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Es una fruta blanda, muy jugosa y de consistencia
mantecosa.
Pertenece
a la familia de las Caricáceas, formada por
71 especies de árboles sin ramas que producen
grandes frutos y crecen en regiones tropicales de
África y Sudamérica.
Existen otras especies que pertenecen al mismo género
que el papayo común, del que procede la papaya,
cuyos frutos no son comestibles.
Esta fruta ocupa el primer puesto mundial en lo que
a exportación se refiere.
Origen
y Variedades
Es originaria de México según unos autores
y de los Andes peruanos según otros. Se cree
que desde México, el cultivo de la papaya se
extendió a todos los países tropicales.
Actualmente se cultiva en Florida, Hawai, África
Oriental, Sudáfrica, India, Islas Canarias,
Malasia y Australia. Destacan las variedades Solo,
Bluestem, Graham, Betty, Fairchild, Rissimee, Puna
y Hortusgred.
Las
más aceptadas son la Solo, cuyo fruto pesa
unos 450 gramos, con forma de pera y cáscara
dura, de sabor dulce y la variedad Puna, ambas procedentes
de Hawai.
Su
Mejor Epoca
Se
la puede comprar todo el año, pero la mejor
época para disfrutar de todos sus atributos
es el invierno.
Características
Forma:
es una baya ovoide-oblonga, piriforme o casi cilíndrica,
grande,
carnosa, jugosa y ranurada longitudinalmente en su
parte superior.
Tamaño
y peso: de 10-25 centímetros de largo
y 7-15 o más de diámetro, su peso ronda
los 500-1000 gramos, llegando algunos ejemplares a
pesar más de 5 Kilogramos. En África,
existen variedades enanas de unos 300-400 gramos de
peso.
Color: presenta una piel fina y de
color verde amarillento, amarillo o
anaranjado cuando madura. Algunas variedades siguen
siendo verdes cuando ya están maduras, aunque
por lo general la piel amarillea con la maduración.
La pulpa es roja anaranjada o rojiza, con un tono
más o menos intenso. La papaya de pulpa roja
es más sabrosa.
Sabor: su aroma recuerda al melón,
y el dulzor de su pulpa, al de la pera, el melón
o la fresa. Su interior está lleno de semillas
negras o grises de sabor picante.
La época de recolección llega cuando
los frutos empiezan a ablandarse y a perder el color
verde del ápice. La madurez se alcanza a los
4 ó 5 días de la recolección
y los frutos toman un color amarillo. Algunas variedades
como Betty no cambian de color. Debido a su piel delgada,
se trata de frutos muy delicados, por lo que se magullan
fácilmente. Por ello, se deben envolver individualmente
y empaquetarse con acojinado por todos los lados para
su transporte y comercialización. Se deben
mantener durante cortos periodos de tiempo a 10-12ºC.
Cómo
elegirla y conservarla
La
fruta que es verde en un principio se encuentra en
el momento óptimo para su consumo, tanto desde
el punto de vista nutritivo como organoléptico,
cuando empieza a adquirir un tono amarillento.
Es
frecuente que algunas manchitas marrones le afeen
la piel, pero esto no afecta en absoluto a la calidad
de su pulpa. El fruto maduro cede fácilmente
a la presión de los dedos, desprendiendo la
parte del tallo un suave aroma dulzón.
La
papaya es una fruta bastante perecedera y muy frágil,
debido a su suave y fina piel, por ello se la debe
manipular con cuidado. Cuando está madura se
ha de conservar en el frigorífico, dónde
se mantendrá en buenas condiciones durante
aproximadamente una semana. Si aún no ha madurado,
se la debe dejar a temperatura ambiente hasta que
la piel verde amarillee. Si esto no sucede,
es señal de que el fruto ha sido recogido demasiado
pronto, y en este caso, se recomienda cocinarla a
modo de verdura.
Propiedades
Nutritivas
Tras
el agua, su principal componente son los hidratos
de carbono, la mayoría simples, aunque en pequeñas
cantidades, por lo que su valor calórico es
bajo. Destaca su aporte de potasio y en lo que a vitaminas
se refiere, es una fuente muy importante de vitamina
C, así como de provitamina A. Contiene pequeñas
cantidades de una enzima, la papaína, que ayuda
a digerir las proteínas.
La
vitamina C interviene en la formación de colágeno,
huesos y
dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción
del hierro de los alimentos y la resistencia a las
infecciones.
El
beta-caroteno se transforma en vitamina A en nuestro
organismo conforme éste lo necesita. La vitamina
A es esencial para la visión, el buen estado
de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y
para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Ambas vitaminas cumplen además una función
antioxidante.
El
potasio es un mineral necesario para la transmisión
y generación del impulso nervioso y para la
actividad muscular normal, interviene en el equilibrio
de agua dentro y fuera de la célula. La papaya
es una buena fuente de fibra, que mejora el tránsito
intestinal.
Composición
por 100 gramos de porción comestible
-
Calorías 26,5
-
Hidratos de carbono (g) 6,3
-
Fibra (g) 1,9
-
Potasio (mg) 211
-
Magnesio (mg) 8
-
Provitamina A (mcg) 97,5
-
Vitamina C (mg) 82
-
Acido fólico (mcg) 1
mcg
= microgramos
En
Relación con la salud
Ideal
para personas mayores, con problemas dentales o con
estómago delicado o digestiones pesadas, ya
que la pulpa de la papaya es muy fácil de masticar,
tragar y digerir.
La
papaína, es un enzima proteolítica (que
deshace las proteínas de los alimentos), similar
a la pepsina que está en nuestro jugo gástrico,
lo que le confiere sus beneficiosas propiedades digestivas.
En afecciones digestivas tales como la gastritis,
la hernia de hiato, la pirosis o acidez, etc., resulta
muy adecuada, ya que contribuye a neutralizar el exceso
de acidez del estómago. La acción suavizante
y antiséptica sobre las mucosas digestivas,
la hacen muy útil en caso de gastroenteritis
y colitis de cualquier tipo.
Es
una fruta dulce, refrescante y de fácil consumo,
rica en sustancias de acción antioxidante,
motivo por el cual es adecuada, teniendo en cuenta
además sus propiedades nutritivas, para toda
la población: niños y jóvenes,
adultos, deportistas, mujeres embarazadas o madres
lactantes y personas mayores.
Por
su aporte de vitamina C y de provitamina A, se recomienda
su consumo especialmente a quienes tienen un mayor
riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas
que no toleran los cítricos, el pimiento u
otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de
vitamina C en nuestra alimentación; para quienes
deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por
tanto con un contenido escaso de vitamina A o para
personas cuyas necesidades nutritivas están
aumentadas.
Algunas
de estas situaciones son:
periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna.
Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol,
el empleo de ciertos medicamentos, el estrés
y las defensas disminuidas, la actividad física
intensa, el cáncer y el Sida y las enfermedades
inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento
y producen mala absorción de nutrientes.
Además,
debido a que la vitamina C aumenta la absorción
del hierro de los alimentos, por lo que se aconseja
en caso de anemia ferropénica, acompañando
a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos
de este mineral, ya que esto acelera la recuperación.
Las
vitaminas C y A, como antioxidantes, contribuyen a
reducir el riesgo de múltiples enfermedades,
entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas
e incluso el cáncer. La vitamina A también
es necesaria para la salud de la piel.
Su
contenido de fibra le confiere propiedades laxantes.
La fibra previene o mejora el estreñimiento,
contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre
y al buen control de la glucemia en la persona que
tiene diabetes.
Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las
personas que llevan a cabo una dieta para perder peso.
Además,
por su riqueza en potasio y bajo aporte de sodio,
resultan muy recomendables para quienes sufren de
hipertensión arterial o afecciones cardiovasculares.
Su contenido de potasio deberán tenerlo en
cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal
y que requieren de dietas controladas en este mineral.
Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan
potasio y las personas con bulimia, debido a los episodios
de vómitos autoinducidos, se beneficiarán
de su consumo.
Curiosidades
La
papaya contiene aproximadamente un 7-9% de azúcares.
Existen variaciones de sabor cuando maduran en los
meses de verano en su país de origen ya que
su contenido en azúcar es mayor.
La
papaya contiene papaína, que procede del secado
del látex que se obtiene del pinzamiento de
las diversas partes verdes del fruto. Se emplea en
farmacia por su acción vermífuga, es
decir, que expulsa los parásitos intestinales;
en las industrias de alimentación para ablandar
la carne; en la textil para macerar las fibras de
lana y algodón y en la industria de tenería
para el curtido de pieles.
La
extracción del látex se consigue realizando
varias incisiones sobre el fruto verde y se recoge
en unas bolsas de plástico que rodean al tronco
del árbol. Los tallos y las hojas contienen
pequeñas cantidades de carpaína, un
alcaloide estimulante del ritmo cardíaco. Las
semillas secas y tamizadas se emplean como condimento
por su sabor picante.
Cómo
Prepararla
Fresca
es el mejor modo de tomarla; se parte en rodajas a
las que se puede añadir azúcar y zumo
de lima que realza su sabor. También se emplea
en ensaladas, se toma batida y se hacen jaleas...
Combina muy bien con marisco, aves, jamón,
carne y pescado.
Se
aconseja comerla fría. Las pepitas de la fruta
fresca son picantes, pero desecadas, pueden emplearse
para sazonar diversas preparaciones.
Ensalada
de Frutas con Papaya
Ingredientes
-
2 plátanos en rodajas
-
4 kiwis pelados y cortados en rodajas
-
10 dátiles sin hueso y cortados en mitades
-
2 guayabas cortadas por la mitad y luego en forma
de cuña
-
1 papaya, cortada en forma de cuarto creciente
-
2 mangos frescos, pelados y en rodajas
-
Unas uvas sin semillas, blancas o negras en mitades
-
1 melón pequeño, en dados
-
1/4 de sandía, en dados (opcional)
-
4 higos frescos en mitades (opcional)
Preparación
Preparar
las frutas tal como se sugiere y disponer en un recipiente
de cristal grande, por capas. Verter sobre ellas el
limón con una cuchara y espolvorear con sal.
Terminar esparciendo los frutos secos por encima.
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