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Con frecuencia escuchamos o leemos, que los pollos
parrilleros que se consumen contienen 'hormonas y
antibióticos' con su lógico efecto nocivo
para la salud.
Esto actualmente no es de esta manera,
por dos motivos: 1ro, no serían legalmente
autorizados y 2do, no existen razones económicas
que justifique dicho procedimiento.
Debido a la alta tasa de reproducción
y a la capacidad de rápido crecimiento ha llevado
a que el pollo vaya cambiando su morfología
año tras año, mostrando un mayor tamaño
corporal y de pechuga, que han llevado a la generación
de mitos populares y además a hechos que han
ocurrido hace muchas décadas atrás que
fueron previos a la gran revolución avícola
que ocurrió en los años sesenta, hito
que marcó una evolución muy positiva
para una carne sumamente sana y nutritivas para el
consumo humano, como así también de
muy bajo costo.
Ver un pollo cada vez más grande
es un hecho que se ha observado en el mercado en los
últimos años. Esto se debe a que la
ganancia diaria de peso tiene una heredabilidad del
50%, esto significa que gracias a las leyes de la
herencia aplicada han permitido cada vez más
ir mejorando este parámetro zootécnico
y a su vez este índice expresa que 50% es herencia
y 50% ambiente hecho que la industria avícola
ha mejorado significativamente.
En la década del 50 se necesitaban 100 días
para alcanzar el peso de 2,1 Kg en 1977 en 63 días
se lograban pollos de 2,3 Kg.. En el 2000 con 52 días
de edad las aves pesan 2,8 Kg, y para los próximos
10 años se piensa lograr igual peso en 42 días.
El pollo actual crece 56 veces su peso al nacer en
52 días, es como si un ternero de 40 Kg al
nacer pese 2240 Kg en 52 días, es por eso que
es una carne sumamente rendidora para la alimentación
del hombre.
El mito de las hormonas
suponemos
que el origen del mito de las hormonas y el pollo,
está relacionado con un hecho ocurrido en los
años 50, diez años antes del comienzo
de la avicultura industrial.
En aquellos años se usó en Europa un
estrógeno sintético denominado DES,
cuya finalidad era "caponizar " hormonalmente
los pollos machos, para obtener un mayor engorde y
una carne más tierna ( a las hembras se las
destinaba a producir huevos), se utilizaba en gallitos
de más de 100 días, fue una alternativa
a la castración quirúrgica (los testículos
de las aves están ubicados en la cavidad abdominal).
Se aplicaba como un implante en el cuello, y la ingestión
de los cogotes con residuos de esta hormona sintética
dio origen a un caso paradigmático, de un cocinero
que sabiendo que no se podían utilizar, se
los llevaba a su casa y los cocinaba para él
en risotos, recibiendo una sobredosis y presentando
ginecomastia.
En la avicultura actual las aves se faenan tan jóvenes
( 52 días ), que es inútil el uso de
anabólicos hormonales, debido a que el mecanismo
de acción es a través del eje somatotrópico
del crecimiento del animal, que en ese momento está
trabajando naturalmente a pleno tornándose
imposible cualquier estímulo farmacológico
externo.
Mas allá de lo descrito el Servicio de Sanidad
Animal y Calidad Agroalimentaria en un estudio sesgado
de 2346 casos, representando un universo de 300.000.000
de aves faenadas, no detectó en ninguna de
estas hormonas agregadas.
Profesionales del Instituto de Investigaciones Maternoinfantil
buscaron en pollos de supermercados: DES, Zearelanona
y actividad estro génica en el plasma y tejidos
de pollos, no encontrando ningún caso positivo.
En los últimos cuarenta años y hasta
nuestros días, el progreso genético,
sanitario, nutricional y de la crianza de pollos ha
permitido lograr que una especie, de un ciclo de vida
determinado, pueda obtener cifras record insospechadas
en el peso final de faena.
En
la década del 50 la industria tardaba 5 meses
en lograr un peso de faena de 2 kilos, necesitando
10 kilos de alimento para lograr este producto. Hoy
se tarda 50 días para lograr un peso de faena
de 5 Kilos, con la mitad del alimento (5 kilos). Esto
se logró por que se avanzó marcadamente
en la genérica de los pollos, en los cuidados
de crianza, en el alimento balanceado (sin hormonas
ni antibióticos) y en los cuidados sanitarios
de los mismos.
Los
Alimentos sin agregados
Con
respecta a los alimentos balanceados estos estás
constituidos por:
1. Un núcleo vitamínico y mineral que
aportan nutrientes esenciales y algunos aminoácidos.
2. Un concentrado proteico de origen animal y vegetal.
3. Un cereal que generalmente es maíz.
4. Un grupo de aditivos que son:
-
Antioxidantes, emulsionantes y conservantes. Que
en absoluto son perjudiciales al ser humano.
-
Sustancias preventivas de las parasitosis aviaria,
que se retiran de los alimentos mucho antes de la
faena no quedando residuos en el animal. Inocuos
para el consumo humano.
-
Promotores del crecimiento, que son aditivos obtenidos
por la fermentación microbiana o por síntesis
química. No son medicamentos para animales,
se utilizan en bajas dosis, no son absorbidos y
se eliminan por las heces. Cualquier elemento utilizado
en los alimentos balanceados, deben ser estudiados
y aprobados por el SENASA para demostrar su inocuidad.
El
Uso de hormonas y Antibioticos
Actualmente el empleo de hormonas en la producción
de pollos no tiene sentido, ya que son animales totalmente
diferentes que por sus cruzas genéticas crecen
y aumentan de peso mucho más rápido
y en kilo de peso vivo para la faena más del
doble que los anteriores. Además existen regulaciones
y estrictos controles por parte de las autoridades
oficiales (SENASA). Por estas razones y además
de estar prohibido a los productores les resultaría
antieconómica la utilización de los
mismos.
La utilización de antibióticos en los
pollos es una cuestión de suma importancia
y que genera gran confusión en los consumidores.
Aunque es un tema diferente al de las hormonas, para
el público es igual, razón por la cual
se debe aclarar esta situación. En los años
50 se utilizaban antibióticos para contrarrestar
las enfermedades infecciosas que eran muy comunes
en los pollos. Actualmente con el mejoramiento de
la nutrición balanceada, la sanidad y las cruzas
genéticas, han disminuido marcadamente estas
enfermedades. Los antibióticos y las dosis
que se utilizan actúan a nivel de la flora
intestinal, no pasan a los tejidos y no dejan residuos
que pudieran pasar a los humanos. En muchos países
de Europa están prohibidos y en los EE.UU.
prácticamente más del 90% ya no los
utiliza.
Otro de los conceptos que se tiene sobre los pollos
es que son carnes blancas y que por lo tanto tienen
menos grasas entre las fibras musculares. Es totalmente
cierto, se trata de los músculos de la pechuga
(Pectoral profundo y Pectoral superficial), Se trata
de una masa muscular adaptada al vuelo, constituidos
por fibras musculares blancas., que como bien se conocen
son de contracción clónica rápida,
glucogénicas, su fuente energética proviene
del glucógeno y no de las grasas, por lo tanto
tiene bajo contenido de grasa neutra, escasa densidad
capilar, pocas mitocondrias, el mecanismo de síntesis
de ATP es anaeróbico.
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