sentir que estamos en un
lugar de paz, tranquilidad y armonía, pero nos damos cuenta
que debemos continuar con los quehaceres del hogar.
Esta es la rutina de todos los días, levantarnos justos
a la hora, despertar gracias a una ducha, viajar hasta nuestros
lugares laborales, pasar gran parte del día alejados de
quienes queremos tras un computador, escuchando el ring ring del
teléfono…y así durante una larga jornada.
Atrapados en los hábitos
Y para qué hablar de los minutos que destinamos a comer.
Si nos alcanza el tiempo tomamos “algo” de desayuno
por la mañana, después del medio día “tragamos”
almuerzo, de ahí no comemos prácticamente nada hasta
llegar a casa, excepto una galletita, un dulce o alguna cosa por
el estilo que nos ofrezcan o esté a nuestro alcance. Con
ese ritmo de vida y de alimentación, mala alimentación
digamoslo, vamos debilitando nuestro organismo, nuestro sistema
inmune ya no tiene las defensas en guardia para desatar una batalla
al momento de ingresar algún virus, bacteria o parásito
a nuestro cuerpo. Comienza a caerse el pelo, el cual ya no tiene
brillo ni cuerpo, las uñas se tornan quebradizas, nuestra
piel pierde su luminosidad, la ropa ya no nos queda como hace
un par de meses atrás; los pantalones comienzan a ajustarse
cada vez más a nuestra silueta, al igual que las blusas
y chaquetas. Al ver nuestra nueva imagen reflejada en el espejo
nos decaemos, sentimos angustia y nos refugiamos en nuestro gélido
y gran “refrigerador”.
¿Les suena a un círculo vicioso? ¡Pues lo
es! Y nadie más que tú tiene el poder, la fuerza
y la convicción para poner un alto a nuestros malos hábitos
y generar un cambio. Pero en esta etapa surge otro problema. Para
disminuir brusca y rápidamente el peso que aumentamos en
varios meses recurrimos a estrictas dietas, nos limitamos de probar
los deliciosos bocados que Dios ha puesto para nuestro deleite
y sólo nos limitamos a consumir muchos litros de agua al
día junto con comer una que otra verdura y alguna fruta.
Erróneamente pensamos que de esa manera volveremos a posee
la figura que estábamos acostumbrados a ver en el espejo;
claro, puede que en un mes disminuyamos unos cuantos kilos, pero
cuando ya no podamos mas con esa dieta insostenible en el tiempo,
volveremos a nuestros distintos hábitos lo que nos hará
recuperar esos kilos que con tanto sacrificio eliminamos de nuestro
andar y como regalo sumemos otros cuantos kilos del llamado “efecto
rebote”.
Ayuda
profesional
El profesional Nutricionista es quien tiene los conocimientos
indicados para guiarte en tu proceso de pérdida de peso.
No debes restringir tu alimentación a cierta clase de alimentos
para perder kilos.
Sólo necesitas primero, purificar tu cuerpo, lo cual lo
llevas a cabo consumiendo alimentos, no muriendo de hambre y sintiendo
más ansiedad por no poder probar todo lo que deseas. Al
purificarte de todas las toxinas circulantes de tu organismo,
quedarás preparado para comenzar a nutrir tu cuerpo.
¿Cómo pretendes pintar una pared a la cual no has
quitado la pintura vieja y saltada anteriormente? En tu cuerpo
ocurre lo mismo.
¿Cómo deseas nutrir tu cuerpo si no has hecho una
limpieza y tus órganos trabajan a una velocidad superior
de la que pueden para liberarte de cuanta toxina circula por tu
sangre?. Luego de la purificación debes reestructurar tus
hábitos alimentarios. No debes restringirte de comer para
lograr el peso adecuado a tu edad y sexo.
Yo te ayudaré y guiaré en este proceso. Tú
tienes la capacidad de lograr el equilibrio, de decidir que quieres
cambiar tu vida y comenzar a sentir energía y vitalidad,
llegar al final de la jornada laboral y tener ánimo de
compartir junto a tus seres queridos y no de sentarte en el living
de la casa a mirar la televisión. ¡No! Haz un alto
en tu vida, date el tiempo para analizar si quieres continuar
con esa rutina que te está matando lenta y silenciosamente,
y no está disminuyendo sólo tu salud física,
si no que emocional y psicológica también.
Si no quieres continuar viviendo de esa manera, te felicito por
decidirlo. Haz encontrado el lugar indicado donde encontrarás
importante herramientas que te permitirán volver a tener
la salud que tanto anhelas.
Nutricionista
Ivette A. Iturbe Nuñez
|
Licenciada
en Nutrición y Dietética - Universidad Andrés
Bello, Santiago de Chile.
Especialista en Gestión y Calidad. Terapeuta de Auriculoterapia |
|