Aunque la mayoría de la gente cree que tener colesterol es enteramente de una dieta inapropiada, obesidad... La herencia genética es también una causa muy común de la acumulación excesiva de esta sustancia en nuestro cuerpo.
Esto explica que personas que mantienen dietas estrictas y realizan ejercicio frecuentemente pueden desarrollar enfermedades de corazón y otras enfermedades asociadas a un nivel alto de colesterol.
Un nivel alto de colesterol puede ser la consecuencia de: inactividad física, mala dieta, obesidad, edad, sexo y herencia genética.
Un ritmo de vida sedentario, una dieta poco saludable y la obesidad son en nuestro tiempo las causas más comunes de padecer colesterol. Esto conlleva enfermedades del corazón e infartos. La mayoría de la población sufre de problemas de peso debido a una dieta inapropiada(demasiadas grasas saturadas, carbohidratos y sal) y falta de ejercicio físico. Para prevenir el desarrollo de complicaciones a los pacientes con sobrepeso se les recomienda que practiquen algún deporte o hagan algo de ejercicio, así como una dieta sana.
La edad y el sexo son otros factores a considerar. Aunque las personas pueden presentar un alto nivel de colesterol a cualquier edad, los niveles aumentan gradualmente con la edad. Aunque el infarto es más común en los hombres, las mujeres también pueden padecer enfermedades coronarias, aunque raramente desarrollan algún problema antes de la menopausia.
La herencia genética es otro factor importantísimo que contribuye a tener problemas de colesterol. Las personas afectadas a problemas de colesterol por disfunciones genéticas es debido a que o bien producen excesivas cantidades de esta sustancia o no son capaces de eliminarla correctamente. Bajo estas premisas, los niveles de colesterol son muy difíciles de controlar. Las personas con niveles altos de colesterol que tienen antecedentes de un familiar con enfermedad del corazón deberían complementar su medicación con una dieta adecuada y ejercicio físico regular. Así evitamos complicaciones.
El colesterol es una sustancia con una consistencia similar a la cera, que se halla presente en todas las células del cuerpo. Se necesita algo de colesterol para el buen funcionamiento del cuerpo.
El colesterol viene de dos fuentes: el propio cuerpo y algunos alimentos que uno come. En el cuerpo, el hígado produce toda la cantidad de colesterol que su cuerpo necesita. Ciertos alimentos suministran grandes cantidades de colesterol, por ejemplo: carnes, huevos, queso y leche entera.
Una cierta cantidad de colesterol en la sangre es esencial para la salud, demasiado colesterol puede ser dañino.
Cuando se tiene demasiado colesterol en la sangre, ese se
puede adherir y acumular en las paredes interiores de las
arterias. La acumulación puede reducir el caudal de
sangre que puede pasar por las arterias, disminuyendo o cortando
el flujo de sangre y oxígeno que llega al corazón.
Las causas del colesterol alto pueden ser varias. Una dieta
muy rica en grasas y el historial familiar (genética)
son parte de ellas. La obesidad y algunas enfermedades, tales
como la diabetes, también pueden contribuir a crear
altos niveles de colesterol.
Cualquiera puede tener el colesterol alto; aún personas físicamente activas y que comen en forma equilibrada. El colesterol alto no viene acompañado de síntomas —no duele— pero es un factor de riesgo silencioso para enfermedades del corazón. Por eso, usted y su familia deben enterarse si tienen el colesterol alto. Su médico puede hacerle un simple análisis de sangre para determinar sus niveles de colesterol.
La tensión constante y cotidiana, familiarmente llamada
stress, causa una liberación de las catecolaminas y
por lo tanto aumenta la acumulación de lípidos
en las arterias; lo que es considerado un factor de riesgo
de importancia.
El stress es otra de las causas de los niveles de colesterol
sanguíneo y por lo tanto de riesgo de padecer arteriosclerosis
(ateroesclerosis). La palabra stress de etimología
inglesa, significa literalmente 'agresión'.
No hay duda que el trabajo excesivo o angustiante, tiene una gran importancia en las enfermedades coronarias; por ejemplo las alteraciones circulatorias como las taquicardias o el aumento de la presión arterial observadas en los estados de ansiedad o inseguridad laboral, son muy nocivos.
Todas las personas poseen características individuales. Los que poseen características de agresividad, ambición, espíritu de competencia y un constante apremio, y desempeñan una función ejecutiva o de mando, y que deben diariamente tomar muchas decisiones, la convierten en una persona en estado de tensión constante.
Las presiones internas (deseo de éxito, sentido de
competencia, perfeccionismo), y las presiones externas (plazos
por cumplir, necesidades socioeconómicas, demandas
laborales, etc.) pueden fácilmente conducir hacia la
hipertensión arterial, altos niveles de grasas y colesterol
sanguíneo y al infarto de miocardio.
El trabajo constante y el desequilibrio por falta de jornadas
de descanso; en un clima de permanente tensión exigencias
y competitividad, pueden producir efectos devastadores a través
de los sustratos bioquímicos del organismo humano.
Entre las diversas pruebas y estudios realizados en este campo,
vale la pena señalar una, realizada con estudiantes
y a través de la cual se demostró que pocos
días antes de los exámenes finales, sus niveles
de colesterol en sangre se habían incrementado notoriamente
con relación al de unas pocas semanas antes.
Además del trabajo excesivo, existen otros elementos
muy importantes como son el factor social y la misma personalidad
del individuo.
Esto quiere decir que hay personas que, por una forma de ser
y caracterologia determinada externa, están mas predispuestas
a padecer los problemas que acarrea el colesterol.
Aunque, dentro del campo de los factores de riesgo determinados
por la personalidad del individuo y modo de vida, existen
muchos condicionantes a tene en cuenta, es interesante resaltar
unos cuantos de ellos que pueden ser de mayor o menor riesgo.

