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No es de extrañar que los suplementos nutricionales
se vendan cada vez más, ya que nosotros también
queremos resultados instantáneos a la hora de
adoptar métodos para perder grasas. |
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Podemos manejar
el problema creando una guía práctica para perder
grasas. ¿Se trata de una dieta especial que hará
que las grasas se esfumen? No. ¿Es un programa de ejercicios
secreto que hace que usted pierda grasas mientras duerme? No,
eso tampoco: su cuerpo ya lo hace naturalmente. ¿Entonces,
de qué diablos se trata?
Existe un
secreto, de unos 2.000 años de antigüedad, que fue
revelado al público en general por el padre de la medicina,
Hipócrates. Por alguna razón, con el paso de los
siglos este secreto o se perdió. Vamos a traerlo de nuevo
a la luz. Dice algo así: "Si pudiéramos darle
a cada individuo la cantidad correcta de alimentos y ejercicio,
no muy poco ni demasiado, habríamos encontrado el camino
más seguro hacia la salud".
El problema
es que, en nuestros esfuerzos de encontrar una solución
rápida, tendemos a recurrir a ecuaciones y fórmulas
mágicas destinadas a proporcionarnos milagrosamente la
cantidad justa de calorías, o eliminar grupos alimenticios
enteros como los azúcares o carbohidratos, en nuestra misión
de hacer llorar a nuestras células grasas (algunos prefieren
decir "sudar").
Los participantes
de triatlón se benefician reduciendo las grasas e incrementando
la masa muscular. ¡No es tanto su peso lo que debe bajar,
sino el porcentaje de ese peso que proviene de las grasas! Entonces,
¿cómo ha de hacer para lograr esos anhelados bíceps
y músculos firmes?
A Moverse más y comer más…
¡Un
momento! Todos comprendemos el propósito de movernos más.
Significa que quemaremos más calorías. ¿Pero
comer más? Usted pensaba que había que comer menos,
¿no es cierto?
La verdad
es que usted debe comer más: más inteligentemente.
Debe ingerir alimentos más ricos en nutrientes. A la vez,
consumirá menos calorías. Cuando se enfoca correctamente,
la frase "menos calorías" NO significa menos
nutrición.
Incluso los
alimentos especialmente preparados para deportistas (batidos,
barritas y bebidas para atletas) contienen muy poco valor nutricional
comparado con las calorías que contienen. No hay nada que
supere a la naturaleza: frutas, verduras, proteínas magras,
grasas saludables, etc. Si quiere sentirse satisfecho y lleno,
intente consumir al menos la mitad de las calorías de su
dieta diaria en forma de frutas y verduras. La cantidad de calorías
disminuirá automáticamente, mientras su ingesta
de fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes aumenta. La
idea es consumir alimentos lo más cercanos a su estado
natural como sea posible. Ésto significa que usted deberá
hacer la compra en las zonas periféricas del supermercado,
aquellas donde se almacenan carnes, huevos y productos frescos,
antes que en la zona central donde todo viene empaquetado y enlatado.
¿Quiere
tomar un tentempié energético? Pruebe con dátiles
o higos con castañas de Cajú frescas (los frutos
secos tostados pierden algunas de sus grasas saludables). Notará
que los frutos secos o fritos son adictivos, mientras que los
frutos secos en estado natural no lo son. ¿No quiere notarlos
desabridas? Mezcle frutos secos tostados, ligeramente salados,
con frutos secos naturales, para obtener un punto intermedio.
¿Miedo de las grasas? No lo tenga. Los frutos secos están
llenos de fibra, proteínas e hidratos de carbono, junto
con una saludable dosis de ácidos grasos. A mí me
encantan los tallos de apio con mantequilla de maní natural.
¡Músculos
resistentes!
Cuando baja
su ingesta de calorías, es posible que usted pierda masa
muscular. Evite esto haciendo sus músculos más resistentes.
Sus músculos no saben la diferencia entre la gravedad u
otra forma de resistencia. La manera de mantenerlos activos y
tonificados es involucrarlos en alguna actividad de levantamiento
de pesas. La mayoría de los programas de entrenamiento
se concentran en la resistencia, pero no hay que olvidarse de
la fuerza. El entrenamiento de fuerza mejorará la densidad
de sus huesos, aumentará la masa muscular o la conservará
mientras que usted quema las grasas, ganando ese poder de reacción
necesario para las competencias. Esto también contribuye
a mantener la fuerza e integridad de las articulaciones, lo que
es necesario para combatir el "síndrome de uso continuo"
que muchos deportistas sufren en sus tobillos, rodillas y caderas.
Dado que
su objetivo no es lucirse en el escenario de una competencia de
fisicoculturismo, sino conseguir resistencia, reduzca sus sesiones
de aparatos a dos o tres entrenamientos cortos e intensos a la
semana (20 o 30 minutos cada vez). Empiece con cada ejercicio,
déle el cien por cien de intensidad, recupérese
y pase al resto del entrenamiento. Estírese bien luego
de cada uno.
Hay un beneficio
extra en este plan: el entrenamiento de resistencia continúa
quemando calorías horas después de acabado, y los
estudios demuestran que la combinación de ejercicios de
resistencia y aeróbicos queman más grasas que los
aeróbicos solos.
Lento y constante
¿Quiere
la receta para el desastre? Intente hacer demasiado en muy poco
tiempo. La mayor parte de la gente entiende esta idea cuando se
habla de gimnasia, pero no la asumen en lo que a la nutrición
respecta. Cuando cambie sus hábitos alimentarios piense
en lo "mejor", no en lo "perfecto". ¿Quiere
colapsarse? Siga una dieta. ¿Quiere cambiar? Transforme
su estilo de vida. Los pequeños cambios a lo largo del
tiempo tienden a durar más que los parches rápidos
como las dietas de moda o las píldoras y suplementos dietéticos.
Veamos un
ejemplo: si usted bebe refrescos carbonatados habitualmente, aguante
el mono y cámbielos por agua. ¡Muchos empezarán
de inmediato a rechinar los dientes por una bebida fría
y burbujeante! Para evitar ésto, realice un cambio gradual.
Primero, pásese a los refrescos dietéticos. Cuando
se haya acostumbrado al cambio, pruebe el agua mineral con gas,
añadiéndole un chorrito de limón o lima.
Finalmente, pásese al agua. Haga cambios pequeños,
acostúmbrese a ellos, y estará en camino de un cuerpo
delgado y esbelto.
Conclusión
Si usted
es una persona normal y corriente, no habrá subido de peso
en un día. Ésta fue una transición gradual.
Entonces, ¿por qué espera perder ese peso más
rápido de lo que lo ganó? Tómelo con calma.
Medio kilogramo perdido a la semana es una buena regla para una
pérdida de peso permanente. Una pérdida más
rápida puede implicar una dieta demasiado estricta y puede
conducir a la pérdida de masa muscular en lugar de la simple
pérdida de grasas. Tal vez la mejor herramienta para perder
grasa no sea una guía de nutrición o un programa
de entrenamiento: éstos son aspectos parciales. La herramienta
más poderosa para perder grasas y mantenerse en forma es
la paciencia. |