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| Contrariamente
a lo que se cree nuestro organismo vive permanentemente
intoxicado. Este es el momento ideal para prestar atención
a la limpieza de nuestro cuerpo. |
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El otoño
así como la primavera son estaciones de transición;
en este caso durante el otoño el cuerpo se prepara para
una estación más dura, de mayor introspección,
el clima así lo propone.
No hay mejor manera de prepararnos para afrontar el invierno que
buscando la buena salud y la máxima vitalidad.
Para que nuestro organismo funcione de la mejor manera posible
nada mejor que una dieta desintoxicante. Las exigencias, y no
sólo las climáticas, son muchas en nuestra vida
cotidiana; por esto el objetivo de esta dieta es buscar la cura
dándole descanso digestivo a nuestra biología.
Los órganos encargados de la depuración y desintoxicación,
tales como el hígado, el riñón y la piel
respiran. Las toxinas que se fueron acumulando durante el año
se van eliminando y nuestro organismo va recuperando el tono vital.
Contrariamente a lo que se cree nuestro organismo vive permanentemente
intoxicado, especialmente nuestro intestino, que es el órgano
primordialmente depurativo y de defensa de nuestro cuerpo.
¿Cómo sucede esto?
El aumento
de la población trajo consigo el crecimiento de la industria
y la necesidad de conservación de los alimentos por períodos
más prolongados. Con este fin se han incorporado los aditivos
(antioxidantes, colorantes, aromatizantes, entre muchos otros).
Las sustancias químicas agregadas son compuestos extraños
que ingresan al organismo así que deben ser neutralizados
en el hígado antes de excretarse. Si el bombardeo de estas
sustancias es constante llega un momento en el que la sobrecarga
tóxica no pueda eliminarse.
Aunque es prácticamente imposible eliminar todos los productos
extraños de nuestra dieta, al menos minimizar su ingesta
y aumentar el consumo de minerales y vitaminas nos garantizan
un mejor funcionamiento. Las vitaminas y los minerales tan necesarios
los encontramos principalmente en vegetales, frutas frescas y
en el agua.
También debemos tener en cuenta que cuando una fruta o
verdura se somete a un proceso de cocción las enzimas naturales
mueren y el organismo (páncreas e intestino delgado) deben
aportarlas para su digestión con la consiguiente sobrecarga
energética y metabólica.
Entonces, si los alimentos que elegimos son ricos en sustancias
químicas extrañas y cocidos, gran parte de la energía
generada se gastará en neutralizar y digerir, las digestiones
serán más difíciles, podrá haber problemas
circulatorios, inflamaciones, retención de líquidos
y otros síntomas.
La dieta desintoxicante consiste en realizar ingesta de productos
crudos en forma de ensaladas, jugos, licuados y agua por un tiempo
prudencial.
Recuerden que nada mejor que estar bien asesorado para realizar
estos tratamientos.
Algunos
consejos
1.
La carne y el pescado tienen vetado el acceso a su verde
mesa.
2.
Verduras, hortalizas, frutas y frutos secos han de comerse crudos.
La cocción es otra solución, aunque no hay que abusar
de ella y realizarla a baja temperatura (70ºC). La fruta,
siempre antes de las comidas o transcurridas dos horas.
3.
Las frituras están prohibidas. En caso de cocinarlas,
hágalo con poco aceite.
4.
El pan integral tiene que suplantar al pan blanco, al
tiempo que la miel y el azúcar moreno hacen lo propio con
el azúcar blanco refinado. Los cereales descascarillados
han de entregar el testigo a los cereales integrales.
5.
Los jugos o zumos de frutas frescas y los jugos de verduras tendrán
que sustituir por completo al consumo de bebidas gaseosas, fermentadas
y no naturales.
6.
El café, el tabaco y el alcohol son sustancias estimulantes
a las que hay que renunciar.
7.
Tampoco están bien vistas la sal y las especias picantes,
así como los alimentos enlatados y los que contengan ingredientes
sintéticos.
8.
Beber al menos dos litros de agua al día es una norma de
obligado cumplimiento. A esta dosis hay que sumarle una buena
tanda de infusiones diarias.
9.
Comer despacio también es dogma de fe. El secreto de una
buena y rentable digestión reside en masticar y ensalivar
cuidadosamente los alimentos.
10.
El té es muy bueno para la eliminación de líquidos,
especialmente el té verde, por sus propiedades diuréticas
y por su bajo contenido en cafeína. El té verde,
también te aporta salud en forma de sustancias fitoquímicas
como las catequinas antioxidantes.
Suplementación
natural para limpiar
CARDO
MARIANO- Ayuda a la limpieza hepática y para reparar
las células dañadas del hígado. Posee una
alta concentración de silimarina, lo que facilita la secreción
de bilis y previene la absorción innecesaria de toxinas.
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CHITOSAN
- El Chitosan atrapa las grasas ingeridas y acumuladas
en el cuerpo y las elimina del organismo, mejora el funcionamiento
del sistema digestivo. Nivela el colesterol y triglicéridos.
Controla el peso corporal.
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HARINA
DE MARACUYA - Antioxidante y antiinflamatorio, produce
la eliminación de grasas y regula el sistema digestivo,
eliminando toxinas y grasas. Disminuye la absorción de
carbohidratos en exceso y controla los niveles de azúcar
en sangre. Consígalo
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ALOE
VERA BEBIBLE - Limpia el intestino y refresca los riñones.
Depura y nos aporta excelentes nutrientes.
OMEGA
3 - Los ácidos grasos esenciales, especialmente
los omega-3, son necesarios para muchas funciones de limpieza
en todo el cuerpo. Ayuda a disminuir los lípidos en sangre
y combate el colesterol gracias a los aceites esenciales.
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GERMEN
DE TRIGO - Aceite esencial de Germen de Trigo pura vitamina
E, neutraliza los radicales libres, revitaliza el organismo y
favorece el rejuvenecimiento celular, reduce la fatiga y aumenta
la resistencia física. Protege las células de los
rayos UV. Mejora el funcionamiento del sistema circulatorio.
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TE
VERDE - Desintoxica el cuerpo porque limpia sus arterias
de grasas, elimina la suciedad del hígado y páncreas,
quita las manchas de la piel, baja el colesterol y los triglicéridos,
limpia y desinflama el colon, los riñones y mejora la circulación
sanguínea.
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