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glucosa, el hidrato de carbono más conocido,
es la principal fuente energética del organismo,
o lo que es decir, el combustible indispensable para
ponernos en marcha. |
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“La
grasa corporal es la que se comienza a utilizar como combustible
aproximadamente pasados los 20 minutos de haber comenzado a ejercitarse.
La glucosa es almacenada en el hígado y en los músculos,
bajo la forma de glicógeno y es utilizada a medida que
el organismo lo requiera.
Por lo que se deduce que la reserva de glicógeno es un
factor clave en la intensidad del ejercicio que pueda llevarse
a cabo.
Solo podrá realizarse un programa de actividad intensa,
siempre y cuando las reservas sean las suficientes.
La
razón por la que muchos deportistas siguen una dieta alta
en hidratos de carbono complejos durante varios días antes
de las competiciones, es que esos hidratos son los que forman
los depósitos de glicógeno, que luego durante la
competencia se convertirán en glucosa.
También es importante señalar que la grasa corporal
es la segunda fuente energética que utiliza el organismo
durante el ejercicio.
La grasa corporal es la que se comienza a utilizar como combustible
aproximadamente pasados los 20 minutos de haber comenzado a ejercitarse.
Dejamos claro que no es la grasa que incorporamos a través
de la dieta, sino nuestra propia grasa corporal.
Pero contrariamente a lo que ocurre con los carbohidratos, no
es conveniente realizar una dieta rica en grasas para tener reservas,
porque de esta manera se estarían gestando enfermedades
muy peligrosas como las cardiovasculares o la obesidad.
Siempre debe seguirse una dieta baja en grasas sea cual fuere
la actividad física que se realiza.
Por su parte las proteínas no son una fuente importante
de energía, sino que son necesarias para formar músculo
y reparar los tejidos. Son utilizadas como combustible solo cuando
el organismo no cuenta con carbohidratos o grasas suficientes.
Este proceso no es saludable para nuestro organismo, ya que se
pierde masa muscular y tejido magro y lo más peligroso
es la acumulación de altos niveles de amoníaco,
lo cual puede llegar a ser tóxico.
Los requerimientos proteicos no se ven aumentados a pesar de realizar
actividad intensa. Llevar una dieta puramente hiperproteica, es
negativo para la competencia ya que genera deshidratación
lo que afectará a la resistencia física y al rendimiento.
Además la sobrecarga proteica afecta al sistema renal y
al hígado debido a que el organismo excreta los excesos,
no los almacena. Como consecuencia se produce un deterioro de
los riñones y el metabolismo del calcio es anormal.
"La inactividad física o vida sedentaria, es una de
las 10 principales causas de muerte y discapacidad a nivel mundial.
Con la práctica de ejercicio de manera regular no solo
se beneficia nuestro organismo, sino también nuestra mente".
Recomendaciones alimenticias:
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El consumo de alimentos sólidos es conveniente hasta
4 horas antes de comenzar la actividad o competición
deportiva.
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Para evitar la deshidratación y los calambres en la
musculatura, hay que beber agua en todo momento, durante y
después de la actividad, con frío o calor. Siempre
mantenerse hidratados.
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Los alimentos poco digeribles son deben consumirse antes del
ejercicio, debido a que para realizar la digestión
se requiere más energía y esto provocará
fatiga y pesadez.
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Al terminar el ejercicio debemos dejar que se normalice la
temperatura corporal antes de ducharnos, así se evitará
calambres y espasmos.
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Para evitar lesiones siempre será conveniente realizar
un precalentamiento antes de ejercitar, junto con estiramientos
al terminar la competición.
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Bajo ninguna circunstancia tomar esteroides, aun aunque pretenda
mejorar su estado físico o rendimiento.
Su uso en los hombres genera atrofia testicular, osteoporosis,
cáncer, impotencia e infertilidad y aumento del tamaño
de las mamas.
Por su parte en las mujeres desarrollarán atrofia de
las mamas, exceso de vello por todo el cuerpo, cáncer
de mama. Los esteroides en ambos sexos, además traerán
problemas cardiovasculares y hepáticos.
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Entrenar varias veces a la semana en ayunas favorece nuestra
salud, ya que estimula a todos los metabolismos anabólicos
y a la síntesis proteica, por lo cual la masa muscular
aumenta y la pérdida de grasa corporal es mayor.
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Siempre que se presenten problemas de salud la práctica
de algún ejercicio físico debe estar recomendado
por su médico o profesional de la salud.
Un menú para un día deportivo
Desayunos y meriendas:
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Lácteo: leche, yogur, cuajada, quesos&
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Cereales: pan, pan tostado, galletas, cereales, muesli, bollería
suave...
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Frutas frescas o zumos.
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Fiambres o embutidos, conservas (atún, etc), quesos&
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Grasas: mantequilla o margarina.
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Complementos: mermelada, confitura, miel, azúcar...
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Almuerzo (en función del desayuno y/o la merienda)
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Conviene incluir algún lácteo, cereales (un
bocadillo tradicional -con fiambre, embutido, queso&-,
o galletas) y una pieza de fruta o zumo.
Comidas y cenas:
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Verdura o ensalada combinada con patata o arroz o pasta o
legumbre.
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Carne, pescado o huevo con guarnición vegetal y pan.
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Aceite para cocinar o aliñar los platos.
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Fruta fresca o algún lácteo.
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